Hippicho el mosquicho - Érika Ortega - E-Book

Hippicho el mosquicho E-Book

Érika Ortega

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Beschreibung

Juan Rodrigo, Hippicho y Dulce María nos enseñan a vivir los cambios de manera positiva y divertida, la importancia de la amistad, así como la credibilidad en la familia. Este libro pertenece a una colección llamada Salvando Valores de los Niños, que consta de cuatro cuentos que tratan de rescatar los valores que se están perdiendo en la sociedad actual.

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Seitenzahl: 33

Veröffentlichungsjahr: 2018

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LibroInteractivo

Un buen día por la noche, Juan Rodrigo, un joven de veintiocho años, alto, fuerte, de pelo rojo, ceja gruesa y pecas en la nariz, dormía plácidamente en su cama, la cual le parecía deliciosa y suave. Por eso, en cuanto llegaba de trabajar, lo único que quería era dar un gran salto para caer en ella. Después de un rato se levantaba, se ponía su pijama a cuadros y leía su libro favorito mientras disfrutaba una rica cena de fruta o verdura. Al terminar, volvía a su cama de sábanas azules con lunares blancos; su almohada era tan suave que al poner su cabeza en ella sentía como si se hundiera en un algodón de azúcar.

De repente, ya dormido, empezó a sentir un zumbido en la oreja: pzzz, pzzz. Era un simpático mosquito de nombre Hippicho. Se preguntarán por qué tenía ese nombre, bueno, pues porque era un verdadero mosco hippie: era locochón, bromista y vestía jeans rotos, chanclas, una bandita amarrada en la cabeza y un collar colgando encima de su camisa con un signo enorme de amor y paz. ¡Era todo un hippie nice! Entonces, Juan Rodrigo, entre dormido y despierto, intentó aplastarlo con sus enormes manos: ¡Clap! Él sentía que Hippicho reía a carcajadas cuando veía que no lograba atraparlo, pero Juan Rodrigo, por el cansancio, no podía despertarse y siguió dormido sin hacer más caso.

Entonces comenzó a soñar que volaba y volaba y también reía a carcajadas como Hippicho cuando lo intentó atrapar y deseó con todas sus fuerzas convertirse en mosco. ¿Convertirse en mosco? Sí, escucharon bien. Sé que suena un poco loco, pero así fue. En eso, apareció en su sueño una linda, regordeta y simpática hada madrina que le dijo: —¡Deseo concedido!

Juan Rodrigo despertó ¡y se había convertido en MOSCOOO! Él no podía creerlo. Estaba realmente muy asombrado, pero no le desagradó la idea; más bien le pareció una experiencia increíble y diferente, así que decidió lanzarse a la aventura y adaptarse a la vida de los moscos.

Los empezó a conocer a todos, entre ellos a Hippicho, quien se hizo su mejor amigo, y de inmediato lo invitó a la Plaza Mosquito a divertirse. Y así fue como empezó a vivir en el mundo mosco, ¡que realmente era increíble! Todo era tamaño menos que miniatura (sus