Pablo Palacio (1906-1947) fue un escritor y abogado ecuatoriano de la vanguardia literaria, considerado un innovador por sus estructuras narrativas y temas psicológicos, explorando la modernidad ecuatoriana con obras como Un hombre muerto a puntapiés y Débora antes de sufrir trastornos mentales y fallecer prematuramente en Guayaquil, dejando un legado universal a pesar de su corta carrera.