De las aulas a los espacios globales para el aprendizaje - Mercè Gisbert Cervera - E-Book

De las aulas a los espacios globales para el aprendizaje E-Book

Mercè Gisbert Cervera

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Beschreibung

Los procesos educativos cada vez requieren asumir retos más complejos, puesto que el contexto digital y en continuo cambio en el que vivimos no siempre nos facilita la tarea. El contenido de este libro aborda, a cuatro manos y desde la doble perspectiva de la teoría y la práctica, todos aquellos aspectos y ámbitos que deben considerarse a la hora de diseñar un proyecto educativo con una mirada global y proyectándose más allá de las paredes del aula gracias a las posibilidades de la tecnología digital. Es fundamental reconocer que la tecnología ha entrado de lleno en los procesos educativos, que ha venido para quedarse y que lo ha hecho como un elemento disruptivo que ha favorecido el hecho de tener que repensar tanto los procesos de enseñanza como los de aprendizaje. Procesos que no han de estar encaminados solo a la selección de herramientas, sino que requieren imaginar espacios formativos en los que se van a simultanear los escenarios analógicos y los digitales, y en donde los docentes tendrán que cambiar de rol y de perspectiva y los dicentes habrán de gestionar de otro modo sus procesos formativos. En la medida en la que la investigación y la innovación nos aporten evidencias sobre la realidad del papel de la tecnología en la educación, y las políticas públicas las tomen como base del proceso de toma de decisiones, podremos avanzar en la mejora y modernización de la educación.

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Colección Universidad

Título: De las aulas a los espacios globales para el aprendizaje

Primera edición (papel): octubre de 2020

Primera edición (epub): enero de 2020

© Mercè Gisbert Cervera y José Luis Lázaro Cantabrana

© De esta edición: Ediciones OCTAEDRO, S. L. C/ Bailén, 5 – 08010 Barcelona Tel.: 93 246 40 02 http: www.octaedro.comemail: [email protected]

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

ISBN (papel): 978-84-18348-28-0

ISBN (epub): 978-84-18348-28-0

Diseño y producción: Octaedro Editorial

Sumario

Agradecimientos

Prólogo

JESÚS SALINAS IBÁÑEZ

MEJORAR LA EDUCACIÓN CON LA TECNOLOGÍA, LA INNOVACIÓN Y LA INVESTIGACIÓN

1.  Introducción

EL ESPACIO DIGITAL, UN MUNDO DE AMENAZAS Y OPORTUNIDADES

2.  Sociedad digital y contexto educativo: cambios en una sociedad líquida

MUNDO REAL Y MUNDO VIRTUAL, UN SOLO MUNDO CON DOS DIMENSIONES

3.  Los ecosistemas educativos digitales

EL PROFESOR DEL SIGLO XXI COMO LÍDER DE UNA EDUCACIÓN LÍQUIDA

4.  Liderazgo educativo y social: las habilidades del docente del siglo XXI

LA TECNOLOGÍA APLICADA A LA EDUCACIÓN, UN ELEMENTO DISRUPTIVO

5.  Entender e investigar en tecnología educativa

SI NO SOMOS PARTE DEL FUTURO, ¿SEREMOS PARTE DE LA HISTORIA?

6.  Políticas públicas en el ámbito de la educación y la tecnología

LA DISTANCIA ENTRE LA PREOCUPACIÓN POR LAS APLICACIONES Y LAS VERDADERAS NECESIDADES

7.  A modo de conclusión: más allá de los dispositivos, las aplicaciones y las modas en tecnología educativa

Referencias

Agradecimientos

Queremos hacer constar nuestro agradecimiento a los equipos de los proyectos y a las instituciones que los han financiado. Gracias a la experiencia compartida y a los recursos que nos han permitido innovar e investigar, hemos podido llegar a todas estas reflexiones que ahora presentamos.

– Proyecto ACEDIM: Avaluació i Certificació de la Competència Digital Docent en la formació inicial de mestres: una proposta de model per al sistema universitari català. Ref. 2017ARMIF00031. Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR). Programa MIF.

– Proyecto [email protected]: e-Observatorio para el desarrollo y la práctica profesional de la Competencia Digital Docente en la Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Ref. RTI2018-096815-B-I00. Ministerio de Ciencia Innovación y Universidades.

– Proyecto de innovación docente: La competencia digital docente de los estudiantes de los grados de Educación: formación, evaluación y certificación. Ref. 07GI1916. Ajuts per a projectes d’innovació docent ICE-URV.

– Proyecto Pont: L’ús de dispositius mòbils a l’aula: elaboració de materials educatius mitjançant una experiència col·laborativa d’Aprenentatge Servei. ICE y Consell Social URV.

Prólogo

JESÚS SALINAS IBÁÑEZ

Puede afirmarse que la obtención, organización y comunicación de la información se ha convertido –y lo hará más en el futuro– en la actividad vital dominante para una parte importante de la población. La evolución misma de las tecnologías digitales plantea nuevos desafíos a la educación, exigiendo por un lado nuevas destrezas y cambios en los objetivos, y por otro, contribuyen a su dominio y al logro de esos mismos objetivos. En ello reside uno de los papeles cruciales que pueden desarrollar en el sector educativo estas tecnologías.

Las circunstancias tecnológicas, culturales y sociales en las que se desenvuelve la actual sociedad exigen, ya, nuevos modelos a la educación. Modelos que complementan, pero no solo, la educación para el empleo. Esta, que ha sido una de las principales preocupaciones de la era industrial, pasa a constituir uno solo de los objetivos del nuevo orden de la educación, caracterizado por: educación para el empleo (necesidad de fuerza de trabajo cada vez más versátil, capaz de responder a las cambiantes necesidades de la economía y la sociedad); educación para la vida (entender la realidad que a uno le toca vivir y entenderse él mismo en la comunidad); educaciónpara el mundo (entender el impacto de la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la sociedad: responsabilidad ambiental, desarrollo armonioso de las relaciones intra e inter sociedades...); educación para el autodesarrollo; educación para el ocio.

Estos nuevos objetivos, esta nueva concepción de ciudadano, suponen nuevos usuarios-alumnos participantes de un proceso de enseñanza-aprendizaje (E-A) donde el alumno es considerado conocedor, pensador y aprendiz.

Esto supone, como lo hacen los autores en la presente obra, pensar la educación como una herramienta de transformación social. En sus propias palabras, puede servir la última frase de la introducción que hacen al libro:

Debemos poner el foco en la estrategia que nos tiene que permitir diseñar y desarrollar comunidades educativas (no solo escolares) que nos permitirán hacer converger todos estos elementos y actores en un único objetivo: construir colaborativamente el conocimiento para conseguir una sociedad más justa y, en consecuencia, un mundo mejor.

Embarcarse en una obra sobre estos temas supone enfrentarse al difícil desafío de no repetir cosas ya dichas. En este caso, se hace desde una visión personal, desde un contexto muy concreto, pero sobre todo, desde la reflexión sobre la propia posición respecto a temas como las formas de construcción del conocimiento, el desarrollo profesional de los docentes, las competencias necesarias de todos los actores, la investigación. Pero también se trata de una reflexión sobre la posición de unos temas respecto de otros.

De forma distinta a obras de esta naturaleza, que suelen presentar una distribución temática de los aspectos relacionados con la incorporación de las tecnologías a los procesos de enseñanza o, en todo caso, una presentación secuencial de los problemas y oportunidades que esta incorporación supone, aquí vamos a encontrar los temas mencionados presentes a lo largo de la obra y sobre los que los distintos capítulos van proyectando reflexiones desde diversos ángulos, dando así una visión poliédrica.

No se trata, entonces, de traer elementos novedosos, sino de formas nuevas de pensar los temas y problemas que la educación tiene respecto a la cosa digital. Obviamente se tiene presente el futuro, pero más que para aventurar trayectoria, para reflexionar de formas nuevas sobre las posibilidades, oportunidades y conflictos que traen y traerán las tecnologías digitales.

Uno de los temas presentes a lo largo de la obra, y el que sirve de punto de partida, es la reflexión sobre la sociedad actual y los nuevos modos de construcción del conocimiento que trae consigo, sobre la necesaria inclusión digital (mejor que abordarlo desde la brecha digital) para lograr esa educación transformadora que se indicaba al inicio, sobre la forma en que se debe desarrollar la ciudadanía digital para saber vivir y desenvolverse en esta sociedad.

La inclusión digital, que atraviesa todos los elementos de reflexión, está asociada a distintos procesos: la disponibilidad en la comunidad de infraestructura de telecomunicaciones y redes; la accesibilidad a los servicios ofrecidos por la tecnología, o las competencias y conocimientos para hacer un uso adecuado de la tecnología. Y, mientras la literatura acerca de las tecnologías tiende a presentarlas como un gran factor igualador de oportunidades, aquí la reflexión conecta la inclusión digital con las políticas, entendidas como las acciones necesarias que se han de llevar a cabo para transformar la realidad. En este sentido las políticas en relación con las tecnologías digitales tienen su campo de aplicación más palpable en su introducción en el sistema educativo (SE) y en mejorar la inclusión digital, como formas de acceso, intercambio y construcción de conocimiento de individuos y comunidades en la sociedad actual.

Otro de los temas de reflexión, recurrente a lo largo de la obra, lo constituye el espacio educativo, entendido como entorno donde crear nuevas experiencias para el aprendizaje. Se trata de una visión sobre nuevos espacios y nuevos tiempos para la generación digital y que incluye desde las aulas hasta los espacios digitales difusos. Encontramos reflexiones sobre la figura de la escuela como institución social encargada de la formación de las nuevas generaciones, y sobre la figura del profesor como la persona básicamente encargada del diseño, desarrollo y evaluación de las experiencias de aprendizaje, figuras ambas que se están viendo claramente transformadas. Pero también se abordan las variables y elementos que influyen en dicha transformación: la transformación y aparición de un nuevo modelo de sociedad, la evolución de un nuevo tipo de alumno, y la concreción de nuevas ideas sobre cómo ocurre la producción y adquisición de información y conocimientos.

No podía faltar, especialmente dada la trayectoria de los autores, la referencia constante al desarrollo profesional en todos estos contextos. La competencia digital docente (CDD), como uno de los principales elementos de transformación de los roles que el profesor desempeña en el proceso de E-A, las competencias y capacidades que debe poseer para desenvolverse en los nuevos entornos digitales, y los principios necesarios para las propuestas de formación de los docentes, tanto inicial como en ejercicio, en estos nuevos entornos comunicativos, constituyen centros de reflexión que vamos a encontrar como elementos de referencia presentes a lo largo de la obra.

La visión desde la investigación sobre la tecnología educativa (TE) se ocupa, entre otros aspectos, de la continua tensión existente entre la tecnología y la pedagogía, siempre proyectada en los temas ya mencionados, y de cuáles pueden ser las aportaciones de esta investigación al contexto educativo.

Los autores han tenido el acierto de regresar a los temas de incorporación de las tecnologías, de los contextos educativos, pero esta vez desde la reflexión sobre las políticas públicas y su contribución al desarrollo digital en el contexto educativo, en el social y en el profesional.

Más allá de los dispositivos, las aplicaciones y las modas en TE, supone una reflexión final sobre la incorporación de la tecnología en el proceso educativo: la importancia de generar estrategias sostenidas en el tiempo; la importancia de la calidad, eficacia y eficiencia de dicha incorporación; la reflexión del docente sobre su propia práctica en estos contextos; la necesidad de una verdadera transferencia de conocimiento, constituyen algunos de los hitos que aportan las bases a esta reflexión.

En definitiva, se trata de distintas miradas sobre un concepto relevante para la educación como es el de cambio cultural. Si se concibe la educación como un agente de cambio, de transformación, las ideas sobre la dinámica de ese cambio cultural y sus efectos sobre el individuo en la cultura adquieren gran significación en un trabajo de reflexión sobre el papel de las tecnologías digitales. Cualquier acceso personal a la información existente (acceso doméstico, acceso ubicuo, curiosidad, búsqueda de información específica, aprendizaje emprendido para satisfacción personal, etc.) tiene efectos importantes sobre el aprendizaje. Por ello, los distintos escenarios de aprendizaje constituyen un importante foco de atención.

Como no puede ser menos, la intervención educativa siempre se fundamenta en una opción optimista de mejora al menos en el desarrollo personal y, también, social. Desde esta óptica positiva, es contemplada la evolución de las tecnologías digitales, o mejor la evolución cultural y social que está haciendo posible el desarrollo técnico del que somos espectadores.

MEJORAR LA EDUCACIÓN CON LA TECNOLOGÍA, LA INNOVACIÓN Y LA INVESTIGACIÓN

Comprender las cosas que nos rodean es la mejor preparación para comprender las cosas que hay más allá.

HIPATIADE ALEJANDRÍA

1

Introducción

Existe un dicho popular que dice que «las cosas que no quedan escritas, con el tiempo, dejan de existir». Alguien podría imaginar que los capítulos que podréis leer en este libro tienen esta misión: dejar escritas aquellas ideas que encontramos fundamentales de todo lo que pensamos, hemos estudiado, hemos investigado y aplicado durante nuestra, ya larga, experiencia profesional. Seguro que algo de esto hay, pero, realmente, nuestra pretensión al escribir este texto ha tenido poco que ver con la permanencia de las ideas y el conocimiento. Este texto nos lo hemos planteado como un reto personal, a cuatro manos, después de dos décadas de trabajo conjunto, no siempre continuo ni con la misma intensidad, pero sí con una mirada compartida hacia la mejora de la educación con el uso de la tecnología y desde la perspectiva de la innovación, la investigación y la docencia. Evidenciando, también, que la mejor manera de construir el conocimiento educativo es trabajando, de manera simultánea, desde la teoría y la práctica.

Todos estos años han estado llenos de retos educativos, de discusiones, de seguimiento permanente de los avances tecnológicos, y siempre con la sensación de que la realidad digital se nos escapa cada día de las manos. Es por esta razón que hemos necesitado y necesitamos definir procesos, diseñar herramientas y no perder de vista los puentes que hemos ido tejiendo entre la teoría (la universidad) y la práctica (la escuela) para reflexionar, para reescribir la teoría y para innovar en la práctica. Todo esto con la clara voluntad de mejorar la formación inicial y permanente de los docentes. Estos profesionales que, también desde hace dos décadas, a menudo se ven sobrepasados por la mal llamada revolución digital. A pesar de todo, en la escuela todavía no podemos hablar, en sentido estricto, ni de revolución ni de digitalización total. Sí que podemos afirmar, hace tiempo que tenemos evidencias, que la tecnología ha llegado a la educación, también a la escuela, para quedarse. Ha llegado porque también lo ha hecho a nuestra vida cotidiana y a nuestro contexto local, que en las dos últimas décadas se ha convertido en global.

Nosotros dos, como investigadores y también como docentes, no hemos escapado a las exigencias de esta realidad y desde hace tiempo nos hemos visto obligados a «replantearnos» por qué el espacio, el tiempo, las herramientas que empleamos, los entornos y los escenarios que tenemos que gestionar ya no son los mismos. Tenemos una vida profesional mucho más exigente que requiere no bajar la guardia en ningún momento ante muchos de los retos que, curiosamente, vienen de fuera más que de dentro del propio Sistema Educativo (SE). Es necesario hacer un ejercicio de reflexión para intentar reducir un poco nuestra «velocidad» profesional. A la vez nos gustaría comprobar si todas aquellas cosas en las que hemos estado trabajando, y continuaremos haciéndolo, nos han sido de utilidad y si, de alguna manera, también pueden serlo para otros colegas.

Este libro se compone de siete capítulos que los hemos pensado y escrito como si se tratara de siete ensayos independientes. Por esta razón hay una serie de ideas clave que las iréis encontrado en cada uno de ellos relacionadas con el eje principal del contenido: sociedad digital, ciudadanía digital, aprendices, docentes, ecosistemas digitales, investigación y políticas en educación y tecnología.

Este no es un texto científico, a modo de artículo técnico. No quiere decir esto que no encontraréis referencias a otros trabajos, las hay, pero nos hemos permitido poder expresar nuestras reflexiones utilizando la cantidad de páginas que hemos creído necesarias para poder facilitar la lectura y el seguimiento del discurso. Ahora necesitábamos no pensar en que teníamos solo quince, veinte o veinticinco páginas (ni una palabra más) para poder explicar cómo nos ha ido y, lo más importante, qué hemos aprendido.

Que vivimos en un mundo rodeado de tecnología, no se puede discutir. Que la TD ha impregnado todos los ámbitos de nuestras vidas, sin lugar a dudas. Que la educación y la escuela no se pueden quedar al margen de la sociedad digital, ya no tendría que ser una pregunta, sino una afirmación. Que el mundo y también la educación van a más velocidad de la que muchos días podemos gestionar, sin discusión. Pero todo esto, que nos puede parecer una amenaza, hemos querido convertirlo en una serie de oportunidades que presentamos aquí a modo de reflexión.

Queremos terminar esta introducción diciendo que, sin lugar a dudas, el eje sobre el que se tiene que articular la educación en una sociedad digital no tiene que ser solo el estudiante, el docente, los contenidos o los medios y recursos (a menudo el mundo tecnológico nos empuja a ello). Debemos poner el foco en la estrategia que nos tiene que permitir diseñar y desarrollar comunidades educativas (no solo escolares) que nos permitirán hacer converger todos estos elementos y actores en un único objetivo: construir colaborativamente el conocimiento para conseguir una sociedad más justa y, en consecuencia, un mundo mejor. La educación es la herramienta más poderosa de transformación social, los estudiantes (mediante su implicación personal) y los profesores (mediante su compromiso profesional) somos los que lo tendremos que liderar los cambios para hacerlo posible.

EL ESPACIO DIGITAL, UN MUNDO DE AMENAZAS Y OPORTUNIDADES

La vida social se ha transformado en una vida electrónica o cibervida.

ZYGMUNT BAUMAN

2

Sociedad digital y contexto educativo: cambios en una sociedad líquida

La creación de la red internet, a finales de los años sesenta, y su expansión global ha provocado una aceleración de los cambios sin precedentes en las épocas anteriores. Esta tecnología, como hicieron otras anteriores, no solo ha impactado en el mundo productivo y económico, también lo ha hecho en la vida cotidiana de la ciudadanía. Desde la aparición de la Red se han adoptado diferentes acciones en un intento de conceptualizarla. Seguramente, las más utilizadas han sido las de sociedad de la información y sociedad del conocimiento para referirse a la capacidad que esta ha tenido en el proceso de generación de estrategias masivas de digitalización, de acceso a la información y de generación y transmisión de conocimiento. La capacidad de hacer todo esto de manera colectiva es a lo que Castells (1997) denominó la sociedad red.

Unos años después surge la llamada sociedad de la información en el marco de la evolución de la sociedad postindustrial, y se transforma en un nuevo concepto «fruto de la generalización del uso de la tecnología y de la aparición de nuevas formas de aprender y de generar conocimiento» (Unesco, 2005) que será denominado sociedad de la información y del conocimiento.

La complejidad de esta sociedad y el aumento de su nivel de imprevisibilidad nos llevan a lo que Bauman (2003) denominó modernidad líquida