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Mi primer recuerdo de una lectura sistemática en el libro de los Hechos es a la edad de 14 años. Hacía poco más de un año que me había convertido al Señor, y su sola lectura simplemente me fascinó. ¿Cómo era posible que un puñado de hombres del vulgo y sin letras dejasen sin palabras a grandes eruditos de la Ley y las Sagradas Escrituras? ¿Cómo un hombre frágil y aquejado de dolencias físicas, como Pablo, fue capaz de sembrar el Evangelio en toda Europa, Asia y hasta los confines conocidos de la tierra, con los medios de comunicación del primer siglo? ¿De dónde provenía tanta sabiduría, tanta pasión y tanto poder? Me maravilló sobre todo, tanta misericordia y com pasión por personas desconocidas, hasta el punto de estar dispuestos a perder la vida antes que renunciar a proclamar las Buenas Nuevas de Jesús. A partir de entonces mi oración de continuo a Dios, fue: ̋Señor, dame amor y pasión por las personas que no te conocen ̋ Francisco López Taboada (autor del libro)
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Seitenzahl: 842
Veröffentlichungsjahr: 2022
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Dedico la presente obra a todos los hombres
y mujeres que han entregado sus vidas,
para llevar el Evangelio de Jesucristo
a «los no alcanzados» de este mundo.
A todos aquellos que seguirán arriesgando sus vidas
y familias para llegar a los confines de la tierra,
hasta que todos oigan de este Evangelio.
Francisco López Taboada
ÍNDICE DEL PRESENTE VOLUMEN
(Hechos Cap. 13 al 18)
PORTADA
PORTADA INTERIOR
DEDICATORIA
ÍNDICE DEL PRIMER VOLUMEN
QUERIDO AMIGO
ACERCA DE ESTA OBRA
INTRODUCCIÓNHECHOS CAP. 13 AL 18
I. PRIMER VIAJE MISIONERO DE PABLO, 13:1 AL 14:28
1. EL SEÑOR PROVEE DONES A SU IGLESIA
La Iglesia de Antioquía
Dios provee dones a su Iglesia
Los dones naturales y los dones del Espíritu
Ejercitando los dones del Espíritu
Poniendo los dones al servicio de Dios y de su Iglesia
˝Impulsados˝ por la guía del Espíritu
2. LA LLAMADA DEL ESPÍRITU
El llamado de Dios a su Pueblo
La llamada del Espíritu
Escuchando la voz del Espíritu
Siendo obedientes a su llamada
Enviados y guiados por el Espíritu Santo
Preparándose para la Misión
3. EL INICIO DE LA MISIÓN
Obedeciendo al Espíritu
Empleando el sentido común
Compartiendo el Evangelio con sus semejantes
La ˝Palabra de Dios˝ en el tiempo de Pablo
Aprovechando el tiempo para la predicación
4. SATANÁS TORPEDEA LA MISIÓN EL EVANGELIO EN PAFOS
Llenándolo todo con el Evangelio
Pafos, el plato fuerte de Chipre
Un gobernador temeroso de Dios — El Procónsul Sergio Paulo —
Satanás ataca de nuevo, torpedeando la misión
La personalidad retorcida de Elimas
La respuesta del Espíritu Santo
La Luz prevalece sobre la oscuridad
5. EL EVANGELIO EN ANTIOQUÍA DE PISIDIA
La Misión continúa rumbo Asia Menor
Juan Marcos abandona el equipo
Aprovechando la oportunidad Pablo y Bernabé en la sinagoga
El discurso de Pablo en la sinagoga de Antioquía
La respuesta de los gentiles: Gran avidez por la Palabra
Satanás lo intenta de nuevo persiguiendo a Pablo y Bernabé
Llenos del Espíritu Santo y del gozo de la salvación
La misión continúa — Camino de Iconio —
6. LA PALABRA TIENE PODER EL EVANGELIO EN ICONIO
Pablo y Bernabé en Iconio
El Poder de la Palabra
Los que pervierten la Palabra
Permaneciendo firmes en el poder y la gracia de Dios
Un mundo confundido y desorientado
El costo de seguir a Cristo
La Palabra de Dios sigue creciendo
7. ¡LEVÁNTATE Y CAMINA! EL EVANGELIO EN LICAONIA
El Evangelio llega a Listra
Un Encuentro ‘fortuito’ lleno del Propósito de Dios
¡Levántate y mantente firme!
Un mundo lleno de confusión
El mundo Necesita oír las Buenas Nuevas de manera urgente
Cuando la Ingratitud supera la Pasión
La Constancia y la Perseverancia es la Respuesta correcta
Llenando la ciudad de Derbe con el Evangelio de Jesús
8. DE REGRESO A ANTIOQUÍA
La recompensa por llegar a la meta
De regreso, volviendo sobre sus pasos
Un alto en el camino — Perge
Por qué no continuaron hasta Antioquía desde Derbe
Ejerciendo el oficio de apóstol
Las tribulaciones nos enseñan a depender de la Gracia
Regresando al origen de la misión
Cumpliendo con la misión encomendada
9. TRABAJO TERMINADO MISIÓN CUMPLIDA
El viaje de regreso a casa
Acabada la tarea, misión cumplida
Nuestra tarea más importante
Primer Reportaje Misionero en Misión Extranjera
Las maravillas de Dios en lenguaje popular
Una fe de puertas abiertas
Colaborando en el crecimiento espiritual de la iglesia
II. EL CONCILIO DE JERUSALÉN (EL TERCER PARÉNTESIS), 15: 1 - 35
1. LA DOCTRINA DE LOS ˝JUDAIZANTES˝
Satanás vuelve a la carga
El tercer paréntesis de Hechos
Los «judaizantes»: Quienes eran … y siguen siendo
Qué dice la Ley sobre la circuncisión
Qué aporta la circuncisión de la carne
Quién puede beneficiarse de la circuncisión física
La circuncisión espiritual: Qué es, y sus beneficios
Un tema de Capital Importancia
2. RIESGO DE CISMA DESPUÉS DE UNA GRAN BENDICIÓN
No es vergonzoso manifestar nuestra ignorancia
Es importante saber mediar en la defensa de nuestra fe
Un sólo Evangelio, una sola fe, un sólo bautismo, un sólo Espíritu, para todos
Qué dice la Palabra sobre los que causan división
La iglesia decidió enviar una delegación a Jerusalén
La preocupación en la iglesia por las falsas doctrinas
La importancia de tratar el asunto con los apóstoles
«El Fundamento Apostólico»
3. LA DELEGACIÓN DE LA IGLESIA DE ANTIOQUÍA
El gozo en el Señor es para siempre
Composición de la delegación siria
Se ratifica la encomendación
El viaje de ida de la Delegación
La llegada de la comisión a Jerusalén
El informe de Pablo y Bernabé a los apóstoles y a la iglesia
Sumo gozo en Cristo por la salvación entre los gentiles
4. LA DECLARACIÓN DE LOS FARISEOS CRISTIANOS
Esclavos de las antiguas tradiciones
Dando más importancia a la tradición que a la Palabra revelada
Qué dice la ley de Moisés
Exigiendo a otros lo que ellos no pueden cumplir
La letra mata y trae división
El Espíritu vivifica y une la iglesia
El amor que cubre multitud de pecados
5. EL CONSEJO ATIENDE Y DISCUTE EL ASUNTO
Confiando en la guía del Señor sobre nuestros pastores
Temas que requieren un serio debate
Tomando decisiones consensuadas
Pedro, Juan y Santiago, columnas de la iglesia
Pedro defiende su elección en favor de los gentiles
Pedro entre iguales ante el Señor y la Iglesia
6. LOS DISCURSOS DE PEDRO, PABLO, BERNABÉ Y JACOBO
Cuando el Espíritu de Dios preside la reunión
Las cosas comunes del Espíritu
El discurso de Pedro
Los testimonios de Pablo y Bernabé
El discurso de Jacobo (Santiago)
Donde está el Espíritu hay Unión, Libertad y Contención
7. LA COMISIÓN Y EL CONTENIDO DE LA CARTA
La Unanimidad como norma en la toma de decisiones
Composición de la Comisión y la mención de los nombres
El motivo de la Carta y sus inductores
El Cometido de la Comisión
Los Firmantes o emisores de la carta
El Contenido principal de la carta y las recomendaciones del Consejo
Los Destinatarios y su Importancia para nosotros hoy
El Sello del Espíritu en todo lo que atemos o desatemos
8. LA COMISIÓN Y LA CARTA TRAEN CONSOLACIÓN
La Comisión reúne a la iglesia y entrega la carta
La lectura de la carta trae consuelo y gozo
La enseñanza de los profetas siempre es de ánimo y consolación para la iglesia
La Paz del Señor retorna a la iglesia
La obra de los profetas es bienvenida
Pablo y Bernabé perseveraron en la enseñanza y extensión de la Palabra
III. SEGUNDO VIAJE MISIONERO DE PABLO, 15: 36 AL 18: 22
1. EL INICIO DEL SEGUNDO VIAJE MISIONERO DE PABLO
El espíritu inquieto de Pablo
El gran proyecto del Evangelio, según el apóstol Pablo
Un mismo Evangelio, El mismo llamado, Diferentes visiones
Un pinchazo antes de iniciar el camino
El gran desencuentro entre Pablo y Bernabé
El Espíritu interviene ante una ‘Misión Imposible’
El Triunfo del Espíritu: Dos misiones a cambio de una
La iglesia encomienda a sus misioneros
Siria y Cilicia, principio del viaje
2. TIMOTEO SE INCORPORA AL EQUIPO
La vida de los creyentes en Asia y Siria en el primer siglo
El crecimiento de las iglesias
El trabajo de Pablo y Silas
La nueva incorporación al equipo
Timoteo, verdadero hijo en la fe
Aprendiendo a distinguir lo importante de lo secundario
3. CONOCIENDO LAS PRIORIDADES DEL ESPÍRITU
Animados por el nuevo proyecto de evangelización
Un nuevo escollo en el viaje
El Espíritu Santo impide el avance del Evangelio en Asia
Ahora el Espíritu les corta el camino hacia las regiones del norte
Dependiendo exclusivamente del Espíritu
Conociendo las prioridades del Espíritu
4. LA OBEDIENCIA DILIGENTE
Preparándose para la acción
Dios se manifiesta al siervo vigilante
La ˝Visión˝ siempre precede a la ˝Misión˝
Una llamada ˝Urgente˝ de auxilio
¡La hora para Europa, al fin llegó!
Estando persuadidos del llamamiento
La obediencia diligente del siervo
Otra nueva incorporación al equipo
5. LA HORA DEL EVANGELIO PARA EUROPA
Filipos, importante enclave para la cristiandad
Una Nueva andadura de fe
El primer fruto del Evangelio en Europa
El Señor es quien transforma los corazones
Cuando Satanás se viste de ángel de luz
Dar a conocer a Jesús es privilegio de su iglesia
Filipos, una iglesia solidaria
Filipos, la iglesia gozosa
6. ENCARCELADOS, PERO NO MUDOS
Satanás lo intenta de nuevo
La falsas acusaciones crean un maltrato injusto
El "Foro Romano" de Filipos
Un Procesamiento ilegal y fuera de norma
El ensañamiento innecesario, tiene consecuencias
Viviendo la fe por encima de las circunstancias
El terremoto, no sólo sacudió la cárcel
La fe es la respuesta de Dios frente a la barbarie humana
La hospitalidad, fruto del amor de Dios en el creyente
7. EL PODER QUE VENCE AL MUNDO
La alegría de los justos
La mala conciencia de los perversos
Una salida vergonzante
De marginados sociales a ciudadanos honorables
El poder que vence al mundo
La fe que cambia actitudes
A los que aman a Dios, todas las cosas son para el bien y la edificación
La extensión del Evangelio no se detiene
8. EL EVANGELIO EN TESALÓNICA
Testigos de Cristo en todo tiempo y lugar
Empezando por los que ya conocen al Dios verdadero
Un mensaje claro de parte de Dios para los descendientes de Israel
El mismo mensaje para gentiles y judíos
Los celos que causan contiendas
Las mismas mentiras, embustes y falsos testimonios de los incrédulos
La verdad sale a la luz y da libertad
Pablo es conducido hasta Berea, protegido por los hermanos
9. BEREA, LA CIUDAD NOBLE
Predicando a Cristo en medio de la prueba
Testificando sin tregua, porque los tiempos son malos
Predicando a todos
Mentes abiertas dispuestas a escuchar
Escudriñando las Sagradas Escrituras
Verdaderas campeonas de la fe
Satanás no desiste en su empeño de robar, matar y destruir
Silas y Timoteo enseñan en Berea
La Palabra sigue creciendo
10. LA HEDONISTA ATENAS
Atenas, la ciudad idólatra
Principales escuelas filosóficas atenienses
Pablo en la sinagoga de Atenas
Predicando el Evangelio cada día, en la plaza pública
Pablo ante los grandes filósofos
El Evangelio frente a la filosofía de este mundo
La resurrección, piedra de tropiezo
La vanidad como estilo de vida
Unidos en un mismo sentir
11. EL EVANGELIO EN CORINTO
Corinto, la ciudad inmoral
El oficio laico de Pablo
Pablo en la sinagoga de Corinto
Los judíos de Corinto rechazan el testimonio
Muchos gentiles creen — La primera iglesia en Corinto —
La Visión de Dios para ti, hoy
El tumulto contra Pablo y su liberación milagrosa
— La iglesia crece —Pablo permanece más tiempo en Corinto
12. EL REGRESO A ANTIOQUÍA
Cerrando el círculo— Despedida de Pablo —
Cencrea: aprovechando el tiempo — Acercando el Reino de Dios —
Cumpliendo un voto
Los colaboradores de Pablo
Éfeso, la joya de Asia
Pablo funda la iglesia de Éfeso
Promesa de regresar a Éfeso, En la voluntad del Señor
Pablo en Jerusalén y Cesarea
— El regreso a casa — Informe a la iglesia en Antioquía
UN RETO INELUDIBLE
EL RETO
ÍNDICE DEL TERCER VOLUMEN
OTRAS OBRAS DEL AUTOR
CRÉDITOS
ÍNDICE DEL PRIMER VOLUMEN
(Cap. 1 al 12)
Querido Amigo
Prólogo
Introducción (breve) a los Hechos
El escritor
La fecha
El título del Libro
El propósito del Libro
El versículo Clave
PRIMERA PARTE: El Derramamiento de la Persona y el Poder del Espíritu Santo
1. Los discípulos se preparan para la llegada del espíritu
2. El derramamiento del espíritu en el día de pentecostés
SEGUNDA PARTE: La Obra del Espíritu Santo y La Iglesia en Jerusalén
1. La vida cotidiana de la comunidad cristiana en jerusalén
2. El poder de Cristo y la obra del espíritu en la iglesia
3. Las primeras dificultades internas en la iglesia
4. La limpieza y dedicación, producen prosperidad y crecimiento
5. La persecución que sucede a la prosperidad, también trae fruto
6. Segundo paréntesis: la gran cosecha crea nuevos ministerios
7. El ministerio de Esteban
TERCERA PARTE: El Espíritu ‘Impulsa’ a la Iglesia Hacia Palestina y Siria
1. El evangelio es llevado a toda Judea
2. El evangelio llega a Samaria y Gaza
3. El Espíritu prepara a la iglesia para crecer hasta ˝lo último de la tierra˝
Una Nota Personal
Bosquejo General del Libro
QUERIDO AMIGO
Mi primer recuerdo de una lectura sistemática en el libro de los Hechos es a la edad de 14 años. Hacía poco más de un año que me había convertido al Señor, y su sola lectura simplemente me fascinó. ¿Cómo era posible que un puñado de hombres del vulgo y sin letras dejasen sin palabras a grandes eruditos de la Ley y las Sagradas Escrituras? ¿Cómo un hombre frágil y aquejado de dolencias físicas, como Pablo, fue capaz de sembrar el Evangelio en toda Europa, Asia y hasta los confines conocidos de la tierra, con los medios de comunicación del primer siglo? ¿De dónde provenía tanta sabiduría, tanta pasión y tanto poder? Me maravilló sobre todo, tanta misericordia y compasión por personas desconocidas, hasta el punto de estar dispuestos a perder la vida antes que renunciar a proclamar las Buenas Nuevas de Jesús. A partir de entonces mi oración de continuo a Dios, fue: ˝Señor, dame amor y pasión por las personas que no te conocen.˝
Tanto el primer volumen publicado de esta serie —al que pusimos el nombre de ˝OPERACIÓN ESPÍRITU SANTO˝—, como la presente obra que acabas de iniciar, son el resultado de la adaptación de mensajes y reflexiones que mi esposa Elisabet y yo hemos ido compartiendo con muchos amigos y hermanos en la fe en los últimos años. Muchas de ellas fluyeron de manera fácil y espontánea de la abundancia del corazón; en otras ocasiones no lo fueron tanto, pero siempre con el deseo de llevar a nuestros amigos y hermanos una palabra de fe y esperanza que fuese nueva, fresca y duradera; que renueve el corazón y sirva para la edificación del cuerpo de Cristo.
Está en desarrollo un tercer volumen de esta serie que cubre los capítulos 19 hasta el final del libro de los Hechos, el cual esperamos poder publicar en un futuro próximo, en la voluntad del Señor. El índice de secciones lo puedes encontrar al final de la presente obra.
En los diferentes acontecimientos y peripecias que fueron sucediendo durante los viajes del apóstol, nos iremos encontrando con un viejo enemigo muy conocido (también conocido por todos nosotros), el diablo, que siempre está dispuesto a robar, matar y destruir. Así mismo durante el transcurso del relato iremos viendo la lucha titánica a veces que tuvieron que soportar Pablo y sus colaboradores, contra el maligno, y su intención de destrucción sistemática de la obra de Dios. También sabemos que nuestra verdadera lucha no es contra personas ni instituciones humanas, sino contra seres espirituales muy poderosos que viven en un mundo espiritual de maldad. Como no pueden borrarnos del libro que el Cordero tiene en sus manos, su primera intención hacia los creyentes es robar el gozo de la salvación, matar la esperanza de gloria con nuestro Señor y Salvador, y destruir el testimonio en la vida del creyente ante muchos testigos.
Pero Jesús responde a eso, diciendo: «yo he venido para que tengáis vida, y para que la tengáis en abundancia.» (Juan 10:10). Mi mayor deseo al escribir este libro, además de disfrutar de la vida abundante que el Señor ofrece, es el poder compartirla con todos aquellos que te rodean. Empezando por tu familia y los íntimos (tu Jerusalén), siguiendo con tus vecinos y gente próxima (tu Judea), continúa con los que no te valoran o te desprecian (tu Samaria), y acabando con los que nunca has conocido ni saben que existes (lo impensable en el mundo).
¡Que el Señor te bendiga grandemente!
ACERCA DE ESTA OBRA
Hace cuarenta y nueve años que conocí al Señor Jesús. La experiencia más extraordinaria que he tenido después de haber aceptado a Jesús como mi Salvador fue la de convertirme en un lector voraz de las Sagradas Escrituras. Me enfrenté a los cuatro evangelios y quedé anonadado con la persona de Jesús. Pero cuando leí el libro de los Hechos quedé asombrado. La primera pregunta que me hice fue: ¿será posible que Dios use a seres humanos de esa manera? Pienso que este libro sería un buen guión para una película de ficción.
La pregunta que debemos hacernos en el siglo 21 es: ¿Será posible vivir la experiencia del libro de los Hechos, hoy? Creo que sí. El Dr. Francisco López nos presenta en este libro un bosquejo que debemos analizar, para volver hacer realidad en nuestros tiempos lo que este libro relata.
Desde mi conversión aprendí un principio basado en el libro de los Hechos: Volver a vivir los tiempos de la Iglesia Primitiva. Devoción, costumbres simples (una vida sencilla), ministerios compatibles y hábitos de trabajo. A todo eso hay que añadir militancia, intensidad y servicio. Sin que en ello falte organización mínima y necesaria que glorifique a Dios, y una fuerte disposición para ser usados por el Espíritu Santo.
Querido amigo, hermano, prepárate para entrar al lugar Santísimo con el libro “Caminando con el Espíritu”, y escuchar la voz de Dios para comprender lo que Él quiere obrar en tu vida. Este libro nos conciencia a que la oración y la acción son las mejores herramientas para alcanzar al mundo para Cristo; seguido de la evangelización y las misiones.
Este mundo requiere de hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo dispuestos a una obediencia total, no pensando en sus propias necesidades, sino en lo que el Espíritu quiere y lo que el mundo necesita. Recuerda que más de la mitad de la población mundial nunca ha oído de Jesús. Te invito a leer “Caminando con el Espíritu” para que puedas entender y responder a las necesidades del mundo. Y no olvides que el mundo sigue esperando por ti y por mí.
¡No descansaremos hasta que todos oigan de Jesucristo!
José Olin Grau (Presidente fundador de Puente Hispano)
INTRODUCCIÓN
HECHOS CAP. 13 AL 18
Al iniciar nuestra andadura por el libro de los Hechos en la temporada pasada (OPERACIÓN ESPÍRITU SANTO - Vol I), ya hicimos una breve introducción que no vamos a repetir aquí; sólo recordaremos algunos detalles de la misma para aquellos que no tuvieron la oportunidad de recibirla.
Vimos que el escritor material del libro fue Lucas, aunque la verdadera inspiración vino del propio Espíritu Santo, quien ‘impulsó’ al autor material a escribir el texto que acabarían formando parte del Canon de las Sagradas Escrituras, manteniendo su propio estilo personal.
Lucas escribió este libro en el primer siglo, entre los años 60 al 63, después de haber dado a conocer el Evangelio que lleva su nombre. En los manuscritos más antiguos aparece como una sola obra, hallándose el texto de Hechos de los Apóstoles a continuación del Evangelio de Jesucristo escrito por Lucas. En verdad, el nombre de ˝Hechos de los Apóstoles˝ aparece por primera vez en el siglo segundo, pero según lo expresado por el autor material en el primer libro, se trata del Evangelio o ‘Tratado’ sobre las enseñanzas y los hechos que empezó a hacer el Señor Jesucristo. Mientras que el presente libro trata de la segunda parte o segundo ‘tratado’ correspondiente a la continuación de los hechos de Jesucristo, una vez ya glorificado, mediante el poder y la obra del Espíritu Santo.
El propósito del libro no es otro que dar a conocer la continuidad de las enseñanzas y la obra de Jesucristo, mediante el poder del Espíritu Santo, para el crecimiento, desarrollo y la capacitación de su Iglesia en la tierra.
El versículo clave lo encontramos en 1:8, donde aparece de forma sintética el esquema principal que Lucas va a utilizar para el desarrollo de todo el libro:
El derramamiento del poder del Espíritu Santo;La obra y poder del Espíritu Santo, y la Iglesia de Jerusalén; El Evangelio en Judea y Samaria;El Evangelio hasta lo último de la tierra.A las tres primeras partes que vimos anteriormente les pusimos como título general ˝OPERACIÓN ESPÍRITU SANTO˝, las cuales cubrían los capítulos del 1 al 12. La cuarta parte que iremos viendo aquí, trata sobre la extensión del Evangelio hasta lo último de la tierra, es decir, hasta los confines del mundo conocido, que en ese momento no era otro que la Península Ibérica, y su extremo, el ˝Finisterre˝ gallego, que en el latín del Imperio Romano se traduce por ˝el final de la tierra˝.
El motivo por el que a esta sección del libro de Hechos la titulamos ˝CAMINANDO CON EL ESPÍRITU˝, no es otro que adaptarnos a la dinámica principal del texto Sagrado. A través del relato bíblico iremos descubriendo paso a paso algunos detalles de los dos primeros viajes misioneros del Apóstol Pablo y el primer concilio de la cristiandad (que en términos coloquiales, hoy posiblemente le llamaríamos ‘congreso’).
El tercer viaje misionero de Pablo, junto a sus encarcelamientos en Cesarea y en Roma, y finalmente su arresto domiciliario en esta ciudad —donde permanecerá hasta su muerte—, lo trataremos en el tercer volumen, que corresponde a los capítulos 18:23 hasta el final del capítulo 28 de Hechos. Gracias a ello, el Evangelio llegó hasta la casa del propio Cesar y a los funcionarios de la administración del Imperio, siendo predicado con total libertad por el Apóstol, sin ningún impedimento.
Como biógrafo personal de Pablo, en los 15 capítulos que tenemos por delante, partiendo del cap. 13, Lucas hace una descripción detallada —pormenorizada a veces— de la predicación de la Palabra y la extensión del Evangelio a los pueblos gentiles, que ni conocían al Dios verdadero, ni le buscaban, ni tan siquiera habían oído hablar de Él. Dios utilizaría al Apóstol Pablo como vaso de honra para sembrar la Buena Semilla, que se extendería rápidamente en todo el vasto Imperio Romano. De ese modo, lo que inicialmente era una carga de opresión y esclavitud para el pueblo judío, Dios lo transformó en una extraordinaria correa de transmisión para la extensión del Evangelio de Jesucristo hasta los confines conocidos de la tierra.
Si en los primeros 12 capítulos del libro de los Hechos el personaje que sobresale, humanamente hablando, es el Apóstol Pedro; a partir del 13 y hasta el final del libro hallamos que es el Apóstol Pablo el actor humano principal, desde donde se desarrolla la acción, dentro del escenario que describe Lucas durante los siguientes 15 capítulos. Esto refiriéndose sólo a los actores humanos, sin olvidar en ningún momento que el relato de todo el libro responde a la continuación de los hechos de Jesucristo (pero esta vez ya glorificado), mediante el poder y la obra del Espíritu Santo, utilizando a personas de carne y hueso como fueron los apóstoles y los discípulos del Señor.
Si bien es verdad que Pedro abrió las puertas del Reino de los Cielos, tal como el Señor le había prometido, siendo el primero en predicar el Evangelio a los judíos en Pentecostés y el primero también en la casa de Cornelio, un extranjero o gentil para los judíos; el Apóstol Pablo —a pesar de su celo en el pasado por la Ley de Moisés, como buen fariseo—, acabaría siendo reconocido como ‘el Apóstol de los gentiles’ por el resto de los apóstoles.
Finalmente queremos destacar una particularidad de este libro tan especial para la iglesia de todos los tiempos. Es interesante pensar que de los 66 libros inspirados que componen el canon de la Biblia, Hechos de los Apóstoles es el único libro del Nuevo Testamento que no se cerró con una despedida, quedando abierto para que ‘los hechos’, en la historia de hombres y mujeres llenos del Espíritu, continúen hasta el día hoy. Este libro ˝traza˝ todo un bosquejo de propuestas para que la acción del Espíritu Santo impulse en nosotros ˝la misión˝ en plenitud. El Señor siempre ha tenido una visión redentora por la cual podemos comprender el amor y la Gracia del Dios de la Vida, usando a hombres y mujeres pecadores como nosotros, mediante el poder del mismo Espíritu.
Así pues, prepárate y ve calzando tus sandalias para seguir los pasos de Pablo, bajo la guía y dirección del Espíritu Santo, y que ello sirva de inspiración en tu vida personal y tu ministerio.
PRIMERA PARTE
EL PRIMER VIAJE MISIONERO DE PABLO
Hechos 13:1 - 14:28
1. El Señor Provee dones a su Iglesia, 13: 1 y 2
2. La llamada del Espíritu, 13: 2b - 4
3. El inicio de la Misión, 13: 4 y 5
4. Satanás torpedea la Misión — El Evangelio en Pafos, 13: 6 - 12
5. El Evangelio en Antioquía de Pisidia, 13: 13 - 52
6. La Palabra tiene poder —El Evangelio en Iconio, 14: 1 - 7
7. ¡Levántate y camina! —El evangelio en Licaonia, 14: 8 - 21
8. El regreso a Antioquía, 14: 21 - 26
9. Trabajo terminado, misión cumplida, 14: 26 - 28
CAPÍTULO 1
EL SEÑOR PROVEE DONES A SU IGLESIA
Hechos 13: 1 - 2
Itinerario del Primer Viaje Misionero de Pablo
«Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando estos al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: ˝Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado˝» (Hechos 13:1-2).
Esta primera reflexión está enmarcada al inicio de los próximos capítulos que trataremos en este volumen, que consultando el índice general que os hemos propuesto, la denominamos como ˝El Primer Viaje Misionero de Pablo˝; y la encontramos en los versículos 13:1 al 14:28.
Comenzamos nuestra andadura en esta primera sección del libro con algo tan interesante como son los dones que el Señor reparte a su iglesia. Es en el ejercicio de esos dones y bajo la influencia del Espíritu Santo, que los pastores o líderes de la iglesia que se hallaba en Antioquía, escuchan su voz y apartan a Pablo y a Bernabé del ejercicio pastoral habitual, y los encomiendan a una obra misionera pionera. La primera en su género, de llevar la Palabra de Dios más allá de sus fronteras a pueblos que no conocían al Dios de Israel, ni sabían que existía, ni tampoco le buscaban.
Pablo y Bernabé, junto con el resto de los líderes de la iglesia, oyen la voz del Espíritu Santo y escuchan su mandato de apartarlos del servicio habitual que venían haciendo a la iglesia como profetas y maestros, para realizar un servicio especial que el Señor tiene preparado de antemano para ellos dos. Así pues, ellos siendo permeables a la voz del Espíritu, reciben la encomendación de la iglesia con agrado y en obediencia al Señor, hacen todos los preparativos para zarpar lo antes posible bajo la dirección del Espíritu Santo, llevando consigo a Juan Marcos como ayudante en el ministerio.
Después de permanecer juntos Pablo y Bernabé durante todo un año en Antioquía de Siria, la iglesia creció de forma extraordinaria. Mano a mano, ambos se dedicaron a la predicación del Evangelio y a la formación doctrinal de los nuevos convertidos, formando la ˝Primera Escuela Cristiana de Discipulado˝ en suelo gentil. La fe ardiente y la fidelidad al Señor de Pablo y Bernabé, las supieron transmitir a toda la congregación, de manera que el Espíritu Santo respondió con una lluvia de dones espirituales que repartió a toda la iglesia.
A pesar de que en el texto sólo se mencionan los dones de profecía y enseñanza, creemos que habían recibido muchos más dones del Espíritu, mencionando aquí sólo aquellos que en ese momento eran los más importantes para la iglesia por la urgencia del momento, en una etapa de plena expansión.
Por la forma en que Lucas redacta el texto, parece dar a entender que, además de los cinco líderes que menciona, había en la iglesia un número mayor de pastores o ancianos que no aparecen en el pasaje bíblico. Pero teniendo en cuenta los cinco que se mencionan, podemos deducir que la iglesia de Antioquía no hacía acepción de personas de ninguna clase, ya sea por ser extranjeros, por clase social, por su pasado, ni por su etnia o raza. Cualquiera que anduviera en el temor de Dios, manifestase en su vida la piedad del Señor y se condujera conforme a la vida del Espíritu, podría llegar a formar parte del presbiterio de la iglesia. Necesariamente, la iglesia debía reconocer en él algún don del Espíritu Santo. Es por ello que merece la pena recordar, aunque no sea más que brevemente, lo que la Escritura enseña sobre los dones que todo cristiano recibe del Señor.
En esta reflexión comentaremos algo sobre la iglesia de Antioquía, los dones que Dios da a su iglesia, los dones naturales y los dones del Espíritu Santo, poniendo nuestros dones al servicio de la iglesia, ejercitando los dones que el Espíritu ha puesto en nosotros. Más adelante, en ˝La Llamada del Espíritu˝ veremos el llamado de Dios a su pueblo, la llamada del Espíritu, cómo oír su voz, no entristecer al Espíritu Santo, y como ser obediente a su llamada, entre otros temas.
La Iglesia de Antioquía
A pesar de la brevedad de estas notas, recordaremos algunos comentarios que hicimos en su día cuando tratamos el pasaje de Hechos 11:19-25 (ver el primer volumen, titulado, ˝Operación Espíritu Santo˝), donde se describe por primera vez a la iglesia de Antioquía de Siria. Lucas, el autor material del libro de los Hechos, continúa sorprendiéndonos en lo que respecta al relato de este pasaje. El tema principal del libro de Hechos de los Apóstoles no es otro que el crecimiento y extensión de la Palabra, desde Jerusalén hasta lo último de la tierra (1:8). Partiendo de Jerusalén y Judea, se produce una marcha progresiva hacia el mundo gentil, empezando primeramente con una persona clave en ese proceso, como fue el funcionario de la Reina Candace en Etiopía. Lo vimos en el capítulo 8 del libro de Hechos. Después fue una casa, la del Centurión Cornelio. En los dos casos el Evangelio fue predicado por orden expresa del Señor.
Esta vez lo que vemos en este pasaje ya no es la predicación del Evangelio de forma personal o dirigido a una familia, sino a toda una ciudad: Antioquía de Siria, y por extensión, a todo un pueblo: los gentiles. En esta ocasión, por iniciativa propia de varios creyentes judíos procedentes de Chipre y de Cirene, dos enclaves importantes tanto de la cultura Helenística como del Imperio Romano.
Por fin la iglesia empezaba a entender la universalidad del Evangelio de Cristo y su llamado a ser testigos en todas las naciones. Lo que sucedió allí iba a ser el punto de partida y base conceptual de la obra misionera de Pablo, tal como veremos a partir del capítulo 13 en adelante.
La llegada del Evangelio a Antioquía produjo una explosión de la Palabra de Dios tan grande como inesperada por los creyentes en Jerusalem, quienes habiendo oído del poder y la obra del Espíritu en medio de esa ciudad gentil, los hermanos de Jerusalén tomaron una sabia decisión cuando propusieron enviar a José, apodado de sobrenombre “Bernabé” (que traducido significa ‘hijo de consolación’), para apoyar y confirmar la incipiente obra misionera que algunos hermanos en su diáspora habían empezado entre los gentiles; como era la ciudad de Antioquía. Y es que cuando hacemos las cosas según el temor y la Sabiduría de Dios, el Señor prospera todo lo que hacen nuestras manos.
La venida de Bernabé a Antioquía se había convertido en una verdadera lluvia del Cielo cargada de bendiciones para todos, permitiendo que una gran multitud de personas de esa ciudad llegase al conocimiento de la fe de Jesucristo; exhortándoles también a que permanecieran fieles en el Señor. Dado el gran crecimiento que tuvo la iglesia allí, Bernabé se fue a Tarso a buscar a Saulo, quien en su ciudad natal predicaba el Evangelio preferentemente a los de origen griego, y le trajo consigo a Antioquía, donde permanecerían juntos durante todo un año predicando el Evangelio para la salvación de muchos, y discipulando así mismo a los que ya habían creído.
Así pues, en la iglesia de Antioquía podemos ver a una iglesia joven pero pujante, con un testimonio tanto explosivo y contagioso hacia toda la ciudadanía, como implosivo y perseverante hacia los hermanos de la propia comunidad. Todo eso permitió que la obra del Espíritu se manifestase con gran poder y se produjesen allí hechos extraordinarios y milagros inusuales del Señor, de los cuales sólo haremos mención de algunos debido al formato breve de estas notas, aunque os recomendamos que meditéis en cada uno de los hechos relevantes que mencionaremos a continuación:
a. Nacimiento y desarrollo de la primera iglesia en suelo netamente gentil.
b. A los seguidores de Jesús de Nazaret se les llamó ˝Cristianos˝ por primera vez en Antioquía. Anteriormente se les conocía como ˝los del camino˝ o ˝nazarenos˝.
c. Antioquía se convierte en la primera ˝Escuela de Discipulado˝ en suelo gentil, para la guía y el discipulado cristianos.
d. El amor fraternal de la iglesia en suelo gentil, cubre las necesidades materiales de la iglesia madre en Jerusalén.
e. Por su amor y fidelidad ardiente, el Espíritu Santo derrama sobre esta iglesia una lluvia de bendiciones, proveyéndola con todo tipo de dones espirituales para su propio crecimiento, y la multiplicación de la Palabra al mundo que no conoce al Dios verdadero.
f. Antioquía se convierte en la primera ˝Base Misionera˝ en suelo gentil, y el lugar de partida de los tres grandes viajes misioneros del Apóstol Pablo, junto con sus colaboradores.
Desde luego, pensar en una iglesia así nos produce un escalofrío en la espalda y es absolutamente estimulante para ser imitada por todos. Oremos y trabajemos ardientemente en nuestra comunidad cristiana, procurando ser imitadores de la iglesia de Antioquía, como cada uno de sus miembros lo eran de Cristo.
Dios provee dones a su Iglesia
Cuando estamos abrumados por circunstancias desagradables, ya sean familiares, laborales o personales, con frecuencia tenemos tendencia a desanimarnos olvidándonos de nuestro origen y principal destino como cristianos. En nuestra mente rebuscamos dentro de nuestro viejo hombre —nuestra antigua naturaleza—, siguiendo nuestra antigua manera de pensar. Pero el Señor nos recuerda constantemente que las cosas viejas pasaron y ahora todas son hechas nuevas.
Él nos liberó de la esclavitud de nuestro viejo amo el Diablo. Desde el momento en que hemos creído recibimos el don del Espíritu Santo y la vida eterna; hemos recibido un nuevo ADN espiritual, somos su nueva creación, Dios es nuestro Padre y ahora somos hijos de Dios, y por lo tanto herederos de de Dios y coherederos con Cristo. Pedro 1:3 y 4 nos recuerda: «Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros». Eso significa que como hijos y herederos de Dios, tenemos en Cristo su misma herencia genética espiritual, en quien está bien guardado todo el poder, toda la sabiduría, y todos los tesoros en los cielos que el Padre le dio.
Así pues, te ruego que anotes en un papel aparte lo que te voy a poner y lo guardes en el bolsillo de tu chaqueta o pantalón; y cuando seas tentado por Satanás diciendo, ‘ya no puedo más’ con esto o aquello, saca el papel del bolsillo y dile: «todo lo puedo en Cristo». Cuando recuerde tu pasado y te diga: ‘tu no eres nadie’, respóndele: «mi ADN es de origen real y mi Padre es el Dios Altísimo». Si viene a tu mente y te dice, ‘tú no vales nada’, contéstale: «mi vida tiene el valor incalculable del rescate que pagó mi Señor y Salvador en la cruz». Puede que aún insista y te diga algo así como, ‘no tienes nada, ni tienes futuro’. Entonces métele una buena estocada con la Espada del Espíritu y respóndele: «Mi Padre me ha dado una herencia incorruptible e incontaminada, que no se marchita, en un lugar que tú conoces, donde los ladrones como tú no pueden robar, matar, ni destruir».
Querido hermano, ¡eres la iglesia de Cristo!, ¡su Esposa! Él la amó y se entregó a sí mismo por ella. Nos lavó con su sangre y nos bautizó con su Espíritu, y como esposa amada suya, la bendijo y la llenó de dones.
Los dones naturales y los dones del Espíritu
Quizás tengas curiosidad y te preguntes porqué las Escrituras mencionan aquí solamente dos de los muchos dones que el Espíritu posee, y desea derramar sobre la iglesia de Jesucristo. En verdad, la iglesia de Antioquía había recibido de parte del Señor muchos más dones, tanto naturales como espirituales. Es sólo que el Espíritu tiene aquí una gran enseñanza guardada para nosotros respecto a este tema tan importante.
En más de una ocasión se han producido disputas y malos entendidos entre hermanos por no haber comprendido lo que el Espíritu quiere enseñar a la iglesia sobre sus dones. El meollo de la cuestión consiste en entender la ˝cosmovisión de Dios˝ para la iglesia, centrada en la persona de Jesucristo. El resultado es una clara perspectiva del origen de esos dones, y un entendimiento práctico de la voluntad de Dios, centrado en el servicio a su iglesia.
Los talentos o habilidades que poseo no son míos, son de Dios que me los dio. Yo sólo soy el administrador de esos dones. Si son naturales, el Señor me los dio para mi disfrute y crecimiento integral, para ponerlos al servicio de mi familia, y si se los entrego a Dios, Él los usará para enriquecimiento de su iglesia, su CASA (sin olvidar que también es la mía).
Cuando se trata de dones espirituales, tampoco son míos, los recibí del Señor a través del Espíritu Santo; y cuando los utilizo correctamente sirvo a Dios, mi espíritu se fortalece, sirvo a la iglesia, y la iglesia crece y se enriquece.
Además, no soy yo quien decide sobre ello, sino que es el propio Espíritu quien determina cómo y cuándo es el momento más oportuno para actuar a su servicio en bien de la iglesia. Posiblemente si sirvo a veces en aquello que considero que no es mi don, pero que la iglesia necesita en ese momento, quizás descubra algo que el Señor me quiere mostrar y que puede ser importante en mi relación personal con Él.
La iglesia de Antioquía necesitaba en ese preciso momento los dones de profecía y de magisterio de forma preferente respecto al resto de los dones. Pero eso fue el Espíritu quién lo decidió mientras todos ministraban y ayunaban. La decisión la tomó el Señor, y no la iglesia, ni un consejo de expertos en doctrina. A continuación repasaremos rápidamente algunos de los principales dones que Dios repartió a cada uno según su misericordia, como Él quiso, y para el mayor crecimiento de su amada esposa, la iglesia. Para ello os recomendamos que leáis antes los capítulos 12 y 13 de la primera epístola a los Corintios.
A continuación reflexionaremos sobre el tema de los dones que el Señor reparte a cada uno, según bien le parece, para el buen desarrollo y crecimiento de su iglesia; haremos un intento de clasificación de los dones (la clasificación siempre será relativa); y veremos así mismo una breve descripción de cada uno sin entrar en detalles con ninguno de ellos.
Debemos tener en cuenta que dicha subdivisión siempre es un poco artificial, más bien de orden práctico para nuestra enseñanza, sabiendo que lo más importante para el creyente es su experiencia de comunión con el Espíritu Santo, y a Él, como seres humanos limitados, ni le podemos calificar, ni tampoco tenemos la capacidad material ni espiritual para clasificar todas las operaciones que realiza en nosotros y en medio de su iglesia. Ahora sólo conocemos en parte por la Revelación, pero después conoceremos como somos conocidos por Él.
Los dones son regalos del Señor que no dependen de nuestros méritos sino de su Gracia. No nos han sido dados para lucirlos, o para competir entre creyentes, ni para ser comparados entre sí; sino para ser usados en beneficio de la iglesia y hacer crecer el Reino de Dios entre nosotros.
a. Los dones Naturales: También llamados Motivacionales, personales o de gozo. Aquí nos referimos a los talentos naturales que todos recibimos de Dios desde la cuna, (tanto creyentes como no creyentes), que debemos descubrir, y cómo hijos de Dios, hacer crecer para su servicio y estar preparados para toda buena obra. En Romanos 12:6-8 encontramos una referencia de los principales dones o talentos naturales:
• DON DE ENSEÑANZA: Facilidad de palabra; capacidad para asimilar, organizar, retener y enseñar una nueva información a otros. Quien lo posee tiene gran sed de conocimientos espirituales. Enseñar es su forma de vida.
• DON DE EXHORTACIÓN: Anima y motiva a las personas; son buenos consejeros, consoladores y alentadores; la hospitalidad es la norma de vida.
• DON DE GENEROSIDAD: Contribuye desinteresadamente a las necesidades de los demás con su tiempo, su dinero, sus recursos, su hospitalidad, su vida.
• DON DE LIDERAZGO: Quién lo posee le faculta para presidir, dirigir o administrar proyectos o recursos; es capaz de asumir responsabilidades y discierne talentos en los demás, que otros no saben ver.
• DON DE MISERICORDIA: Quien lo posee actúa con compasión, empatía, socorre al afligido y pide ayuda. Trae alivio y consuelo al cansado. Se goza en dar a los demás.
• DON DE PREMONICIÓN: Aquel que lo posee le es dada la capacidad de persuasión, despierta en la gente gran confianza y autoridad; son personas de gran sensibilidad que tienen principios muy consolidados.
• DON DE SERVICIO: Disfrutan siendo útiles, ministrando a otros, sirviendo a los demás y socorriendo para las necesidades de cuántos le rodean. En la iglesia, participan como voluntarios en diferentes áreas de servicio.
b. Los Dones Espirituales:Son dones que la iglesia recibe del Espíritu Santo para el desarrollo espiritual de quien lo recibe, su crecimiento y madurez, y para la extensión de la Palabra a todas las naciones. La Escritura da pie a pensar en dos áreas diferentes, pero que están entrelazadas entre sí. Unos son los dones espirituales de Servicio, para el crecimiento y fortaleza de la iglesia (1ª Corintios 12:4-11), y la otros son los dones llamados comúnmente como Ministeriales, que el Espíritu da para el gobierno y cuidado de la propia iglesia (Efesios 4:11). Cualquier creyente en la fe puede recibir del Señor de los dos tipos, teniendo en cuenta que no es más importante en la Casa de Dios quien más dones recibe, sino quien mayormente los ejercita; teniendo en cuenta que quien más recibe, mayor responsabilidad tiene.
1. Dones Espirituales de Servicio: También podríamos llamarles de ‘Servicio Ambulatorio’, por ser aquellas facultades o capacidades espirituales que el Espíritu da a algunos creyentes para el servicio de la iglesia, que deberían ser comúnmente utilizados como para ‘andar por Casa’. La iglesia de Antioquía del primer siglo había sido enriquecida en todos ellos:
• DE SABIDURÍA: Revelación especial más allá de la sabiduría humana que quien lo recibe le capacita para dar un consejo sabio, o tomar una decisión acertada.
• DE ENTENDIMIENTO: También llamado de conocimiento o de ciencia, que permite comprender una verdad que sólo es posible mediante revelación Divina por la acción del Espíritu.
• DE FE: Va mas allá de la fe común. Es la manifestación sobrenatural e inquebrantable de la certeza y convicción de la esperanza gloriosa en Cristo.
• DE SANIDAD: Manifestación milagrosa y evidente del poder sanador del Señor sobre toda enfermedad ya sea física, emocional o espiritual.
• DE MILAGROS: Señal extraordinaria y sobrenatural del poder de Dios, que va más allá de las leyes de la naturaleza.
• DE PROFECÍA: Facultad sobrenatural que el Espíritu da a la iglesia para transmitir un mensaje de parte de Dios. Puede ser de la verdad ya conocida, o de algo nuevo. El mensaje puede ir dirigido a todo un grupo o a un individuo en particular.
• DE DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS: La capacidad que Dios da a un creyente para descubrir el tipo de espíritu que opera en una situación, lugar o persona concreta.
• DE LENGUAS E INTERPRETACIÓN DE LENGUAS: Don del Espíritu para hablar en un idioma desconocido para el receptor. La Escritura dice que cuando esto se produce, debe haber otro que lo pueda interpretar o entender, inspirado por el mismo Espíritu.
2. Dones Espirituales Ministeriales: También les podríamos llamar dones espirituales «presbiteriales», por las funciones que desarrollan en la iglesia. Aquí no se trata tanto de servicios o ministerios, sino de funcionesu oficios que determinados creyentes desarrollan siguiendo ˝la llamada del Espíritu˝, con el fin de equipar a la iglesia para cumplir su misión de extender el Reino de Dios y cuidar de ella, como el pastor cuida de sus ovejas.
• LOS APÓSTOLES: En el sentido amplio de la palabra ˝apostolado˝, son aquellos creyentes que tienen como principal misión ser pioneros, establecer iglesias donde no las hay, y cuidar de la sana doctrina. En el sentido concreto del término ˝Apóstol de Jesucristo˝, sólo hubo «los 12» que pusieron el Fundamento Apostólico (ver «OPERACIÓN ESPÍRITU SANTO», - Requisitos de un Apóstol de Jesucristo;del mismo autor).
• LOS PROFETAS: Han recibido del Espíritu la facultad de hablar en nombre del Señor, del mismo modo que si fuera Él. Son tomados como los ˝voceros˝ de Dios.
• LOS EVANGELISTAS: Tienen el don de compartir con pasión el mensaje del Evangelio, teniendo gran compasión por las almas. Su ministerio principal es la extensión de la Palabra, y su compromiso con el Señor es «La Gran Comisión».
• LOS PASTORES: Han recibido del Espíritu el ocuparse del crecimiento y bienestar espiritual de los creyentes, velando por el cuidado integral de sus vidas.
• LOS MAESTROS: Son aquellos que sienten el llamado para enseñar, instruir y corregir a la iglesia mediante la Palabra de Dios. Tienen avidez por profundizar en la Palabra y se gozan en su enseñanza.
Existe también la opinión de que los dones de pastor y maestro es uno y único don, y no dos; que deben poseen aquellos que forman parte del presbiterio de la iglesia, ya que está escrito que quienes conducen a la iglesia han de estar capacitados para enseñar: «Apto para enseñar… que no sea un neófito.» (1 Timoteo 3: 2 y 6).
3. El Don más Excelente: La Escritura nos enseña que debemos procurar poner en práctica y desarrollar los dones que el Espíritu Santo nos ha dado para el servicio de la iglesia, pero el Apóstol nos muestra un camino más Excelente: «Procurad, sin embargo, los dones mejores. Ahora yo os muestro un camino mucho más excelente» (1ª Cor. 12:31). A continuación tenemos todo el capítulo 13 en el que nos habla sobre la preeminencia del amor sobre todas las cosas, sean servicios o ministerios. «Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor» (1ª Cor. 13:13).
Ejercitando los dones del Espíritu
A veces escuchamos a alguien decir ˝yo no tengo ningún don˝, o también, ˝desconozco que tenga algún don espiritual en mi˝, y mientras tanto prefieren no colaborar con la iglesia en ‘espera’ de descubrir su don.
En primer lugar, debes saber que si no eres un extraterrestre y estás hecho de la misma materia prima que yo, Dios te ha hecho a su imagen y semejanza, y te ha proporcionado toda una serie de habilidades o capacidades naturales (es lo que hemos llamado dones naturales); pero nunca llegarás a descubrirlas hasta que no empieces a ponerlas en práctica, ni siquiera sabrás si estás altamente dotado para una actividad específica si no te entrenas en ella y te pones a prueba.
Carl Lewis, quien fue llamado ˝el Hijo del Viento˝, jamás hubiera llegado a ser recordman mundial de los 100 metros lisos, si no hubiera desarrollado su habilidad natural para correr como el viento. Dios le hizo rápido y le proporcionó unas piernas potentes, pero él tuvo que correr para descubrir que podía hacerlo muy rápido; y después tuvo que ponerse a prueba y entrenar muy duro para ser ‘el hombre más rápido del universo’, rompiendo todos los récords mundiales hasta ese momento.
Sabemos que el mundo natural que conocemos no es más que un vago reflejo del mundo espiritual y el Señor lo puso como ejemplo en muchas ocasiones para enseñarnos verdades espirituales más profundas. Así que, si eres un hijo de Dios y has nacido de nuevo, tienes al menos uno o más dones espirituales que el Espíritu te ha dado; pero tendrás que ejercer una serie de servicios o ministerios para descubrir el don que hay en ti, y ejercitarlo con frecuencia poniéndote a prueba, para desarrollarlo plenamente y ser útil en el servicio a Dios. El Apóstol Pablo le dijo a Timoteo: «te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos» (2ª Timoteo 1:6). Sabemos que Dios es soberano y obra en medio de su pueblo, pero somos nosotros los que activamos en realidad los dones que el Espíritu ha puesto en nosotros.
Poniendo los dones al servicio de Dios y de su Iglesia
Sé perfectamente que frente a lo que acabamos de decir, siempre habrá alguien que argumente que todo eso de los dones está muy bien, pero que él no puede ejercer ninguno porque en su iglesia local ‘todo el pescado está vendido’. En el área de la alabanza casi hay bofetadas para entrar, el equipo de producción y sonido está blindado y hay cola de espera, el de ujieres está completo y no necesitan a nadie más, y en el de limpieza, la verdad, no me siento a gusto y no veo que don espiritual puedo desarrollar yo allí.
Pero quién tal piensa, lo está haciendo con la mente humana natural, carnal, y no con la mente de Cristo, que el Espíritu le ha proporcionado. Si los discípulos que fueron dispersados de Jerusalén por causa de las persecuciones hubiesen pensado de esa misma manera (y la gran mayoría lo hizo así, yendo tan sólo a las sinagogas judías de los lugares a donde fueron dispersados), la iglesia de Antioquía no habría existido, el mundo gentil nunca habría conocido el Evangelio de Cristo, habiéndose quedado en exclusiva para un reducto de ˝fanáticos˝ judíos mesiánicos, y la misión principal de los apóstoles de llevar la Palabra a todo el mundo hubiera acabado en un estrepitoso fracaso.
Pero los propósitos de Dios se cumplieron y siempre se cumplirán con o sin nosotros. De entre los dispersos, había algunos hermanos judíos que provenían de Chipre y de Cirene, ciudades importantes del imperio romano en el primer siglo, donde había sinagogas de los judíos muy prósperas. Lucas relata en Hechos 11:20 que de los que emigraron a Antioquía, el Espíritu ˝impulsó˝ a algunos de ellos a predicar la Buenas Nuevas de Salvación no sólo a los hermanos judíos, sino también a los que eran de la cultura helenista, o gentiles, según decían ellos.
Allí no había apóstoles, ni maestros, ni pastores; ni siquiera una iglesia establecida. Posiblemente tampoco eran ancianos, diáconos o líderes de ningún ministerio en su antigua iglesia. Simplemente dieron rienda suelta a los dones que Dios puso en ellos y se dejaron guiar por el Espíritu en sus conversaciones habituales con los que les rodeaban, y algunos de entre los griegos empezaron a creer, hasta que se juntó una gran multitud en esa ciudad que alababa y daba gracias a Dios por su salvación. Ese fue el inicio de una gran iglesia, una próspera obra misionera en Antioquía, y la puerta de acceso del Evangelio a todo el mundo gentil.
Querido hermano, si piensas que en tu iglesia todos los lugares donde podías servir están ocupados, quizás sea porque el Señor te está llamando para reivindicar tu lugar como cristiano en el lugar donde te encuentras en este momento, en tu familia, en tu empresa, entre tus amigos, etc. Si es así, no fuerces ninguna situación, se ejemplo de vida en medio de cuantos te rodean, y deja que hable el Espíritu que mora en ti de forma natural, explicando de manera sencilla el milagro que Dios hizo en tu vida.
˝Impulsados˝ por la guía del Espíritu
En los primeros versículos que tenemos por delante, hay dos cosas importantes que nos llaman la atención.
La primera es el origen un tanto dispar de los pastores y líderes que se encontraban en la iglesia de Antioquía. A su vez nos da a entender que si bien sólo se mencionan algunos (quizás citados a causa de sus diferentes orígenes), había otros líderes semejantes a ellos en el ‘presbiterio’ o consejo de líderes.
De Bernabé por ejemplo, aunque se sentían muy honrados con él como pastor, no dejaba de ser un extranjero en tierras sirias. A Simón (o Simeón) le apodaban ˝el negro˝ por ser de raza oscura. Lucio era de Cirene, enclave del Norte de Africa muy importante en el imperio romano del primer siglo para el control de toda esa región. En el caso de Manaén, este había sido educado de niño con Herodes Antipas, lo que presupone su origen noble, de una familia patricia bien acomodada. Finalmente Pablo, con su carácter vehemente, era un ex-terrorista y había sido un perseguidor ˝ultra˝ de la iglesia. Esto nos enseña que el Señor no hace acepción de personas y que la iglesia no tiene ningún derecho para hacer discriminación alguna, ya sea por clase social, raza, lengua o nación, ni tampoco por su pasado.
La segunda cosa importante a tener en cuenta de este pasaje es que, ‘el Espíritu Santo habla a su Iglesia’. Y en el mismo pasaje encontramos los principales elementos que se deben dar para que la Iglesia oiga la voz del Espíritu de Verdad, que de forma breve exponemos a continuación:
a. No hacer discriminación alguna: Ya hemos visto anteriormente como la iglesia de Antioquía no hacía acepción de personas y su norma de vida era la unanimidad. Está comprobado que la iglesia que discrimina no crece espiritualmente.
b. Adorar y servir al Señor con todas nuestras fuerzas: La Escritura nos dice que mientras servían al Señor, haciendo cada uno lo que le correspondía, escucharon la voz del Espíritu. Esta situación nos recuerda mucho al momento en el que el ángel de Dios se aparece a Zacarías, padre de Juan el Bautista, mientras está ministrando en el templo, según el turno de servicio que le tocaba en ese momento. Así pues sabemos que es adorando y sirviendo al Señor en lo que Él nos ha dado a entender, cuando se hará clara la voz del Espíritu en nosotros.
c. Apartar tiempo para la oración y el ayuno: Recordemos que Jesús mismo enseñó a sus discípulos que ciertas cosas del Espíritu sólo eran posibles con oración y ayuno (ver Mateo 17:21 y Marcos 9:29). Quien no esté acostumbrado a ello, el hecho de vincular el ayuno con la oración le puede parecer un tanto peculiar; pero la realidad es que cierto nivel de ayuno puede facilitar nuestra capacidad para estar más concentrados en la oración y comunión con Dios.
Llama la atención que estos tres elementos son los mismos que aparecen reflejados de manera muy similar en el relato del éxtasis de Pedro, en el que ve descender del cielo un lienzo con todo tipo de animales tanto puros como los considerados inmundos por la tradición religiosa judía. El Señor le dice: «Mata y come». Esta visión se repite hasta tres veces antes de que Pedro descienda con los que le vinieron a buscar y ‘abra la puerta’ de los gentiles, yendo a la casa de Cornelio para predicarles el Evangelio de salvación.
Aquí no se trata sólo de que la iglesia en su conjunto, o sus líderes en particular, sigan estos tres principios, sino que es una llamada de atención para cada uno de nosotros. Necesitamos de los tres elementos si queremos escuchar realmente la voz del Espíritu Santo y dejarnos guiar por Él.
TIEMPO DE REFLEXIÓN
• Medita y reflexiona en los 6 aspectos principales mencionados en el texto que caracterizaron a la iglesia de Antioquía de Siria ¿Qué otras características crees que tenían los creyentes de esa iglesia?
• ¿Ya has tomado nota en un papel y tienes a mano las posibles respuestas que darás al acusador tuyo y de tus hermanos?
• ¿Has descubierto los dones naturales que Dios te ha dado, y los has puesto a los pies del Señor, para crecimiento de la iglesia?
• ¿A qué crees que se refiere la Escritura cuando habla de los mejores dones? ¿Cuál crees que es el don más Excelente?
• ¿Crees que dedicas tiempo suficiente cada día para orar y alabar al Señor en tu encuentro personal con Él?
