Ingeniero Civil Industrial de la U. de Chile, durante más de diez años ha estudiado los fundamentos científicos del "cambio climático" y las consecuencias económicas negativas que han tenido en Occidente las medidas de mitigación. En el campo de la energía ha demostrado la irracionalidad de las energías renovables como medios para reducir las emisiones de CO2, el inevitable aumento del costo de la electricidad en toda red que las utiliza y la ilusión de lograr emisiones de gases de efecto invernadero "cero-neto" hacia el 2050. Su investigación y conclusiones las ha expuesto en conferencias de prestigio mundial tanto en Europa como en Estados Unidos, así como en más de 25 países miembros de la Fundación CLINTEL basada en Holanda; ha sido entrevistado en más de una docena de países; sus artículos se han publicado en los principales medios digitales estadounidenses sobre energía y cambio climático y ha sido comisionado para realizar informes de evaluación técnico-económicos en varios países de Europa sobre el impacto de las energías renovables según sus planes de "transición energética".