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A
L
A
A
N
T
Á
R
T
I
D
A
360
en
¡HOLA, T
OM!
Hay personas que nacen
para descubrir algo nuevo.
Temerarios, románticos locos...
Un día vuelan ladera abajo con una cámara deportiva en su casco verde fluorescente y, otro, beben
té verde recién cosechado con un sonriente monje de cabeza rapada en algún lugar de los Himalayas.
¡Mirad! Ahora están en una barca de pesca, observando con binoculares a los cormoranes, cuyas suaves
cabezas de chocolate asoman entre las heladas olas.
Tom es de este tipo de personas. Además, es un reportero de éxito.
2
Tom ha vivido un montón de historias
impresionantes. Como cuando estaba...
Pero desde niño, Tom tenía un sueño. ¡Lo que quería realmente era viajar a...
..
.sentado y bi
en
escondi
do, camuflado
durante
una semana, mie
ntras rast
reaba
una man
ad
a de rinoce
rontes
salv
ajes
en algún lu
gar de K
enia.
...haciendo
autos
top desde
Kamch
atka
hasta
Kaliningr
ado.
...despertándo
se
abr
azado
a un m
apache
en el parqu
e
de Y
ellowston
e.
3
..
.entrevista
ndo a
Elon Mask (que ya
le prom
etió una
exclusiva d
esde Marte).
¡LA ANTÁR
TIDA!
El abuelo de Tom le regaló un libro sobre los principales
pioneros y exploradores de este misterioso continente helado.
Los marineros más valientes eran, sin duda, los portugueses.
Al fin y al cabo, fueron los primeros en atreverse a navegar
lejos de casa, rumbo al sur, ¡arriesgándose a caer por el borde
de la Tierra!
Pedro da C
ovilhã
Una expedición portuguesa pilotada por Américo Vespucio
se acercó probablemente a las islas Georgias del Sur
en 1501-1502.
Bartol
omeu Dias fue
el prim
er
europe
o que d
obló el ca
bo de Buena
Esperanza,
en 1488, establ
eciendo así
la ruta m
arítim
a alrededor de Áf
rica.
Luís Vaz de Camõ
es
Pedro Nun
es
Monume
nto a los
Descubrim
ientos,
en Lisboa
Bartol
omeu Dias
Los pioneros de la A
ntár
tida:
Es un célebr
e nav
egante d
e los mares del
sur.
Fue
el prim
ero
en cruza
r el cí
rculo p
olar
antár
tico, en 1773, a bordo d
el barco Res
oluti
on.
James Co
ok
Thad
deus
Bel
lingshause
n
Mijaíl Láz
arev
Edward Br
ansfield
Nathaniel Pa
lmer
1819-182
1
Los prime
ros en el conti
ne
nte aus
tral
1. El Imperio rus
o
2. El Imperio britán
ico
3. EE
. U
U.
4
¡Incluso
si existe
el conti
ne
nte
austr
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es impo
sible
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arlo!
1773
La Antár
tida t
ien
e el estatu
s
de conti
ne
nte i
nternacion
al por
una r
azón: ¡no pert
en
ece a ningú
n
país del mundo!
Thad
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el
lingshause
n y su asistente
Mijaíl Láz
arev fueron l
os prime
ros en
llegar
a la Antár
tida a bor
do de las
corbetas Vo
stok y Mirni.
En la historia de las exploraciones antárticas hay muchos
nombres de grandes viajeros, exploradores y soñadores.
Su valentía y trabajo permitieron a la humanidad
conquistar el continente austral, poniendo fin a la era
de los descubrimientos geográficos.
Roald Amundse
n
Robert Falcon Sco
tt
¡El descubrim
iento
del Polo Sur!
(Amundse
n
llegó un
mes ant
es).
La primera
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invernal y la
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de la p
arte conti
ne
ntal de la A
ntár
tida
tuvieron lugar d
urante la exp
edic
ión polar
dir
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ida por C. E. Bo
rchg
revink.
Un grupo de bal
len
eros
norueg
os
El prime
r
James Clark Ross
1839-1
843
1895
1911
¿La Antár
tida, un
conti
ne
nte? No te lo cr
eas.
Debe d
e ser un g
rupo
de islas de hie
lo.
¡El secreto pa
ra
conquistar l
a Antár
tida
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ros de t
rineo
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squís!
El navegante bri
tánico
El explorado
r polar
norueg
o Amundse
n
El explorado
r polar
britán
ico Scott
5
Comandó la exp
edic
ión britá
nica que p
artió
haci
a el h
emisferio su
r en 1839 a bo
rdo de l
os
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s y Ter
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r. Descubrió el ma
r de
Ross, la b
ar
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ra de hielo de R
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ra albe
rga la base
McMurdo. ¡Ross de
scubrió in
cluso una nueva
esp
ecie de foca!
Por ciert
o, Amundse
n se convirt
ió en el héroe
de los
explorado
res y tien
e un réco
rd: fue
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en llegar
a los p
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e la Tierr
a.
Carsten Egeb
erg Bo
rchg
revink
desembarque
Preparar el equipaje no le
llevó demasiado tiempo.
¿CÓMO LLEGAR
A LA ANTÁR
TIDA?
El próximo viaje
es
dentro de 8 mes
es.
A BORDO DE UN CRUCERO
Un poco
caro…
No apto
par
a
adictos
a la
adren
alin
a.
CONSIGU
IENDO U
N TRAB
AJO
RECIB
IENDO
UNA LLAMADA
INESPERADA
6
¿Pedro, eres tú?
Cuánto
tiempo sin verte..
.
¿Necesitas un reportero?
Un colega se ha r
etirado
en el último
minuto.
Ya veo..
. ¿Salir mañana?
Necesito pensarl
o.
¡Era b
roma!
¡Por sup
uesto que v
oy!
Pero, ¿qué podría h
acer? Yo no s
oy ni cie
ntífico
ni el
ectri
cista, y ni s
iqu
iera sé co
cinar..
.
Tom reunió todo
el equipo necesario:
Sin embargo,
el conti
ne
nte
de hielo tien
e sus propias r
eglas
que s
e enum
eran
en el Trat
ado
Antár
tico (196
1).
Afortunadamente, tenía ropa de abrigo en el armario,
de la época en que hizo un gran reportaje sobre
cazadores furtivos y barcos balleneros.
¿Necesito
un visado?
Protocol
o de Ma
dri
d
14 de
en
ero de 19
98
Argenti
na
Australia
Bélgica
Reino Un
ido
Nueva Zelanda
Francia
Noruega
Unió
n Soviét
ica
Estado
s Unidos
Chile
Sudáfrica
Japón
Centro d
e inv
estigación mu
ndial.
Cuidan
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edio ambient
e en la r
egión polar.
Protección del agu
a.
Protección de la f
lora y
la f
auna.
Contr
ol turístico: se r
equiere
un permiso
esp
ecial.
Las oper
aciones y b
ase
s militares
están prohib
idas.
la minería y ot
ras extr
acciones d
e mineral
es están prohib
idas.
Científ
icos de
diferent
es países int
ercambia
rán sus pla
nes
y resultado
s de inv
estigación,
así como su pers
onal cie
ntífico.
La Antár
tida no es
de na
die y, sin embargo
, es d
e todos.
Se prohíb
en los en
sayo
s de arm
as nucle
ares.
Se prohíb
e la elim
inació
n de desechos ra
diact
ivos.
1 DE JUNIO DE 1961
¡La Antár
tida no pert
en
ece a ningú
n país,
por l
o tan
to, no hay
nadie que pued
a
emit
ir un v
isado! ¡Except
o, quizá,
los pingüinos Ade
lia!
Las banderas dibujadas
se corresponden con las que
tenía cada país cuando se
firmó el Tratado Antártico.
7
Los a
siento
s de los pa
sajero
s estaban ubic
ados
alrededor de
l perímetro de
la cabin
a. H
abía
una malla
metálica
en las p
aredes,
a la
que ag
arra
rse du
rante las
turb
ulencias,
y los cintur
ones d
e s
egurida
d se par
ecían
a los que s
e usan e
n las montañas rusas.
No había mucha gente a bordo:
COMO UNA
MONTAÑA
RUSA
Varios cl
imatólogos y
glació
logos: h
ombres
y mujeres científ
icos
que
estudian el h
ielo.
El enorm
e y al
egr
e
Paul Till
ands, líder
de la
exp
edic
ión.
Tom
Un tímido
informát
ico
En el centro de la cabina había motos de nieve atadas con
cadenas y gruesas cuerdas. Las cajas de madera, llenas de
herramientas y artefactos, desprendían un olor agradable.
La mayor parte del avión
estaba ocupado por los
miembros del equipo.
A mitad de camino hacia la Antártida, todos se relajaron un poco y se acostumbraron
a las turbulencias. Había quien leía, quien rellenaba tablas intrincadas para su último
estudio y otros descansaban tendidos en el suelo, en sacos de dormir, justo entre
las cajas con el material. De vez en cuando, Tillands bromeaba.
¡Hola!
¡Hola!
Algunas pert
ene
ncias personal
es
(los mie
mbros de la
exp
edic
ión
llevaban solo lo esencia
l).
9
No resultó un vuelo fácil. El avión temblaba mucho
y fue bastante extraño aterrizar sobre hielo.
La Antártida recibió a Tom con toda
su asombrosa belleza y gloria.
¡BUENOS DÍAS,
ANTÁR
TIDA!
Creo que
es por el color b
lanco de
l hielo y
la nieve.
Refleja
la m
ayor parte d
e la luz de
l so
l. Además,
el air
e aquí
es más li
mpio,
más tran
sparent
e, por l
o
que
es más fácil qu
e los ray
os de luz
lo atravies
en.
Mm
m, tal vez
es solo el d
ebilitamien
to
de la c
ap
a de ozono..
.
Esa e
s una pregunta m
uy interesante.
Pero supong
o que nuestr
os met
eoról
ogos la re
sponderá
n
mejor que yo. Est
udian esa c
ap
a conti
nuame
nte,
¡ya deb
en hasta
soñar c
on el ozono!
¡Y, por favor
, lláma
me Paul!
Sr. Tillands, y ¿po
r qué se fo