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Manual práctico para todo aquel que esté dedicado a la enseñanza, con maniobras y consejos para motivar al alumnado, sortear los conflictos en clase y conocer los principios para el aprendizaje en momentos como el confinamiento.
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Seitenzahl: 356
Veröffentlichungsjahr: 2021
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José Miguel Pareja Salinas
José Daniel Álvarez Teruel
Esteban Santana Cascales
Rafael Santana Cascales
Con las ilustraciones de
Héctor Palazón
Aguaclara Libros
© de los textos:José Miguel Pareja Salinas, José Daniel Álvarez Teruel,
Esteban Santana Cascales, Rafael Santana Cascales, 2020
@_prakticos
© de las ilustraciones:Héctor Palazón, 2020
© de esta edición: Aguaclara Libros,slu, 2020
Portal de Elche, 6, 1.º
03001 Alicante
Tel.: 34 | 965 240 063
www.editorialaguaclara.es
Diseño, maquetación y corrección de textos: Luis T. Bonmatí
Impreso por: Ulzama, Navarra
ISBN: 978-84-8018-460-1
Depósito legal: A 398-2020
IMPRESO EN ESPAÑA, CE
¡Y de repentese paró el mundo!
Durante el desarrollo de este libro, el Covid-19 entró en nuestro país como un elefante en una cacharrería. Cerrando de hoy, y para hoy, nuestras escuelas y nuestras aulas, cerrando así nuestra Acrópolis, nuestro auditorio.
Y como sucede en todo momento de crisis, fue una buena ocasión para cuestionar el sistema educativo, la labor docente, la falta de medios y recursos, la gestión de las administraciones educativas… Una auténtica peregrinación al muro de las Lamentaciones. ¿Te suena todo esto verdad?
De un día para otro tocó salir corriendo. Literalmente. Preparamos un plan de trabajo para dos semanas en tiempo récord, y a esperar. Se podría confundir con unas pequeñas vacaciones, pero, como sabes, la historia no fue así. De repente el país se paró, y poco a poco lo hizo el mundo de forma global.
Justo en ese instante se generó un punto de inflexión. Y espero que de no retorno. Urge una nueva normalidad educativa. Era necesario parar en seco y levantar la cabeza. Tocó emprender, inventar y crear. Al mismo tiempo, reflexionar y equivocarse. Con el único objetivo de estar ahí, por y para nuestro alumnado. Por y para las familias. Por y para nosotros mismos y nuestros seres queridos.
Pues bien, esa crisis educativa, se convirtió en una oportunidad para rehacer la educación, para crear nuevos espacios, nuevas formas de comunicación. Nuestro auditorio ya no podía ser la clase y montamos desde nuestras casas, desde nuestros hogares, nuestras aulas particulares.
Joan-Carles Mèlich dice así: «El més important no és ser sinó ser-hi»; es decir, «Lo más importante no es estar, sino estar ahí», nos da igual si es dentro de una clase o desde la cocina de casa. Podemos estar a 50 km de distancia del alumnado, pero estamos ahí, a su lado, ya sea a través de una plataforma virtual, un correo electrónico, una llamada telefónica, una carta enviada a su domicilio...
Más que nunca se hace necesario un cambio de visión. No del sistema educativo de manera generalizada —que también—, sino de la perspectiva del docente. El mundo, tu país, tu ciudad o tu municipio necesitan de maestros emprendedores. Unos auténticos emprendedores de la educación. Con capacidad para sobreponerse, liderar y crear lo que no estaba inventado. Solo con la única pretensión de «estar ahí». Se trataba de dar la talla. Y créeme, no todos lo hicieron.
La cuestión no es qué puede hacer el sistema educativo por ti, sino qué aportas tú al sistema educativo.
Eduardo Galeano decía en el Libro de los abrazos que recordar viene del latín re-cordis, que significa algo así como «volver a pasar por el corazón». Recuérdate, pues, que tú eres lo más valioso del sistema. Una obviedad, con la que debes contar, es que a lo largo del camino encontrarás coronavirus educativos; la administración, el propio sistema de selección, personas tóxicas, escuelas cementerio... Que te querrán contagiar, que te querrán distraer de tu ruta. Pasa de largo. No te distraigas. No caigas en lamentos y en críticas; ponte en marcha, toma decisiones y actúa.
Recuerda que tienes el poder: tú eres el poder. Eres el aula, el recurso, el altavoz y el arma más eficaz que tiene el sistema; y te llevas contigo siempre.
Aprovechemos siempre los diferentes contextos de aprendizaje, tan ricos, complejos y variados, para crecer, mejorar y transformar.
En las páginas de este libro encontrarás una bocanada de aire puro, limpio y sin virus. Un nuevo enfoque, no para la educación, sino para los futuros educadores y... para los que ya lo son. Todos necesitamos recordar, refrescar y reflexionar sobre qué hacemos, cómo lo hacemos, por qué lo hacemos y, lo más importante, para qué lo hacemos.
El cambio pasa por ti mismo. No te quedes sentado esperando a que suceda por arte de magia. Eso no pasará.
Esta lectura parte de lo obvio en muchas ocasiones. Es decir, de lo necesario, real e importante. Te empuja a dar un golpe en la mesa y empoderarte en tu futura profesión.
Al mismo tiempo te acompaña durante un periodo clave de tu carrera: las prácticas. ¿Quién no necesita un buen guía para alcanzar sus objetivos? Alguien que conozca el terreno y proporcione las herramientas adecuadas para llegar a la cima.
Este libro es para el futuro educador como un sherpa para un escalador, pues hace un trabajo invisible en ocasiones, pero vital para llegar a lo más alto. En ese viaje educativo hacia la cima te hemos preparado una mochila con todo lo esencial que debes llevar. Es un equipaje imprescindible del que queremos que dispongas siempre. La pretensión del texto es acompañarte y recordarte que llevas una mochila muy valiosa. Haz uso de ella como consideres. Pero, lo más importante: recuerda que lo realmente valioso siempre serás tú.
Por eso, si en el futuro llegase una nueva crisis, contamos contigo. La sociedad cuenta contigo. Nosotros, con este libro, te enseñaremos a estar ahí.
Las buenas escuelas las construyen lectores como tú.
¿Empezamos el viaje?
Los autores
AVISOS para navegantes intrépidos
...lo importante es que cada uno manejemos nuestra carrera. Que seamos nosotros quienes elijamos el camino. Ya no vale poner en manos de otros lo que somos y lo que creamos. Ya pasaron los tiempos de esperar a ver qué plan de carrera me preparará mi empresa. Hoy, más que nunca, el destino está en nuestras manos. Feliz futuro. Feliz presente.
Margarita Álvarez1
¿Una guía de prácticas de educación para el alumnado? ¿No sería mejor como herramienta para el profesorado supervisor universitario?
No. Nuestra perspectiva es diferente. Si en la vida eres «el amo de tu destino, el capitán de tu alma» (...I am the master of my fate: I am the captain of my soul) como dice Henley (2016) en su poema «Invictus»2, en las prácticas de la formación docente tendrás también que gobernar el barco y decidir tu propio rumbo. El profesorado que te tutoriza hará sugerencias, se te asignará un centro y te pedirá una serie de trabajos y reflexiones. Puede que te parezca suficiente, pero puede también que una parte importante de tu formación como futuro docente no se contemple en ello. Ahí entra en juego lo que hemos querido llamar «la profesionalización de las prácticas».
Por nuestra experiencia, creemos que es absolutamente imprescindible que tomes el mando de la situación para sacarle a esta fase de tu aprendizaje docente todo el jugo posible; que cojas las riendas de este asunto porque, como dice la cita con la que hemos empezado, eres tú quien debe liderar la construcción del profesional docente que quieres llegar a ser. Es una cuestión que no se puede dejar en manos de ninguna otra persona. Y menos en pleno siglo XXI, en la era knowmad (ya hablaremos más adelante de este concepto de profesional), en el tiempo en el que cada uno genera su propio Entorno Personal de Aprendizaje (PLE).
En las facultades universitarias hay programas que cumplir, compromisos institucionales... Las prácticas en la formación docente se han convertido en una asignatura más o, si quieres, en la más relevante por su valor en créditos. Cumplir los protocolos establecidos se convierte en una prioridad.
Pero existe una faceta humana, personal, en la que se involucran el carácter, las habilidades, los intereses, las motivaciones..., que no están contemplados en los protocolos y que pueden generar el éxito o el fracaso en tu futuro profesional. Y estos últimos aspectos solo los puedes negociar tú, haciendo uso de la capacidad de decisión que te permitan los programas establecidos. Aquí es donde queremos estar nosotros, a tu lado, para darte alguna pista a la hora de rentabilizar al máximo tu toma de decisiones.
Algo parecido puede suceder en los centros donde vas a realizar tus prácticas. Quizá alguna escuela quiera incorporar este documento en su caja de herramientas para construir docentes, lo que sería para nosotros un motivo de orgullo y satisfacción, aunque este no sea nuestro objetivo. La visión que nos mueve es servir de carta de navegación a todas las personas que se incorporan a los centros educativos para hacer sus prácticas; carta de navegación mediante la que establecer rumbos, singladuras y aventuras; con libertad, alegría, perspectiva, creatividad, ilusión, conocimiento de causa…
Si nos ceñimos al protocolo de acceso y desarrollo de las prácticas en la formación del profesorado, en cualquier Universidad, aparentemente se trata de un proceso muy simple, a pesar de las limitaciones que podamos encontrar (falta de centros adecuados, falta de formación en el profesorado que tutoriza las prácticas, falta de recursos metodológicos y didácticos, falta de innovación…). Sin embargo este periodo formativo tiene una mayor complejidad si queremos que sea realmente productivo. Hay que llegar a la escuela con cosas que hacer, ideas que probar, hipótesis que comprobar, argumentos que refutar, opiniones que transformar… Hay que llegar a la escuela con la necesidad de ser contaminado y contaminar de ilusión por cambiar el mundo; con la mente abierta a la sorpresa y al cambio, y con un hatillo de palancas para colaborar en transformar la realidad. Con otros, con muchos.
Esto es lo que queremos generar aquí. Es posible que te hayan encendido el fuego en la facultad; nosotros lo avivaremos y te daremos algunas de esas palancas. Di, con Arquímedes, «Dame un punto de apoyo y moveré el mundo».
¿Has visto el índice? Hard y soft skills. Competencias para hacer una carrera, construir una carrera profesional. Esta guía trata precisamente de eso: de aprender, de señalar, de investigar lo que hay en la realidad de la enseñanza; de hacer aterrizar todo lo que se ha comentado en las clases universitarias. Las prácticas en la formación de docentes tienen que ser algo más que ver a los niños y niñas en su aula, algo más que dar una o dos clases y parecer una profesora o un profesor. Tienen que ser una reflexión dirigida, una acción preparada, una aventura inesperada a la que hay que responder. Todo ello junto. Y para esto puede resultar fructífero seguir el guion establecido en estas páginas:
· En primer lugar, algunas propuestas prácticas para cuando llegues al centro elegido o asignado y actúes según como te acojan .
· A continuación, un seguimiento diario de todas y cada una de las habilidades y competencias profesionales que te caracterizarán como maestra o maestro: hard skills y soft skills.
· Por último, te diremos cómo evaluar, cómo recapacitar sobre lo que has hecho para, después, alzar el vuelo y soñar una nueva educación. ¿O te vas a conformar con lo que ha pasado? Los sueños de los maestros y maestras son la materia de la que está hecho el futuro de su sociedad. Un pueblo que no tiene educadores soñadores está condenado al retroceso, a la barbarie, a la involución, a la extinción.
· En otro volumen, en el Cuaderno de prácticas, te ofrecemos una guía para reflexionar sobre el contexto y las características del centro, para ayudarte a delimitar su identidad, su entorno, su cultura, sus costumbres... Para que puedas elaborar la Memoria de tu Prácticum, e incluso para que tú u otras personas tengan elementos de juicio a la hora de elegir centro educativo en otras prácticas.
Parece que esta singladura es la de una sola persona, ¿verdad? Pues no. Queda algo más. Viajas a bordo con otras muchas que quieren lo mismo que tú: ser docente. Un camino, un rumbo un poco especial, porque lo importante no es llegar primero, sino llegar. Llegar a ser. Llegar a ser... competente. Y en este, como en otros proyectos, lo importante es competir.
No vayas a la interpretación más obvia de competir. Competir no es solo lo que en este momento estás pensando que es. No se trata de conseguir algo y dejar a los demás sin ese algo. No es ganar y que los demás pierdan. Eso es para las personas con mentalidad limitada. Competir, en su raíz latina, quiere decir «buscar conjuntamente», asemejarse a otros en calidad y perfección. Como dice el maestro Santos Guerra, «crecer juntos»3. Tú creces con tus compañeros y compañeras que hacen prácticas en otros centros. Por lo tanto, tienes que saber qué hacen, cómo lo afrontan, qué les pasa después… Y aprender de ellos cuando te lo cuenten, como ellos aprenderán cuando tú les cuentes tu experiencia.
Este segundo aspecto, el de compartir la vivencia, no está, ni puede estar nunca en este ni en otro libro. Eso forma parte de la vida en su faceta más directa: ningún escrito podrá mostrar nunca lo que dices cuando explicas con tus gestos o con la ilusión de tu mirada lo que te ha pasado con un niño en el recreo o en el tiempo de inglés. Así que este texto es la mitad del trabajo, es tu singladura como marinero de la docencia, pero falta que incluyas la experiencia de la competición; del «crecer juntos» con tus compañeras y compañeros de facultad; tus reflexiones sobre lo que han hecho otras personas en otros contextos y con otros programas; tu investigación sobre los otros navegantes. Para este cometido hemos elaborado el Cuaderno de prácticas, en ejemplar aparte, en el que puedes ir anotando tus «Relatos Pedagógicos», tus vivencias, tus reflexiones, tus experiencias...
Cuando estés en el mundo profesional, en tu centro educativo, ¿quién será la persona a la que dirigirás tus preguntas con confianza si tienes una duda o te encuentras en una situación difícil?; ¿tu profesora o profesor de la universidad? Puede ser, pero no es lo más habitual. Lo lógico, lo fácil, lo que suele ocurrir es que hables con tus compañeros y compañeras, con los «lobos de mar docentes» con los que has surcado los mares profesionales desde el principio. No los dejes. No los olvides. Haz equipo con ellos y sigue compitiendo para crecer juntos «hasta el infinito, y más allá».
Estas son nuestras intenciones, más o menos loables. Pero, además, hay una realidad que no podemos obviar y que está en el trasfondo de este documento: los autores del texto hemos estado y estamos implicados desde hace mucho tiempo en el proceso de prácticas de la formación de docentes desde sus distintos ángulos (universidad y centros de prácticas), investigando y formando. Esto nos proporciona una cierta autoridad para afirmar que, a pesar del avance considerable de los últimos años en la sistematización de las prácticas docentes, quedan cosas por hacer. El afán de sistematización nos ha llevado a veces a olvidarnos de la persona, convirtiendo el proyecto de prácticas en un proceso eminentemente burocrático.
No somos los únicos en esta línea, pero sí de los primeros en plantearnos dar un paso más y asumir el reto de utilizar los resultados obtenidos en las investigaciones al respecto para crear un producto que pueda paliar sustancialmente las carencias que observamos personal y científicamente. Los trabajos de Álvarez (2018)4, y de Pareja (2019)5, Grau (2019)6 y Álvarez (2019)7 avalan nuestra propuesta.
Las evidencias confirman que, en general, las prácticas en la formación de docentes no responden a lo que se espera de ellas. Ni el alumnado de prácticas, futuros docentes, ni el profesorado supervisor universitario, ni el profesorado tutor de los centros educativos donde se realizan las prácticas ven cumplidas sus expectativas. Encontramos frustración, decepción, impotencia, conformismo, pérdida de ilusión e iniciativa, pesar por la oportunidad perdida… y solo se recupera un poco el optimismo cuando se produce el encuentro con alumnas y alumnos para hacer cosas, actividades, juegos, lecciones, proyectos… con ellos.
¿Vamos a continuar con este modelo caduco e ineficaz de prácticas profesionales en educación a pesar de las evidencias en su contra? ¿Es que no somos capaces de generar un paradigma diferente, que vaya de acuerdo con los tiempos y sus recursos? En la era de la globalización y de internet, ¿vamos a conformarnos con que los futuros maestros hagan prácticas en una escuela de barrio y se dediquen a observar lo que hace su tutor? Rotundamente, no. Al menos, nosotros no.
Si tú, lector de estas líneas, estás satisfecho con este modelo de prácticas burocratizado y poco eficaz, poco más tenemos que decirte. Creemos que tu lectura puede acabar aquí, porque poco más te vamos a aportar. Recuerda que la vida es corta y hay que seleccionar bien en qué se emplea.
Pero si, por el contrario, eres una persona abierta a experiencias nuevas, con inquietudes, y deseosa de rentabilizar al máximo el tiempo de prácticas en tu formación como docente, te encuentras en el momento y el lugar adecuados. Estamos seguros que este manual te abrirá nuevas perspectivas sobre las prácticas en las que posiblemente no hayas reparado.
Y permíteme, para ilustrar nuestras intenciones, recurrir a la experiencia personal. La idea del alumnado en prácticas como observador que no interviene en el aula, o que lo hace de forma escasa y muy planificada, nos recuerda, por ser todo lo contrario, las prácticas de navegación que tuvimos la suerte de disfrutar en la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra-España) cuando hicimos el Servicio Militar Obligatorio, tras finalizar los estudios universitarios. Después de algunos meses de instrucción, nos permitían salir por la ría de Pontevedra con un velero mediano. Pero, excepto cuando había que navegar en formación, nunca estuvimos obligados a seguir ruta alguna. Practicar es manejar tu propio barco, no seguir el rumbo de otro. Practicar es visitar puertos, ir hacia alta mar o probarse en un día de tormenta con buenas olas y mucho viento; no copiar la singladura de otro. Porque, como la mar y las condiciones meteorológicas, las aulas, los centros y el alumnado son cambiantes e irrepetibles. Como el río, que siempre es nuevo porque el agua que fluye en él es diferente en cada momento y en cada lugar de su curso.
¿Quieres ser la sombra de un profesor con experiencia (que también, pues el acompañamiento es necesario y el tutelaje, imprescindible), o prefieres descubrir tu propio estilo, conformarlo, construirlo, elaborarlo en la singladura cotidiana afrontando diferentes vientos y sorteando distintas olas? Queremos navegar libres, aprender de muchos lobos de mar, bebiendo del conocimiento y la experiencia de los profesionales y de la cultura de los centros, para generar nuestro aprendizaje.
Por eso nosotros, Prákticos, somos tu tripulación. Queremos ser tus ayudantes. Muy técnicos y capaces, pero que no toman decisiones. Eso lo dejamos para ti. Tienes que hacer de capitán en la singladura de las prácticas, dirigir el barco, marcar el rumbo, cambiar de puerto… con esta guía, con este conjunto de ideas que ponemos a tu disposición, para que tu experiencia en la escuela no sea la de seguir aguas, sino la de navegar libre. Sabemos que la libertad tiene un precio, pero estamos convencidos de que lo vas a pagar con gusto para ir más lejos, abarcar más horizonte, crecer más rápido.
Creemos, como Sir Ken Robinson8, que «para cambiar cualquier situación se necesitan tres formas de discernimiento: una crítica del estado actual, una visión de cómo debería ser y una teoría transformadora para pasar de uno a otro».
Como has podido comprobar, después de revisar lo que está pasando hemos reflexionado de forma crítica aportando un punto de vista diferente y apoyándonos en una visión de cómo debe ser la realidad.
A continuación te vamos a poner delante una práctica, una metodología, para pasar de un estado a otro mucho más favorable para tu aprendizaje como docente. Ya se trabaja bastante lo conceptual en tu facultad, en tu escuela universitaria, durante las clases teóricas. Por eso aquí queremos entrar directamente en el desarrollo de destrezas y aplicaciones prácticas.
Creer en tu futuro,
será éxito seguro.
El tiempo solo es tiempo;
las herramientas, habilidades y competencias docentes
serán tu seguro.
Tu esfuerzo, constancia y paciencia
te harán llegar a la excelencia.
Recuerda: brillar aislado será señal
de un futuro docente pasado.
Conseguir alumbrar al mundo es tu destino,
en equipo y con garantías,
por eso te presentamos esta guía.
¡¡Empecemos!!
1. Álvarez, M. (2018). «Epílogo«. En Roca, R. Knowmads.Los trabajadores del futuro, p. 229. Madrid: LID.
2. Henley, W. E. (2016). A Book of Verses. London: Read Books Ltd. (Este libro era el favorito de Nelson Mandela, que se lo recitaba a los otros presos.)
3. Santos Guerra, M. A. (2010). «La evaluación como aprendizaje». Ponencia presentada en el Congreso Educar con amor. Aprender en paz. Crecer juntos. Mendoza.
4. Álvarez, J. D. y otros (2018). «Las prácticas en Educación Infantil y Primaria. Coordinación entre la Facultad de Educación y los Centros docentes». En Roig Vila, R. (Coord.). Redes de investigación en docencia universitaria. Volumen 2018. Alicante: Universidad de Alicante.
5. Pareja, J. M.; Álvarez, J. D.; Santana, E.; y Santana, R. (2019). «¿Queremos formar los docentes del futuro? Mejoremos sus prácticas». En Roig Vila, R. (Coord.). Redes de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria. Volumen 2019. Alicante: Universidad de Alicante.
6. Grau, S., y otros (2019). «¿Es mejor el pan de la gasolinera? Elige un buen centro para tus prácticas». En Roig Vila, R. (Coord.). Redes de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria. Volumen 2019. Alicante: Universidad de Alicante.
7. Álvarez, J. D.; Grau, S.; y Pareja, J. M. (2019). «¿Quieres aprovechar bien las prácticas? Pide un centro que te acoja». En Roig Vila, R. (Coord.). Redes de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria. Volumen 2019. Alicante: Universidad de Alicante.
8. Robinson, K.; Aronica, L. (2018): Escuelas creativas. La revolución que está transformado la educación. Barcelona: Penguin Random House.
I Posibles escenarios
De
acogida
Con toda la ilusión del mundo intacta, con los nervios y la incertidumbre del primer día (pensarás cómo será el colegio, cómo será mi tutor o tutora, qué curso será en el que voy a estar y cómo será el alumnado…), con la tablet y el móvil recién cargados y la mejor de las sonrisas… llegas al centro que te han asignado para hacer tus prácticas como maestro, como maestra, y…
Según cómo te reciban, definiremos tres estilos de acogida que te harán actuar de maneras diferentes, obligado por las circunstancias de cada caso.
En el momento crítico en el que la institución seleccionada o asignada te va a recibir como miembro del profesorado puede ocurrir:
—Que tengas que buscarte la vida por tu cuenta porque nadie te oriente ni guíe sobre lo que tienes que hacer. Es la situación del primer escenario, que rechazamos totalmente, y a la que le dedicamos el Capítulo 1 de este libro. Queremos enseñarte a «bailar» en este tipo de teatro, queremos darte pistas para que, de manera autónoma y sin apoyo de nadie, consigas formar parte del centro que te ha tocado en suerte.
—Que el centro de prácticas asuma y aborde la acogida del alumnado que llega, pero sin coordinación con la universidad. Por un lado, en tus clases de la universidad te han pedido una serie de tareas como trabajo de Prácticas y, por otro, en la escuela te esperan para asignarte a un tutor y un grupo, y te pedirán que colabores en muchas de las cosas que han previsto. Pero no se han puesto de acuerdo. Por lo que, en este segundo contexto, que aun así consideramos imprescindible para que funcione el sistema de prácticas en la escuela, te toca gestionar tu propio aprendizaje: si te encuentras en este caso, busca recursos personales y materiales que te ayuden y orienten en ese camino. Lo desarrollaremos en el Capítulo 2.
—Que la facultad de educación haya preparado y trabajado el acceso a las prácticas. Esto es lo deseable, nuestro marco ideal, el objetivo que hay que perseguir para conseguir profesionalizar todo el proceso. Esta situación incluiría la participación activa del alumnado en la selección de su centro de prácticas, y la coordinación fluida y eficaz entre la universidad y cada colegio en el que se va a formar a los futuros maestros.
Si no queremos que las prácticas en los centros educativos sean un «trámite» que no aporte nada al alumnado; si de verdad estamos dispuestos a mejorar la formación básica del profesorado, debemos desarrollar, juntos y entre todos, las acciones necesarias con las que logremos que el proceso formativo de prácticas docentes en los centros educativos esté profesionalizado.
El modelo que proponemos de Proyecto de Acogida Completo y la Propuesta de Profesionalización de las Prácticas se pueden consultar en el Anexo.
No te esperaban... ¡BÚSCATE la VIDA!
1. Primera misión:
Mira los papeles de la Universidad
2.Segunda misión:
Investiga el Centro de prácticas.
3. Tercera misión:
Búscate cómplices e «informadores»
En más ocasiones delas que desearíamos, al preguntar al alumnado desde la universidad cómo se ha realizado la acogida en el centro de prácticas al que ha acudido, se encuentran respuestas para todos los gustos, pero las más desagradables son las de aquellos a quienes, incluso, no les han permitido acceder al centro... ¡porque no les había llegado ninguna notificación oficial de que allí tuviera que asistir alumnado de prácticas! ¡Buena entrada! ¡Buen primer día! ¡Buen primer contacto! Podríamos entender que hasta se te quitaran las ganas de seguir en esta profesión, si te sucede algo similar.
Sin tener que llegar a este extremo, es cierto que en algunos casos puede suceder que, por alguna razón, las dos instituciones que deben tutorizar tus prácticas no estén a la altura de lo que se les pide a la hora de acogerte. En ese momento tendrás una sensación profunda de soledad y de indecisión, de «solo ante el peligro».
Aun así, si realmente quieres que las prácticas sean útiles para tu formación como docente, no te queda otra que organizar un plan de trabajo que te facilite el acceso a ellas con la mayor información posible y sin perder la motivación, que es lo último que te debe ocurrir.
Siempre debes ver el lado positivo de las cosas, y te aseguro que lo tienen: estás matriculada o matriculado en la asignatura de las prácticas de tu carrera docente; tienes un grupo de referencia en la universidad donde puedes obtener toda la información posible; tienes una plaza asignada a un centro de prácticas; tienes ganas de realizar unas buenas prácticas, a pesar de los inconvenientes iniciales.
Por supuesto que no puedes obviar los obstáculos (muchos) que te has encontrado. Si el centro de prácticas o el grupo de referencia de la universidad no son adecuados, seguramente será porque, por las razones que fueren, no has obtenido lo que querías. ¿Y ahora qué hacemos? Pues aprovechar lo que tenemos.
En ningún sitio está escrito que las mejores prácticas son las que se realizan en los «mejores» centros (hablando según criterios de calidad o de riqueza material). Pero, si fuera así, se trataría de una falacia: las mejores prácticas son las que te proporcionen una visión real y objetiva de lo que es una institución educativa. Y como no todas las escuelas son maravillosas, si estás realizando tus prácticas en un centro extraordinario tendrás una visión sesgada de lo que es el sistema educativo, lo mismo que si las realizas en el otro tipo de centro. Lo ideal sería que pudieras conocer las dos realidades, pero, con el sistema de adscripción actual en España, eso es imposible.
Si te han asignado el centro de prácticas y el grupo de la facultad que solicitaste, enhorabuena: realizarás las prácticas que soñaste. Pero, si no es así, enhorabuena también: aunque te cueste más trabajo y tengas que estar continuamente por encima del proceso, vas a conocer el otro lado, «el lado oscuro». Y de las dos situaciones tienes que sacar aprendizajes, debes sacar aprendizajes. En un caso de lo que se debe hacer; y en el otro, de lo que no se debe…
Todo son oportunidades y, al final, nunca sabes en qué centro educativo acabarás trabajando.
Y todas estas reflexiones ¿para qué? Pues para que seas consciente de que cada persona tiene sus prácticas docentes, que no son ni mejores ni peores, pero de las que, sean las que sean, hay que sacar todo el provecho posible.
Te puede suceder que la sesión de acogida de la universidad no te aporte más de lo que ya sabes ni te aclare ninguna duda. O que el primer día de acceso al centro de prácticas no encuentres una acogida acorde con tus necesidades. O puedes encontrarte en esas dos situaciones.
Si no hay plan de acogida, enrédate con todos. Haz de «infiltrado». Un plan de acogida facilita tu inclusión en el centro, pero, si no hay, fabrícatelo.
En ese momento debes recurrir a tu motivación y organizar un plan básico que te aporte, aunque sea bajo mínimos, la información previa necesaria para ubicarte e integrarte en el proceso de prácticas lo más rápidamente posible.
Este plan personal constará, por tu parte, de una serie de actuaciones que no necesiten de una intervención externa; pero, en caso de tener alguna duda, cualquier profesora o profesor de la universidad o cualquier maestro o maestra con quien tengas cierta confianza te podrá echar una mano.
1. Primera misión: Mira los papeles de la Universidad.
Consulta la normativa y la documentación sobre la asignatura.
Para eso no necesitas más que acceder a la página web de la facultad y buscar:
a. El documento de planificación docente de la asignatura (en adelante Guía docente de la asignatura). Este documento es el contrato que firmas con la facultad al matricularte y el que debes aportar en caso de realizar alguna reclamación. La facultad no puede nunca salirse de los contenidos plasmados en la Guía docente. Y en ella encontrarás las características básicas de la asignatura con la organización administrativa de las prácticas, que es importante que la conozcas.
b. Las orientaciones concretas del trabajo a realizar, que elabora la facultad (en adelante Orientaciones). Este es un documento donde se presenta la asignatura; se delimitan las principales líneas del «Plan de trabajo», tanto en el centro educativo donde el alumnado realiza las prácticas como en los seminarios tutoriales de la facultad; y se describen las funciones del profesorado. Además, debe exponer detalladamente el contenido y las normas para la elaboración del Informe o Memoria final de prácticas; y se proporcionan orientaciones para la evaluación de la asignatura. También puede incluir una bibliografía de consulta sobre legislación actual, publicaciones de libros, y artículos. De modo que aquí debes encontrar una primera información práctica muy importante para la organización pedagógica de tus prácticas. Todas las dudas que se te generen debes consultarlas con la tutora o el tutor de la facultad.
En la mayoría de los casos, cuando acudís a la primera cita informativa en la facultad, no habéis consultado esta documentación, por lo que los contenidos que se os suministran os resultan completamente novedosos y el aprovechamiento de la actividad es escaso.
2. Segunda misión: Investiga el centro de prácticas.
Hay que obtener información básica del centro de prácticas en el que vas a realizar la parte más importante de la asignatura. Para esta segunda parte de tu plan puedes encontrar información en:
a. La ficha de selección de centro de prácticas. Para realizar la selección de tu futuro centro de prácticas es conveniente elaborar una ficha de síntesis de la información pertinente a tus necesidades. Así podrías comparar entre las distintas opciones que se te presenten y elegir la más adecuada. En el Cuaderno de Prácticas te ofrecemos un modelo con distintos indicadores que consideramos importantes y que puedes administrar según tus intereses. Dado que se suelen solicitar varios centros por orden de prioridad, es conveniente realizar una ficha de cada uno de ellos, ya que no se sabe aún si el primer centro seleccionado será el que se te asigne.
b. La página web del centro de prácticas. Es otra fuente de información a tener en cuenta. La mayoría de los centros de prácticas cuentan con una página web (si no es así sería un indicador de calidad a tener en cuenta). También habría que considerar si la información publicada está actualizada, pero al menos ya nos da un primer perfil descriptivo de la institución.
c. Una visita informal al centro de prácticas. Esa primera visita «desde fuera» puede ser muy ilustrativa. Asistir a la entrada del alumnado y el profesorado, ver la organización, escuchar los comentarios, preguntar alguna duda...
3. Tercera misión:Búscate cómplices e «informadores»
·Aprovecha al máximo los primeros contactos personales. Aunque las reuniones de gran grupo no te aporten nada a nivel conceptual, vas a entrar en contacto con compañeras y compañeros que, por vivir experiencias distintas, te pueden facilitar información. También vas a conocer profesorado que, aunque no tenga una responsabilidad directa sobre ti, sí tiene motivación suficiente como para poder atender cualquier demanda puntual que le plantees. Ten en cuenta que los profesionales que te encuentres en estas actividades no están por obligación, sino por devoción.
·Por último, busca quién te pueda aclarar desde el primer momento las dudas que te surjan antes de comenzar tus prácticas. De manera individual, antes de comenzar puedes incluso ponerte en contacto con las personas que te van a tutorizar, si las tienes identificadas. Esto demostrará motivación por tu parte e interés por la profesión y tus prácticas . Pero procura no ser excesivamente agobiante en tus requerimientos y exigencias.
Si quieres realizar unas prácticas que sean útiles para tu formación docente, deberás implicarte completamente en ellas desde el primer momento, procurándote incluso el acceso, la acogida. Y como acabas de observar, cabe la posibilidad de que llegues al mismísimo desierto y tengas que ser tú el que busque cada día el oasis donde saciar tu sed.
¡Bienvenida, bienvenido!, ...y poco más
1. Mira los papeles de la Universidad
2. Investiga el Centro de prácticas
3. Búscate cómplices e «informadores»
4. Asiste a la actividad «Acogida general en la Universidad»
5. Asiste a la actividad «Acogida general en el centro de prácticas»
No te asustes. Aunque lo que decíamos en el capítulo anterior ocurre en algunos colegios (no muchos), suele haber una cultura, una tradición de contar todos los años con un grupo de alumnos y alumnas en prácticas que colaboran en muchos aspectos de la vida del centro, por lo que sois esperados y bienvenidos. Lo deseable es que existiera un Plan de Acogida Completo como el que hemos desarrollado en el Anexo, pero...
En la mayoría de los casos, la acogida se desarrollará, en primer lugar, desde el momento en que inicies tu contacto con la facultad y desde que se realice tu primer contacto con el centro de prácticas asignado (que se debe corresponder con el que solicitaste en tu documentación de matrícula de la asignatura de prácticas en función de unos determinados criterios personales: quiero un centro de barrio, con inmigración; quiero un centro rural; quiero un centro con muchos proyectos de innovación educativa …).
Esta acogida consta de una serie de actividades puntuales —útiles si las planificas tú para tu formación— que se desarrollan en dos momentos concretos: a) al comenzar la asignatura en la Facultad; y b) al comenzar las prácticas en el centro asignado.
Y ¿por qué te damos todo el protagonismo a la hora de buscar la utilidad de este segundo nivel de acogida?
Pues porque, como podrás observar, no nos atrevemos a calificar este segundo nivel como Proyecto ni como Plan, ya que no consiste en una actividad sistemática o coordinada: son recursos que, para cada uno de los ámbitos, puedes encontrar para facilitarte el acceso a las prácticas a través de la información. Del uso que tú hagas de esos recursos depende su mayor o menor utilidad. Debes planificar la dedicación de un tiempo a familiarizarte con la burocracia, la gestión y el conocimiento de los ámbitos de trabajo en que vas a desarrollar tus prácticas, incluyendo en ese tiempo las actividades iniciales que se van a desarrollar en la facultad y en los colegios y escuelas.
Una propuesta de proyecto para que elabores una acogida adecuada, —que podríamos denominar Plan individualizado de acogida (PIA)— puede partir del desarrollo de una serie de pasos, siguiendo el siguiente orden.
1. Mira los papeles de la Universidad
Antes de iniciar tu periplo por el mundo de las prácticas docentes, la Universidad te va a proporcionar una serie de recursos administrativos (normativa y documentación de la asignatura), que es necesario que conozcas. Te hablamos de la Guía docente de la asignatura y de las Orientaciones.
En el Apartado 1 del Capítulo 1, encontrarás más información sobre este asunto.
2. Investiga el Centro de Prácticas
Lo mismo te va suceder respecto el centro docente en que realizarás las prácticas. Cuanta más información recabes más rápida será tu integración. En el Apartado 2 del Capítulo 1 hablamos de realizar una ficha de selección de centro de prácticas; de consultar su página web; y de llevar a cabo alguna visita informal al ese centro.
3. Búscate cómplices e «informadores»
También resultaría muy interesante (como desarrollamos en el Apartado 3 del Capítulo 1) buscarte cómplices que te puedan informar de otros aspectos interesantes. Nos referimos, por ejemplo a personas que vas a encontrar en tus primeros contactos personales, como compañeras y compañeros e incluso profesores que estén por la labor, tanto en el centro como fuera de él.
4. Asistir a la actividad «Acogida general en la Universidad
Para participar activamente en ella debes acudir con una información previa suficiente, que habrás obtenido de las Guías, Orientaciones, páginas web...; y con un listado de temas por resolver. Tu actitud en esta actividad debe ser positiva, con el convencimiento de que vas a obtener información relevante para iniciar tu proyecto con buen pie.
Pero, además, debes asistir activamente, contrastando la información previa obtenida, anotando los aspectos novedosos, y preguntando, cuando llegue el turno, las cuestiones que no te queden claras.
Los contenidos que debería recoger esta actividad quedan reflejados en la Tabla 1 de los Anexos de este capítulo.
5. Asistir a la actividad «Acogida general en el centro de prácticas»
En el centro de prácticas nos deben recibir con una actividad similar a la que se recoge en la Tabla 2, también en los los Anexos de este capítulo.
De no ser así, este segundo escenario de acogida no tiene sentido, y estaríamos hablando del desierto del Capítulo 1…
El primer día en el centro de prácticas será más fructífero y menos inquietante si has hecho los deberes relativos a la búsqueda de información básica —de la que hablábamos en el punto 2 del PIA (Plan Individualizado de Acogida)—; es decir, si ya lo habías investigado, visitado su web, dado una vuelta el día antes para conocer el entorno y ver la entrada o la salida del alumnado…
Ahora, ¡ya estamos aquí! Te has preparado convenientemente, has participado en todas las sesiones previas en la universidad y has llegado a la sesión de acogida del colegio. Pero, ¿cómo llegas realmente?
En primer lugar, ten en cuenta que se trata de tu primer día en una institución nueva, desconocida y en la que vas a desarrollar un rol distinto del que tuviste la última vez que estuviste en ella.
Es muy importante la tarjeta de presentación:
Tarjeta de presentación
Procura
asistir este primer día con un aspecto personal adecuado a la situación. Adopta una imagen de normalidad que no dé lugar, entre la comunidad educativa que te a va recibir, a prejuicios, estereotipos u opiniones negativas preconcebidas, que luego cuesta mucho modificar. Y no solo nos referimos a la forma de vestir, sino también a la de realizar los primeros contactos verbales. Hay que iniciar el proceso con determinación y humildad, dejando clara en todo momento tu actitud positiva y receptiva. Ya tendrás tiempo de cambiar cosas del centro —o no— en función de lo que observes y aportes, y con más seguridad de la que un primer día te puede proporcionar.
ESFUÉRZATE POR
llegar a la cita antes de tiempo. Estar en el centro unos minutos antes de iniciar la actividad es un indicador claro de motivación e interés. Resulta muy desagradable y da muy mala imagen llegar tarde el primer día (y todos los demás, por supuesto). Además, llegar con tiempo suficiente te va a permitir propiciar unos primeros contactos informales, muy útiles para que te hagas también una primera imagen real del centro. Encontrarás familias, profesores que aún no se habían incorporado, alumnos, etc. Escucharás conversaciones más o menos interesantes… Incluso puedes encontrarte con alguien que se interese por ti antes de iniciar tu periplo de prácticas.
Mantén
desde el primer momento una buena relación con el personal de servicios del centro. Ya te darás cuenta de que en los centros educativos hay una persona que puede pasar inadvertida, pero que es vital para el trabajo de la institución. Nos referimos a el o la conserje. Posiblemente sea la primera persona del centro con quien tengas contacto. Son nuestros «ángeles de la guarda»: te abren todas las puertas que necesites; te arreglan cualquier cosa, tienen cualquier herramienta que precises; te facilitan un rotulador de pizarra o tiza, papel o fotocopias; te pasan avisos telefónicos o a los padres que te visiten… Te guardan y guardan el centro. Cuidan de ti y de todos. Son un tesoro que hay que conservar y mimar. Te presentarás y solicitarás su ayuda para que te acompañe a las dependencias del equipo directivo. Esto deberías hacerlo con tiempo, ya que, si llegas justo en el momento de la entrada del alumnado, posiblemente no te puedan atender. Estando unos minutos antes vas a poder incluso mantener alguna conversación con ella o él y conseguirte un aliado en el centro. «Caerle bien al o a la conserje» significa entrar con buen pie al centro. Luego vendrá lo demás… Procura siempre un trato de respeto hacia el personal de administración y servicios, y que tengan la seguridad de que los valoras en su trabajo.
Adopta
en tu primer contacto individual con el equipo directivo, una actitud receptiva. No lleves la iniciativa en la conversación, escucha y asume las indicaciones que te vayan haciendo. Ten en cuenta que tu presencia en el centro de prácticas es lo más importante para ti, pero que el equipo directivo tiene muchas cuestiones a las que atender además de a ti. Discreción y dejar constancia de que vas al centro a trabajar con ellos, aprendiendo y aportando.
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