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Un laico cristiano de Barcelona y una monja budista de tradición tibetana deciden dialogar a través de Internet durante el año 2001. De ahí surge una profunda conversación entre las tradiciones cristiana y budista que representan Occidente y Oriente.
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Seitenzahl: 154
Veröffentlichungsjahr: 2010
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Editorial Milenio
Lleida
© Francesc Torralba Roselló, 2001
© Helly Peláez Bozzi, 2001
© de esta edición: Editorial Milenio, 2002
Sant Salvador, 8 - 25005 Lleida (España)
www.edmilenio.com
Primera edición: septiembre de 2002
Segunda edición (reimpresión): junio de 2004
Depósito legal: L-554-2004
ISBN: 84-9743-036-0
Impreso en Arts Gràfiques Bobalà, S L
© de esta edición digital: Editorial Milenio, 2010
Primera edición digital: mayo de 2010
ISBN digital (epub): 978-84-9743-360-0
Conversión Digital: O.B. Pressgraf, S L
Jaume Balmes, 52, bxs.
08810 Sant Pere de Ribes
Presentación del editor
Notas biográficas
1. La excusa
Barcelona, 12 de diciembre de 2000
Katmandú, 15 de diciembre de 2000
Barcelona, 23 de diciembre de 2000
Katmandú, 25 de diciembre de 2001
Barcelona, 3 de enero de 2001
Barcelona, 7 de enero de 2001
Katmandú, 15 de enero de 2001
Barcelona, 27 de enero de 2001
2. La intrusa muerte
Barcelona, 29 de enero de 2001
Barcelona, 15 de febrero de 2001
Katmandú, 23 de febrero de 2001
3. De la caducidad
Barcelona, 2 de marzo de 2001
4. De Dios
Katmandú, 15 de marzo de 2001
Barcelona, 2 de abril de 2001
5. Del sentido de la oración
Katmandú, 2 de abril de 2001
Barcelona, 18 de abril de 2001
6. Del sufrimiento
Katmandú, 17 de abril de 2001
Barcelona, 5 de mayo de 2001
7. De la paternidad
Katmandú, 10 de mayo de 2001
8. De la felicidad
Barcelona, 16 de mayo de 2001
(PAUSA)
Katmandú, 3 de junio de 2001
Barcelona, 6 de junio de 2001
Katmandú, 20 de junio de 2001
9. De la paz
Barcelona, 22 de junio de 2001
Katmandú, 3 de septiembre de 2001
10. De las torres gemelas
Barcelona, 14 de septiembre de 2001
Katmandú, 23 de septiembre de 2001
Katmandú, 15 de octubre de 2001
11. De la meditación
Barcelona, 30 de octubre de 2001
Katmandú, 2 de noviembre de 2001
12. De la sexualidad
Barcelona, 16 de noviembre de 2001
Katmandú, 23 de noviembre de 2001
13. De la libertad
Barcelona, 2 de diciembre de 2001
Katmandú, 12 de diciembre de 2001
14. Fin de la historia
Barcelona, 20 de diciembre de 2001
Katmandú, 30 de diciembre de 2001
El lector tiene en sus manos un epistolario muy singular que entrelaza a dos personas que pertenecen a dos mundos muy alejados entre sí, no sólo geográficamente, sino culturalmente y religiosamente, el Occidente y el Oriente, o más concretamente, Barcelona y el Katmandú (Nepal).
Se trata de un epistolario real que ha sido escrito a lo largo de un año (2001) repleto de acontecimientos que han conmovido la opinión pública internacional. A través de la red telemática, los dos autores de este libro que presentamos han mantenido una viva relación epistolar que nos disponemos ahora a ofrecer a un público más amplio. Se trata de una expresión viva y auténtica del diálogo intercultural e interreligioso en nuestro tiempo.
El tan cacareado diálogo entre culturas que hoy se reivindica con tanta urgencia sólo es posible desde la amistad y la sinceridad entre las personas y los pueblos. Más allá del prejuicio, del estigma o del resentimiento, los dos interlocutores de este epistolario se muestran enormemente receptivos a la mirada del otro y tienen una gran voluntad explicativa. No siempre alcanzan la plena y mútua comprensión que desearían, lo que pone de manifiesto, la real y auténtica lejanía entre los dos mundos. Más allá del diálogo epidérmico o superficial, los autores de este libro tratan de hurgar en las entrañas de sus respectivas culturas, sin evitar la autocrítica.
A lo largo de esta correspondencia se ponen de relieve las posibilidades y las dificultades reales de tal diálogo. Una monja budista de Katmandú y un profesor cristiano laico de Barcelona entran en relación para tratar de lo humano y de lo divino. Se expresan con sencillez y con naturalidad, arrancan de lo cotidiano para referirse a lo ideal, a lo categórico. Entre ambos se detectan preocupaciones muy globales que, de hecho, afectan a todo ser humano por el mero hecho de serlo, como la búsqueda de la paz o de la felicidad personal.
Por los temas tratados en este epistolario y por el interés que suscita el tratamiento de los mismos, merece la pena publicarlo íntegramente, pues además de tratarse en él de cuestiones muy humanas y cotidianas como la libertad, el dinero, el sexo, la muerte, el sufrimiento, la oración o la muerte, el modo de tratarlas es muy personal y nada académico o profesoral, lo que puede ser de enorme interés para el lector.
Los dos interlocutores se expresan en primera persona, se desnudan en público para mostrar sus ideas y también sus creencias y percepciones de la realidad. Un ejercicio, por cierto, nada habitual en nuestro mundo cultural. Además se expresan con suma libertad y tratan de comprender el punto de vista del otro y de buscar los elementos convergentes entre ambas tradiciones. Un libro, pues, que da que pensar y que puede ser sumamente estimulante, no sólo para acercarse a la sabiduría del extremo Oriente, sino para ahondar en la propia cultura occidental y en sus contradicciones.
Presentamos este epistolario en el mismo orden temporal en el que se desarrolló, para mostrar su vitalidad y el realismo que rezuma. Cada intercambio epistolar pivota en torno a un tema o una cuestión que es objeto de un doble tratamiento: occidental y oriental. He aquí, pues, un libro que encauza, de un modo original y nada pomposo, el diálogo entre dos mundos.
Francesc Torralba Roselló (Barcelona, 1967) es doctor en filosofía por la Universitat de Barcelona y en teología por la Facultat de Teología de Catalunya. Ha permanecido diferentes períodos de su vida como becado en las Universidades de Conpenhaguen, Colònia y la Von Humbertd, de Berlín, donde ha profundizado sus estudios sobre So/ren Kierkegaard i Friedrich Nietzsche, además de otras corrientes del pensamiento. Su vocación decididamente filosófica le ha conducido a participar en diferentes congresos en Roma, El Cairo, Buenos Aires y Otawa. Es autor de una docena de obras de carácter académico y divulgativo en las que plantea cuestiones estrictamente filosóficas, en algunos casos, y de frontera, en otros, especialmente en el campo de la teología, la ética, la antropología y la educación. Tanto sus libros y como su tarea académica han recibido diversos premios. Actualmente es profesor titular de la Universitat Ramon Llull, en Barcelona, además de investigador en el Instituto Borja de Bioética, también en Barcelona. Compagina su trabajo universitario con conferencias en centros especializados e intervenciones en prensa, radio y televisión. Está casado y es padre de tres hijos.
Jamyang Wangmo (Salamanca, 1945), de padre español y madre griega, a los 15 años se traslada a Granada, donde estudia Derecho. Más tarde pasa dos años en Madrid cursando la carrera de Bellas Artes. En 1972 viaja a la India y, después de regresar a España una temporada, vuelve a aquel país y a Nepal. Allí conoce a sus maestros: lama Thunten Yeshe y lama Thubten Zopa. Tras dos cursos de meditación en la tradición budista tibetana de la escuela Gelugpa, se ordena como en monja novicia en 1973. Deste entonces reside en Nepal, con un paréntesis de 8 años en Dharamsala (India) junto a SS el Dalai Lama. Ha estudiado filosfía y arte budistas y ha permanecido en retiro solitario durante mucho tiempo en las montañas cerca del Everest (cordillera del Himalaya) y en Dharamsala. Asimismo, durante dos años, ha llevado a cabo un trabajo de investigación sobre el arte budista nepalés, y actualmente está terminando un libro sobre la vida de su maestro Thuben Zopa y su anterior reencarnación. Ha traducido varios textos del tibetano al inglés y también del inglés al español. Colabora asiduamente en la revista Cuadernos de budismo y, esporádicamente, da conferencias y cursos sobre budismo.
Apreciada Jamyang,
No te acordarás de mí. Mi nombre es Francesc Torralba. Te invité a dar una clase en la Facultad de Filosofía de mi universidad cuando estuviste en Barcelona el año pasado. Nos contaste, con gran maestría, tus consideraciones en torno a las cuatro nobles verdades del budismo. Los alumnos recuerdan con agrado tu exposición porque, además de tu saber, detectaron en tu persona una implicación existencial con lo que exponías, un pathos. Hablaste en primera persona del singular y nos contaste tus vivencias y tus experiencias personales. El relato personal y autobiográfico es muy extraño en el discurso académico y por eso se recuerda con agrado tu exposición.
Me gustaría, de nuevo, contactar contigo para comentarte un proyecto editorial que me han propuesto.
Atentamente, Francesc.
Querido Francesc,
Por supuesto que me acuerdo de ti. Estuve en España en septiembre pero no tuve tiempo de contactar contigo, aunque me hubiese gustado mucho. Ahora estoy de nuevo en Nepal. Puedes comentarme lo que quieras y veré si puedo colaborar contigo, lo cual me gustaría mucho.
Un abrazo,
Jamyang Wangmo
Querida Jamyang,
¡Qué alegría me has dado! Se trata de un proyecto editorial. Le hablé a un editor de nuestra amistad y me sugirió la idea de publicar un epistolario entre tú y yo en torno a cuestiones relativas a la vida humana desde una perspectiva personal. Me pareció que podría ser una buena idea y que a través de internet podríamos mantener abierto un activo intercambio sobre cuestiones que nos afectan a todos y que nos preocupan, estableciendo, de este modo, un diálogo real y sincero entre dos mundos, entre dos mentalidades y entre dos sistemas de creencias.
En el ámbito académico se discute mucho sobre la posibilidad real y efectiva de llevar a cabo una auténtico diálogo interreligioso e intercultural. Más allá de las oportunas consideraciones que se puedan hacer, me da la impresión que la amistad o la buena concordia entre las personas resulta un criterio ineludible. Ya que gozamos de este tesoro de incalculable valor que es la concordia, te propongo que hablemos abiertamente y sin tabúes de lo que nos preocupa, cada cual desde su universo simbólico y cultural.
Si aceptaras la idea, se trataría de plantear en cada intercambio epistolar un tema monográfico como el sufrimiento, el amor, el dolor, la alegría, la muerte, Dios, la sexualidad o la vida eterna y tratarlos desde ambas perspectivas. Ello no supondría demasiado trabajo para los dos y podríamos compatibilizarlo con la actividad que cada cual desarrolla en su esfera, tú en el Nepal y yo en Barcelona.
¿Qué te parece?
Espero, con ansiedad, tu respuesta. ¡Feliz Navidad!
Atentamente, Francesc.
PD. Personalmente, me gustaría poder conocer más a fondo la tradición budista y sus tesoros.
Querido Francesc,
Me parece una idea maravillosa, pero no sé si estaré a la altura de este proyecto. De todas formas, creo que podemos intentarlo. Supongo que tú, siendo profesor en la universidad, sabrás mejor que yo cómo llevarlo a cabo, así que comunícame los detalles.
Espero tus noticias. Un abrazo y feliz Navidad, aunque aquí casi ni me entero de estas fiestas. La celebración más importante de los tibetanos es el año nuevo, que suele caer en febrero y los nepalíes están celebrando continuamente festivales religiosos.
Un abrazo,
Jamyang Wangmo.
Querida Jamyang,
Creo que merece la pena intentarlo. No se trata de exponer un concepto filosófico de un modo magistral como si de una clase se tratara, sino de expresar nuestras ideas en torno a lo vivido y a lo que nos preocupa.
Un epistolario tiene valor cuando entre los dos interlocutores implicados se establece un clima de sinceridad y de confianza y cuando cada cual expresa lo que siente y cómo lo siente, sin miedo o temor por la interpretación que pueda generar lo que ha dicho.
Libertad y confianza: ¡Éste podría ser nuestro lema!
Me preguntas por lo metodológico. Lo imagino de esta manera: en cada carta, te propondría una situación de vida como puede ser la educación de los hijos o la enfermedad de un pariente o la amistad de un amigo y trataría de mostrarte cómo me enfrento personalmente a estas situaciones y qué valores alimentan mi vida personal. También nos podemos referir a situaciones de carácter más espiritual como la oración, el silencio, la contemplación o la comunidad, dimensiones que personalmente me interpelan muy hondamente. Creo que cada situación debería ser tratada de un modo muy personal, pero simultáneamente de una manera breve y suelta que facilitara un intercambio epistolar elástico y cómodo.
De todos modos, estoy completamente abierto a tus sugerencias, porque en este proyecto me siento tan huérfano como tú, pero tengo la convicción de que será muy valioso, al menos a título personal y quizás también para algunas personas que lo lean.
En la próxima carta, te voy a sugerir algunos temas o situaciones a tratar en orden alfabético, aunque luego podemos incorporar otras, si te parece bien.
Un abrazo, Francesc.
PD. En Barcelona, el clima navideño está omnipresente en las calles: la música, los colores, las luces y la nieve de porexpan. Durante estas fiestas, me siento más nostálgico que nunca y no sé exactamente por qué. Quizá porque, en el fondo, desearía celebrar la Navidad de otro modo o porque siento repugnancia del uso mercantil e instrumental que hacemos, todos, de ella.
Apreciada Jamyang,
No sé si has recibido mi último mensaje. Espero que sí. Afortunadamente ya han terminado las vacaciones de Navidad y me he incorporado, de nuevo, a la Universidad. Como te decía en la última carta, te propongo, por orden alfabético algunos de los temas que me preocupan en el plano personal y que me gustaría compartir contigo:
— Amistad
— Amor
— Compasión
— Creación
— Deseo
— Dios
— Felicidad
— Liberación
— Meditación
— Muerte
— Oración
— Paz
— Revelación
— Silencio
Espero tu respuesta y tu propuesta de temas.
Atentamente, Francesc.
PB. Espero que tengas un buen año. He quedado muy insatisfecho de estas fiestas de Navidad. El consumo atroz lo empaña todo en Occidente y el sentido de las fiestas pierde su valor originario.
Querido Francesc,
Sí, recibí tus últimas cartas o mensajes (ya no sé cómo llamarlos). Me parece bien lo que propones, pero déjame un tiempo para pensar en los detalles. En estas últimas semanas mi padre ha caído enfermo (lleva un par de años con alzheimer o algo similar) y dentro de unos diez días o así voy a tener que ir a España. Cuando llegue a Salamanca, o antes si tengo tiempo, te enviaré mis reflexiones sobre los temas que propones. Por otra parte, estoy trabajando en un libro que tenía que haber terminado hace tiempo, pero las cosas se complican.
A parte de los temas a tratar, supongo que tendremos que, en primer lugar, dejar bien claro el tema de la publicación.
Respecto a tu experiencia con la celebración de las Navidades, me parece que se ha perdido por completo el significado religioso de las fiestas, es decir, el hecho de que el nacimiento de Jesús simboliza un renacimiento espiritual y no es una simple oportunidad para gastar dinero. Pero hoy en día parece que incluso las personas que se llaman cristianas no comprenden el verdadero sentido de la Navidad. Aquí en Oriente las festividades religiosas tienen un sentido diferente. Pero, por supuesto, esto se debe a que están basadas en un concepto de la religión muy distinto del occidental o judeocristiano. En fin, éste podría ser otro tema a discutir detalladamente.
Gracias, hasta pronto y un abrazo
Jamyang Wangmo
Apreciada Jamyang,
Gracias por tu respuesta, tan atenta y puntual.
Espero que tu padre se mejore y que puedas acompañarle dignamente en su enfermedad. Comprendo perfectamente tu situación. Estoy de acuerdo con tus puntualizaciones respecto a la publicación. Si vienes por España, sería bueno tener una reunión con el editor y aclarar las cosas, es decir, el estilo de la publicación, el destinatario de la misma, la extensión que debe tener y los derechos de autor.
Espero tus noticias. Confío mucho en este proyecto y espero aprender mucho de él.
Atentamente, Francesc.
Querido Francesc,
Mi padre murió el lunes día 15 por la mañana temprano, cuando yo venía de camino para Salamanca. Hoy le han dicho una misa muy bonita y en estos momentos están incinerando su cuerpo en el crematorio. Por favor, reza un poco por él. Gracias.
Tendré que quedarme unas semanas por aquí y estoy buscando un lugar tranquilo para hacer un pequeño retiro. Después, podremos discutir sobre el libro.
Un abrazo,
Jamyang Wangmo.
Apreciada Jamyang,
Te acompaño en el sentimiento y en el dolor que estás sufriendo durante estos días. La muerte de un padre deber ser una experiencia inenarrable y resulta muy difícil ponerse en la piel del otro si uno no lo ha vivido en propia carne.
Te tengo presente en mis oraciones. No debemos perder jamás la esperanza.
Un abrazo (en silencio)
Francesc.
Apreciada amiga Jamyang,
Hacía una semana que quería escribirte y reanudar, ahora formalmente, nuestro intercambio epistolar. He tenido problemas técnicos con el ordenador y eso no me ha permitido ponerme en contacto contigo antes. Además, durante este período estoy corrigiendo los exámenes de febrero y resulta una faena muy engorrosa y poco gratificante. Es la tarea que me frustra más como docente y, además, no disfruto nada desarrollando el papel de juez de los conocimientos del otro. Al fin y al cabo, todos sabemos tan poco de todo. ¿Quién soy yo para juzgar lo que otro sabe?
En primer lugar, me gustaría saber cómo te sientes ahora. La pérdida de tu padre habrá sido un golpe muy fuerte para ti. La ausencia de alguien amado deja un vacío terrible en nuestras vidas. Afortunadamente, yo todavía tengo padre y madre y me siento muy vinculado a ellos, pero me horroriza pensar que algún día se irán y que también se irá mi mujer, a quien amo por encima de todo. Me estremezco cuando pienso que, algún día, finalmente, yo también tendré que irme.
Quizá piensas que estoy muy apegado a la existencia, a la materialidad del vivir, a los sentimientos y a las personas de mi entorno, pero me resulta imposible vivir sin crear lazos.
