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Los Sonetos a Orfeo, "escritos como cenotafio" para la bailarina Wera Ouckama Knoop, constan de una serie de 55 poemas dividida en dos partes. La primera parte abre y cierra con dos sonetos que evocan directamente a los libros X y XI de las Metamorfosis de Ovidio: el canto de Orfeo tras la pérdida de su amada Eurídice y, al final, la muerte de Orfeo, despedazado por las Ménades y su reencuentro con Eurídice en el reino de las sombras. La segunda parte comienza con el soneto metapoético "Respirar, poema invisible", que cierra el ciclo temático de la "respiración" y el "espacio". Quizá lo más importante en esta obra es que, en el abordaje del mito que hace Rilke, reside también el elemento artístico-metafísico de su poética madura. Ya el primer soneto nos abre su perspectiva: la "acción" que "narra" el Soneto I ocurre en un espacio lingüístico que el mismo texto crea. Esto nos revela una característica central de la mitopoesía moderna de Rilke, que la distingue categóricamente del discurso "literal", "fáctico" del mito. Hay dos posibles lecturas que podrían resultar familiares a cualquier lector moderno: ¿no es este giro hacia el mundo del lenguaje el "giro lingüístico", tan característico del siglo XX, que reduce toda referencia a la realidad a un acontecimiento puramente inmanente en el lenguaje (según la conocida fórmula de Wittgenstein: "Los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo")? ¿Y no es el poema un ejemplo de la autoreferencia al proceso poético que también fue común en la literatura del siglo XX, es decir un poema sobre poesía? Los Sonetos a Orfeo dejan en claro que, en Rilke, el discurso poético es siempre la expresión de la experiencia del mundo, nunca una acción especial, autónoma y autosuficiente, sino modelo de un comportamiento existencial.
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Seitenzahl: 56
Veröffentlichungsjahr: 2023
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Digitalización: Proyecto451
Versión: 1.0
Rilke, Rainer María
Sonetos a Orfeo / Rainer María Rilke. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Buchwald Editorial, 2024.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga
Traducción de: Enrique Salas ; Sol Correa.
ISBN 978-631-90310-1-0
1. Poesía. 2. Poesía Alemana. I. Salas, Enrique, trad. II. Correa, Sol, trad. III. Título.
CDD 830.192
GESCHRIEBEN ALS EIN GRAB-MAL
FÜR WERA OUCKAMA KNOOP
ESCRITOS COMO UN CENOTAFIO
PARA WERA OUCKAMA KNOOP
ERSTER TEIL
PRIMERA PARTE
I
Da stieg ein Baum. O reine Übersteigüng!
O Orpheus singt! O hoher Baum im Ohr!
Und alles schwieg. Doch selbst in der Verschweigung
ging neuer Anfang, Wink und Wandlung vor.
Tiere aus Stille drangen aus dem klaren
gelösten Wald von Lager und Genist;
und da ergab sich, dass sie nicht aus List
und nicht aus Angst in sich so leise waren,
sondern aus Hören. Brüllen, Schrei, Geröhr
schien klein in ihren Herzen. Und wo eben
kaum eine Hütte war, dies zu empfangen,
ein Unterschlupf aus dunkelstem Verlangen
mit einem Zugang, dessen Pfosten beben,–
da schufst du ihnen Tempel im Gehör.
I
Y entonces un árbol se alza. ¡Pura elevación!
¡Orfeo está cantando! ¡Magnífico árbol en el oído!
Y todo se silencia. Pero incluso al silenciarse
surge un nuevo comienzo, señal y transformación.
Animales de silencio se precipitaron
al bosque abierto, despejado de nido y guarida;
y resultó que no era astucia y no era miedo
lo que los mantenía en silencio ensimismados,
sino la escucha. Aullido, bramido, chillido
parecían nimios en sus corazones. Y donde hacía poco
había apenas una guarida para recibirlo,
un refugio hecho del más oscuro deseo
y un umbral cuyos pilares tiemblan,
les construiste un templo en el oído.
II
Und fast ein Mädchen wars und ging hervor
aus diesem einigen Glück von Sang und Leier
und glänzte klar durch ihre Frühlingsschleier
und machte sich ein Bett in meinem Ohr.
Und schlief in mir. Und alles war ihr Schlaf.
Die Bäume, die ich je bewundert, diese
fühlbare Ferne, die gefühlte Wiese
und jedes Staunen, das mich selbst betraf.
Sie schlief die Welt. Singender Gott, wie hast
du sie vollendet, dass sie nicht begehrte,
erst wach zu sein? Sieh, sie erstand und schlief.
Wo ist ihr Tod? O, wirst du dies Motiv
erfinden noch, eh sich dein Lied verzehrte?–
Wo sinkt sie hin aus mir?... Ein Mädchen fast...
II
Y era una muchacha casi y surgió
de esta felicidad única de canto y lira
y brilló luminosa a través de sus velos primaverales
y se hizo un lecho en mi oído.
Y se durmió en mí. Y todo era su sueño.
Los árboles que alguna vez admiré, esta
palpable lejanía, el herbazal percibido,
y cada asombro que me conmovía.
Ella durmió al mundo. Dios cantor, ¿cómo conseguiste
hacerla tan perfecta que ni siquiera
quiso estar despierta? Mirá, nació y se durmió.
¿Dónde está su muerte? ¿Inventarás
este motivo antes de que tu canción se consuma?
¿Hacia dónde descenderá ella desde mí?…
[una muchacha casi...
III
Ein Gott vermags. Wie aber, sag mir, soll
Mann ihm folgen durch die schmale Leier?
Sinn ist Zwiespalts. An der Kreuzung zweier
Herzwege steht kein Tempel für Apoll.
Gesang, wie du ihn lehrst, ist nicht Begehr,
nicht Werbung um ein endlich noch Erreichtes;
Gesang ist Dasein. Für den Gott ein Leichtes.
Wann aber sind wir? Und wann wendet er
an unser Sein die Erde und die Sterne?
Dies ists nicht, Jüngling, dass du liebst, wenn auch
die Stimme dann den Mund dir aufstösst, –lerne
vergessen, dass du aufsangst. Das verrinnt.
In Wahrheit singen, ist ein andrer Hauch.
Ein Hauch um nichts. Ein Wehn im Gott. Ein Wind.
III
Un Dios es capaz. Pero, decime, ¿cómo
te seguirá un hombre por la estrecha lira?
Su mente es desacuerdo. En el cruce de dos
sendas del corazón no hay un templo para Apolo.
Canto como el que enseñás no es deseo,
ni anhelo de algo finalmente alcanzado;
Canto es existencia. Para el Dios es fácil.
Pero nosotros ¿cuándo existimos? ¿Y cuándo dirige
hacia nuestro Ser la tierra y las estrellas?
No basta, muchacho, con que ames, aunque
la voz te irrumpa en la boca, aprendé
a olvidar que has cantado. Eso discurre.
Cantar de verdad es otro aliento.
Un aliento en torno a nada. Un soplo en Dios. Un viento.
IV
O ihr Zärtlichen, tretet zuweilen
in den Atem, der euch nicht meint,
lasst ihn an eueren Wangen sich teilen,
hinter euch zittert er, wieder vereint.
O ihr Seligen, o ihr Heilen,
die ihr der Anfang der Herzen scheint
Bogen der Pfeile und Ziele von Pfeilen,
ewiger glänzt euer Lächeln verweint.
Fürchtet euch nicht zu leiden, die Schwere,
gebt sie zurück an der Erde Gewicht;
schwer sind die Berge, schwer sind die Meere.
Selbst die als Kinder ihr pflanztet, die Bäume,
wurden zu schwer längst; ihr trüget sie nicht.
Aber die Lüfte... aber die Räume...
IV
Ustedes, afectuosos, entren alguna vez
en el hálito que los ignora,
dejen que, en sus mejillas, se divida
y que detrás tiemble, de nuevo, unificado.
Ustedes, dichosos, bienaventurados,
ustedes que son como el preludio del corazón.
Arco de flechas y blancos de las flechas,
sus sonrisas brillan eternas entre lágrimas.
No teman a sufrir, la pesadez
devuélvanla al peso de la tierra;
pesadas son las montañas, pesados son los mares.
Incluso los árboles que plantaron en la infancia
se volvieron hace tiempo muy pesados; no podrían [soportarlos.
Pero los aires… pero los espacios.
V
Errichtet keinen Denkstein. Lasst die Rose
nur jedes Jahr zu seinen Gunsten blühn.
Denn Orpheus ists. Seine Metamorphose
in dem und dem. Wir sollen uns nicht mühn
um andre Namen. Ein für alle Male
ists Orpheus, wenn es singt. Er kommt und geht.
Ists nicht schon viel, wem, er die Rosenschale
um ein paar Tage manchmal übersteht?
O wie er schwinden muss, dass ihrs begrifft!
Und wenn ihm selbst auch bangte, dass er schwände.
Indem sein Wort das Hiersein Übertrifft,
ist er schon dort, wohin ihrs nicht begleitet.
Der Leier Gitter zwängt ihm nicht die Hände.
Und er gehorcht, indem er überschreitet.
V
No erijan una estela. Sólo dejen
que la rosa florezca para él cada año.
Porque es Orfeo. Sus metamorfosis
en esto y aquello. En vano nos esforzaremos
por otros nombres. Ahora y para siempre
es Orfeo cuando se canta. Llega y parte.
¿Ya no basta con que, a veces,
el cuenco de rosas dure unos días?
¡Si entendieran que tiene que desaparecer!
aunque él mismo le tema a eso.
Mientras su palabra vence el estar-aquí,
él ya está donde no pueden seguirlo.
Las cuerdas