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Nadia es una escritora de novelas de terror con un gran enemigo literario: William White, el rey del romanticismo sueco. El odio mutuo entre los dos escritores les ha llevado a crear diferentes cuentas en páginas web para poder criticar mutuamente sus libros. Durante la presentación de un libro de una amiga en común, Nadia y William se encuentran cara a cara y descubren que la línea entre amor y odio a veces es muy delgada.
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Seitenzahl: 29
Veröffentlichungsjahr: 2021
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Vanessa Salt
LUST
El escritor
Original title:
Författaren
Translated by Adrián Vico
Copyright © 2019 Vanessa Salt, 2020 LUST, Copenhagen.
All rights reserved ISBN 9788726369014
1st ebook edition, 2020. Format: Epub 2.0
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—¡Es un imbécil! —Golpeo el teclado, me levanto y grito a la pantalla. Esto le va a costar caro. Busco su último libro en Goodreads, una tontería amorosa llamada Las magníficas mandarinas de una cafetería maldiva, inicio sesión y escribo:
El autor debe ser un aficionado. No me he molestado en terminarlo. Solo recomendable para satánicos que quieran torturarse. ¿Cómo pueden ser magníficas unas mandarinas? Me han surgido muchas preguntas que no han obtenido respuesta. ¿Realmente hay cafeterías en las Maldivas? ¿A quién se le ocurre pedir algo saludable en una cafetería? ¿Hay mandarinas allí? Solo me queda decirte una cosa, William: ¡Investiga!
Ahora me siento un poco mejor, bastante mejor. Es increíble lo que ha comentado sobre mi última novela de terror, Mes de sangre. Ha sido tan cruel que no sabía si reír o llorar. Dijo que los personajes eran planos y sosos y que yo, la escritora Nadia Rodríguez, debería cambiar de género y comenzar a escribir manuales de motosierras en lugar de describirlas tan a fondo en mis libros. Por alguna razón, este hombre se ha leído mi libro y eso es lo que más me molesta. Lo ha leído y no le ha gustado para nada, aunque si le gustase, tampoco lo admitiría.
—¿Qué vas a hacer ahora, William? —Digo en voz alta. —¿Te vas a rendir o lanzarás otro de tus ataques?
Observo mis calificaciones en la última actualización de Goodreads y me doy cuenta de que hay una nueva reseña de mi novela, en la que un usuario llamado Skvil solo la ha puntuado con una estrella.
No merece la pena. Ha sido una tortura leer este libro. Preferiría arrancarme la piel antes de volver a leer esta basura. Parece que la escritora juega a tomarse un chupito cada vez que uno de sus personajes sangra. Probablemente por eso el libro es tan malo. Seguramente estuviera borracha cuando lo escribió. ¿Nadie sobrevive? Venga ya, no sobrevive ni el perro. En definitiva, es uno de los peores libros que he leído en mi vida.
—Muy inteligente, —comento al leer la crítica. —No sabes escribir, imbécil.
Mi amiga Rebecka, también escritora, está organizando una fiesta para celebrar la publicación de su cuarta novela con la editorial Olausson. Sé que es la misma editorial con la que trabaja William, sé que está invitado al evento y sé que existe el riesgo de que nos encontremos en las instalaciones de Olausson en Östermalm. Aún así, intentó pensar que eso no sucederá. No creo que vaya a asistir a la fiesta de Rebecka, ni siquiera se conocen.
