Doreen Roberts nació en Londres antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial y pasó muchos días en refugios antiaéreos, donde entretenía a sus compañeros inventando historias. Su pasión por escribir novelas de suspense tiene mucho que ver con aquellos días tan peligrosos, en los que despertar por la mañana ya era una gran victoria. Ahora vive en Oregón con su marido, Bill, y con Bella, un chihuahua que es quien manda. Ha escrito más de sesenta libros y ha entrado siete veces en la lista Waldenbooks.