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Sumérgete en uno de los relatos más emblemáticos y perturbadores de Edgar Allan Poe, creador indiscutible del terror gótico y del horror psicológico. La caída de la Casa Usher es una narración cargada de atmósfera, simbolismo y tensión emocional, donde la decadencia física y mental se reflejan tanto en los personajes como en la propia mansión que los encierra. El narrador llega a la lúgubre casa de su amigo de infancia, Roderick Usher, solo para descubrir un ambiente opresivo marcado por el miedo, la enfermedad, la obsesión y un misterio que parece hundir sus raíces en lo sobrenatural. A medida que avanza la historia, la fragilidad de la mente humana y la ruina de la familia Usher se entrelazan en un crescendo inquietante que culmina en un desenlace inolvidable. Poe construye un relato donde cada detalle —desde los pasillos silenciosos hasta la luz mortecina y el carácter melancólico de los personajes— contribuye a una sensación de fatalidad inminente. Su estilo preciso, poético y profundamente psicológico convierte esta pieza en una de las obras maestras de la literatura gótica. Ideal para amantes del terror clásico, estudiantes de literatura, coleccionistas de Poe y lectores que buscan una experiencia intensa y cargada de simbolismo. Añade La caída de la Casa Usher a tu biblioteca y experimenta un viaje literario a los límites de la locura, la melancolía y el misterio.
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Seitenzahl: 30
Veröffentlichungsjahr: 2025
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Contemplé el escenario que tenía ante mí la casa, el simple paisaje del dominio, los muros descarnados, las ventanas como ojos vacíos, unas junqueras fétidas y los pocos troncos de árboles agostados con una fuerte depresión de ánimo, que sólo puedo comparar, como sensación terrena, al despertar del fumador de opio, a la amarga caída en el deambular cotidiano, al horrible descorrerse del velo. Era una frialdad, un decaimiento, un malestar del corazón, una irremediable tristeza mental que ningún acicate de la imaginación podía desviar hacia ninguna forma de lo sublime. ¿Qué era me detuve a pensar, qué era lo que me desalentaba tanto al contemplar la Casa Usher?
Misterio insoluble; y yo no podía luchar con los sombríos pensamientos que se agolpaban en mi mente mientras reflexionaba. Me vi obligado a recurrir a la conclusión insatisfactoria de que mientras hay, fuera de toda duda, combinaciones de simples objetos naturales que tienen el poder de afectarnos de esta forma, el análisis de semejante poder se encuentra entre las consideraciones que están más allá de nuestro alcance. Era posible, pensé, que una simple disposición distinta de los elementos de la escena, de los pormenores del cuadro, fuera suficiente para modificar o quizá anular su poder de impresión dolorosa; y, procediendo en consonancia con esta idea, dirigí mi caballo a la escarpada orilla de un negro y pavoroso lago, que extendía su brillo tranquilo junto a la mansión; vi en sus profundidades con un estremecimiento aun más sobrecogedor las imágenes reflejadas e invertidas de las grises junqueras, los troncos espectrales y las ventanas como ojos vacíos.
En esa mansión de melancolía, sin embargo, me proponía pasar unas semanas. Su propietario, Roderick Usher, había sido uno de mis mejores compañeros de juventud, pero habían transcurrido muchos años desde nuestro último encuentro. Sin embargo, acababa de recibir una carta en otra región remota del país, una carta suya, cuya misiva, por su tono desesperadamente insistente, no admitía otra respuesta que la presencia personal. La escritura denotaba señales de la agitación nerviosa. Hablaba de una enfermedad física grave, de un trastorno mental que le oprimía y de un intenso deseo de verme por ser su mejor y, en realidad, su único amigo íntimo, con el propósito de conseguir, por la animación de mi compañía, algún alivio a su mal. La forma de expresar esto, y sobre todo la aparente sinceridad que acompañaba su petición, no me permitieron vacilar, y, en consecuencia, obedecí inmediatamente a lo que, por otra parte, consideraba un requerimiento muy singular.
