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"«—Voy a dejar que me cojas ahora, Max. Sé suave, ve lento, haz que dure». Max Campbell está acostumbrado a obtener lo que quiere. Eddie Patterson está acostumbrado a dárselo. Amantes y ex colegas, a Max y Eddie estaban acostumbrados a una caricia robada o una cogida frenética en el baño de la empresa. Eso, hasta que Eddie decidió vender sus acciones y dejar la ciudad. Caliente y harto de masturbarse o tener encuentros fugaces y sin sentido, Max se sube al auto para ir a visitar a su viejo amigo, desesperado por gozárselo. Pero Eddie tiene otros planes. Hará que Max trabaje para ganárselo. Que trabaje duro. Pero con un poco de paciencia, la espera podría valer la pena... " Palabras clave: literatura erótica, sexo, placer, deseo, amor, lgbtq, hombres, paciencia, Julie Jones"
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Seitenzahl: 16
Veröffentlichungsjahr: 2019
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Julie Jones
LUST
Paciencia
Original title:
Patience
Translator: LUST Copyright © 2019, 2019 Julie Jones and LUST, an imprint of SAGA Egmont, Copenhagen All rights reserved ISBN: 9788726202649
1. E-book edition, 2019 Format: EPUB 2.0
All rights reserved. No part of this publication may be reproduced, stored in a retrievial system, or transmitted, in any form or by any means without the prior written permission of the publisher, nor, be otherwise circulated in any form of binding or cover other than in which it is published and without a similar condition being imposed on the subsequent purchaser.
Se subió al auto con el pretexto de que iba a ver a un amigo, pero no engañaba a nadie, menos que nada a él mismo. Estaba caliente, eso era todo. Estaba aburrido de masturbarse, cansado de encuentros sin sentido de una noche, harto de todo. De todo con excepción de Eddie. Desde que Eddie había decidido vender sus acciones e irse de la compañía, Max se había dado cuenta de que había estado mal acostumbrado durante esos nueve años. Investigar, promocionar, vender, invertir con Eddie siempre a su alrededor. Siempre allí para una palabra, una mirada, un contacto. O una cogida frenética en un baño de algún lugar. ¿Ahora? Casi nada. Max extrañaba todo eso. Lo extrañaba a él. Así que le había mandado un mensaje para avisarle que iría a pasar el fin de semana y que esperaba venirse muchas veces durante dicho fin de semana, y que llevaría lubricante. Ni siquiera se había molestado en esperar una respuesta. Sólo había traído el auto al frente, tirado un bolso y salido.
