El cromosoma de BeatrizEster Hernández PalaciosIlustraciones de Teresa Martínez
Para Alejandra, Irene y Beatriz, mis hijas, y a Aureliano, mi padre.La curiosidad hizo que Daniel se acercara a la casa. La curiosidad mató al gato.¿No es cierto?
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Éramos cuatro, bueno más bien éramos cinco, si contamos a Manchas que siempre ha formado parte de la familia. Nació mi hermanita y entonces nos volvimos seis, o siete, si contamos el cromosoma de más con el que ella nació.7
8En la casa todos esperaban, con mucho entusiasmo, que llegara mi hermanita. Mi mamá y mi abuela bordaban y tejían, mi papá llegaba con bolsas y paquetes. Aunque a mí, mis papás me corrieron de su cuarto y metieron mi cama en el de Alejandra, mi hermana mayor.
Una noche mi papá nos pidió que ayudáramos a encontrarle nombre a la bebé que iba a nacer: Lucía, Sara, Elisa, Laura...,él los dictaba, Alejandra los escribía y yo escuchaba. Todos sonaban tan bonitos que no nos podíamos decidir.9
A mi mamá se le ocurrió que hiciéramos unas tarjetas, cada una con un nombre por un lado y su signicado por el otro, y que escogiéramos el que nos pareciera mejor.10
Antes de que mi papá me acabara de leer todas las tarjetas, mi mamá y Ale se decidieron por