4,99 €
Dando en el blanco es un sencillo y emocionante comentario sobre la epístola de Pablo a los filipenses. A través de las páginas de este breve pero profundo comentario, el Dr. Brian Bailey comparte cómo el Señor tiene un plan para cada uno de nosotros y mientras caminamos con Dios en obediencia, Él nos hará dar en el blanco del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
“A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte” Filipenses 3:10.
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Veröffentlichungsjahr: 2020
Dando en el blanco
Título original:
Hitting the Mark: An Exposition of Paul’s Epistle to the Philippians
© 1997 Brian J. Bailey
Versión 1.0 en inglés
Título en español:
“Dando en el blanco:una exposición de la epístola de Pablo a los filipenses”
Registrado © por Brian J. Bailey
Noviembre 2001
Versión 2.0 en español revisada en mayo 2007
Publicado por Zion Christian Publishers.
Libro de texto de Zion Christian University.
Usado con permiso. Todos los derechos reservados
Traducción: equipo de traducción de Honduras.
Segunda edición: Instituto Bíblico Jesucristo - Guatemala
Diseño de portada: Sarah Humphreys
Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en
manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico o mecánico, sin permiso por escrito del editor, excepto en el caso de citas breves en artículos o reseñas.
A menos que se indique lo contrario, las citas son tomadas de la Santa Biblia,
versión Reina-Valera © 1960, propiedad de las Sociedades Bíblicas Unidas.
Publicado en formato e-book en Febrero 2020
En los Estados Unidos de América.
ISBN versión electrónica (E-book) 1-59665-621-2
Para obtener más información comuníquese a:
Zion Christian Publishers
Un ministerio de Zion Fellowship, Inc
P.O. Box 70
Waverly, NY 14892
Tel: (607) 565-2801
Llamada sin costo: 1-877-768-7466
Fax: (607) 565-3329
www.zcpublishers.com
Al equipo de traducción de Honduras, que realizó la traducción de este libro.
A Mercy Alarid, Sandra Baker y Pastor Enrique Carbajal, por la corrección del manuscrito de este libro.
Al equipo editorial de ZCP: Carla Borges, Suzette Erb, David Kropf, Hannah Schrock y Suzanne Ying.
A Sarah Humphreys, quien diseñó la portada de este libro.
Al equipo de Instituto Bíblico Jesucristo, por su excelente trabajo en la segunda edición de este libro.
Aparte de los profundos estudios teológicos que versan sobre la mente de Cristo y la Primera Resurrección, el tema de esta carta a la iglesia de Filipos es el gozo. La epístola fue escrita por Pablo durante su encarcelamiento en Roma. Aunque vivía en una casa alquilada, el apóstol estaba encadenado a soldados de la guardia pretoriana (o guardia del palacio).
La epístola a los filipenses fue escrita a una iglesia que tenía relativamente pocos problemas, y por eso, el apóstol Pablo trata los siguientes temas principales en esta carta de gozo:
1. La necesidad de unidad.
2. Las bendiciones que surgen de los sufrimientos.
3. La mente de Cristo.
4. La Primera Resurrección.
5. La paz de Dios.
Pablo presenta a esta iglesia una visión más elevada. Si bien los creyentes de Filipos caminaban a la luz de la verdad que conocían, el deseo de Pablo era poner delante de ellos una visión progresiva que los mantuviera avanzando hacia el blanco.
Proverbios 29:18 dice: “Sin profecía [progresiva] el pueblo perece [se desenfrena]”. A menos que tengamos una visión progresiva que moldee cada faceta de nuestras vidas, nos desenfrenamos y descuidamos nuestro caminar cristiano. Una visión progresiva es lo que nos impulsa a emprender la carrera de la vida con propósito.
Como lo ilustra la portada de este libro, el versículo clave de esta epístola es Filipenses 3:14, donde Pablo dijo: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Una meta es un objetivo, un blanco. El propósito de la flecha es dar en el blanco, y esto mismo se aplica a nuestras vidas.
Pablo tenía más de sesenta años de edad cuando escribió esta epístola, y estaba sólo a seis años de su martirio. Y a pesar de que había logrado mucho en su vida, reconocía que no había completado su carrera, ni dado en el blanco que Dios tenía para su vida. Por eso seguía extendiéndose hacia lo que estaba delante. Éste es el fruto de una visión progresiva.
Considerando las circunstancias en que se escribió esta epístola, es evidente que el apóstol Pablo conocía el gozo del Señor como su fortaleza, aun en las situaciones más difíciles y restringidas de la vida; tales como estar encadenado físicamente a una grupo de soldados romanos toscos que se turnaban para custodiarlo. Pablo encontró plenitud de gozo y contentamiento en la presencia del Señor a quien tanto amaba (ref. Sal. 16:11). Mi oración es que este breve comentario acerca de la epístola de gozo que Pablo escribió, sea de bendición para usted y lo haga conocer el gozo de Jesús en todo momento; asimismo, también pueda servir para ofrecerle una visión progresiva para su propia vida.
La ciudad de Filipos se conocía originalmente con el nombre de Krenides, que significa el lugar de las fuentes, debido a sus numerosos arroyos. Se le dio su nombre en honor a Felipe II de Macedonia, padre de Alejandro Magno. Filipos estaba ubicada estratégicamente a lo largo de lo que se llamaba el Camino Egnaciano, ruta principal entre el Occidente y Asia.
Fue una ciudad de trascendencia histórica en los días del Imperio Romano, porque allí perdieron la última batalla los Republicanos, falleció Casio, y Antonio derrotó a Bruto. Octavio, el colega de Antonio, concedió a Filipos los privilegios de una colonia, como recordatorio perpetuo de su victoria sobre Bruto, quien se suicidó el 23 de octubre del año 42 a.C.
Por ser una colonia, Filipos era una Roma en miniatura. Sus ciudadanos disfrutaban de los mismos privilegios que tenían los ciudadanos romanos. Pagaban un impuesto municipal y un impuesto sobre sus tierras, pero no estaban sujetos al gobernador provincial romano; y sus asuntos eran manejados por sus propios magistrados. Filipos estaba habitada principalmente por colonizadores italianos y griegos, y por una minoría de judíos. Esta escasez de judíos explica porqué no había sinagoga en Filipos para celebrar los cultos sabáticos.
El apóstol Pablo fue a la ciudad de Filipos en su segundo viaje misionero, cuando respondió al llamado macedonio que se le hizo estando en Troas, (ver Hch. 16:9-12). Pablo llegó de Troas, puerto asiático y fue directo hacia Samotracia, y al día siguiente a Neápolis, ciudad-puerto filipense (Hch. 16:11-12).
Estos puertos pequeños muchas veces colindaban con las principales ciudades, como Cencrea con Corinto y Pireo con Atenas. Todo parece indicar que entre Filipos y Neápolis había aproximadamente diez millas de distancia. La elevada cresta de la cordillera Pangeus separaba las dos poblaciones.
Pablo, Silas y sus acompañantes, se retiraron en el día de reposo a un lugar de oración que quedaba fuera de la puerta de la ciudad, en la rivera del río. La iglesia de Filipos se formó a raíz de la conversión de Lidia, una vendedora de púrpura de la ciudad de Tiatira. Tiatira, lugar de una de las siete iglesias mencionadas en el libro de Apocalipsis, era famosa por el color de sus tintes y era muy próspera, como parece haber sido Lidia.
Fue aquí en Filipos que Pablo y Silas fueron injustamente golpeados después de liberar a una muchacha de un espíritu de adivinación. Los dueños de esta joven se exasperaron contra Pablo y Silas por haber causado que perdieran ingresos derivados de la adivinación.
Mientras guardaban prisión, con los pies muy atados al cepo, “a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudieron; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron” (Hch. 16:25-26). Entonces el apóstol Pablo guió al carcelero y a su familia a recibir al Señor, y ese día nacieron de nuevo.
La iglesia de Filipos se fundó sobre tres grupos principales de personas, todos de diferente procedencia.
1. Lidia, una rica comerciante que traía a vender tela de púrpura desde su ciudad natal, Tiatira, famosa por este tinte.
2. La joven esclava, quien acababa de ser liberada de un espíritu de adivinación.
3. El carcelero, un servidor civil del Imperio Romano y perteneciente a la clase media.
Casi todas las cartas de Pablo fueron escritas siguiendo el modelo que se usaba en los días del Imperio Romano. Todas estaban compuestas fundamentalmente de las cinco secciones siguientes:
1. Los saludos.
2. Las oraciones por los destinatarios de la carta.
3. Un agradecimiento.
4. El contenido principal o propósito de la carta.
5. La conclusión, que consistía básicamente de saludos a ciertas personas especiales o a amigos.
Con esto en mente, podemos apreciar mejor el formato de esta epístola.
A. El prisionero gozoso (1:1 - 2:2).
1. El saludo (1:1-2).
2. Acción de gracias y oraciones (1:3-11).
3. Las bendiciones de los sufrimientos de Pablo (1:12-20).
4. La esperanza de Pablo (1:21-26).
5. El mandato a la unidad (1:27: 2:1-2).
6. Sufriendo por Cristo (1:28-30).
B. La mente de Cristo (2:3-11).
1. Su humillación (2:3-8).
2. Su glorificación (2:9-11).
C. El ocuparnos de nuestra salvación (2:12-18).
1. Nuestra parte (2:12).
2. La parte de Dios (2:13).
3. La actitud correcta en las pruebas (2.14-16).
4. La ofrenda aceptable (2:17-18).
D. Timoteo, el hijo espiritual (2:19-24).
E. Epafrodito, el siervo paciente y sufrido (2:25-30).
F. La Primera Resurrección (3:1-15).
G. Pablo, el ejemplo (3:16-21).
H. La paz de Dios (4:1-9).
I. El contentamiento santo (4:10-13).
J. El don del amor (4:14-20).
K. El saludo final (4:21-23).
