Keine Suchergebnisse
En esta etapa de su vida personal, de cerrazón, aislamiento y campo, el autor toma en su vida literaria la misma distancia en su cotidiano. En la saga de La flor castaña, y en particular en esta segunda parte, utiliza el recurso de contar la historia a través de otro autor, creando un portavoz al que le presta la pluma y algunos rasgos de estilo, pero le otorga la libertad de ahormarse a sí mismo de pertenecer a su propio leguaje, ser protagonista y a la vez erigirse como el conductor del relato, incluso con mayor preponderancia sobre lo que cuenta el mismo autor que lo ha concebido. Un modo astuto de seguir escribiendo cuando un autor decide retirarse pero a la vez no hacerlo.