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Salmos – Primer libro es un comentario versículo a versículo sobre los Salmos 1-50, y contiene verdades eternas que otorgan dirección y motivación a creyentes de todos los ámbitos de la vida. A través del Espíritu de inspiración, el Dr. Bailey confronta los problemas más profundos e intrínsecos del corazón del hombre, conduciéndonos, como los Salmistas del antaño, a una nueva expresión de alabanza y adoración hacia nuestro Dios.
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Veröffentlichungsjahr: 2019
SALMOS
Primer Libro
Capítulos 1-50
Título original en inglés:
“Psalms, Book One”
Registrado © por Brian J. Bailey, 1996
Versión 1.1 en inglés
Título en español:
“Salmos, Primer Libro”
Todos los derechos reservados
Traducción: Virginia L. Grandjean de Russo, Argentina. 2004
Edición de la versión española por Raimundo J. Ericson.
Revisión Final por Equipo de Traducción de Instituto Bíblico Jesucristo, Guatemala C.A. 2009.
Versión 2.1 en español
Primera impresión: diciembre 2008, IBJ Guatemala,
Segunda impresión: octubre 2009, Waverly, NY, EE.UU.
Tercera impresión: agosto 2014, Waverly, NY, EE.UU.
Diseño de portada:
Registrado © Brian J. Bailey y sus licenciadores.
Todos los derechos reservados
Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico o mecánico, sin permiso por escrito del editor, excepto en el caso de citas breves en artículos o reseñas.
A menos que se indique lo contrario, las citas son tomadas de la Santa Biblia, versión Reina-Valera © 1960, propiedad de las Sociedades Bíblicas Unidas.
Publicado en formato e-book en diciembre 2020
En los Estados Unidos de América.
ISBN versión electrónica (E-book) 1-59665-620-4
Para obtener más información comuníquese a:
Zion Christian Publishers
Un ministerio de Zion Fellowship, Inc
P.O. Box 70
Waverly, NY 14892
Tel: (607) 565-2801
Gratis: 1-877-768-7466
Fax: (607) 565-3329
www.zcpublishers.com
A Virginia López por la traducción de este libro al español. A Raimundo y Ariel Ericson por su ardua labor en la edición y revisión de la edición en castellano. Al equipo de trabajo de IBJ Guatemala por su excelente labor en la revisión final de este libro.
Al equipo editorial de ZCP: Carla Borges, David Kropf, Hannah Schrock y Suzanne Ying.
Se ha dicho que los salmos constituyen el himnario de Israel y de la iglesia. En tiempos de avivamiento, el Espíritu Santo ha inspirado al pueblo de Dios para ponerles música, enriqueciendo así, en gran manera, la vida devocional y espiritual de creyentes de todas partes. De los salmos fluye un espíritu de profecía fuerte y creativo. Por ello, son fuente de amor, gozo, esperanza y confianza para los corazones de quienes meditan en ellos y los cantan.
Muchas veces, en momentos en que debí enfrentar situaciones aparentemente terribles, un salmo con música ha brotado de mi corazón. Una de esas ocasiones fue el funeral de mi amada esposa. Los versículos 10 y 11 del salmo 30 brotaron de lo más profundo de mi corazón, y literalmente desaparecieron toda la tristeza y el duelo. Un gozo y una felicidad inexpresables colmaron mi ser.
Los salmos son, básicamente, de carácter devocional, y tratan sobre la vida emocional del creyente: sus temores, sufrimientos, inquietudes, persecuciones, gozos y esperanzas. Su propósito es desarrollar un profundo sentido de confianza en un Padre Celestial amoroso que oye y tiene en cuenta las oraciones que elevamos a Él en medio de nuestras aflicciones. Los salmos nos muestran a un Dios que libera a Su pueblo de las tormentas de la vida, llevándolo al refugio deseado y dándole el fin esperado.
Los salmos nos llevan a comprender que el Señor utiliza estos momentos difíciles para hacernos crecer, para enseñarnos sus caminos, y para llevarnos a la comunión con nuestro Padre Celestial y Su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Los salmos dan consuelo y valor al cansado peregrino en su viaje por la tierra, camino al cielo.
Brian J. Bailey
El Señor Jesús dividía el Antiguo Testamento en tres secciones: la Ley, los profetas y los salmos (Lc. 24:44). Los judíos dividieron los salmos en cinco secciones que corresponden a los cinco libros de Moisés:
1. Salmos 1-41 Génesis
2. Salmos 42-72 Éxodo
3. Salmos 73-89 Levítico
4. Salmos 90-106 Números
5. Salmos 107-150 Deuteronomio
La palabra salmo proviene del término griego Psalmoi, que fue utilizado por los traductores de la versión Septuaginta del Antiguo Testamento. Esta palabra griega corresponde a la hebrea Mizmor: oda o canción que se canta acompañada de un instrumento.
1.Didácticos, es decir, con fines de enseñanza.
2.Líricos, es decir, poéticos.
La poesía hebrea utilizaba el paralelismo, es decir, la repetición de un concepto. Los judíos solían decir todo dos veces. La segunda era una repetición, amplificación o explicación de la primera. Casi todos los versículos de los salmos tienen una división en el medio; la segunda mitad del versículo repite o amplifica lo que dice la primera mitad.
Muchos salmos son mesiánicos, es decir, profetizan o hacen alusión al Mesías que iba a venir: el Señor Jesús. El Señor mismo testifica de esto en Lucas 24:44: “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de Mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos”. Todo lo que había sido profetizado acerca del Señor en la Ley, los profetas y los salmos tenía que cumplirse.
Los escritores del Nuevo Testamento citaron más pasajes de los salmos que de cualquier otro libro del Antiguo Testamento, excepto Isaías.
La mayoría de los salmos fueron escritos durante tres períodos específicos de la historia de Israel:
1. Durante la época de David.
2. Durante el reinado de Ezequías.
3. Durante la cautividad en Babilonia y después de la misma.
Uno o dos salmos fueron escritos antes, y posiblemente algunos fueron escritos después.
La mejor manera de comprender e interpretar cada salmo es realizar un estudio cuidadoso del mismo. Sin embargo, en algunas ocasiones, es necesario estudiar las circunstancias históricas en las que el Espíritu Santo hizo nacer algunos salmos en la vida de los autores que los escribieron.
Confiamos que este pequeño libro será de bendición para su vida personal. Hemos recomendado a nuestros alumnos en todo el mundo que lean cinco salmos cada día. Esto ha sido de gran provecho para su vida devocional, así como para su función profética.
A continuación le ofrecemos un breve resumen de cada salmo. Para ayudar a resumir el tema general de cada salmo, presentamos un versículo clave o un concepto básico del mismo.
SALMO 1. Se presentan las claves para gozar de prosperidad y ser fructíferos, así como la importancia de vigilar con quiénes nos relacionamos y cómo debemos meditar continuamente en la Palabra de Dios.
SALMO 2. En términos muy descriptivos, se presenta la rebelión de los paganos contra el Hijo y Su vindicación y gobierno finales hasta los extremos de la tierra.
SALMO 3. David, angustiado, huye de su hijo Absalón; clama al Señor, es escuchado, y recibe la seguridad de la salvación de parte de Él.
SALMO 4. David habla de cómo crece su angustia y luego, de cómo se alegra su corazón, para finalmente, retirarse a dormir en paz. Este salmo está relacionado con el anterior.
SALMO 5. Contraste entre los impíos, que son infieles, y la seguridad que el Señor da a David de que él entraría a la casa de Jehová en misericordia, para adorarlo en santa reverencia.
SALMO 6. En su lecho de sufrimiento David ora pidiendo sanidad, y el Señor le asegura que ha recibido su súplica.
SALMO 7. David clama al Señor para que lo salve de sus enemigos, los cuales caerán en el pozo que ellos mismos han cavado.
SALMO 8. El Señor Jesús es descrito como el Hijo del Hombre. Se citan partes de este salmo en Mateo11:25 y Hebreos 2:6-10.
SALMO 9. Perecerá el recuerdo de los malos y de todas las naciones que olvidan a Dios, pero el Señor será refugio para los oprimidos y los pobres.
SALMO 10. El malo, en su orgullo, persigue al pobre, pero Jehová es Padre de los huérfanos.
SALMO 11. David se niega a huir de los malvados, porque su confianza está puesta en el Señor. Huir significaría que los fundamentos serían destruidos. Jehová prueba al justo, pero sobre los malos hace llover calamidades, fuego, azufre y viento abrasador.
SALMO 12. David clama pidiendo ayuda a causa de los hombres de doble ánimo que se jactan con sus labios y prevalecen contra él. Por el contrario, las palabras del Señor son puras, refinadas en horno de tierra, y pasan la prueba del tiempo.
SALMO 13. David clama a Jehová para que sus enemigos no prevalezcan contra él. La confianza de David está puesta en el Señor, quien lo ha colmado de bien” (RVA).
SALMO 14. El necio dice que no hay Dios, y hace cosas abominables. Pero sentirá terror cuando Dios visite a Su pueblo afligido, el que se gozará en gran manera en Él.
SALMO 15. Exposición de los once requisitos para habitar en el tabernáculo del Señor en el monte de Sion, Su santo monte.
SALMO 16. Dios preservó a Cristo de experimentar la corrupción en la tumba y luego lo elevó hasta sentarlo a la diestra del Padre. Pedro cita partes de este salmo en el día de Pentecostés para probar la deidad de Jesús (Hch. 2:25-28).
SALMO 17. David clama para que su sentencia venga de la presencia del Señor, y para que Él lo guarde como a la niña de Sus ojos. David expresa también su satisfacción de poder despertarse siendo semejante a Dios. Marca el contraste entre esta situación y los hombres del mundo, cuya suerte y porción están sólo en esta vida, y que dejan su tesoro a sus hijos.
SALMO 18. David describe al Señor como su Fortaleza y su Alto Refugio, su Salvador y Libertador. La bondad del Señor hizo que David fuera grande y pudiera vencer a todos sus enemigos.
Salmo 19. Los cielos, la ley y los estatutos de Jehová nos advierten y nos instruyen. Grandes son las recompensas que esperan a quienes los guardan.
SALMO 20. Quienes confían en carros y caballos caen, pero quienes tienen presente el nombre del Señor son levantados y permanecen firmes.
SALMO 21. La primera mitad de este Salmo muestra a Cristo disfrutando del deseo de Su corazón: eterna largura de días. La segunda mitad revela los poderosos juicios de Cristo sobre Sus enemigos.
SALMO 22. Este salmo presenta la agonía de Cristo en la cruz y Su triunfo en la resurrección.
SALMO 23. El Señor es nuestro Pastor, quien consuela a todos los afligidos y a los que atraviesan el valle de sombra de muerte.
SALMO 24. Se detallan cuatro condiciones para ascender al monte del Señor y estar en Su lugar santo. Este salmo debe ser leído juntamente con el salmo 15.
SALMO 25. David ruega al Señor que le muestre Sus caminos, y recibe por respuesta que el Señor guía a los mansos y a ellos enseña Sus caminos.
SALMO 26. Desde lo profundo de su alma David clama para que el Señor lo juzgue y lo pruebe, para que no lo condene con los demás pecadores.
SALMO 27. Aquí se revela que el corazón de David pertenece únicamente a Dios. Él sólo anhela habitar en la casa del Señor, para contemplar Su hermosura e inquirir en Su templo. El corazón de David está completamente entregado al Señor, por lo que no temerá, aunque ejércitos enemigos lo ataquen.
SALMO 28. El silencio del Señor hace que David sienta como si fuera uno de los que descienden al sepulcro, pero dado que su corazón confió en el Señor puede decir que fue ayudado.
SALMO 29. Se nos invita a adorar al Señor en la belleza de la santidad, a causa de Su grandeza, que se manifiesta en las maravillas que hace Su voz.
SALMO 30. David declara gozosamente que cuando clamó al Señor, Él lo sanó y cambió su lamento en baile.
SALMO 31. David declara su confianza en el Señor, la cual llega a su punto culminante con el compromiso supremo de las palabras de Cristo en la cruz: “En tu mano encomiendo mi espíritu”.
SALMO 32. Este es uno de los grandes salmos instructivos sobre el arrepentimiento y el perdón. La única forma de recibir el perdón de nuestros pecados y de ser libres de culpa es reconocer nuestros pecados y confesarlos al Señor. Cuando lo hacemos, Él borra completamente nuestro pecado, y experimentamos el tremendo gozo de un criminal que ha sido perdonado.
SALMO 33. Se exhorta a los justos a alegrarse en Jehová y alabarlo por todas Sus bondades. Quienes temen al Señor y se regocijan en Su misericordia serán librados del hambre y la muerte.
SALMO 34. Una maravillosa victoria es nuestra, ya que el Señor escucha el clamor de los justos y los libra de todos sus temores.
SALMO 35. David clama al Señor para que Él defienda su causa. Los enemigos de David se alegraron cuando la adversidad lo golpeó, aunque él se había afligido cuando ellos estuvieron enfermos. Pero David dice, confiado, que quienes estén a favor de su justa causa dirán: “Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de Su siervo” (NVI).
SALMO 36. Los impíos no temen al Señor, y como consecuencia de ello, caerán y no volverán a levantarse. Por otro lado, los justos descubren que en la luz del Señor verán la luz, y que beberán del manantial de vida.
SALMO 37. El tema principal de este salmo es la aparente prosperidad de los malignos en contraste con la obvia aflicción del justo. Es un tema que ha atormentado a los justos desde el comienzo de los tiempos, y es causa constante de frustración. En este salmo se dan respuestas bíblicas a esta paradoja, y también varias claves para recibir nuestra herencia.
SALMO 38. David escribe este salmo después de pecar con Betsabé, mientras sufre una terrible enfermedad que le carcome la carne. Muchos perseguían a David en este tiempo, pero él no buscaba reivindicarse ni defenderse.
SALMO 39. David calla ante los impíos y deja su defensa en manos del Señor, clamando a Él para que le haga conocer su fin.
SALMO 40. David espera pacientemente en el Señor hasta que Él lo saca del pozo de la desesperación. El Señor restauró totalmente a David después de su pecado con Betsabé porque él se arrepintió verdaderamente, y lo llevó a nuevas alturas en su relación con Dios, dándole una revelación del nuevo pacto en los versículos 6-8.
SALMO 41. Aquí se presentan varias bendiciones que siguen a los que ayudan al pobre. Los enemigos de David esperaban que muriera, y hasta su íntimo amigo Ahitofel lo traicionó. Pero el Señor defendió a David, y en Su soberanía lo colocó delante de Su presencia para siempre.
SALMO 42. Mientras David huye de Saúl, su corazón tiene cada vez más sed y hambre de la presencia de Dios. Está angustiado y su alma turbada, pero controla sus emociones y ordena a su alma a que espere en el Señor. Se reflexiona sobre la diferencia entre dejarse dominar por el alma (las emociones) y ser espiritual.
SALMO 43. Este salmo habla del orden divino de Dios. Primero el Señor juzga y arregla las cosas en nuestras vidas, y después rompe el poder de nuestros enemigos. Finalmente, nos lleva a Sion, donde nos unimos al Señor que es nuestro supremo gozo.
SALMO 44. Al rememorar las antiguas misericordias de Dios para con Israel y cómo les había dado la tierra, el salmista ahora clama porque el Señor los ha desechado, y le ruega que se levante y los redima.
SALMO 45. El tema de este salmo es la majestad de Cristo y la belleza de Su Esposa, la Iglesia, toda gloriosa en su interior. La verdad, la humildad y la justicia son las claves para la prosperidad.
SALMO 46. Dios es nuestro refugio en tiempos de angustia. El río de Dios alegra Su ciudad, y el Señor será exaltado entre las naciones en el milenio, cuando terminen las guerras.
SALMO 47. Este es un salmo de regocijo y victoria. Dios elegirá nuestra herencia, y reinará sobre toda la tierra como Rey de reyes.
SALMO 48. Este salmo describe al monte Sion, la montaña de la santidad de Dios. Pero la descripción de esta ciudad también es una descripción de sus habitantes, que son santos y sin mancha delante del Señor.
SALMO 49. El salmista habla de la sabiduría. Los necios dan sus nombres a sus tierras, pero no permanecerán. Los justos tendrán ascendencia sobre ellos.
SALMO 50. Este salmo muestra los sacrificios agradables al Señor y la forma de glorificarlo.
Dado que los salmos fueron escritos en diversos momentos de la historia de los hijos de Israel, presentamos el siguiente bosquejo, con el fin de brindar una referencia rápida y de fácil acceso a los hechos que se mencionan en algunos salmos:
• El descenso a Egipto en la época de José.
• Los 400 años de exilio en Egipto.
• El Éxodo en la época de Moisés.
• El viaje por el desierto.
• La entrada a la tierra prometida, bajo el liderazgo de Josué.
• El período de los jueces hasta la llegada de Samuel.
• El reino unificado bajo el rey Saúl.
• David es perseguido por Saúl.
• David asciende al trono tras la muerte de Saúl.
• El reinado de Salomón.
• La división: el reino del norte, Israel, y el reino del sur, Judá.
• La invasión asiria.
• La cautividad en Babilonia.
• La era de la restauración.
• Nacimiento, ministerio y muerte de Cristo.
• La era de la iglesia.
• El milenio: el reinado de Cristo durante 1000 años.
• Cielo nuevo y tierra nueva.
Aproximadamente setenta y tres salmos se atribuyen directamente a David. Dado que estos fueron escritos en momentos cruciales de su vida, comprender el desarrollo de la vida de David nos ayudará a apreciar en mayor medida las implicaciones espirituales de estos salmos.
A. PRIMEROS AÑOS DE DAVID
1. Nace en Belén - 1 Samuel 17:12.
2. Hijo de Isaí - Rut 4:17, 22.
3. Su genealogía – 1 Crónicas 2:3-15.
4. Descendiente de la tribu de Judá – 1 Crónicas 28:4.
5. Hijo menor de Isaí – 1 Samuel 16:10-13.
6. De hermoso parecer – 1 Samuel 17:42.
7. Es pastor – 1 Samuel 16:11.
8. Su fortaleza – 1 Samuel 17:34-36.
9. Elegido por Dios – 1 Samuel 16:1, 13.
B.SU VIDA DURANTE EL REINADO DE SAÚL
1. Toca el arpa para el Rey – 1 Samuel 16:14-23.
2. Paje de armas – 1 Samuel 16:21.
3. Mata al gigante – 1 Samuel 17:4-50.
4. Conquistador de filisteos – 1 Samuel 17:32-54.
5. Amigo de Jonatán – 1 Samuel 18:1-4.
6. Se comporta sabiamente – 1 Samuel 18:5-30.
7. Escribe un salmo – Salmo 59 (Título).
C. HÉROE FUGITIVO
1. Huye de Saúl – 1 Samuel 19:1-18.
2. Se refugia con Samuel – 1 Samuel 19:18-24.
3. Hace un pacto con Jonatán – 1 Samuel 20:1-42.
4. Come de los Panes de la Proposición – Mateo 12:3, 4.
5. Finge locura en Gat – 1 Samuel 21:10-15.
6. Vive en una cueva – 1 Samuel 22:1-8.
7. Salva a Keila – 1 Samuel 23:1-13.
8. Experimenta la liberación de Dios – 1 Samuel 23:14, 15.
9. Segundo pacto con Jonatán – 1 Samuel 23:16-18.
10. Es traicionado pero se salva – 1 Samuel 23:19-29.
11. Escribe un salmo – Salmo 54 (Título).
12. Respeta la vida de Saúl – 1 Samuel 24:1-22.
13. Nabal lo desprecia – 1 Samuel 25:1-38.
14. Se casa con la viuda de Nabal – 1 Samuel 25:39-42.
15. Por segunda vez respeta la vida de Saúl – 1 Samuel 26:1-25.
16. Habita en Siclag – 1 Samuel 27:5-7.
17. Rechazado por los filisteos – 1 Samuel 29:1-11.
18. Derrota a los amalecitas – 1 Samuel 30:1-31.
19. Mata al asesino de Saúl – 2 Samuel 1:1-16.
20. Hace duelo por la muerte de Saúl – 2 Samuel 1:17-27.
D. DAVID, REY DE JUDÁ
1. Ungido en Hebrón – 2 Samuel 2:1-4, 11.
2. Los que apoyaban a David – 1 Crónicas 12:23-40.
3. Prolongada guerra con la casa de Saúl – 2 Samuel 3:1.
4. Pacto de Abner con David – 2 Samuel 3:6-21.
5. Hace duelo por la muerte de Abner – 2 Samuel 3:28, 29.
6. Castiga a los asesinos de Is-boset – 2 Samuel 4:1-12.
E. DAVID, REY DE TODO ISRAEL
1. Reconocido como Rey – 2 Samuel 5:1-5.
2. Toma Sion de manos de los jebuseos – 2 Samuel 5:6-10.
3. Construye una casa – 2 Samuel 5:11.
4. Fortalece el reino – 2 Samuel 5:11-16.
5. Derrota a los filisteos – 2 Samuel 5:17-25.
6. Intenta llevar el Arca a Jerusalén – 2 Samuel 6:1-16.
7. Organiza la adoración – 1 Crónicas 15:1-29.
8. Organiza a los músicos – 1 Crónicas 25:1-31.
9. Bendice al pueblo – 2 Samuel 6:17-19.
10. Despreciado por Mical – 2 Samuel 6:20-23.
11. Recibe un pacto eterno – 2 Samuel 7:1-29.
12. Derrota a muchas naciones – 2 Samuel 8:1-18; 10:1-19.
13. Comete adulterio – 2 Samuel 11:1-27.
14. Reprendido por Natán – 2 Samuel 12:1-14.
15. Se arrepiente – Salmo 32:1-11; Salmo 51:1-19.
16. Aflicciones posteriores – 2 Samuel 12:15-23.
17. Tiene problemas en su familia – 2 Samuel 13:1-39.
18. Traicionado por Absalón – 2 Samuel 15:1-31.
19. Huye de Jerusalén – 2 Samuel 15:13-37.
20. Hace duelo por la muerte de Absalón – 2 Samuel 19:1-10.
21. Regresa a Jerusalén – 2 Samuel 19:15-43.
22. Se entera de la conspiración de Seba – 2 Samuel 20:1-26.
23. Hace restitución por el crimen de Saúl – 2 Samuel 21:1-14.
24. Sufre nuevos conflictos – 2 Samuel 21:15-22.
25. Cantos de liberación – 2 Samuel 22:1-51.
26. Sus últimas palabras – 2 Samuel 23:1-7.
27. Los valientes de David – 2 Samuel 23:8-39.
28. Peca al censar al pueblo – 2 Samuel 24:1-17.
29. Compra la era de Arauna – 2 Samuel 24:18-25.
30. Confirma a Salomón como su sucesor – 1 Reyes 1:5-53.
31. Mandato final de David a Salomón – 1 Reyes 2:1-11.
32. Reinó 40 años – 1 Reyes 2:11.
F. SIGNIFICADO ESPIRITUAL DE LA VIDA DE DAVID
1. Profeta – Hechos 2:29, 30.
2. Músico – 2 Samuel 23:1.
3. Hombre inspirado – Mateo 22:43.
4. Tipo de Cristo – Jeremías 23:5, 6.
5. El nombre de David designa a Cristo – Ezequiel 34:23, 24.
6. Cristo, hijo de David – Mateo 1:1.
7. “El reino de David” – Marcos 11:10.
8. “El trono de David” – Lucas 1:32.
9. “El tabernáculo de David” – Hechos 15:16.
10. “La llave de David” – Isaías 22:22.
11. Fe – Hebreos 11:32, 33.
12. El pacto con David – 2 Samuel 7:4-17 (o las misericordias firmes a David: Isaías 55:3).
EXÉGESIS DEL LIBRO 1
SALMOS 1 – 50
El tema de este gran salmo de enseñanza es cómo tener una vida fructífera y próspera. Está escrito en el estilo del libro de Proverbios, ya que presenta los caminos de los justos y los caminos de los malos. El rey Salomón escribió el salmo 1 cuando viajaba hacia el Líbano, situado al norte, y vio un árbol lleno de fruto que estaba plantado junto a un río, entonces prorrumpió en una proclamación profética. El salmo que resultó de esta experiencia podría ser llamado “salmo de introducción al libro de los salmos”, ya que, en seis breves versículos, define la clave para una vida triunfante en Cristo.
1:1 - Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado. “Bienaventurado” significa lleno del contentamiento y la satisfacción de Dios mismo, al ser partícipes de Su gozosa serenidad. “El varón” se refiere a un hombre en particular, uno en diez mil (comp. 1 Co. 4:15), que cumple con los dos requisitos básicos que son las claves para ser fructífero:
1. Se aparta totalmente de todo consejo pecaminoso y de la comunión con los malos.
2. Medita día y noche, con gran deleite, en la Palabra de Dios.
Si examinamos este salmo con detenimiento, veremos que hay “tres grupos de tres”:
1.Andar (en el consejo): significa recibir guía y dirección, en temas espirituales, de personas que no agradan a Dios o utilizan métodos mundanos.
2.Estar (en el camino): significa adoptar una posición de abierta defensa a los principios de los pecadores. Significa que esta persona estará en el camino (el camino ancho que lleva a la perdición) y tendrá comunión con personas que practican el pecado en forma habitual, como los homosexuales y los adúlteros.
3. Sentarse (en la silla): significa tomar una posición permanente de maldad y escarnio.
Es la declinación final. Es una posición constante, ya que sentarse implica inmovilidad o una situación inalterable.
1.Consejo: significa permitir que nuestras vidas sean guiadas por otros, siguiendo la sabiduría de este mundo, en lugar de la de Dios y Sus ministros.
2.Camino: significa estar en el mismo sendero de aquellos que pecan habitual y lamentablemente. El Señor mismo expresó este concepto en Mateo 7:13, 14:“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.
3. Silla: significa tener el mismo punto de vista de los escarnecedores. También hace referencia a la autoridad del maligno (ver Ap. 2:13: el trono de Satanás en Pérgamo).
1. Malos: significa personas agitadas o movidas por sus pasiones, que luchan por obtener lo que no es suyo. Se refiere a la persona codiciosa. El profeta Isaías declara: “Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo” (Is. 57:20).
2.Pecadores: se refiere a la persona que practica activamente y en forma habitual la iniquidad. Génesis 13:13 dice que “los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera”. También leemos en Romanos 1:28 que cuando un hombre o una mujer no aprueban tener en cuenta a Dios, Él los entrega a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. (Ver Ro. 1:28-32).
3.Escarnecedores: se refiere a aquellos que se burlan y ridiculizan las cosas espirituales y hasta a Dios. Proverbios 19:28, 29 advierte que “el testigo perverso se burlará del juicio, y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad. Preparados están juicios para los escarnecedores, y azotes para las espaldas de los necios”.
Es una realidad alarmante ver que las compañías que elegimos determinan nuestro destino en esta tierra y nuestro destino eterno. En la traducción de la NVI, 1 Corintios 15:33 dice: “No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres»”. El hombre se conoce por los amigos que tiene. Como dice el refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Pero quienes andan con los sabios se volverán sabios. Proverbios 13:20 deja en claro esta verdad: “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado”.
1:2 - Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. El ser fructífero tiene dos aspectos, resumidos en la ley de Levítico, que divide a los animales en dos clases: limpios e inmundos. La diferencia entre ambos se explica en Levítico 11:1-8. Según la ley, dos son las características de un animal limpio: debe rumiar y tener pezuña hendida, es decir, dividida o separada. Hay ciertos animales que son rumiantes, pero no tienen pezuña hendida. Esto los hace inmundos. Y hay otros que tienen pezuña hendida pero no rumian; también ellos son inmundos para Dios.
Esto tiene gran importancia para nosotros como cristianos. Espiritualmente, debemos rumiar, es decir, meditar una y otra vez en la ley del Señor y en Su Palabra. Además, debemos andar separados de los pecadores. Si no hacemos estas dos cosas, el Señor no nos aceptará y no tendremos frutos que sean importantes. Por lo tanto, quienes quieran tener una vida fructífera y próspera, deben tener una vida apartada, y meditar y deleitarse continuamente en la Palabra del Señor (ver Jos. 1:8; Dt. 17:18, 19).
Deleitarse significa poner la Palabra de Dios en primer lugar en nuestra vida, sobre todos los demás placeres, aun sobre las cosas necesarias. Job dijo: “Guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12). Deleitarse en la ley del Señor es tener la calidez y el fulgor interior que provienen de estudiar y tener en gran estima la Palabra de Dios. Si hacemos esto, y nos abstenemos de toda literatura que no sea provechosa o necesaria, en nuestro corazón se desarrollará un hambre y una sed insaciables por la Palabra viva.
En lo personal, he descubierto que me ha sido de gran bendición prescindir del televisor, y recomendaría a todos los cristianos que hagan lo mismo. Pero entiendo que para algunas personas que están confinadas en sus casas, ver programas cristianos en la televisión puede ser una gran bendición. Sin embargo, aun esto puede llegar a exagerarse en detrimento de nuestra vida devocional personal con el Señor.
La meditación puede ilustrarse por medio de la imagen de una vaca que rumia, cuando, después de comer abundantemente durante varias horas, descansa y regurgita. Este animal envía nuevamente el alimento a la boca y lo mastica aproximadamente cincuenta y cinco veces. Dicho sea de paso, se calcula que una palabra nueva pasa a formar parte de nuestro vocabulario cuando la hemos usado treinta y cinco veces. Por lo tanto, meditar es recordar un pasaje que hemos leído o una palabra que el Señor nos ha dado durante las horas del día o de la noche.
En salmos 119:148 el salmista dice: “Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos”. Cuando meditamos constantemente en la Palabra de Dios, ella nos mantiene apartados del mal todo el día; cuando nos levantamos por la mañana, a lo largo de la jornada, y cuando vamos a dormir (Pr. 6:20-23). Memorizar pasajes bíblicos es guardar los versículos en nuestro corazón y nuestra mente, de manera que el Espíritu Santo pueda tomarlos fácilmente de ese depósito para hacérnoslos recordar en momentos de necesidad.
