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Alejandra tiene un nuevo amiguito, se llama Tejo, y es un conejo de peluche. Junto a Tejo va a conocer el mundo y a vivir sus primeras experiencias y aventuras: Irá al campo y a la playa, conocerá lo que es un acuario, e incluso viajará a América donde encontrará otros niños con los que jugar. Conoce las primeras aventuras de Alejandra y Tejo, a las que seguirán, seguro, muchas más.
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Seitenzahl: 18
Veröffentlichungsjahr: 2024
Estos cuentos son para ti, Alejandra, para que cuando los leas, descubras los muchos mundos y aventuras que se esconden detrás de los libros.
Tú serás la protagonistas de todas las historias.
Alejandra conoce a Tejo
Capítulo uno
Un día de playa
Un día en el campo
Alejandra en el lejano Oeste
Capítulo uno
Capítulo dos
Alejandra y los indios
Alejandra en el acuario
Alejandra conoce a Tejo
Los papas de Alejandra le han traído un amiguito nuevo.
¡Se llama TEJO Y es un conejo!
Tejo es un conejo muy cariñoso.
Le gusta jugar con Alejandra y acurrucarse a su lado cuando su mama y su papa le cuentan historias de sus aventuras.
Por la tarde, Alejandra invita a Tejo a tomar una taza de té con ella.
Prepara la mesa y disfrutan de una sobremesa agradable.
Hoy, los papas de Alejandra la van a llevar a la playa.
—¿Qué es la playa, papa?
—Es un lugar muy bonito, donde puedes jugar con el agua y la arena.
—¿Puede venir Tejo con nosotros?
—¡Claro que puede! Os pondremos cremita a Tejo y a ti para que no os queme el Sol.
—¿El Sol es malo? ¿Por qué nos quema?
—No es malo. El Sol sale por las mañanas y se acuesta en el cielo para darnos calor y luz durante el día. Y además, jugaremos con la arena.
—¡Eso, eso! Aplaudía Alejandra alborozada
Al llegar la noche, y después de un buen baño, Alejandra y Tejo se fueron a la cama.
Su mama Rebeca les leyó un cuento para que durmieran bien
El papa de Alejandra, Fran, apareció en la cocina cuando la niña desayunaba y, con una gran sonrisa, anunció:
— Hoy nos vamos a pasar el día al campo!
Alejandra, contenta, miró a Tejo y le dijo:
—¡Hala! Nos vamos al campo. Igual encontramos a algún pariente tuyo.
Cuando llegamos al campo, mi mama Rebeca le hizo a Tejo una corona de flores y se la colocó en la cabeza.
¡Estaba muy gracioso!
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