Hechura de sus manos - Pablo Cirujeda - E-Book

Hechura de sus manos E-Book

Pablo Cirujeda

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Beschreibung

Pablo Cirujeda, sacerdote y médico, parte del libro del Génesis, de su propia experiencia de convivencia y acompañamiento de muchas personas en el contexto pastoral y misionero, y de los conocimientos actuales de las ciencias naturales y de la psicología para compartir la parte más positiva del ser humano. A través de breves y cuidadas reflexiones, Hechura de sus manos acompaña al lector hacia un acercamiento a Dios, utilizando como elemento de conexión los valores y virtudes que el Creador otorgó a sus amadas creaciones.

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Seitenzahl: 41

Veröffentlichungsjahr: 2022

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PABLO CIRUJEDA

Una lectura del Génesis desde la Ciencia

ÍNDICE

I.Creados en el tiempo

II. Creados hombre y mujer, mujer y hombre

III. Creadores a su imagen y semejanza

IV. Creados para dominar

V. Conocedores del bien y del mal

VI. Capaces también... para el mal

VII. Creados en la caducidad

© SAN PABLO 2022 (Protasio Gómez, 11-15. 28027 Madrid)

Tel. 917 425 113 - Fax 917 425 723

E-mail: [email protected] - www.sanpablo.es

© Pablo Cirujeda 2022

Distribución: SAN PABLO. División Comercial

Resina, 1. 28021 Madrid

Tel. 917 987 375 - Fax 915 052 050

E-mail: [email protected]

ISBN: 978-84-285-6340-6

Depósito legal: M. 14.945-2022

Impreso en LiberDigital

Printed in Spain. Impreso en España

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio sin permiso previo y por escrito del editor, salvo excepción prevista por la ley. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la Ley de propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal). Si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos –www.conlicencia.com).

«Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas» (Ef 2,10).

Estas reflexiones sobre el ser humano nacen a partir de los relatos de la creación del Génesis, como también de la experiencia de convivencia y acompañamiento de muchas personas en el contexto pastoral y misionero, y de los conocimientos actuales de las ciencias naturales y de la psicología. Parten del convencimiento de que todo ser humano es capaz de reflejar, desde la libertad, la bondad y la belleza de su Creador, de las que es portador.

Pablo Cirujeda, 2014-2018

I.Creados en el tiempo

«Dijo Dios: «Que exista la luz». Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de la tiniebla: llamó Dios a la luz “día”, y a la tiniebla “noche”. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero» (Gén 1,3-5).

En el antiguo relato del Génesis se sitúa, en el primer día de la creación, la separación del día y de la noche. Se introduce así, como primer elemento que ordena «el caos y las tinieblas», el tiempo, expresado como ritmo diario: el día, la tarde, la noche y la mañana. Antes incluso que los astros, lo primero que crea Dios es el tiempo. El tiempo, la historia, será quien ponga orden en el mundo creado. Y toda la creación estará regida, ineludiblemente, por el tiempo.

Custodiar la creación, por lo tanto, empezaría por aprender a entender y respetar sus ritmos, sus tiempos, y sus edades. La ciencia moderna ha avanzado muchísimo en su conocimiento de los tiempos del universo, desde su origen descrito en las teorías del Big Bang, hasta la descripción detallada de las edades de nuestra galaxia, de nuestro sistema solar, y particularmente de nuestro planeta. Es este conocimiento el que nos permite comprender el origen de las capas geológicas que se abren como un abanico en las cordilleras montañosas, mostrándonos las entrañas de nuestra tierra, y hace posible que podamos leer en ellas la superposición de fondos marinos, desiertos, explosiones volcánicas y bosques tropicales, unos convertidos en piedras y otros en hulla o, en ocasiones, en bolsas de petróleo. ¡Millones de años de historia al alcance de nuestros ojos!

Solo conociendo y respetando las leyes del tiempo podemos entender el mundo creado, y el origen de la maravillosa diversidad de nuestro planeta. Contemplar la vida que nos rodea nos remite siempre a las huellas que el tiempo ha dejado en la misma: el oxígeno que respiramos es el legado que nos ha dejado el mundo vegetal como producto residual de cientos de millones de años de fotosíntesis, y los pingüinos, las focas o los delfines nos cuentan historias de aves y de mamíferos que regresaron a la vida en el mar después de haber conquistado en épocas muy anteriores la tierra firme como anfibios.

Nuestro propio cuerpo humano está lleno de estas huellas que ha dejado la evolución en nosotros: nuestro esqueleto todavía está acabando de adaptarse al cambio que supuso incorporarnos y caminar sobre dos piernas, mientras que el apéndice de nuestro intestino nos recuerda una época en que dicha estructura, camino ahora de la desaparición, cumplía una función digestiva. De nuevo, hay que conocer las dinámicas del fluir del tiempo para poder entender el presente de nuestra vida biológica.