Cómo implementar el Tablero de Comando de tu PYME - Máximo Repetto - E-Book

Cómo implementar el Tablero de Comando de tu PYME E-Book

Máximo Repetto

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Beschreibung

El Tablero de Comando, Cuadro de Mando Integral o Balanced Scorecard, fue desarrollado por los Dres. David Norton y Robert Kaplan de la Universidad de Harvard en los años 90 e implementado por miles de organizaciones en todo el mundo. Sigue siendo una de las herramientas de gestión más utilizadas por los ejecutivos. Es una pieza central de los sistemas de gestión de la performance, con resultados muy satisfactorios. El objetivo de este libro es poder explicar cómo estas pequeñas y medianas empresas exitosas han logrado adaptar el tablero de comando a su realidad. Vamos a conocer un enfoque sencillo y ágil de 3 pasos para implementar el tablero de comando, sin perder la rigurosidad necesaria y conociendo los detalles clave que hemos aprendido, después de 20 años de llevar adelante estas iniciativas en decenas de empresas pyme en diferentes países y contextos. A lo largo del libro, explicaremos cómo se estructura de forma simple un tablero de comando a partir de sus componentes clave, los objetivos, los indicadores, las metas y las iniciativas estratégicas. Mostraremos ejemplos de objetivos, un catálogo de indicadores por categoría y ejemplos de tableros para entender cómo debería lucir uno en la realidad.

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Repetto, Máximo 

Cómo implementar el Tablero de Comando que usan las corporaciones, en tu PYME / Máximo Repetto ; Agustín Machado. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2021. 

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-87-1613-8

1. Estrategias de la Investigación. I. Machado, Agustín. II. Título. 

CDD 658.02201 

Índice de contenido
Portada
Créditos
Índice
Cómo implementar el Tablero de Comando que usan las corporaciones, en tu PYME
Parte I: Introducción y conceptos Generales
Parte II: Implementar el Tablero en tres pasos
Paso 1: Clarificar la Propuesta de Valor
Paso 2: Diseñar el Tablero
Paso 3: Gestionar el Tablero
Parte III: Que tener en cuenta antes de comenzar
Notas

Máximo Repetto y Agustín Machado

 Cómo implementar el Tablero de Comando que usan las corporaciones, en tu PYME

Autor: Máximo Repetto

Edición: Agustín Machado

Marzo, 2021

Prologo

El Tablero de Comando, Cuadro de Mando Integral  o Balanced Scorecard, fue desarrollado por los Dres David Norton y Robert Kaplan de la Universidad de Harvard en los años 90 e implementado por miles de organizaciones en todo el mundo. Sigue siendo una de las herramientas de gestión más utilizadas por los ejecutivos. Es una pieza central de los sistemas de gestión de la performance, con resultados muy satisfactorios.

Hemos tenido la suerte de poder trabajar con los Dres Kaplan y Norton implementando esta herramienta en América Latina, desde el comienzo de este nuevo siglo. Una de las dudas que escuchamos, en forma reiterada, es si tiene sentido para las empresas más chicas planificar y aplicar estas herramientas, dadas las cambiantes e inesperadas circunstancias del contexto como pandemias, recesiones, cambios en los hábitos de consumo y otras tantas. Contaremos, según nuestro criterio, no sólo porque es necesario, sino además porque las empresas que lo hacen consiguen mejores resultados que las que no lo hacen.

Sin embargo, después de trabajar todos estos  años ayudando a diferentes empresas y organizaciones, desde grandes multinacionales hasta empresas familiares pequeñas en los diferentes países del continente, aprendimos que no todas utilizan esta herramienta de management de igual manera. 

Las empresas grandes, que cuentan con más recursos y tienen a su vez necesidad de gestionar varios productos, mercados y equipos de personas, suelen implementar estas herramientas de la manera más completa posible, buscando ser rigurosos y aplicar las llamadas ´mejores prácticas’. En el caso de las empresas pequeñas y medianas (pymes), con menores recursos disponibles, resulta en general difícil poder implementar estas herramientas de un modo completo.

Hemos visto, de todas maneras, muchos casos de pequeñas y medianas empresas, que han logrado resultados sobresalientes en la implementación de estas herramientas, adaptándolas a su realidad empresarial y generando nuevas ‘mejores prácticas’ aplicables a este tipo de organización.

El objetivo de este libro es poder explicar cómo estas pequeñas y medianas empresas exitosas han logrado adaptar el tablero de comando a su realidad.

Vamos a conocer un enfoque sencillo y ágil de 3 pasos para implementar el tablero de comando, sin perder la rigurosidad necesaria y conociendo los detalles clave que hemos aprendido, después de 20 años de llevar adelante estas iniciativas en decenas de empresas pyme en diferentes países y contextos.

A lo largo del libro, explicaremos cómo se estructura de forma simple un tablero de comando a partir de sus componentes clave, los objetivos, los indicadores, las metas y las iniciativas estratégicas. Mostraremos ejemplos de objetivos, un catálogo de indicadores por categoría y ejemplos de tableros para entender cómo debería lucir uno en la realidad.

Hemos intentado mostrar un abordaje completo, ilustrando el libro con casos reales y además, explicamos cómo utilizarlo en la práctica y qué tener en cuenta para definir una herramienta informática que  soporte la gestión  del tablero.

Esperamos pueda resultarte de utilidad este libro y que puedas lograr excelentes resultados en tu gestión implementando el Tablero de Comando.

Máximo y Agustín.

Parte I: Introducción y conceptos Generales

“No planificar, es planificar el fracaso” Proverbio Chino

Capítulo 1: ¿Por qué implementar un Tablero de Comando?

La pregunta esencial

Una de las preguntas más importantes que se hace todo directivo es, ¿cómo puedo mejorar los resultados de manera sostenible? Seguramente pueda haber tantas respuestas como empresas. Más allá de esto, podríamos preguntarnos, ¿existen algunos patrones comunes en las organizaciones que han tenido éxito de manera sostenida?

Este libro intenta responder estas preguntas desde un punto de vista sistemático pero práctico y simple a la vez. Adaptaremos las recetas que utilizan las organizaciones más exitosas del mundo a la realidad de las empresas pequeñas y medianas.

Cada maestro con su librito

Las respuestas a nuestra pregunta central podrán depender de cuál sea la especialidad del consultor que nos guíe. Hicimos un listado de los seis tipos de consultores más comunes y su enfoque sobre los problemas de una organización.

Consultor en estrategia empresarial:

recomendará que hagamos un análisis estratégico de nuestra industria, competidores, la cadena de valor y planificar una estrategia acorde a las oportunidades y amenazas del entorno y a nuestras fortalezas y debilidades.

Consultor financiero o administrativo:

hará foco en apalancar el resultado final, maximizando las fuentes de ingreso y controlando cuidadosamente los costos.

Consultor comercial o de marketing:

dirá que es clave la definición de una propuesta de valor diferenciada al mercado y poder comunicarla eficazmente  a nuestro segmento de clientes objetivo y generar así una marca de alto valor.

Consultor de calidad o procesos

: nos sugerirá llevar adelante un programa de mejora y aseguramiento de la calidad a través de reingeniería, técnicas de ‘Lean

1

’, TPS

2

, Six Sigma, ISO o similares.

Consultores del área tecnológica:

querrá contar con los sistemas y plataformas tecnológicas adecuadas resulta vital para optimizar la organización.

Consultor en gestión de recursos humanos:

pondrá el acento en contratar y retener empleados talentosos, motivados, con las competencias y la cultura necesarias para el negocio.

Entonces, dadas todas estas diferentes miradas, se nos presenta el dilema: ¿Cuál de todos los especialistas tiene razón? ¿A cuál tengo que prestarle más atención? ¿A todos? ¿A ninguno?

Quizás sea posible pensar que cada uno de ellos tenga una parte de la verdad y no nos estemos haciendo la pregunta correcta. La misma podría ser ¿Cuál o cuáles de estos enfoques hacen más sentido en mi negocio u organización en este momento? Y ¿Cuál o cuáles en el futuro?

Parecería, entonces, necesario contar con alguna herramienta, método o sistema que nos permita discernir entre estas miradas y poder priorizar aquellas cuestiones que resultan clave y hacen más sentido para nuestra organización.

Más interesante aún, sería poder contar con una herramienta que permita complementar estos enfoques para que puedan trabajar de manera coherente e integrada y generen valor para la organización tanto en el corto, como el mediano y largo plazo.

Tomar decisiones con una visión global

Para intentar resolver estas cuestiones, en el año 1992 nació el concepto de Tablero de Comando, también conocido como Cuadro de Mando Integral, o Balanced Scorecard (BSC), de la mano de los Dres. Robert Kaplan y David Norton de la Universidad de Harvard, el cual rápidamente evolucionó y se expandió en organizaciones de todo el mundo.

Según ellos, gestionar una empresa teniendo en cuenta solamente los indicadores financieros era un error, ya que desestimaba las otras perspectivas del negocio, en especial los activos intangibles de una compañía (ej. relaciones con los clientes, conocimiento de los procesos clave o la gestión de los recursos humanos), que son la fuente principal de la ventaja competitiva de una organización.

Con este nuevo sistema de gestión, Kaplan y Norton se aseguraron de darle a los gerentes una mirada global sobre el desempeño del negocio.

Si originalmente fue ideado como una forma de lograr tener un sistema de mediciones ‘balanceadas’ entre indicadores financieros y no financieros, hoy en día, el Tablero de Comando apunta a contar con una herramienta que permita una visión general del negocio y la organización.

La idea de los Dres. Kaplan y Norton fue crear un esquema en el que se pudiera representar la forma en que se genera valor en las organizaciones desde la perspectiva de los empleados, pasando por los procesos internos, los clientes y finalmente los resultados financieros. Es por esto que el proceso de construcción del Tablero de Comando garantiza que se vayan “barriendo” de manera sistemática todas estas cuestiones antes mencionadas, generando una mirada completa de todas las facetas del negocio u organización (Estrategia, Finanzas, Mercado - Clientes, Operaciones -Procesos internos, Personas y Tecnología) y ordenándolas para poder poner el foco en aquellas cuestiones clave a gestionar en el corto - mediano y largo plazo.

Corto Plazo vs Largo Plazo

Una cuestión clave que debés enfrentar con tu PYME es ¿Cómo puedo tener en cuenta los objetivos de mediano y largo plazo, mientras resuelvo las urgencias del corto plazo?

Es fundamental salir del círculo vicioso del corto plazo, ya que las medidas de corto plazo nos llevan a tomar otras decisiones de corto plazo y así sucesivamente nunca abordamos las cuestiones clave que pueden desarrollar nuestro negocio en el largo plazo. Lo ideal es equilibrar nuestro sistema de toma de decisiones y llevarlo a un esquema donde el mediano y largo plazo tengan un lugar de importancia. 

Contar con un Tablero de Comando bien estructurado te permitirá gestionar aquellas cuestiones más prioritarias, pero poniendo también en agenda las cuestiones de mediano o largo plazo. Además, te permitirá que haya una gestión equilibrada sin castigar el potencial de generación de valor en el tiempo.

La clave está en poder gestionar este Tablero que funciona como una ‘agenda’ de alto nivel para la organización. Así, podrías liberar tiempo de trabajo delegando temas que no son claves y asignando una persona responsable al funcionamiento del tablero. Seguir estos simples pasos te sensibilizará a tí y a tu equipo, sobre la importancia de contar con esta herramienta de gestión. 

Tener tu tablero, hará que los temas clave no queden ‘sepultados’ por las urgencias. Estos empezarán a tener visibilidad. Y en la medida que no pierdan visibilidad, serán gestionados en base a mediciones y decisiones en equipo. Así, lograrás los resultados previstos o aprenderás qué cosas no funcionaron para corregirlas. Según una encuesta de la consultora especialista en Balanced Scorecard Palladium, de EEUU, más del 70% de las empresas que implementaron correctamente un Tablero de Comando, han tenido resultados mejores que sus pares3.

Volvamos sobre el principio del libro entonces, y respondamos la pregunta esencial ¿cómo puedo mejorar la gestión y por ende los resultados de manera sostenible en mi empresa u organización? Gestionando un Tablero de Comando. Esta herramienta nos ayudará a tomar mejores decisiones y a tener una visión global de nuestra organización. Así, implementarlo de manera adecuada, nos llevará a mejorar los resultados de manera sostenible y a largo plazo.

Estrategia y Ejecución

La característica clave del Tablero, es que se basa en lograr un entendimiento profundo del negocio para poder medir tus cuestiones clave de una manera equilibrada. Este entendimiento implica conocer cuál es la estrategia de tu organización y definir los objetivos en función de esta estrategia.

A priori, la palabra “Estrategia” podría sonarte como un concepto lejano. A veces, hablar de estrategia es pensar en un futuro que llegará si se alinean vaya uno a saber qué astros. Sin embargo, todos tenemos en nuestra cabeza alguna estrategia o plan general dando vueltas. Algunas veces, en forma desordenada y, casi siempre, con objetivos que se modifican a través del tiempo. Algunos se mantienen a través de los años, pero otros cambian luego de un plazo o una temporada.

Lo más importante del Tablero es que te ayudará a clarificar y enriquecer esta estrategia. Así, podrás darle consistencia a nivel general del negocio y a lo largo de las épocas que viva tu empresa. Pero, más importante que esto, es que te ayudará a ejecutar la estrategia.

En efecto, uno de los desafíos más importantes que, consistentemente, muestran todas las encuestas de management, es la ejecución de los planes y estrategias organizacionales.

Según una encuesta de The Economist4 a más de 150 empresas grandes, más del 65% plantean que su mayor debilidad es la ejecución de la estrategia. Paradójicamente, como se vé en el gráfico inferior, más del 76% considera que lo que más impulsa el desempeño de la compañía es la ejecución de la estrategia

En el mismo sentido, Booz & Company encontró que el 55% de los ejecutivos consideraba que su empresa no estaba focalizada en ejecutar su estrategia y sólo un 4% no estaba preocupado por las barreras relacionadas a la ejecución o la estrategia5.

Price Water Coopers (PWC)6 encontró que si bien casi el 80% de los ejecutivos esperan transformar sus organizaciones, sólo el 54% están satisfechos con la ejecución de la estrategia.

A este patrón que muestran las encuestas a organizaciones, de diversas partes del mundo, no están ajenas las empresas pequeñas y medianas.

Existe una cantidad considerable de organizaciones que tienen grandes dificultades a la hora de ejecutar sus planes, cumplir con sus presupuestos o alcanzar los resultados pretendidos a nivel financiero, pero también a nivel de la performance de sus áreas, empleados o procesos clave, poniendo en muchos casos en riesgo la supervivencia de la empresa7. 

Normalmente las empresas establecen metas conservadoras o poco ambiciosas