Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
«Sí, su cuerpo ha cambiado desde que ha tenido hijos, mentiría si afirmase lo contrario, pero a sus ojos ella sigue siendo la misma Tess. La mujer que ama, la madre de sus hijos. No desea a nadie más». No es fácil conservar una vida sexual sana cuando tienes que criar a tres niños pequeños. Jimmy ama con locura a sus hijos, pero echa de menos tener tiempo para estar a solas con Tess, su mujer. Jimmy no quiere que la llama entre ambos se apague y está dispuesto a demostrárselo.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 28
Veröffentlichungsjahr: 2021
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
Sofia Fritzson
LUST
Jimmy: Sueños y Miradas Ardientes 2
Original title:
Jimmy - Två drömmar, flera glödheta blickar 2
Translated by Cymbeline Núñez
Copyright © 2016 Sofia Fritzson, 2020 LUST, Copenhagen.
All rights reserved ISBN 9788726406702
1st ebook edition, 2020. Format: Epub 2.0
No part of this publication may be reproduced, stored in a retrieval system, or transmitted, in any form or by any means without the prior written permission of the publisher, nor, be otherwise circulated in any form of binding or cover other than in which it is published and without a similar condition being imposed on the subsequent purchaser.
—¿Estás caliente?
—¡Joder, Jimmy! —Tess da un puñetazo en su almohada, se tumba en la cama, se sube el edredón hasta la barbilla y se vuelve para darle la espalda. Un par de mechones de pelo rubio asoman entre la almohada y el edredón.
Se espera un momento y escucha la respiración de ella mientras finge estar durmiendo. No importa lo cansada que esté, ella nunca se queda dormida así de rápido. No como él. Él ahoga un bostezo cuando piensa en el hecho de que se levantó antes de las seis esa mañana, la misma hora a la que se levantará mañana. Si sus hijos no le despiertan aún más temprano, claro… Y por eso le ha preguntado a ella si quiere tener sexo esta noche. Tendrían que hacerlo ahora, antes de que él se quedara dormido.
Se inclina más cerca de ella, desliza una de las manos bajo el edredón y acaricia el brazo desnudo de ella.
—Entonces, ¿lo estás?
—¿Por qué iba a estarlo? Ni siquiera me has tocado. No voy por ahí constantemente ardiente, esperando a que me metas la polla.
—Solo me preguntaba si querías dormir o si querías hacer el amor.
A juzgar por su cara alterada, él supone que lo primero, pero tiene que preguntárselo. Podría haberse perdido una de esas indicaciones universales que significan que ella quiere hacerlo… Y si no se da cuenta, ella podría sentirse rechazada.
Tess se incorpora en la cama.
—¿Qué clase de pregunta es ésa? —dice ella.
—Solo me lo estaba preguntando, ¿quizás estás cansada? ¿A lo mejor quieres dormirte? Pero si estás con ganas y quieres hacerlo…
—¿Te gustaría tener sexo?
—Sí, algo así.
—Quizás las cosas no funcionan así.
—¿Entonces cómo funcionan?
—Así no, desde luego. No estoy ardiente a petición del usuario, y estas preguntas tontas no me excitan lo más mínimo.
—De acuerdo, me doy por enterado.
—Bien.
Ella se deja caer encima de la cama otra vez y se sube la colcha hasta la barbilla, creando una barrera entre los dos. Él debería disculparse, intentar arreglarlo todo, quizás empezar a tocarla y esperar alguna clase de respuesta de ella. Bosteza y sus ojos se sienten pesados. Pronto. Primero descansará un poquito. Bosteza de nuevo y cierra los ojos. Da tanto gusto.
