Giambattista Vico fue un filósofo, historiador y jurista italiano, ampliamente considerado como una de las figuras fundadoras de la filosofía moderna de la historia y de la antropología cultural. Nacido en Nápoles durante el período barroco tardío, Vico desarrolló ideas revolucionarias sobre la naturaleza cíclica de la historia, el desarrollo de la conciencia humana y los orígenes de la sociedad. Aunque no fue debidamente valorado en su tiempo, su obra influiría posteriormente en pensadores como Karl Marx, James Joyce y Benedetto Croce. Su obra más importante, Scienza Nuova (La Ciencia Nueva, 1725), sentó las bases para un nuevo enfoque en la comprensión de la historia y la sociedad. Rechazando el racionalismo cartesiano y los ideales ilustrados de progreso lineal, Vico propuso que el conocimiento humano no surge del razonamiento abstracto, sino de la experiencia histórica y la expresión cultural. Subrayó que los mitos, la poesía, la religión y el derecho eran herramientas fundamentales a través de las cuales las sociedades primitivas interpretaban el mundo. Aunque en gran parte ignorado durante su vida, las ideas de Vico comenzaron a recibir reconocimiento en los siglos XIX y XX. Su énfasis en el contexto histórico y cultural del pensamiento humano abrió el camino para disciplinas como la sociología, la antropología y la historiografía. Vico es considerado precursor de pensadores como Hegel y Nietzsche, y su influencia puede rastrearse en las obras de filósofos, poetas y novelistas contemporáneos. Su teoría de que el conocimiento se crea dentro de marcos históricos y sociales específicos desafió las suposiciones universalistas del racionalismo ilustrado. La obra de Vico ofrecía un contrapunto humanista y poético a las visiones mecanicistas de la historia, afirmando la importancia de la imaginación en la construcción del saber.