Ernesto de la Peña (Ciudad de México, 1927-2012) es considerado uno de los grandes humanistas de la segunda mitad del siglo XX. Fue poeta, melómano y un gran estudioso y amante de las lenguas: griego, latín, italiano, alemán, francés, inglés, árabe, ruso, hebreo, arameo, mandarín y sánscrito. Recibió numerosos reconocimientos: el Premio Xavier Villaurrutia en 1988 por
Las estratagemas de Dios, el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura en 2003, el Premio Alfonso Reyes en 2008, el Premio Internacional Menéndez Pelayo en 2012 y la Medalla Mozart también en 2012 por su conocimiento de la música operística y sacra que promovió en Opus 94.5 del IMER. Algunas de sus obras son
Las máquinas espirituales (1991),
El indeleble caso de Borelli (1991),
Mineralogía para intrusos (1993),
La rosa transfi gurada (FCE, 1999),
Palabras para el desencuentro (2005),
Castillos para Homero (2008). Su
Obra reunida (2007) fue publicada por el CNCA con motivo de su octogésimo aniversario.