Cómo surgen las nuevas iglesias - Daniel Rode - E-Book

Cómo surgen las nuevas iglesias E-Book

Daniel Rode

0,0

Beschreibung

La obra de Rode es el fruto de las experiencias de cuarenta años como pastor, profesor y fundador de iglesias.   El material está enriquecido con la historia latinoamericana de la fundación de iglesias y las vivencias de cientos de pastores y alumnos de los posgrados donde el autor enseñó. Tal condición la convierte en una obra relevante para el contexto latinoamericano interdenominacional.   Los ejemplos tomados de la realidad le confieren un valor práctico para los miembros y líderes cristianos interesados en fundar iglesias.   El libro expone algunos ejemplos de cómo se iniciaron diversas iglesias cristianas en Latinoamérica. Presenta la base teológica de las "comunidades religiosas pequeñas" en el Antiguo y el Nuevo Testamento. Reflexiona sobre el potencial de los jóvenes para fundar iglesias, especialmente en las ciudades. Considera la pregunta "¿por qué fundar iglesias?" y trata las objeciones y razones para plantar iglesias. Finalmente, con diversos modelos prácticos, el autor muestra cómo hacerlo.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 315

Veröffentlichungsjahr: 2023

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Cómo surgen las nuevas iglesias

Algunos aportes y experiencias latinoamericanas

Daniel Julio Rode

3.ª edición

Autor: Daniel Julio Rode

Título original de la obra: Cómo surgen las nuevas iglesias. Algunos aportes y experiencias latinoamericanas.

Dirección editorial: Rafael Paredes, Editorial Universidad Adventista del Plata.

Corrección editorial: Viviana Marsollier, Editorial Universidad Adventista del Plata.

Corrección idioma griego: Leandro Velardo, Universidad Adventista del Plata.

Diseño de tapa y diagramación: Mauro Perasso, Editorial Universidad Adventista del Plata.

Imagen de tapa: © Shutterstock

Es propiedad © Editorial Universidad Adventista del Plata (2023).

Rode, Daniel Julio

Cómo surgen las nuevas iglesias : algunos aportes y experiencias latinoamericanas / Daniel Julio Rode. - 3a ed revisada. - Libertador San Martín : Universidad Adventista del Plata, 2018.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-765-011-2

1. Iglesia Adventista. 2. Modelo de Crecimiento. I. Título.

CDD 210

Editorial Universidad Adventista del Plata

25 de Mayo 99, Libertador San Martín,

E3103XAC Entre Ríos, ARGENTINA

Teléfono: 54 343 4918000, Int. 82 1230

Fax: 54 343 4918001

E-mail: [email protected]

Web site: www.uap.edu.ar

La Editorial Universidad Adventista del Plata es miembro de

Índice

Abreviaturas

Índice de tablas y figuras

Prólogo

PARTE I

El interés en el tema

Razones para establecer iglesias

Algunos ejemplos de cómo se iniciaron las iglesias cristianas en Latinoamérica

Algunos ejemplos bíblicos de comunidades religiosas pequeñas

Algunos ejemplos de comunidades religiosas pequeñas en la historia cristiana adventista

Dificultades en el establecimiento de iglesias

PARTE II

Establecer iglesias en nuevos municipios de ciudades claves con equipos de jóvenes

Nueve formas de establecer iglesias a partir de una iglesia madre

Once formas de establecer iglesias a partir de agencias misioneras o asociaciones de iglesias

Las nuevas tecnologías de comunicación potencian el establecimiento de iglesias

Conclusión

Bibliografía de referencia

Bibliografía de consulta

Abreviaturas

IASD: Iglesia Adventista del Séptimo Día

PTCA: Promedio de Tasa de Crecimiento Anual

TCA: Tasa de Crecimiento Anual

TCD: Tasa de Crecimiento Decenal

Índice de tablas y figuras

Figura 2.1. Las iglesias nuevas y pequeñas crecen mejor y son más vitales.

Tabla 2.1. Máximo porcentaje de TCD en miembros y en fundación de iglesias en la IASD

Tabla 7.1. Municipios con y sin presencia adventista en la División Sudamericana en 2008

Tabla 7.2. Municipios con y sin presencia adventista en la DSA: 1988 – 2014

Figura 8.1. Las iglesias de San Fernando y de Sylmar

Prólogo

He aquí otro libro inspirador sobre el crecimiento de la iglesia. El crecimiento es vida. Dejar de crecer o crecer de manera insuficiente puede indicar que se está en camino hacia la desaparición. El establecimiento del reino de Dios, que ocurrirá cuando el Señor Jesucristo venga, es un evento que nos llena de expectativa porque inicia el reino de gloria, cuyo centro es la vida plena, abundante y eterna.

El autor de este libro cita lo siguiente: “La iglesia es el cuerpo de Cristo. No se la llama a la existencia como un fin en sí misma, sino para cumplir el propósito de Dios, es decir, continuar la obra del Señor en el mundo, hacer lo que él haría si todavía estuviera aquí”. Creo que esta declaración señala desde el comienzo hacia dónde va el autor cuando nos anima a fundar más iglesias. El objetivo no es simplemente agregar números estadísticos; es continuar la obra de Cristo, quien ofrece salvación a todo un planeta de personas si creen en él y se unen al cuerpo de Cristo como futuros ciudadanos del reino.

Hacía falta un libro como este, en el que el autor estableciera la base bíblica de la misionología a fin de no considerar solamente datos vinculados con la testificación y la evangelización de personas, sino también de la organización de nuevas congregaciones. En segundo lugar, refresca la memoria con ejemplos de lo que aconteció en la historia de la iniciación de las iglesias en Latinoamérica, en general.

La segunda sección es un esbozo completo de numerosas formas como ocurre o puede ocurrir el establecimiento de las iglesias, tanto a partir de una iglesia madre como por iniciativa de agencias misioneras o asociaciones de iglesias. Considero que esta última parte del libro se constituirá en la fuente de inspiración para quienes, después de leerlo, quieran poner en práctica estas sugerencias tal como son presentadas o adaptándolas.

El autor está perfectamente capacitado para escribir este libro. Conoció la tarea pastoral de base y la realizó con la energía y el entusiasmo que requiere el cumplimiento de la misión que nos dejó el Señor Jesucristo. Su eficiencia lo llevó a desempeñar funciones administrativas, siempre en el contexto de la misión. Pero todo esto no lo satisfacía, porque el tema del crecimiento de la iglesia lo subyugaba. Lo conocí mejor cuando buscaba el camino para realizar estudios de posgrado en el tema. Como en ese momento no había un plan disponible para recibir apoyo financiero, se fue a los Estados Unidos para trabajar en la obra pastoral, mientras proseguía estudios en la Escuela de Misión Mundial del Seminario Teológico Fuller en California, hasta conseguir su doctorado en misionología, en una institución que ha marcado rumbos en este tema en el mundo cristiano durante los últimos cuarenta años.

Los años que el autor ha dedicado a la enseñanza de futuros pastores, de pastores en ejercicio y de laicos activos son el broche de oro de lo que significará este libro para los que quieran ser ayudados y estudien su contenido bajo la influencia del Espíritu Santo.

Estimado lector: tienes en tu mano una obra que te hará vibrar de entusiasmo por realizar un trabajo mejor en el establecimiento de nuevas iglesias. Lo mejor de este libro es que no fue escrito por un teórico del mundo académico ni por un pastor dinámico que tiene solo la experiencia personal. En este trabajo se unen la rica experiencia pastoral y evangelizadora de un pastor de éxito con los estudios avanzados que, por medio de la investigación, enriquecen el ministerio pastoral específicamente en el establecimiento de nuevas congregaciones, tarea importantísima en la edificación del Reino de Dios próximo a establecerse.

Pastor Enrique Becerra, doctor en Teología

Exdirector del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología

Exdirector de Educación de la Iglesia adventista mundial

PARTE I

1

El interés en el tema

El hecho de establecer nuevas iglesias ha sido y será la obra de Dios para hacer crecer a su pueblo hasta cubrir la tierra. Él siempre quiso hacer esta obra con la colaboración del hombre como su siervo.

Crecimiento de iglesia es aquella disciplina que investiga la naturaleza, expansión, fundación, multiplicación, función y salud de las iglesias cristianas tal como ellas se relacionan con una efectiva implementación de la comisión de Dios de ‘Hacer discípulos de todos los pueblos’ (Mt 28,19-20).1

El crecimiento moderno de la iglesia también ha incluido la fundación de nuevas congregaciones. A esto no siempre se lo ha tenido en cuenta, pero las iglesias que sí lo hacen progresan más.

Como profesor de la asignatura Métodos de Establecer Iglesias en las sedes del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología de Argentina, Bolivia, Brasil y Perú por más de 20 años,2 observo que la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) ha tomado conciencia de la necesidad de establecer más iglesias. En 2011, las instituciones de la División Sudamericana de la Iglesia adventista donaron en torno a 3 000 000 de dólares para la construcción de capillas. En el quinquenio de 2005 a 2010, se establecieron más de 3000 iglesias y congregaciones. Esto significó un ritmo del 38 % de Tasa de Crecimiento Decenal (TCD). Pero en el quinquenio de 2010 a 2015 se esperaba fundar 10 000 iglesias y congregaciones, se intentaba triplicar el “plantío de iglesias”. De casi 22 000 iglesias y congregaciones, se deseaba llegar a 32 000; es decir, se quería tener un ritmo decenal del 112 % de TCD. Sin embargo, se llegó solo a 26 000 iglesias y congregaciones, y se creció un 40 % de TCD en esos cinco años en fundación de iglesias y congregaciones, mientras a nivel mundial se creció un 25 % de TCD en fundación de iglesias y congregaciones y un 19,5 % de TCD en miembros.3

Ahora es “moda” plantar iglesias4 en Latinoamérica. La Unión Uruguaya de la IASD, que en los últimos 10 años solo había establecido tres iglesias, quería establecer treinta y nueve en el quinquenio 2010 a 2015.5 La Unión Argentina de la IASD intentaba organizar más de 300 en el mismo período. En 2011, en las uniones hispanas de la División Sudamericana se fundaron 798 iglesias. En la Unión Argentina se establecieron 122; en la Unión Boliviana, 81; en la Unión Chilena, 84; en la Unión Ecuatoriana, 77; en la Unión Paraguaya, 27; en la Unión Peruana del Norte, 123; en la Unión Peruana del Sur, 151; y en la Unión Uruguaya, 3.6 Nótese que la IASD en Uruguay, que había establecido 3 iglesias durante una década, logró lo mismo en un solo año (2011).

Las iglesias están tomando conciencia de que la misión es de origen divino, aunque se llevará a cabo con la colaboración humana. Junto con esto, las iglesias están incorporando más formas divinas de hacer la misión. El primer capítulo expondrá, en primer lugar, acerca de la toma de conciencia de que la misión es divino-humana y que, en segundo lugar, la fundación de nuevas congregaciones es un asunto de vital importancia. Finalmente, se presentará el plan general del libro.

Misión divina con colaboración humana

La Iglesia adventista tiene un mensaje bíblico que compartir con todos los habitantes de la Tierra, aún con aquellos que pertenecen a otras comunidades cristianas. Pero además, los cristianos creen que “la evangelización mundial requiere que toda la iglesia tome todo el evangelio para todo el mundo”.7 La organización de nuevas iglesias debe ser entendida como la comisión de Dios que se vale de las diversas denominaciones cristianas para el crecimiento de su iglesia.

En el Congreso de Lausana en 1974, Ralph Winter8 redefinió “naciones” y “todas las naciones” (Mt 28,1) como grupos etnolingüísticos,9 grupos étnicos o pueblos, no entidades políticas o países. En octubre de 2010, se estimaba que había 17 000 grupos étnicos. En el 41 % de estas etnias, es decir en 7000, nunca se había escuchado el evangelio. Muchos de estos grupos tienen poca población.10 Pero aun así, en 2017 su población era de 2 136 536 000, es decir que el 28,4 % de la población mundial nunca había escuchado acerca de Jesús.11 Por este motivo se debe recordar que solo Dios puede lograr este objetivo mundial.

El tema de la Consulta sobre Misión Global de Tokio, de mayo de 2010, fue “Haciendo discípulos de cada etnia en nuestra generación”. Esto es un eco del lema de John Mott de 1910: “La evangelización del mundo en esta generación”. Los cristianos, con la ayuda de Dios, en cien años, no pudieron cumplir con ese desafío; y menos se podrá cumplir este nuevo objetivo que va más allá, es decir, “hacerlos discípulos”.12 En 1950, el cristianismo empezó a despertar a la idea de la missio Dei y a la comprensión singular de la “misión”,13 así, es la misión de Dios con la colaboración del hombre (1 Co 3,9). Este nuevo paradigma contrastó con la era moderna en la cual la razón era central.14 “Existe la Iglesia porque existe la misión y no al revés”.15 La misión nace en el corazón de Dios y existe porque Dios ama a las personas. Jesús le dijo a su iglesia naciente: “Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Jn 20,21; ver también Jn 17,18). La misión nació en el corazón del Padre, este la dio al Hijo y el Hijo a la iglesia. En 1909, Elena G. de White decía: “Los ángeles del cielo han esperado por mucho tiempo la colaboración de los… miembros de la iglesia en la gran obra que debe hacerse”.16 En junio de 2010, la Conferencia Centenaria Misionera Mundial de Edimburgo recordó que “la misión tiene una iglesia”.17 Esto puede librar a la iglesia de la soberbia y de una idea estrecha de misión.

David Bosch decía: “La misión es primera y finalmente la obra del Dios trino (…) un ministerio en el cual la Iglesia tiene el privilegio de participar”.18 No es que Dios tiene una misión para su iglesia en el mundo, sino que Dios tiene una iglesia por causa de su misión en el mundo. “La misión no fue hecha por causa de la iglesia; la iglesia fue hecha por causa de… la misión de Dios”.19 Entonces, la iglesia debiera cambiar de las concepciones antropocéntricas de misión a una cosmovisión radicalmente teocéntrica.20

Del 16 al 25 de octubre de 2010, se celebró en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el Congreso Internacional sobre Evangelización Mundial (Lausana III). Su tema era “Dios en Cristo reconciliando consigo al mundo” (2 Co 5,19). Con más de 4000 participantes, este congreso fue considerado el encuentro cristiano global más diverso de los 2000 años de historia del cristianismo. El desafío fue entender cómo la diversidad cristiana podía colaborar con la misión divina.21 El congreso vibró con el arrepentimiento, la confesión y el deseo de ser creíbles e íntegros en la presentación del evangelio. Al concluir el congreso, hubo arrepentimiento por el manejo humano de la iglesia, “por la manipulación de los datos, y el uso de las estadísticas para inflar el éxito en alcanzar los blancos”.22 El anhelo era el siguiente:

Nosotros clamamos a Dios que levante más hombres y mujeres de gracia quienes harán compromisos de largo tiempo para vivir, amar y servir en lugares difíciles dominados por otras religiones, para llevar el perfume y el sabor de Jesucristo entre culturas donde esto es desconocido y es peligroso hacerlo. Esto requiere paciencia y perseverancia, algunas veces por toda una vida, y algunas veces hasta la muerte.23

Algo parecido ocurrió en el Concilio Mundial de la IASD, también en octubre de 2010. Los líderes adventistas reconocieron y confesaron humildemente, entre otras cosas, su indiferencia, su mundanalidad y el manejo humano de sus juntas y prácticas administrativas.24 El 11 de noviembre de 2010, votaron el documento titulado “Llamado urgente al reavivamiento, la reforma, el discipulado y la evangelización”.25Los líderes reconocieron su incapacidad para concluir la evangelización mundial, se pusieron humildemente al servicio de la misión divina, y reconocieron que solo Dios la puede terminar, por lo cual, lo mínimo que podrían hacer es no estorbar dicha misión. En 2009, Raoul Dederen le recordaba a la IASD:

La iglesia es el cuerpo de Cristo. No se la llamó a la existencia como un fin en sí misma, sino para cumplir el propósito de Dios, es decir, continuar la obra del Señor en el mundo, hacer lo que él haría si todavía estuviera aquí. Esto explica por qué, desde esa perspectiva, la iglesia no tiene simplemente una misión, sino que la iglesia es la misión.26

Según lo dicho, los capítulos subsiguientes invitarán al lector a experimentar un aprendizaje humilde, basado en experiencias de iglesias y pastores de diversas denominaciones, y de algunos hechos de la historia de la misión, en especial en Latinoamérica. Describirán cómo Dios ha usado una variedad de medios para el cumplimiento de su misión. Especialmente, se enfocarán en cómo la IASD está tratando de fundar iglesias en Sudamérica, colaborando así con la misión divina de llenar la tierra con su gloria. Es decir, la iglesia procura cumplir el plan original de Dios: “fructificaos y multiplicaos”, propuesto al primer hogar-escuela-iglesia del Edén (Gn 1,28).

Necesidad del establecimiento de nuevas iglesias

Al vivir en el siglo xxi, con los cambios dramáticos que se producen continuamente, la iglesia debe abrir sus ojos hacia los campos que están maduros para la cosecha; y también la mente a nuevas formas de levantar esa cosecha. Los cambios tienen que ver, mayormente, con estructuras funcionales, con renovación de la vida espiritual de las iglesias y el establecimiento de nuevas. Según Malphurs, la supervivencia de la iglesia evangélica del siglo xxi dependerá de la fundación de iglesias.27

Desde su surgimiento en 1990, el programa Misión Global impulsó la fundación de iglesias. Entre 1989 y 1999, la IASD mundial tuvo un 77 % de TCD en su feligresía: de 6 183 585 miembros en 1989 pasó a 10 939 182 en 1999, y tuvo un 67 % de TCD de crecimiento en sus iglesias y congregaciones; de 56 095, en 1989 pasó a 93 648, en 1999. Aunque este crecimiento en iglesias es loable, aún se estaba diez puntos o 13 %28 por debajo del crecimiento en miembros.29 El problema fue que en la década siguiente (1999 a 2009), la tasa de crecimiento en miembros bajó al 49 % de TCD y el crecimiento de iglesias y congregaciones bajó al 41 % de TCD.30 De esta forma, la diferencia entre la TCD en miembros y la TCD en nuevas iglesias se distanció más: la diferencia fue de ocho puntos, equivalentes al 16 % menos.31 De todas maneras, para fin de 2015 se tenían unas 151 000 iglesias y congregaciones.32En el siglo xxi, pareciera comenzar un despertar con respecto a la responsabilidad de fundar iglesias. En 2002, George Knight decía:

En la Iglesia Adventista están sucediendo cosas emocionantes. La siembra de iglesias está cobrando nueva vida, hecho especialmente importante en lugares… donde se había perdido el interés. Pero ahora, centenares… de nuevas congregaciones se están estableciendo cada año… El objetivo es capturar nuevo territorio para Cristo.33

David Garrison, experto en plantación de iglesias decía que:

En la década pasada (2006-2016) millones de nuevos cristianos entraron al Reino de Dios a través de los movimientos de fundación de iglesias. Cuatro mil iglesias fueron fundadas en el norte de la India, 150 mil gitanos abrazaron la fe de Jesús en Europa, 160 mil chinos fueron bautizados, 150 mil musulmanes se convirtieron al cristianismo y 15 mil nuevas congregaciones fueron plantadas en solo un año. Pareciera que el cristianismo del siglo i está renaciendo en el siglo xxi.34

Para seguir progresando, primeramente la iglesia tendrá que transformar las iglesias existentes, lo que no es tan fácil. Se dice que es “más fácil tener un bebé que levantar un muerto”. Además, como segundo paso, tendrá que abrir nuevas iglesias con una mentalidad más agresiva focalizándose especialmente en las migraciones a las grandes urbes. Es bueno recordar: “El método de evangelizar más efectivo que hay debajo del cielo es el de establecer iglesias nuevas”.35 Hace más de treinta años, Wagner descubrió que en el mismo lugar donde algunas iglesias estaban declinando, otras iglesias estaban creciendo. Las que crecían eran las que enfatizaban, entre otras cosas, el establecimiento de nuevas congregaciones.36 Desde entonces, este mismo hecho ha sido comprobado por diversos estudios en distintas denominaciones en todo el mundo.

Las mayores satisfacciones personales las he tenido en la apertura de nuevas congregaciones. La apostasía de los recién bautizados llena de sombras los recuerdos hermosos que tienen los pastores. Pero da satisfacción observar la integración a la misión de las iglesias que se ayudó a fundar.37 En mi trabajo como estudiante de Teología y ministro, participé en la apertura de diferentes iglesias; me tocó colaborar como anciano, pastor, evangelista, administrador de campo y profesor. Esto me permitió vivenciar los pormenores del antes, el durante y el después del establecimiento de una nueva congregación. Este libro es producto, también, de esas vivencias personales.

Los reportes de cualquier denominación, que informan sobre el crecimiento de miembros, también adicionan el crecimiento de nuevas iglesias; todo reporte de decrecimiento en la feligresía implica el decrecimiento del número de iglesias.38 Esto también se notó en la IASD en la última década:39 en los lugares en donde se ha continuado con la plantación de iglesias, la feligresía creció.

Por ejemplo, la Iglesia adventista en Israel se triplicó entre 1995 y 2000: de 400 miembros pasó a 1200. Tuvo un 800 % de TCD. Esto significó diez veces más que el crecimiento de la IASD en el ámbito mundial en el mismo quinquenio. El presidente de la Iglesia adventista en Israel explicaba que este crecimiento se debió al énfasis otorgado a la creación de nuevas congregaciones y a la relevancia del adventismo en las diversas extracciones culturales. En los últimos cinco años, la IASD en Israel pasó de cinco a veinticinco iglesias y congregaciones.40 Es decir, las comunidades religiosas adventistas se quintuplicaron, tuvieron un 400 % de TCD.

Plan general del libro

Los primeros seis capítulos encuentran en la historia y en la Biblia el fundamento para el establecimiento de iglesias, la razón para hacerlo y la forma de llevarlo a cabo.

Esta primera parte comienza mostrando el interés en el tema. Después, se presentan algunas de las principales razones bíblicas y prácticas por las cuales los fundadores de iglesias consideran sumamente importante el hecho de establecer nuevas iglesias. Luego, se mencionan algunos ejemplos de cómo se iniciaron iglesias cristianas de diversas denominaciones en el marco de la realidad latinoamericana. Los dos capítulos siguientes presentan información sobre el surgimiento de las comunidades religiosas pequeñas en el Antiguo Testamento, en el Nuevo Testamento y en los comienzos de la Iglesia adventista. Para finalizar, se tratan las dificultades más comunes en el establecimiento de una nueva iglesia.

La segunda parte continúa con capítulos que sistematizan las maneras más comunes de cómo han sido fundadas y podrían ser fundadas las iglesias. El séptimo capítulo muestra un fenómeno bíblico, actual y práctico de una de las mejores y más efectivas formas de fundar iglesias urbanas en nuevos municipios, esto es, por medio de equipos de jóvenes. Por supuesto, esto no implica menospreciar lugares geográficos o personas de otras edades que están abriendo iglesias de diferentes maneras y en diversos lugares. Los dos capítulos siguientes tratarán veinte formas distintas de iniciar iglesias. Primero, se ven nueve maneras de abrir una nueva congregación a partir de una iglesia madre. Luego, se presentan once formas de hacerlo a partir de agencias misioneras o asociaciones de iglesias. El siguiente capítulo comenta una manera de potenciar todas las demás: se trata de las nuevas tecnologías de comunicación. Estas diversas formas de establecer iglesias solo se presentan a fin de sistematizar el estudio. En la práctica, las formas de hacerlo son infinitas. La mayoría de las veces, en el inicio de una iglesia se combinan varias maneras, y generalmente tienen como eje una o dos de ellas como centro.

El capítulo final hace una conclusión que trata de enlazar todas las ideas con el pensamiento principal de esta introducción, esta misión divina que comienza en el Edén y que podrá ser concluida en la medida en que los seres humanos sean siervos de Dios. Luego, el lector encontrará la bibliografía de referencia y de consulta que ha respaldado esta investigación.

Este estudio se ha basado, por un lado, en el Antiguo Testamento, en el Nuevo Testamento y en las raíces de la IASD. Por otro, se ha apoyado en las formas a través de las cuales se abrieron históricamente las iglesias cristianas en Sudamérica. Además, se realizaron reconocimientos in situ de diversas iglesias prestigiosas. De la misma forma, se realizaron entrevistas a experimentados misioneros fundadores de iglesias, especialmente de Sudamérica. Por otro lado, se usaron investigaciones y estudios de casos realizados por el autor y por los estudiantes de Teología de posgrado de casi todos los países de Latinoamérica. La mayoría de ellos son pastores de amplia experiencia en fundar iglesias en diversos contextos de Latinoamérica.41 Estos aportes pragmáticos de varios años conforman un marco para este estudio, que le otorga la seriedad de una investigación erudita y práctica al mismo tiempo.

En el siguiente capítulo veremos las razones principales para establecer iglesias, que proponen ciertos fundadores de diferentes denominaciones cristianas. Pero la razón fundamental para hacerlo es seguir el plan original de Dios de cubrir geográficamente la tierra con su gloria por medio de la multiplicación de hogares-escuelas-iglesias parecidas a la primera comunidad religiosa familiar establecida en el Edén.

1 C. Peter Wagner, Strategies for Church Growth: Tools for Effective Mission and Evangelism (Ventura, California: Regal, 1987), 114; Diccionario hispanoamericano de la misión, “crecimiento de iglesia”.

2 Comencé a enseñar la asignatura Métodos de Establecer Iglesias en 1994. Ante la solicitud expresa del director del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología de la División Sudamericana, Dr. Wilson Endruveit, de enseñar el curso Evangelización Metropolitana, le sugerí enseñar también Métodos de Establecer Iglesias.

3 Concilio de pastores de Foz de Iguazú, 24 al 26 de mayo de 2011; General Conference of Seventh-day Adventists, 147th Annual Statistical Report---2009 (Silver Spring, Maryland: Asociación General de la IASD, 2009), 24; 146th Annual Statistical Report-2008 (Silver Spring, Maryland: Asociación General de la IASD, 2008), 24; 138th Annual Statistical Report-2000 (Silver Spring, Maryland: Asociación General de la IASD, 2000), 26; 148th y 151thAnual Statistical Report2010 y 2015 (Silver Spring, Maryland: Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, 2010 y 2015), 6 y 29.

4 La expresión plantar iglesias es la traducción del inglés church planting.

5 Encuentro de líderes de la Unión Uruguaya en Blancarena, Uruguay, del 4 al 8 de marzo de 2011.

6 “Informe especial, plantando iglesias”, Revista Adventista, febrero 2012, 22-23.

7 Norman E. Thomas, “World Mission Conferences: What Impact Do they Have?”, International Bulletin of Missionary Research 20, n.º 4 (octubre 1996): 151. Todas las traducciones del inglés al castellano fueron hechas por el autor.

8 Ralph Winter falleció en mayo de 2009.

9 Allen Yeh, “Tokyo 2010: Global mission Consultation”,International Bulletin of Missionary Research 35, n.º 1 (enero 2011):5.

10 Ibíd., 5-6.

11 Todd M. Johnson, Gina A. Zurlo, Alberto Hickman y Peter F. Crossing, “Christianity 2017: Five Hundred Years of Protestant Christianity”, International Bulletin of Missionary Research, 41, n.º 1 (2017): 50.

12 Yeh, “Tokyo 2010”, 6.

13 Walter C. Kaiser Jr., Mission in the Old Testament: Israel as a Light to the Nations (Grand Rapids, Michigan: Baker Books, 2000):11.

14 Ahora Dios era central. En la Ilustración, la razón era central. Dios y la iglesia habían sido eliminados (David Bosch, Misión en transformación. Cambios de paradigmas en la Teología de la misión [Grand Rapids, Michigan: Libros Desafío, 2000], 328).

15 David Bosch, Misión en transformación. Cambios de paradigmas en la Teología de la misión, 477.

16 Elena G. de White, Joyas de los testimonios, 3 vols. (Mountain View, California: Pacific Press Publishing Association, 1953), 3:308-309.

17 Janet Carroll, “Edinburgh 2010 Centennial World Missionary Conference: A Report”, International Bulletin of Missionary Research 35, n.º 1 (2011):4.

18 Bosch, Misión en transformación, 479.

19 J. Andrew Kirk, What is Mission? Theological Explorations (Londres: Darton, Longman & Todd, Minneapolis: Fortress Press, 1999), 23-37; Christopher J. H. Wright, The Mission of God: Unlocking the Bible’s Grand Narrative (Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 2006), 62.

20 Wright, The Mission of God, 62.

21 Stanley W. Green, “Report on Cape Town 2010” International Bulletin of Missionary Research, 35, n.º 1 (enero de 2011):7.

22 Ibíd.

23 Ver sobre el Tercer Congreso Lausana sobre Evangelización Mundial, del 16-25 de octubre de 2010, en Jonathan J. Bonk, Dwight P. Baker, Craig A. Noll y Rona Johnston Gordon, eds. “The Cape Town Commitment: A Confession of Faith and a Call to Action”, International Bulletin of Missionary Research 35, n.º 2 (abril de 2011):72. La cursiva fue agregada.

24 Unión Argentina de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Llamado urgente al reavivamiento, la reforma, el discipulado y la evangelización, (Florida, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2011), 10-11.

25 Ibíd., 7-12

26 Raoul Dederen, “Capítulo 15: Iglesia”, en Tratado de Teología adventista del séptimo día, eds. George W. Reid, Raoul Dederen, Nancy J. Weber de Vyhmeister y Aldo D. Orrego (Florida, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), 618.

27 Aubrey Malphurs, Planting Growing Churches for the 21st Century, (Grand Rapids, Michigan: Baker, 1998), 31-46.

28 Entre 77 % y 67 % hay 10 puntos de diferencia. Estos 10 puntos divididos por 77 y multiplicados por 100 nos dan 13 %.

29 Global Mission, “A 10-Year Report”, Adventist News Network (Silver Spring, Maryland, USA), Internet. Disponible en www.globalmission.org; Internet (consultado el 10 de diciembre de 2003).

30 De 10 939 182 miembros en 1999 se pasó a 16 307 880 en 2009; y de 93 648 iglesias y congregaciones se pasó a 132 025 (General Conference of Seventh-day Adventists, 147th Annual Statistical Report—2009 [Silver Spring, Maryland: General Conference of Seventh-day Adventists, 2009], 38, 151thAnnual Statistical Report – 2015 (Silver Spring, Maryland GC of SDA, 2015), 29.

31 Entre 49 y 41 hay 8 puntos. Estos 8 puntos divididos por 49 y multiplicados por 100 da 16%.

32 En 2009 había 132 025 iglesias y congregaciones que crecían a un 41 % TCD equivalente al 3,50 % TCA. En 2015 había unas 151 000 iglesias y congregaciones.

33 George R. Knight, Por la ruta de Romanos, (Florida, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2002), 352.

34 David Garrison, Movimientos de plantacion de iglesias: Cómo Dios está redimiendo al mundo perdido (El Paso, TX: Mundo Hispano, 2005) citado en Ministerio Adventista, enero-febrero 2017, 34.

35 C. Peter Wagner, Plantando iglesias para una mayor cosecha(Miami, Florida: Unilit, 1997), 11.

36 C. Peter Wagner, Your Church can be Healthy (New York, NY: Harper & Row, 1979), 24-28.

37 Esta satisfacción el autor la tuvo en Las Piedras, Montevideo; Rosario del Tala, Entre Ríos; Las Heras, Mendoza; San Luis; Río Cuarto, Córdoba; La Picada, Paraná Este, Paraná Sur, Barrio Gasano, Ramírez, Gualeguay, Comunidad Hebrea de Libertador San Martín, Entre Ríos; Rafaela, Sunchales, Galvez, Santa Fe; Río Tercero, Córdoba; Iglesia Juvenil de San Fernando, Estados Unidos; y la Comunidad Hebrea de Buenos Aires, entre otras.

38 División Norteamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, The Church Planter, edición especial (Boise, Idaho: Pacific Press,1997), 11,13.

39 Ver el comienzo de esta introducción.

40 “Hechos y realizaciones”, Revista Adventista, noviembre 2002, 16.

41 El autor ha tenido como sus discípulos a estudiantes de maestría y doctorado que habían fundado entre 10 y 60 iglesias en diversos contextos de los diferentes países de Latinoamérica.

2

Razones para establecer iglesias

Acontinuación, se comentarán algunos de los principales motivos por los cuales establecer nuevas iglesias. Puede haber muchas razones para hacerlo, pero creo que las siguientes son las siete más importantes: es un mandato bíblico, es una clave para el crecimiento denominacional, las iglesias nuevas y pequeñas son más vitales y crecen más, la fundación de iglesias dinamiza a otras iglesias, se necesitan diferentes tipos de crecimiento para la evangelización mundial, el imperativo demográfico exige nuevas iglesias, y es un consejo de Elena G. de White. Seguidamente, se analizará cada una en detalle.

Es un mandato bíblico

La primera razón para establecer iglesias es que constituye un mandato bíblico. Cuando Dios creó la primera iglesia hogar en el Edén, fue su plan cubrir con iglesias semejantes toda la tierra. Su orden fue “fructificad y multiplicaos; llenad la tierra” (Gn 1,28). Según Gn 1,11-12.20.22.26-28, todo ser vivo debía multiplicarse, es decir, las plantas, los animales y la familia humana. El primer hogar-escuela-iglesia debía cubrir la tierra con la imagen de Dios (Gn 1,26-28). Esta es la razón fundamental del establecimiento de iglesias y nunca se debiera perder este propósito divino original.

El plan de Dios era cubrir la tierra con su gloria. Los discípulos debían “hacer discípulos en todas las etnias de la tierra”. La expresión griega πάντα τὰ ἔθνη (panta ta etne) ha sido traducida como “todas las naciones”. Sería mejor traducirla como “todos los grupos étnicos” o “todos los pueblos” como aparece en la versión de Ausejo porque en el siglo xx y en el siglo xxi la expresión “naciones” muchas veces es entendida como “países” y esto disminuye el sentido más amplio del término original. Durante años, la visión mundial de los cristianos aspiraba a estar presente en todos los países. Y si bien esto no estaba mal, el sentir de Cristo era aún más amplio. Él quería que su evangelio pudiera ser visto y oído, también leído y seguido en cada grupo humano de la tierra.

Es clave para el crecimiento denominacional

Establecer iglesias es un aspecto clave para que las denominaciones sigan creciendo. Las denominaciones crecientes en Latinoamérica están fundando continuamente más iglesias que las denominaciones decrecientes.42 Se necesitan nuevas iglesias para reemplazar a las iglesias que van muriendo, y para alcanzar nuevos territorios y generaciones. Las nuevas generaciones son distintas y deben ser alcanzadas con iglesias distintas. Se pueden sacar lecciones muy útiles para la fundación de iglesias a partir de la observación del principio de multiplicación en la naturaleza. Una planta no crece indefinidamente, pero produce nuevas plantas que a su vez se reproducen. Por ejemplo, el bananero crece hasta unos tres metros de altura y no más, pero en la cepa salen retoños hijos que el dueño sabe que debe trasplantar. De esta forma, se van reemplazando las plantas y los bananeros siguen extendiéndose a nuevos territorios.

“Todos los años bautizamos entre 40 y 50 personas, pero la iglesia sigue igual”. He escuchado este comentario durante más de cuarenta años de ministerio y lo he vuelto a escuchar hace poco. Piense en cualquier iglesia. Cuente los feligreses presentes en el servicio de adoración principal del fin de semana. Ahora piense cuántos miembros tenía esa iglesia quince o veinte años atrás. ¿Qué descubrió? Eso mismo han encontrado muchos, es decir, que la iglesia se ha mantenido con la misma feligresía durante mucho tiempo. Y seguirá igual durante los siguientes veinte o treinta años, excepto que la iglesia establezca nuevas congregaciones. La única diferencia en crecimiento la constituyen las iglesias nuevas que se originaron en ese lugar. Ron Gladden dice: “Cada ciudad en los Estados Unidos tiene el mismo número de adventistas hoy que el que tenía 20 años atrás; la única excepción son las ciudades donde hemos plantado iglesias durante esos 20 años”.43 Esta realidad ha sido observada en varios lugares de Sudamérica y demuestra la importancia de abrir iglesias hijas.

Por ejemplo, la iglesia A en Argentina, se mantuvo durante unos veinte años con una feligresía similar. La cantidad de asistentes era establecida por el tamaño del edificio donde se albergaba, pero en los primeros años de la década de 1970 esta iglesia tuvo un crecimiento sostenido. Cuando el pastor X de esa iglesia finalizó el período de trabajo en ese lugar, en 1975, el templo central quedaba chico para cobijar a toda la feligresía. Se podría haber dicho: “buenas noticias, la iglesia está embarazada”, sin embargo, “la mala noticia” era que lo estaba en torno a su mes 240. De todas formas, lo positivo fue que empezó a reproducirse. En 1975, esta iglesia dio origen a la iglesia B. En 1976, colaboró en la apertura de la congregación C. En 1977, la iglesia A estableció la iglesia D. Desde 1978 hasta 2012 (durante esos treinta y cuatro años) el tamaño de la iglesia A se ha mantenido casi sin variantes. Nuevamente, la gran diferencia estuvo en la colaboración que esta iglesia brindó a la apertura de la iglesia E,44 la congregación F, la obra en los barrios G, H,I, J, K y otros lugares.

En realidad, este comportamiento es normal. Ya se dijo que una planta crece rápido y luego su crecimiento se detiene para comenzar a dar frutos. Este es el principio de la multiplicación. Este principio indica que las plantas y los seres vivos en general, como las personas y los animales, no crecen indefinidamente. Llega un momento en que se frena su crecimiento para poder producir frutos para su reproducción. Esto es así porque el fruto definitivo de un ser vivo es otro ser vivo a su imagen.

El principio de multiplicación afecta a todas las áreas de la iglesia. Así como el fruto definitivo de un manzano no es una manzana, sino otro manzano, el fruto definitivo de un grupo no es solo un creyente, sino otro grupo; el fruto definitivo de una congregación no es un nuevo grupo sino una nueva iglesia; el fruto definitivo de un evangelista no es una conversión, sino nuevos evangelistas.45

En toda la creación de Dios y también en el cuerpo vivo de su iglesia, el crecimiento, si es sano, no continúa indefinidamente, sino que produce multiplicación.46 Entonces, es normal que una iglesia nueva y pequeña crezca mucho, y se espera ese rápido crecimiento en los primeros años. Pero también es normal que una iglesia frene su crecimiento cuando está por reproducirse en nuevas iglesias, grupos pequeños o ministerios. En síntesis, “toda iglesia eventualmente deja de crecer. Establecer iglesias es la manera en que Dios brinda crecimiento y reavivamiento. Cuando establecemos una iglesia, se producen automáticamente los cambios que siempre se han deseado”.47 Pero las iglesias grandes pueden ser estériles, pueden desnutrir espiritualmente a sus miembros y hacer decrecer la denominación. Por eso, los líderes, como “jardineros eclesiásticos”, debieran favorecer la fundación de nuevas iglesias.

Muchos de los miembros de nuestras iglesias grandes hacen muy poco o comparativamente nada. Podrían realizar una buena obra, si, en vez de hacinarse, se dispersasen por lugares donde todavía no ha penetrado la verdad. Los árboles plantados en forma demasiado apretada no prosperan. El jardinero los trasplanta para que tengan lugar donde crecer, y no quedar atrofiados y enfermizos. La misma regla surtiría efecto en nuestras iglesias grandes. Muchos de los miembros están muriendo espiritualmente porque no se hace precisamente esto. Se están volviendo enfermizos y deficientes. Trasplantados, tendrían lugar donde crecer fuertes y vigorosos.48

Si pasan muchos años y una iglesia no tiene hijas, algo malo le pasa a esa madre, como organismo vivo. La mayoría de las iglesias grandes han dado a luz