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La esencia que se ha manifestado en el espíritu familiar ha sido siempre a través de las luces del arte en sus distintas vertientes. Con mayor o menor intensidad en los avatares personales de los miembros del clan. Que se destacan o se han destacado en diversas ramas: pirograbado, muralismo, géneros literarios, artesanías. Imbuidos de orientaciones humanísticas, abiertos a lo comunitario en lo que pudiera ser servicio o gratificaciones del espíritu. Por eso debe ser que fue el primer y único título que arribó a mí desde ese inconsciente generacional que nos va dictando. Sumo en lo personal una natural tendencia a la observación del entorno de mi aldea y de mi universo. En este séptimo libro incluyo poemas y prosas, frutos de la intuición calada de mieles o de acíbar, para intentar reflejar en mi particular espejo aquellas manifestaciones de la energía radiante que llegan a mi desde las diversas realidades que percibo. No todo es perfecto, no todo es absoluto, no todo es imposible en el trayecto que la organización del caos hace visible. El espíritu cromático familiar nos va permitiendo encontrar puntas de ovillo desde las cuales buscamos arraigarnos en la vida para proyectar las fluctuaciones del arco iris como lo hacen las gotas de agua cuando la luz las atraviesa. Así, heridos de sensibilidad nos vamos construyendo en el inexplicable tejido de las esperanzas. Y vamos navegando como un velero que se sabe aventado por las brisas que lo llevarán a puerto.
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Veröffentlichungsjahr: 2018
Milagros H. Alonso
Espíritu cromático
Primera edición: junio de 2018
© Grupo Editorial Insólitas
© Milagros H. Alonso
ISBN: 978-84-17467-14-2
ISBN Digital: 978-84-17467-15-9
Difundia Ediciones
Monte Esquinza, 37
28010 Madrid
www.difundiaediciones.com
IMPRESO EN ESPAÑA - UNIÓN EUROPEA
INTRODUCCIÓN
Empeñada en satisfacer los impulsos de mi pensamiento reflexivo y poético tomo el bolígrafo y escribo bajo la supervisión de ciertas musas que me cuestionan o me inspiran. Así doy vida a estos y otros textos en poesía o en prosa según el ropaje que naturalmente eligen.
En un diálogo interno con mi doble voy diagramando escenarios cuyos elementos se acomodan evocando territorios que he caminado o experimentado.
Mis poesías buscan expresar los sentimientos humanos que me acucian en los dramas y las comedias del vivir .Ese continuo vincularse en antipatías o empatías recurrentes y entre las causas o efectos de guerras o períodos de paz que se escapan de las manos para refugiarse en versos espontáneos o meditados.
Algunos versos se escriben en mis banderas de buena voluntad. Otros solo recitan sin lágrimas mis voces interiores. Cuando la poesía se transforma en prosa es porque quiere decir algo más, «un ronco rumor de piedras» o «una doble mirada» en el andar.
Si mi prosa intenta una narración es porque algunos personajes abordan escenas de mi vida, suben o bajan de un tren en movimiento circular continuo entre lo que fue y lo que podría ser.
Durante mucho tiempo he firmado mis escritos como Milagros Alonso, sin incluir mi segundo nombre: Herminia. Hecho que decido modificar incluyendo ahora la inicial (H).
Debido a que esa conjunción de nombre y apellido es común. La «H» servirá para identificarme. En honor a la verdad histórica Herminia refleja a la docente, madre de seis hijos, con una rutina laboriosa. Finalizada la etapa de crianza y jubilada como corresponde decidí firmar mis escritos como Milagros. Porque Milagros es ahora (¡por fin!) la que tiene tiempo para dialogar consigo misma, escribir el producto de su laboreo interno, asumir esta nueva y deliciosa realidad de poder escribir y viajar para enlazarse con su prolífica descendencia.
Es decir, a modo de presentación, las dos caras de la misma y única moneda de vida de una mujer como todas. Feliz de haber podido llevar la bandera de mi padre, artista, y de mi madre, enfermera y poeta; «La recompensa de una buena obra es haberla hecho».
Mis dos padres eran primos hermanos por lo que nos legaron, potenciadas, las fortalezas y las debilidades de la herencia. Lo que nos coloca algunas veces en el sitial de los estigmatizados. Pese a lo cual pudimos, mis hermanos y yo, encauzar nuestro sino de la mejor manera, cosa que agradecemos al Supremo.
Y a partir de hoy agradezco también en lo personal a quien se acerque a estas páginas realizadas con voluntad y amor.
Milagros H. Alonso
PRÓLOGO (A modo de)
Desde el silencio del mundo y temerosas, las ideas toman el cordel que supone el bien y el mal en un sospechoso cielo
A cierta distancia un gato misterioso avanza entre fisuras apenas perceptibles insinuando libres albedríos.
En un mundo pleno de tesoros el gato parece un sol que piensa sueños interceptados en la revolución de sus días. Un lugar al sur del mundo se proyecta inconmensurable entre rostros del mañana.
–Ven conmigo– me dicen, desde un espacio rojo antiguo donde los genomas van integrándose en el evento como ese huracán que juega cuando viene.
Para llegar a ese país de las ovejas y los sueños hay que ser mar. Es preciso rolar en las espumas de las olas e ir escribiendo entre la playa y sus arenas. Entre las cerillas que se encienden y se apagan…Entre las blancas sábanas del papel viviente.
Al margen de lo vivido, ir detectando un único poder: escribir…escribir siempre…
Milagros H. Alonso
ESPÍRITU CROMÁTICO
Mi padre era un enormísimo cronopio
si lo hubieras conocido
estaría entre los personajes de tus cuentos
Creó un mundo que dio la vuelta al mundo
sin moverse un gramo de su sitio
reinventó sin vergüenza la alegría
cuando volvía del país de las certezas
supo vender primeras y últimas palabras
entre poemas de hojalata con espíritus cromáticos
Vivió a contraluz de los espejos
cerca de cronopios que desatan nudos invisibles
donde intuyo sigue su tarea de colores y sabores inefables.
Un día de navidad emigró hacia el silencio
siguiendo la ruta de Stravinski…
AL NIÑO DE LA GUERRA
Espectadora del mundo yo me arrimoyo me arrimo a las verdades absolutasal infante muerto en las playas de Turquía...Yo me arrimo y me pregunto¿por qué tú?¿por qué tú el chivo expiatoriode los odios del mundo?¡Querido niño, querido niño, querido niño...!tu imagen mártir vivirá en las estampas de todos héroes inocentes que claman por auxilio que mueren sin saberlo que ofrendas son sin serlas.No has de morir… ¡No morirás!Serás un eco vibrante en el mar y en las arenasserás un corazón enardecido épico guerrero de la Paz en los sombríos tambores de la guerra.
Espectadora del mundo yo me indigno
¡y le imploro a las verdades absolutas!
AQUEL CASTILLO
Ancestrales distancias se maduran
entre aquel castillo y mi amapola.
La carne medieval de la montaña
lo aferró en lo más alto de la cima
y floreció la piedra entre las venas
sujetas a la roca y a la espada.
Conspira la verdad
Y el tiempo escribe sus lamentos
¡Quiénsabe quésecretos se guardaban!
Artesanos del fulgor entre las sombras
hacían el amor nuestros ancestros
plebeyos o custodios de esa vida.
Plumas y escamas son ¡pasto del viento!
Prolijo es el altar de la paciencia
la liturgia del sol está cumplida.
¡Celeste es el hogar de la memoria
Y verde el sitio de los muertos!
Por los caminos del mundo va la gloria
hacia la gloria del mundo va el camino
¡Y yo voy feliz de luz, bella de agua
hacia la cima donde mi gente aguarda!
LA CIMA
Nada oye ese monte y tiene oídos
ha elevado un castillo en su morada
lo quiere para sí, pétreo y sin nada
en la verdad del tiempo construido.
Escaso es el amor mucha la pena
¿Seráese monte sordo el altozano
que recoge las flores en su mano?
Los que no están se han ido y son colmena.
¿Quiénva en la espiral que sube y sube?
¿Quién surge de la bruma y me detiene?
Como al pasar…como al pasar me llama.
¿Cuáles son las dos crestas de la nube?
«Es un día de acero»– me previene
¡El del Amor, donde la gente aclama!
AQUELLA NOCHE EN PARÍS
HOMENAJE a Julio Cortázar
Estabas en un concierto de Stravinsky
cuando fuimos librados a ese espacio
tornasolado y musical
y nos dejamos ver por un instante
¡Esas cosas que no puedes explicarse
en los románticos pulsos de tu alma!
Calzamos como anillos de oro en tu oficio
y comenzó el noviazgo…Cronopios nos llamaste
haciendo maravillas entre máscaras
y piruetas de palabras en las redes del aire
hasta el último round, en el final del juego
con las armas secretas de rayuelas y octaedros .
AGUA QUE CAE
(COMODORO RIVADAVIA) ARGENTINA
Agua que cae, cae, cae …
como hojas del árbol otoñal de los mares
tambalean raíces de antiguos caciques en horadada arcilla.
A los pies la ciudad y su congoja de agua y lodo
amasando el alma bajo el bautismo del guerrero.
Llueve, caen las gotas, caen y caen con agudos temores
las calles se hunden
los cerros se derriten
las casas se anegan
se empapa hasta el silencio
sobre el lodo
lo dolido
lo donado...
Dialoga el barro con el barro y la inútil tristeza
con fuerza de oro negro se toman las manos
con fuerza de torre que volverá a elevarse
con fuerza de oro rubio nacido en las entrañas.
Con hilos de viento serán tramadas las necesarias fibras
que renueven la red de su existencia.
REMANSOS
Hay un recodo escondido en el remanso del tiempo
es el meandro del río que se lleva mis sigilos
Hay un rumor de cigarras engendradas en arcanos
que no quieren desnudar los dolores que yo siento
un ronroneo de limbos que se han ido y que no han vuelto
me desgrana por adentro cuesta abajo en lo secreto
y va reciclando el suelo lo que mastica la vida
rumiando cada minuto mientras prodiga las horas
Como si nada supiera del mito de la existencia
de la perdida leyenda del ayer y del ahora
no sabe el cansancio eterno que no reposa el camino
que no todos son preludios entre la espina y la rosa.
DON QUIJOTE Y NUESTRO TIEMPO
Quiero que lea Don Quijote lo que hoy escribo
y que al leerlo oiga Sancho su escudero,
que ambos andantes nos cuenten el evento
de querer ser tan audaces y resueltos
a pesar de las estacas y el arriero.
Quiero recoger el mensaje interceptado
como se recoge el guante para un duelo
con el temor natural cuando se midan
usando estacas o espadas, yo supongo
según convenga al Quijote o su escudero.
Busco saber de aquel hombre de la Mancha
bohemio y trotamundos
cómo gobernar mi propia ínsula
enfrentando ventura y desventura
ante el dolor que ha de consumir la muerte.
Quiero saber cuál es la diferencia
que nos hace ilustres o amos de Barataria
porque sé que no siempre duerme el diablo
y que no pondré mano en la espada
si no es caballero el contrincante.
Pues los molinos del tiempo presentando están batallas
y no son hacas ni arrieros ni tampoco Rocinantes
son refugiados que huyen de los entuertos del odio
y en los campos extranjeros están buscando su amparo.
Por esto quiero que lea Don Quijote lo que escribo
y ver a Sanchos donando Baratarias prometidas.
– ¿Me oyes señor de la Mancha? Quijotesco caballero
¿A dónde vais te pregunto? no te vayas del sendero
que vos mismo escogisteis, honorable aventurero.
– ¡Te oigo Mundo te oigo!…Y voy a campos de Oriente
necesito gentilhombres, andantes y comedidos
¿Quéle diréa Dulcinea si no acudo a campamentos
que con cordura mezquina creó el hombre, gran jumento?
–Vamos Sancho cabalgando que oscuro tiempo nos llama
Alzaremos buen refugio y con todos los humanos
que van llorando por dentro ¡desharemos los entuertos!
DRAGÓN CON DOS CABEZAS
Le extrajeron del hombro fragmentos de metralla
y rugió el dragón con dos cabezas
sobre una densa franja que airea sus raíces
en el antiguo mar de sabio aliento.
En todas las mirillas hay miradas,
potentes flechas otean objetivos
con fuerza de artilugios o misiles.
Descubrir, encontrar al enemigo
presentir o ignorar es la consigna
de pueblos con estigmas.
Una lluvia de fuegos centellea
con sorpresivos hierros en cascada.
Después del odio, ecos del estruendo
liberan su energía relevante,
¡descargas sorprendentes!
(rugido del dragón de dos cabezas)
Una doble mirada ambivalente
amplifica sus artes defensivas
entre el dolor profundo e indefenso
de gente expectante ,ajusticiada.
La frontera se corre, se ajusta, se compensa
pintándose de sangre
en llantos de mujeres y de infantes.
Densa franja de nuevo dibujada
sin olvidar observa antiguo mar.
Espera su justicia Palestina.
El monstruo de la guerra herido va,
le extrajeron del hombro fragmentos de metralla.
Altas temperaturas fusionan las arenas
en murallas.
El dragón no tiene ojos, con secas garras
rompe vidrios de arenisca del desierto
siembra gotas de hierro entre lágrimas.
(El mundo en desconcierto observa y brama.)
Y vienen los poetas a recitar poemas
y enarbolan la paz en sus banderas
y en santuarios recitan esa Oda suprema .
¡Sobrevivir, renacer
entre infames ruinas de la guerra,
la muerte, la ausencia y la amargura.
« EL PACÍFICO Y YO»
Bajo un cielo de zinc y nobles pescadores.
lentos se hunden mis pies en la costa distante
cuando atravieso la densidad del mar
como el ave que flota sin pensarlo
como la nave que anuncia las distancias
como un felino que avista un sitio pleno.
Plasmo la intersección entre mi cuerpo,
el mar, la nube y el misterio.
Tomo la arena entre mis dedos y te digo:
yo te poseo océano Pacífico, estás en mí
espontáneo, aventurero y solitario
vienes … desandando lo extasiado.
vengo… a deshojar tus pétalos grisáceos…
para fertilizar los desiertos de los hombres
¡bríndale a la vida los pétalos que sobren!
Mojar quiero mis pies en tus albercas
vitalizar los prismas de las aguas inquietas.
hasta desplegar mi ser de los enigmas.
Desvanecerme en el blanco punto del silencio
de tu cielo de zinc y nobles pescadores
¡Ay!...¡Este mar! Ensortijado por el viento…
¡ Y desmayado despuésen varios surcos!
