Ambiente de aprendizaje - Sonia Krumm - E-Book

Ambiente de aprendizaje E-Book

Sonia Krumm

0,0
7,49 €

-100%
Sammeln Sie Punkte in unserem Gutscheinprogramm und kaufen Sie E-Books und Hörbücher mit bis zu 100% Rabatt.

Mehr erfahren.
Beschreibung

Ambiente de aprendizaje es un libro que presenta la intencionalidad de guiar al docente para que gestione una escuela que sienta, respire, trascienda, piense; que enseñe y aprenda, que entusiasme y, sobre todo, que crezca. La autora presenta, mediante un discurso ameno, entretenido y con sugerencias prácticas, ideas concretas para crear un ambiente escolar amigable para el aprendizaje de los estudiantes.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 329

Veröffentlichungsjahr: 2021

Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Ambiente de aprendizaje

Educación integral en entornos favorables

Sonia Krumm

Gral. José de San Martín 4555, B1604CDG Florida Oeste, Buenos Aires, Rep. Argentina.

Índice de contenido
Tapa
Dedicado a:
Introducción
Capítulo 1
La escuela es un mundo
Bucear en los recuerdos…
Acuerdos conceptuales
¿Por qué hablar de “ambiente”?
Revisando los orígenes
La historia de la educación en la cosmovisión cristiana
Otras formas de enseñar, otras formas de aprender
Recalculando…
Bibliografía del capítulo 1
Capítulo 2
Escuelas que sienten: el ambiente emocional
¿Emociones en la escuela?
¿Qué son las emociones?
Clasificación de las emociones
Propósitos de la educación emocional
Puntos de partida para una educación emocional
Promotores del desarrollo emocional
Ambientes de paz
Las emociones en el aula: Banco de ideas
Bibliografía del capítulo 2
Capítulo 3
Escuelas que respiran: el ambiente físico
Ambientes que hacen florecer
¿Qué es un aula?
El espacio que reconfigura el rol
Cuando las sillas hablan
Los detalles suman
El ambiente físico es cosa de todos
Bibliografía del capítulo 3
Capítulo 4
Escuelas que trascienden: El ambiente y los valores
Cosmovisión: un marco desde donde mirar el mundo
¿Educación desintegradora?
Las diferencias cuentan
Un ambiente que respira valores
Enseñar valores es cosa seria
Los valores en el aula: Banco de ideas
Bibliografía del capítulo 4
Capítulo 5
Escuelas que piensan: el ambiente cognitivo
Tener ganas de aprender
Magia en tu aula
La realidad en el aula
Preguntas, siempre preguntas
Bibliografía del capítulo 5
Capítulo 6
Escuelas que enseñan a aprender: el ambiente metacognitivo
La metacognición
Hacer visible lo que está bajo el sombrero
Reflexiones “bajo del sombrero”
Los lápices piensan
Generar motivación por la escritura: Banco de ideas
Desarrollo espiritual y metacognición
Estrategias de aprendizaje que ayudan a entender cómo pensamos
Bibliografía del capítulo 6
Capítulo 7
Escuelas que entusiasman: el ambiente de juego y trabajo
¿Qué pasa con el juego en las escuelas?
Obstáculos para el juego
¿Qué es el juego?
Tipos de juego
¿Por qué jugar?
El arte de contagiar ganas
El encuentro de la creatividad y el trabajo
Su majestad, el proyecto
Bibliografía del capítulo 7
Capítulo 8
Escuelas que crecen: el ambiente institucional
Gestión y ambiente de aprendizaje institucional
Trabajando en red
Cómo liderar cambios en el ambiente
Competencias: clave para saber hacer
Ambientes que preparan en competencias para el presente y el futuro
La vida cotidiana en la escuela
Ambiente de aprendizaje y currículum
Bibliografía del capítulo 8

Ambiente de aprendizaje

Educación integral en entornos favorables

Autora: Sonia Krumm

Dirección: Claudia Brunelli

Diseño del interior: Giannina Osorio

Diseño de tapa: Carlos Schefer

Ilustración del interior: Matías Salazar, Francesco Tonucci, Quino

Ilustración de tapa: Shutterstock (Banco de imágenes)

Libro de edición argentina

IMPRESO EN LA ARGENTINA – Printed in Argentina

Primera edición, e - Book

MMXXI

Es propiedad. © 2018 Asociación Casa Editora Sudamericana. Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.

ISBN 978-987-798-461-3

Krumm, Sonia

Ambiente de aprendizaje : Educación integral en entornos favorables / Sonia Krumm / Dirigido por Claudia Brunelli / Ilustrado por Matías Salazar ; Francesco Tonucci; et. al. - 1ª ed. - Florida : Asociación Casa Editora Sudamericana, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo digital: Online

ISBN 978-987-798-461-3

1. Ambiente educacional. I. Brunelli, Claudia, dir. II. Salazar, Matías, ilus. III. Tonucci, Francesco, ilus. IV. Título.

CDD 371.1024

Publicado el 20 de agosto de 2021 por la Asociación Casa Editora Sudamericana (Gral. José de San Martín 4555, B1604CDG Florida Oeste, Buenos Aires).

Tel. (54-11) 5544-4848 (opción 1) / Fax (54) 0800-122-ACES (2237)

E-mail: [email protected]

Website: editorialaces.com

Prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación (texto, imágenes y diseño), su manipulación informática y transmisión ya sea electrónica, mecánica, por fotocopia u otros medios, sin permiso previo del editor.

Dedicado a:

mis maestros y profesores,

que crearon ambientes de aprendizaje inolvidables.

Y a todos mis estudiantes,

que con su alegría, humildad y deseos de crecer

contribuyen a que el sol salga todos los días

en el aula que compartimos.

Introducción

Ecología del medio ambiente, ambiente de trabajo, ambientes contaminantes, ambientes saludables, decoradores de ambientes, ambientes de transición, ambientes aeroterrestres y acuáticos, ambientes rurales y urbanos, ambientalismo, ambientadores… ¡desodorantes de ambiente! Usamos la palabra ambiente para referirnos a asuntos tan diversos que no debería extrañarnos que también se aplique a la educación.

Es que hemos nacido en relación con otros y con el mundo, por ello es muy difícil gestionar el desarrollo de una persona sin pensar en su contexto. Hablar de ambientes de aprendizaje supone sumergirnos en un mar de factores, una especie de “plancton” que alimenta de manera sutil e imperceptible, pero que es omnipresente en cada acción educativa. Aun quien nunca escuchó hablar de los ambientes de aprendizaje, se habrá educado inmerso en uno; positivo o negativo, pero un ambiente al fin.

Las diversas disciplinas suelen fragmentar los factores de estudio que les competen con el propósito de analizarlos en profundidad. Así, en educación es frecuente estudiar didáctica, currículum, evaluación, psicología educacional, filosofía de la educación, historia de la educación y otras disciplinas en forma separada. Cuando se trata de comprender cómo funciona un ambiente de aprendizaje natural y productivo, es necesario reunir las disciplinas y abordarlas desde una perspectiva globalizadora e integral, dado que al hablar de ambiente estamos enfocando un mundo de micro y macro relaciones, donde es muy difícil atribuir consecuencias a una única causa.

Este libro pretende tan solo poner en el microscopio una pizca de ese “plancton ambiental”, para acercarnos a algunos de los factores que lo componen: el ideario institucional, las emociones, el entorno físico, los valores, la estimulación cognitiva, las estrategias de juego y trabajo, y el contexto institucional. El aprendizaje es un proceso tan complejo y único como el ambiente en el que se da. Comprenderlo es una manera de intentar que cada factor en juego y cada esfuerzo se optimicen.

Dado el carácter del libro, cada capítulo procura crear también un ambiente de aprendizaje amigable para quien lea. Contiene un fundamento básico y breve acerca de cada tópico central y algunas ideas prácticas que no pretenden ser recetas, sino solo estimular a probar cambios. Será un aprendizaje solitario, si el lector así lo decide, aunque las actividades de reflexión, las películas y lecturas adicionales sugeridas invitarán a dialogar y compartir la lectura con otros. Y como los ambientes de aprendizaje son inacabados y siempre están en construcción, dejo aquí la invitación para compartir experiencias relacionadas con la creación de ambientes de aprendizaje efectivos, o simplemente reflexiones, discusiones y nuevas ideas inspiradas en la lectura. Escribe a [email protected] y comparte tus vivencias.

Capítulo 1

La escuela es un mundo

“Cuando por fin llegó el momento en que empecé a ir a clase, estaba tan entusiasmada que apenas podía contenerme. Se podría decir que crecí en una escuela. La escuela era mi mundo y mi mundo era la escuela”.

Malala Yousafzai

Bucear en los recuerdos…

Recordar no siempre es fácil. Algunos hechos están demasiado guardados; intencionalmente localizados en el fondo porque no son agradables. Otros flotan en la superficie, al alcance de la memoria, porque nos hacen sonreír.

Te invito a bucear en tus vivencias escolares. ¿Cuáles son tus recuerdos sobresalientes? ¿El olor de las aulas, la iluminación o la falta de luz en esos espacios, el crujido de los bancos al sentarte, el sonido seco de la tiza sobre la pizarra, o un piano desafinado? ¿Recuerdas los ambientes cerrados y abiertos que frecuentabas para aprender? ¿Recuperas algunas voces de compañeros y profesores, algunas frases reiteradas, la voz de tu primera maestra? ¿Recuerdas si trabajabas solo o con tus compañeros? ¿Qué hacías en los recreos? ¿Qué ocupaba la mayor parte de tu tiempo en la escuela? ¿Puedes recordar escenas completas de tus primeros días de clases? Poniendo juntos todos los recuerdos como si fueran piezas de un rompecabezas, ¿cómo describirías el ambiente de aquellos primeros años en la escuela? ¿Y qué podrías decir del ambiente de aprendizaje de tus años de educación secundaria o de la universidad?

Actividad 1: Lluvia de ideas

Escribe todas las palabras que vengan a tu mente relacionadas con tus primeras experiencias escolares

Es probable que con el tiempo muchos hayamos perdido detalles de nuestra historia; sin embargo, casi todos podríamos afirmar con seguridad si el ambiente en general nos ayudó o no a aprender. Las palabras que escribiste acerca de tu inicio escolar, ¿dan un balance positivo o negativo?

El ambiente de aprendizaje es un factor reconocido hoy como condicionante del éxito o el fracaso escolar (Santrock, 2002). La psicología educacional reconoce la importancia de un ambiente escolar positivo para el aprendizaje, un condicionante para la mejora de la disciplina y la formación efectiva (Evertson, Emmer y Worsham, 2000). Por ello, si fuiste formado en un ambiente de aprendizaje positivo o negativo, que facilitó o complicó tu desarrollo, te será fácil identificarlo.

Malala Yousafzai, la niña paquistaní que ganó el premio Nobel de la Paz en 2014 por su lucha incansable a favor de la educación de las niñas y las mujeres en todo el mundo, inició su libro autobiográfico afirmando que la escuela era su mundo. Y a lo largo del relato deja ver que ese mundo la hacía sentir plena y dichosa. Aprender era su pasión y la escuela le proporcionaba motivación cognitiva, competencias para desenvolverse en la vida, una red social y ventanas hacia un mundo que no les estaba permitido abrir a las mujeres de su cultura (Yousafzai, 2014). ¿No es acaso esto lo que demandamos a la educación? ¿Motivación para aprender, competencias para toda la vida, convivencia social y nuevas perspectivas del mundo?

Acuerdos conceptuales

El concepto de ambiente de aprendizaje o educacional es complejo porque ha sido generado y enriquecido desde diversas perspectivas de la educación. La educación ambiental, la ecológica, la psicológica, la teoría curricular y la didáctica han contribuido con la delimitación del concepto, que está en permanente avance mientras se descubren más aristas de investigación para este objeto de estudio (Duarte, 2003). Aun así, debemos llegar a un acuerdo conceptual para hablar aproximadamente de lo mismo.

Los docentes a menudo se refieren al concepto que nos atañe como “clima de la clase”, “medioambiente escolar”, “atmósfera”, “tono”, “ethos” o simplemente “ambiente”. Cuando se utilizan estas palabras o frases en el contexto educativo, generan conciencia de la importancia del ambiente educacional para que haya aprendizaje (Roelofs, Visser y Terwel, 2003).

Duarte (2003) y Sauvé (1994) aportan razones para entender al ambiente de aprendizaje como:

Una construcción diaria que asegura la diversidad y la riqueza en las relaciones de las personas, y también como un ámbito en el que un ser humano actúa y lo transforma. Un escenario donde se desarrollan condiciones favorables para el aprendizaje, algo así como un gran tejido que tiene el fin específico de sostener el aprendizaje de capacidades, competencias, habilidades y valores.

De esta definición podemos establecer los siguientes puntos de partida:

Es una construcción, y como tal, puede concretarse de muy diversas maneras, con herramientas y materiales tradicionales y nuevos, basada en ideas muy distintas, lo cual permite la creatividad de los constructores.

Si es una construcción diaria, el ambiente no está asegurado de una vez y para siempre. Se trata de un esfuerzo continuo, sostenido, constante para lograr el ambiente adecuado.

La diversidad y la riqueza ya mencionada se evidencia especialmente en las relaciones que sostienen las personas. Esto es vital ya que los seres humanos que habitan el espacio educativo son únicos e irrepetibles. El ambiente de aprendizaje per se es heterogéneo. Así encontramos variedades de géneros, edades, contextos, razas, creencias, condiciones económicas, políticas, culturales y de salud, entre otras.

Es un ámbito para actuar y transformar. No es posible pensar en un ambiente de aprendizaje estático, como una fotografía que detiene el tiempo. Si hay aprendizaje, necesariamente existen transformaciones de variada índole. Algunas pueden ser mejores que otras y lograr con mayor o menor eficiencia los objetivos de la educación, pero siempre hay acción y transformación.

El escenario se refiere mayormente a un espacio físico preparado para una actuación, una acción o un suceso. Si bien las personas aprenden desde que nacen hasta que mueren en muy variados escenarios, en este caso nos referimos al espacio institucional. El ambiente educacional también abarca el espacio físico apropiado para proporcionar aprendizaje.

Las condiciones favorables para el aprendizaje provienen de un esfuerzo individual y colectivo, planificado y creado para motivar el deseo de aprender.

La metáfora de la red, o el gran tejido que sostiene los aprendizajes implica una interacción permanente y armoniosa de factores humanos (creencias, valores, afectos, emociones), factores edilicios, metodológicos, y otros, por los cuales las personas desean seguir aprendiendo.

Actividad 2: Mesa de discusión

Alguien dice: “Aquí no hay buen ambiente de aprendizaje”. Si creemos que el ambiente es UNA CONSTRUCCIÓN…

¿Sirve esta expresión como disculpa para explicar por qué los estudiantes no aprenden?

¿De quién/es depende el ambiente positivo o negativo para el aprendizaje?

¿Qué podemos esperar de la estabilidad del ambiente, considerando que es una construcción DIARIA?

¿Es la heterogeneidad de los grupos humanos una ventaja o una desventaja para crear ambientes de aprendizaje ricos? ¿Por qué?

¿Quiénes actúan? ¿Quiénes tienen poder (mayor o menor poder) para transformar el ambiente?

¿Cuánto impacta el escenario o el medio físico en el aprendizaje?

¿Qué otros factores forman parte de la red o tejido que sostiene los aprendizajes?

¿Por qué hablar de “ambiente”?

A menudo en educación se echa mano de ciertas metáforas o recursos del vocabulario pertenecientes a otras ciencias para enriquecer conceptos. Este es el caso del uso de la palabra “ambiente”, que es propia de la geografía. En ese campo se comenzó a utilizar la palabra “ambiente” en lugar de “medio” porque este vocablo no resultaba suficiente para explicar la interacción del hombre con su entorno natural, al que modifica, transforma y construye mientras lo habita.

Los humanos naturalmente modifican (con mayor o menor respeto/éxito/eficiencia) el ambiente que habitan. Imagina a una persona que llega como fugitiva a una isla deshabitada. Buscará agua dulce y alimento del cual se abastecerá para sobrevivir. Construirá un refugio que lo cubra del sol y la lluvia usando insumos del entorno. Procurará encender un fuego utilizando piedras, yesca y madera. Ideará maneras de poner señales visibles para ser rescatado. Estará aprendiendo en forma constante de las reacciones del medio a sus acciones. Entenderá qué elementos del medio son amigables y cuáles esquivos o agresivos. Con el tiempo, sus habilidades para la vida se irán incrementando dado que aprende de cada experiencia. Llegado el caso, podrá vivir con comodidad y cierto apego a su isla. (¡Si dudas de esto, es porque no viste la película “El náufrago”!)De manera similar, un estudiante llega a una institución educativa y las conductas adaptativas se suceden una tras otra, hasta que siente que es un lugar confortable para aprender. En ese proceso irá interactuando con otros sujetos que aprenden y enseñan, y asimilará costumbres, rutinas y hábitos que le simplificarán los esfuerzos. Sabrá dónde obtener información, se amistará con los horarios y entenderá los acuerdos de convivencia. Sus producciones se verán en las paredes o se escucharán en las aulas. El ambiente lo habrá modificado, y el estudiante habrá contribuido con el ambiente.

Es interesante pensar desde esta perspectiva el acto de aprender y enseñar: un escenario al que contribuimos, que modificamos y reconstruimos, y donde a su vez somos modificados y transformados. Es valioso pensarnos como sujetos de la educación cuando percibimos que nuestra presencia en el ambiente significa algo, deja una marca y se lleva algo. ¿No sentimos que entonces la escuela (el colegio, el instituto, la universidad) y el aprendizaje valen lo que demandan?

¿Qué diferencias aparecen cuando se mira a la escuela desde el concepto de ambiente de aprendizaje en contraste con el concepto tradicional de clase? La Tabla 1 nos ofrece un panorama sintético de las diferencias que supone trabajar sobre un concepto o el otro, y los cambios que se nos requieren al pensar la clase como un “ambiente de aprendizaje”.

Actividad 3: Reflexiona

Observa la tabla 1 mientras piensas en tu propia experiencia educativa. Ya sea que elijas la escuela primaria o secundaria, o que te centres en la institución donde ejerces la docencia hoy, marca las características que mejor la representan. Al final, observa el cuadro completo. ¿Estás más cerca de un ambiente de aprendizaje tradicional o de un ambiente de aprendizaje efectivo?

Tabla 1 – Comparación entre la clase tradicional y la clase pensada como ambiente de aprendizaje

Ambiente de aprendizaje tradicional

Ambiente de aprendizaje efectivo

Se procura homogeneizar e igualar los niveles de aprendizaje.

Celebra la diversidad.

La meta es estandarizar.

Admite la complejidad y la analiza.

Supone la presencia pasiva de los estudiantes.

Pretende la participación activa de todos en el aprendizaje.

Lo importante es reproducir lo aprendido.

Aporta sentido a la existencia.

Se reproducen los saberes heredados.

Procura la construcción de los saberes personales y colectivos.

Es importante conservar la cultura.

Es importante colaborar con el desarrollo de las culturas.

Se valora el desenvolvimiento individual.

Estimula la interacción de los que aprenden.

Pretende básicamente el logro de objetivos cognitivos y metas pedagógicas preestablecidas.

Toma en cuenta la convivencia, la socialización, la interacción con el espacio físico, las emociones, la cognición, la expresión espiritual, artística y científica de las personas.

Las tareas están orientadas al lápiz y el papel.

Tareas orientadas al uso de materiales concretos, literatura de calidad, materiales variados, personas y lugares de apoyo.

Énfasis en la información verbal.

Énfasis en la creatividad, la resolución de problemas y el pensamiento de nivel superior.

Se juega en el recreo y se trabaja en el aula.

Se integra el juego y el trabajo de manera natural, dentro y fuera del aula.

Clases al grupo completo como única estrategia.

Hay momentos para el grupo entero, grupos pequeños, grupos cooperativos y aprendizaje individual.

Los contenidos se imparten en un orden y secuencia preestablecidos e inflexibles.

Los contenidos se organizan en torno a centros de interés o circunstancias particulares que motivan el aprendizaje.

Se considera que los alumnos deben adaptar sus estilos de aprendizaje a la escuela y a los estilos del docente.

Se considera a los alumnos con sus diferencias individuales y los docentes adaptan sus métodos para responder a las diferencias.

Enfoca la enseñanza en la información y la memorización.

Enfoca la enseñanza en conceptos, destrezas, procesos y actitudes.

Los contenidos se separan en materias por tiempos y tareas diferentes.

Los contenidos se integran en bloques de tiempo más abarcantes, con grandes trabajos interdisciplinarios y proyectos integrados.

Fuente: Algunos de los contenidos son una reelaboración de ítems obtenidos de la revista Teachers College Record.1

Revisando los orígenes

Las instituciones educativas y los salones de clases como se conocen hoy distan mucho de las primeras formas de enseñar en los orígenes de la historia de la educación.

La película“The first grader”presenta la historia de Kimani Maruge, un keniata de 84 años que insistió en matricularse en una escuela para poder aprender a leer y escribir. Entre las variadas excusas para no aceptarlo como alumno, le explicaron que él no podía asistir porque no tenía uniforme. Maruge sortea este obstáculo comprando ropa de segunda mano y la transforma en algo parecido a un uniforme. ¡Pero todavía debía vencer el estereotipo de la edad… y otros!

¿Te has preguntado alguna vez por qué en nuestras escuelas se procede en un determinado orden o rutina diaria? ¿Por qué los edificios mantienen una arquitectura estándar, o por qué enseñamos los contenidos agrupados en materias? ¿Por qué en gran parte del mundo se usan uniformes? ¿Por qué agrupamos a los estudiantes por edades? ¿Siempre fue así? Naturalizamos procesos que se transforman en rituales, damos por sentado que de esta manera funciona mejor y sostenemos las formas. Basta con mirar un poco hacia atrás para admitir que lo que hoy creemos necesario e indispensable para que un ser humano aprenda, en realidad puede discutirse.

La historia de la educación en la cosmovisión cristiana

Entonces, revisemos los orígenes. Existen diversas perspectivas desde las cuales mirar la historia. En esta obra, he elegido estudiar la historia desde una cosmovisión bíblico-cristiana, en la que se puede comprender el plan de Dios para restaurar al ser humano por medio de la educación. La pedagogía puede ser una herramienta para acercar a los seres humanos a su Creador y recomponer a quienes fueron creados a imagen de Dios en el principio. En este libro no entraremos en más detalles de la filosofía de la educación adventista; en cambio, se presentará un breve panorama de los modelos educativos de Dios.2

Al recorrer la historia de la educación en la Biblia, el libro de historia más antiguo que posee la humanidad, se descubren modelos educativos entrelazados con las crónicas de los pueblos. Raquel B. de Korniejczuk (2005) rastreó los modos de enseñar y aprender en la historia de la humanidad a la luz de la Santa Biblia, y encontró los siguientes modelos:

La escuela del Edén. Luego de la creación del mundo, Dios enseña a sus criaturas (Adán y Eva) cara a cara, y el aula es el perfecto entorno natural. Los “alumnos” aprenden haciendo y trabajando en una relación de confianza. La perspectiva era un desarrollo y un crecimiento eternos.La familia. A partir de la mala elección de las primeras criaturas, la escuela del Edén se cierra, pero Dios sigue enseñando a sus criaturas por medio de las familias. Estas estaban encargadas de la transmisión del plan de salvación y las habilidades necesarias para la vida, en forma modélica, de padres a hijos.El desierto. Los hijos de Dios se reproducen y van olvidando lo que aprendieron de sus padres. La esclavitud en Egipto y luego la liberación que los lleva al desierto son instancias de aprendizaje intenso. Dios utiliza recursos visuales para ilustrar su plan de salvación (el tabernáculo, los milagros cotidianos que les permiten sobrevivir en el desierto, etc.) pero también les entrega la Ley por escrito y les enseña cómo vivir en armonía social, en salud y prosperidad, para que se destaquen por encima de todos los otros pueblos en razón de su educación. Las escuelas de los profetas. Constituyen la primera referencia a la educación institucionalizada. Las familias ya no cumplían cabalmente su misión educadora; por lo tanto, Dios proveyó de personas con habilidades de liderazgo y preparación para que instruyeran a otros. En estas escuelas se estudiaba la Ley de Dios, historia, música y poesía. El trabajo físico era un pilar de aprendizaje también, a la par de los tutores.La escuela del niño Jesús. Dios estableció un modelo de crianza y educación para su Hijo en esta tierra, y volvió a dar la responsabilidad a la familia para esta delicada tarea. Sus padres, y no las escuelas de los rabinos que dominaban la cultura de la época, serían los encargados de educar al niño Jesús. El currículum estaba constituido por el trabajo útil, la Palabra de Dios, la naturaleza, y los problemas de la vida que iría enfrentando y resolviendo. Su madre le enseñó a leer y comprender lo que leía.

Actividad 4: Mesa de discusión

¿Qué ideas de los modelos educativos divinos conservamos en la educación actual? ¿En qué acciones visualizamos algunos rasgos que perduran?¿Puede considerarse a la familia actual como el agente educativo principal de las personas?¿Qué ventajas y qué limitaciones tiene la educación institucionalizada?Al mirar los contenidos que constituyeron el currículum para la escuela en el hogar del niño Jesús ¿cuáles crees que deberían ser los contenidos indispensables y prioritarios en un currículum escolar? ¿Por qué?¿Por qué crees que el trabajo es una herramienta didáctica a lo largo de la historia de la humanidad en los modelos educativos de Dios?¿Qué peso tiene el conocimiento de Dios y de su plan de salvación en este modelo? ¿Cuánto peso real debería tener hoy en el currículum de las escuelas?

Bouvet de Korniejczuk (2005) sostiene que siguieron largos siglos de silencio en lo que respecta a nueva orientación divina, y que recién la Reforma y la Contrarreforma pusieron en discusión los modelos tradicionales y rígidos que había impuesto la Edad Media, donde el saber era para unos pocos privilegiados. En este contexto arbitrario, el conocimiento de Dios se oscureció y los seres humanos se apartaron más y más del plan original de restauración. Muchos siglos después, Dios inspiró a Elena de White lineamientos para construir modelos aplicables a estos días, en base a principios que se mantienen desde la creación del mundo.

Otras formas de enseñar, otras formas de aprender

¿De qué manera eligen aprender las personas? ¿Qué estrategias de instrucción utilizan? ¿En qué medio aprenden mejor, en espacios abiertos, bajo el sol y los árboles, en la cocina de la casa, en un aula bien equipada? ¿Solos, con amigos o instructores? ¿Leyendo, escribiendo, haciendo, experimentando?

Estas preguntas tienen muy variadas respuestas y, sin embargo, la educación de hoy prevé pocas opciones. Se presume que son mejores (o al menos más prácticas/económicas/eficientes) ciertas maneras institucionalizadas de organizar el aprendizaje. Pero esto no fue siempre así.

Gvirtz, Grinberg y Abregú (2012) realizan un “tour” histórico por distintos tipos de escuelas a lo largo de los siglos, que permite entender el progreso de nuestra idea de “ambiente de aprendizaje”. Ni las autoras mencionadas ni esta obra pretenden agotar todos los modos de escolarización de la historia; solo se presentan algunos modelos sobresalientes. A continuación, se expone una breve síntesis de los aportes de diversos tipos de escuelas y propuestas educativas.

Escuelas sobre alfombras. El pueblo hebreo sostenía un sistema educativo familiar (como se vio en el segundo modelo divino), en el cual los maestros eran los padres, que congregaban a sus hijos de distintas edades sobre una alfombra para enseñarles a leer y escribir. Los padres además oficiaban de modelos para el aprendizaje de oficios, que sus hijos aprendían y practicaban como modo de sostén para la vida. Transmitían de esta manera la herencia cultural y laboral, las creencias y la religión.

Escuelas atenienses. A diferencia de los hebreos, los padres atenienses de élite confiaban la educación de sus hijos a un preceptor que posteriormente evolucionó a la figura de pedagogo: un esclavo que acompañaba al niño y le ayudaba en sus tareas de aprendizaje de música y lectura. La educación sistemática estaba limitada a las clases sociales privilegiadas, de manera que actuaba como divisor y conservador de las clases sociales.

Escuelas romanas. La asimetría entre docente y alumno en la Roma del siglo III d.C. se hacía notar en la conformación física del aula: el maestro se sentaba en un sillón y los estudiantes en el suelo o sobre piedras. El castigo físico y la severidad eran parte del método pedagógico con el cual se sostenía la autoridad del maestro.

Uno a uno. Por el siglo XV, los príncipes y las clases acomodadas eran educados por una persona exclusivamente dedicada a esa tarea. Uno enseñaba las lecciones y otro escuchaba y repetía. No se hacía en un ambiente especial, sino que alrededor la vida continuaba en el bullicio natural de la casa o el palacio. El ambiente de aprendizaje era ruidoso. La elección del contenido del currículum era arbitraria.

Didáctica magna: métodos y principios para enseñar. Por el siglo XVII, el teólogo y pedagogo Juan Amós Comenio pensó y sistematizó principios metodológicos para una didáctica, es decir, maneras apropiadas y efectivas de enseñar para que los estudiantes aprendan. Propició una educación universal y para todos, y organizó la escuela en términos de tiempos, contenidos y conductas de los alumnos. Destacó el desarrollo espontáneo de los niños y la educación natural. Además, determinó qué habría de enseñarse en cada nivel y cómo hacerlo (Asprelli, 2010).

Enseñanza simultánea. Juan Bautista La Salle, sacerdote y pedagogo francés (1651-1719), se dedicó a la educación masiva de niños pobres y a la formación docente. Fomentó las prácticas escolares de grandes grupos y la simultaneidad de la enseñanza, en base a un modelo estructurado en el orden y el control. La propuesta era muy similar a la de una misa, en la cual una persona (el sacerdote) se dirige desde un lugar elevado a un grupo grande de personas que escuchan. Los alumnos debían tener pupitres separados unos de otros, que los mantenían aislados e inmovilizados. Los docentes debían estar preparados para disciplinar y mantener el orden de la clase.

Enseñanza mutua. Dado que enseñar a una gran cantidad de alumnos de distintos niveles, congregados en un inmenso salón, era una misión bastante difícil, Joseph Lancaster y Andrew Bell, ambos pedagogos ingleses, propusieron un sistema que facilitaba la enseñanza y el aprendizaje: el sistema lancasteriano o monitoreal. Los alumnos avanzados se constituían en monitores, que se sentaban en la primera fila del aula. El maestro enseñaba el tema a estos estudiantes, y ellos, a su vez, repetían el procedimiento con un grupo menor de compañeros. El sistema piramidal funcionó para atender la educación masiva a fines del siglo XVIII. Este modo de organizar la enseñanza pudo haber tenido su inspiración en el modelo jesuita que utilizaba al decurión, un monitor que se encargaba de ayudar a sus compañeros y colaborar con el docente. Al tener clases de entre 200 y 300 estudiantes, las dividían al mando de alumnos destacados.

Escuelas de la industrialización. La migración de las familias agricultoras a los centros urbanos para sumarse a los trabajos industrializados provocó la necesidad real de tener escuelas que cumplieran la función social y pedagógica que las familias ya no podían cumplir. Un ejemplo de estas escuelas fueron las fundadas por Robert Owen (1771-1858) para educar masiva y tempranamente a los hijos de obreros de sus hilanderías en Escocia. Owen pretendía aunar la cultura con el trabajo. Procuró el uso de espacios externos al aula, los trabajos grupales y tareas que fomentaran la colaboración y la solidaridad desde corta edad (Penchansky y San Martín, 1995).

En este contexto de industrialización surgió la idea de “ciudadano”, quien necesitaba ser formado como tal y “disciplinado”, para organizar así la sociedad, clasificando espacios, funciones y tiempos.

Sistemas educativos nacionales. Hacia el final del siglo XIX el Estado creó sistemas educativos nacionales con el fin de que impulsaran la unificación de la cultura, el idioma y la historia; en otras palabras, buscaba la homogeneización del pensamiento con fines políticos (Gvirtz, Grinberg y Abregú, 2012). Un ejemplo de esta práctica se observa en la historia de la educación argentina, que por fines del siglo XIX impulsó la construcción de un imaginario de unidad nacional. Se trataba de formar al “ser argentino” y se generó por medio de la estandarización de programas de estudio nacionales que se cumplían en todo el país, hora a hora y materia por materia, cuidadosamente supervisadas a través de los registros que todo maestro y director debía llevar de sus acciones (Zoppi, 2008).

Educar sin escuelas. Una vez en la historia se educó sin escuelas. El deseo de control llevó a la masificación y la homogeneización de la educación, pero ante el desencanto de lo que la educación no logró, se produjo un movimiento con alternativas contra escolares. El más conocido en esta ideología fue Iván Illich (1926-2002), pensador austríaco, quien postuló por una educación sin escuelas. Es la propuesta de una sociedad en la que todos tengan libre acceso al conocimiento en redes abiertas. Todos comparten y tienen derecho a tener el conocimiento. Aunque puede parecer una propuesta utópica, en Europa hay países que están optando por postergar el ingreso de los niños a las escuelas para que tengan mayor madurez (ingreso a los 7 años) y están reduciendo los horarios de clases. Consideran el dar la opción de asistir menos días a las instituciones escolares y, en cambio, dar lugar al estudio en bibliotecas, museos, teatros, etc. Brindar más clases online, además de las presenciales, y tener más opciones para experimentación, trabajo y vivencias en espacios reales. No se trata de una “desescolarización”, pero sí de alternativas que airean el control excesivo que pretendieron alguna vez las instituciones educativas.

La escuela en casa. Es natural que, como reacción a un intento de dominación social, política e ideológica que puede transmitir la escuela, las familias deseen hacerse cargo del derecho de educar a sus hijos. En algunos países la intromisión del estado en la educación de los niños es aguda. Sumado a esto, en las escuelas no solo se aprende el currículum oficial. Sobradamente sabemos que los niños y los adolescentes tienen un radar especial para captar contenidos del currículum oculto y los modelos erróneos que transmiten sus pares. En la institución escuela es posible ver violencia de distintos grados, iniciación en las adicciones, y presión de pares. Los problemas de convivencia sacuden a las escuelas que no son capaces de romper con los ciclos de violencia, ni pueden hacerse cargo de problemas sociales que traspasan los muros institucionales. Por estas razones, y porque las familias no encuentran en las escuelas la iniciativa de formar para la vida, evitando la competencia y la comparación, es que optan por educar a los hijos en la casa. De esta manera, volvemos en cierta forma a las “escuelas de las alfombras”, pero en un trabajo más elaborado y sobre la base de un currículum que les permitirá a los niños la inserción en una sociedad tecnologizada. En algunos países el homeschooling está legislado y reconocido oficialmente como una opción más de escolarización, y es una alternativa frecuente para familias que tienen la posibilidad de educar en la casa.

Actividad 5: Mesa de discusión

¿Qué ventajas y qué desventajas observas en cada una de las propuestas educativas a lo largo de la historia? ¿Cuáles te parecen más cercanas al modelo original que Dios pensó para el ser humano?¿Qué propuestas representan mejor la definición de “ambiente de aprendizaje” del inicio de este capítulo?

Recalculando…

Retomemos la definición inicial de ambiente de aprendizaje:

“Una construcción diaria que asegura la diversidad y la riqueza en las relaciones de las personas, y también como un ámbito en el que un ser humano actúa y lo transforma. Un escenario donde se desarrollan condiciones favorables para el aprendizaje, algo así como un gran tejido, que tiene el fin específico de sostener el aprendizaje de capacidades, competencias, habilidades y valores”.

Para entender qué implica hablar de “ambiente” hemos revisado nuestras prácticas escolares. ¿Vemos en ellas los elementos de un ambiente de aprendizaje efectivo? Hemos repasado brevemente la historia, que muestra cómo la educación ha ido cambiando sus formas de presentarse y de buscar sus objetivos. Hay algunas propuestas que se acercan a ambientes que producen aprendizaje y otras que distan mucho de conseguirlo.

Educar partiendo de un compromiso profundo y buscar encender el fuego de la motivación y la pasión por aprender no es una idea nueva. La necesidad de concebir a la escuela como un escenario de co-aprendizaje y transformación útil es resultado de la suma de aportes tales como el de John Dewey y la escuela activa; María Montessori y una educación basada en la libertad y la autoinstrucción; y, más recientemente, Paulo Freire, otorgando la palabra, la creatividad y el poder por medio de la educación (Aguerrondo, 2005). En 1997, David Perkins postulaba que la escuela inteligente debe caracterizarse por ser abierta, arraigada a su medio, con fronteras no claramente delimitables y relaciones con el conocimiento y entre los individuos que buscan establecer vivencias culturales cruzadas por prácticas significativas, movilizantes, motivadoras.

Habiendo recorrido un largo trayecto de la educación en alas del recuerdo, estamos en condiciones de buscar, a paso firme y con los pies sobre la tierra, maneras de construir y mejorar nuestros ambientes de aprendizaje. De ello nos ocuparemos en los siguientes capítulos.

Bibliografía del capítulo 1

Aguerrondo, I. Grandes pensadores. Historia del pensamiento pedagógico occidental. Buenos Aires: Papers Editores, 2005.

Asprelli, M. C. La didáctica en la formación docente. Buenos Aires: Homo Sapiens, 2010.

Bouvet de Korniejczuk, R. Integración de la fe en la enseñanza y el aprendizaje. Teoría y práctica. Montemorelos, México: Universidad de Montemorelos, 2005.

Departamento de Educación de la División Sudamericana. Pedagogía adventista. Buenos Aires: ACES, 2004.

Duarte, J. “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual”. Estudios Pedagógicos, 29: 97-113 (2003).

Evertson, C. M.; Emmer, E. T. y Worsham, M. E. Classroom Management for Secondary Teachers. Boston: Allyn and Bacon, 2000.

Gvirtz, S., Grinberg, S. y Abregú, V. La educación ayer, hoy y mañana. ABC de la pedagogía. Buenos Aires: Aique, 2012.

Knight, G. Filosofía y Educación. Una introducción en la perspectiva cristiana. Buenos Aires: ACES, 2014.

Ornstein, A. y Hunkins, F. Curriculum. Fundations, Principles and Issues. Boston, EEUU: Allyn and Bacon, 2004.

Penchansky de Bosch, L. y San Martín de Duprat, H. El nivel inicial. Estructuración. Orientaciones para la práctica. Buenos Aires: Aique, 1995.

Perkins, D. La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente. Buenos Aires: Gedisa, 1997.

Proning Fromberg, D. “Kindergarten: Current Circumstances Affecting Currículum”. Teachers College Record, 90 (1989), 392-403.

Roelofs, E., Visser, J. y Terwel, J. “Preferences for Various Learning Environments: Teachers’ and Parents’ Perceptions”. Learning Environments Research, 6 (2003), 77–110.

Santrock, J. Psicología de la educación. México: MacGraw Hill, 2002.

Sauve, L. Exploración de la diversidad de conceptos y de prácticas en la educación relativa al ambiente, en Memorias Seminario Internacional. La Dimensión Ambiental y la Escuela. Serie “Documentos especiales”. Bogotá: Ministerio, 1994.

Yousafzai, M. Malala. Yo soy Malala. Buenos Aires: Alianza, 2014.

Zoppi, A. M. El planeamiento de la educación en los procesos constructivos del currículum. Buenos Aires: Miño y Dávila, 2008.

1 D. Proning Fromberg (1989), “Kindergarten: Current Circumstances Affecting Curriculum”, Teachers College Record, 90, pp. 392-403.

2 En las obras Pedagogía adventista, del Departamento de Educación de la División Sudamericana, y Filosofía y educación, de George Knight, se pueden profundizar las líneas pedagógicas y filosóficas que fundamentan el modelo educativo adventista.

Capítulo 2

Escuelas que sienten: el ambiente emocional

“Estaba claro que yo no podría ser uno de esos profesores determinados, que dejan pasar toda pregunta, pedido, queja, para continuar su bien planificada clase. Eso me habría recordado aquella escuela de Limerick donde la lección era reina y nosotros no éramos nada”.

Frank McCourt