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La mayoría de la gente se podrá identificar con la becaria que se enamora del jefe, y esta becaria siempre se sale con la suya. Cuando se tocan por quinta vez, es ella quien asume el mando. Un relato erótico breve ideal para aquellos a quienes les gustan las emociones y los lugares y personajes prohibidos.-
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Seitenzahl: 31
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Elena Lund
LUST
La becaria
Original title:
Praktikanten
Translated by Begoña Romero
Copyright © 2019 Elena Lund, 2020 LUST, Copenhagen.
All rights reserved ISBN 9788726273250
1st ebook edition, 2020. Format: Epub 2.0
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Lucas se encuentra de pie en un rincón de la sala intensamente iluminada. El eco provocado por el zumbido de las tenues voces va rebotando de pared en pared y un cuarteto de jazz toca espantosas versiones de éxitos modernos del pop que resultan en cierto modo inapropiadas para la inauguración de una galería. Aunque puede que esto último no sea más que la impresión de Linda y de su «actitud negativa» y «excesivamente crítica», en palabras de uno de sus compañeros. Poco le importa. No se ha acercado hasta allí para disfrutar de la música precisamente: las luces del techo, que hacen que la camisa de Lucas se le transparente casi por completo, le ayudan a desviar su atención del grupo que en ese momento destroza una canción de Taylor Swift.
En la mano izquierda, Lucas sostiene una copa de prosecco que apenas ha tocado. Aunque se encuentra demasiado lejos como para oír lo que dice, parece estar realmente interesado en la conversación que mantiene con una mujer de mediana edad que lleva botas y el cabello recogido en un moño apretado. Con la mano derecha gesticula airadamente, señalando al techo y a las obras de arte. La mujer debe de haber dicho algo gracioso, porque él finge sujetar una pistola entre las manos y dispararle: un gesto intrigante y algo patético, pero que en la persona de Lucas irradia encanto y atractivo. La mujer del moño y las botas debe de ser la artista responsable de aquellos enormes trozos de tela, en todos los matices de azul del océano, que cuelgan del techo y dan la impresión de ir cayendo lenta y calmadamente. Es una obra hermosa y relajante, lo que hace que el grupo de jazz resulte todavía más fuera de lugar. Lucas lleva el nudo de la corbata flojo y es evidente que eligió el color pensando en la obra de arte, lo que no quita que sea más verde de lo que debería. Linda se plantea comentárselo más adelante. Se acercará a él por detrás, sigilosamente, y le colocará la mano sobre la parte baja de la espalda, con la presión justa para que pueda sentir su presencia a través de la tela de la camisa. Cuando él se gire, le dirá «Lo de intentar combinar con la obra de arte es una idea genial. La pena es que sea del tono equivocado». Con tacones, Linda es tan alta como él, así que podrá mirarlo a los ojos sin tener que levantar la cabeza.
Sin saber qué responder, Lucas batirá dos veces las largas y mágicas pestañas, como un animal o un niño en una obra de teatro. Linda mantendrá la mano sobre su espalda hasta que aumente la temperatura en aquel punto donde las pieles están tan cerca de tocarse. Pero en estos momentos se encuentra a quince metros de distancia, así que lo único que puede hacer es contemplarlo, como ha venido haciendo desde que comenzó su período de prácticas. Es una tremenda putada haber perdido completamente la cabeza por un hombre bastante mayor que ella y con un puesto de responsabilidad, pero se ha metido ella sola en este lío.
