Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
El camino de la vida genera preguntas que suelen subestimarse porque se las considera inútiles o poco productivas, pero que guardan, sin embargo, un tesoro de enseñanzas. ¿Alguna vez te has preguntado por qué llueve, por qué tenemos que trabajar o por qué hay tantos idiomas en el mundo? Este libro plantea estas y varias preguntas más, las cuales trata de responder de una manera simple, apelando a la cita bíblica que corresponda. Este libro nos recuerda que la Biblia no es un conjunto de escritos reunidos al azar, sino la palabra precisa de Dios. En ella encontraremos todas las respuestas a nuestras dudas si sabemos buscar con paciencia y con el espíritu abierto a sus revelaciones. Como dice el autor, solo a través del conocimiento de la palabra de Dios podremos estar preparados y alertas para no caer en las garras de Satanás, que acecha siempre.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 81
Veröffentlichungsjahr: 2022
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
La respuesta
Profeta Johnny
Profeta Johnny
La respuesta / Profeta Johnny. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Tercero en Discordia, 2022.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-8971-24-7
1. Religión Cristiana. 2. Espiritualidad Cristiana. 3. Biblia. I. Título.
CDD 220.07
No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor.
ISBN 978-987-8971-24-7
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723.
Agradecimientos
Agradezco a Dios, primeramente, por darme el privilegio de conocerle y pertenecer a él, quien ha inspirado la idea de este libro. A mi esposa Valen, por apoyarme incondicionalmente y estar a mi lado siempre. A mi padre, el Pastor Héctor Ferreyra, que Dios lo tenga en la Gloria. Un día me reuniré con él otra vez. A mi madre, la Pastora Anny Danielle, por las incontables experiencias en presencia de Dios y palabras de Dios dadas a mi vida. A la Iglesia Catedral De Milagros, de Entre Ríos, Argentina. Iglesia a la que pertenezco y en la que me formé como creyente en Dios. Y a todos nuestros amigos que oran por nosotros y nos bendicen día a día. A todos ustedes, gracias.
Índice
Prólogo¿Por qué llueve?¿Por qué morimos?
¿Por qué debemos trabajar?
¿Por qué hay tantosidiomas en el mundo?
¿Por qué los judíos no aceptaron a Jesús en tiempos bíblicos ni lo aceptan hoy en día?
¿Por qué se sacrificaban animales en el Antiguo Testamento?
¿Por qué a Jesús se le llama el Cordero de Dios?¿Por qué se llama Jehová de los ejércitos? ¿Qué significa la palabra diablo? ¿Qué significa la palabra Satanás? ¿Por qué muchas de las palabras bíblicas son en griego?¿Cuál es la diferencia entre pecado, transgresión e iniquidad? ¿Qué significa la palabra transgresión?¿Qué significa la palabra iniquidad?¿Por qué el Espíritu Santo vino con muchas lenguas?¿Qué significa la palabra iglesia?¿Por qué Jesús llevó una corona de espinas?¿Por qué los judíos y los samaritanos no se trataban entre sí?¿Por qué solamente los levitas eran los sacerdotes en el Antiguo Testamento?¿Por qué Moisés no entró en la tierra prometida?¿Por qué Jesús era tan confrontado por los fariseos y por qué los confrontaba él a ellos?¿Por qué muchas veces Dios no nos da lo que queremos?¿Por qué terminará el mundo? ¿Por qué en la Biblia hay tantas genealogías?¿Por qué otro nombre?¿Por qué cerdos?¿Por qué siete?¿Por qué Jesús usaba términos de campo?¿Por qué Dios nos creó? Conclusión
Prólogo
¡Muy a menudo en la vida cotidiana nos hacemos muchas preguntas!
Alguien dijo una vez: “¡Si yo tuviera todas las respuestas, ya estaría en el cielo!“. Significa que siempre, mientras estemos en esta tierra, tendremos preguntas que hacernos, enigmas que no entenderemos, situaciones que no podemos entender o resolver.
En este libro trataré de explicar con un fundamento bíblico el PORQUÉ de muchas cosas. A lo largo de mi vida en Dios, he conocido la presencia del Señor de una manera maravillosa y profunda. He sido privilegiado de escucharlo a ÉL y de recibir millones de experiencias que me han marcado el corazón y han logrado hacerme avanzar en mi vida espiritual y natural. Pero también he explorado en interminables horas la Biblia, la palabra de DIOS, y en esos viajes espirituales de aventura bíblica, he aprendido muchas cosas de la existencia que están en su gloriosa palabra. ¡Y muchas de mis dudas se han aclarado, simplemente por leer con profundidad la palabra del Señor!
El mundo pide respuestas, y aun dentro de la iglesia hay gente, pueblo de Dios, que necesita respuestas y que no entiende muchas cosas.
En estas páginas mostraré 28 respuestas existenciales que le ayudarán a comprender mejor muchas incógnitas de la vida que quizás hasta el día de hoy usted no había comprendido. Y le garantizo que no volverá a ser igual: adorará a Dios con un
entendimiento mayor porque él es el Señor de la gloria y tiene todas las respuestas para todo en nuestras vidas.
Porque Dios es el Dios de toda la tierra. Cantad con inteligencia. (Salmos 47:7)
¿Por qué llueve?
La primera pregunta que responderé es: ¿por qué llueve? La hermosa experiencia de la lluvia cayendo sobre la tierra en una preciosa tarde gris para muchos es un placer existencial, pero ¿cuál es la razón de la lluvia? La Biblia dice que cuando comenzó a existir la tierra no llovía, sino que solo descendía un vapor que regaba las plantas aun cuando el hombre no existía; y luego en el jardín del Edén, cuando habitaban los primeros hombres la tierra, no llovía, sino que solo descendía del cielo un vapor.
Porque Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. (Génesis 2:6)
Como podemos ver aquí, no llovía desde el principio; por lo tanto, la pregunta sigue siendo por qué llueve. La respuesta es: por la maldad del hombre. Cuando la raza humana pecó, Dios decidió exterminar a todo el mundo con un diluvio en los días de Noé, y en esa historia vemos por primera vez la lluvia.
Porque pasados siete días yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches y raeré sobre la faz de la tierra todo ser viviente que hice. (Génesis 7:4)
Aquí podemos ver que la primera lluvia de la historia fue debido a que Dios quiso destruir el mundo a causa del pecado. Sin embargo, como Noé fue justo delante de Dios, se salvó la raza humana hasta hoy. Pero, como recordatorio, el Señor permitió que siguiese lloviendo hasta el presente. De todas maneras, ya no debemos temer la destrucción del mundo, porque el Señor, como señal, prometió que cada vez que lloviera se vería el arco en las nubes, lo cual nos recuerda que jamás ÉL volverá a destruir el mundo con agua. Por esa razón, hasta el día de hoy nosotros podemos disfrutar de una preciosa lluvia de verano, que es bendición sobre las cosechas del campo y sobre toda la tierra.
¿Por qué morimos?
Todos en la vida hemos experimentado o experimentaremos la pérdida de un ser querido. Es muy doloroso y triste tal desprendimiento, y no hay remedio que pueda frenar el curso de la vida que es la muerte.
Alguien dijo: “LA MUERTE ES PARTE DE LA VIDA”, y aunque sea paradójico es cien por ciento real. Más allá de perder a un ser querido, debemos también saber y aceptar que todos alguna vez nos iremos de esta tierra, sin importar quién sea el ser humano: el presidente de una nación, un artista famoso, un deportista, un empleado doméstico, un pastor o aun un mendigo en la calle, todos mueren, han muerto y morirán algún día. Por lo tanto, la pregunta es: ¿por qué morimos? ¿Por qué no somos eternos y nos ahorramos el disgusto de sufrir pérdidas o envejecer? La respuesta a esta pregunta es que al principio SÍ éramos eternos, pero, por causa del pecado del hombre, Dios decidió que naceríamos y moriríamos.
Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres y al polvo volverás. (Génesis 3:19)
Aquí el Señor le dice a Adán: “polvo eres y al polvo volverás”. Esto significa que, así como nació, debe volver a la tierra, debe morir. Y no es casualidad que cuando alguien muere lo sepultamos bajo tierra; recuerde: polvo eres y al polvo volverás. Todos volvemos a la tierra de donde fuimos hechos, porque Dios lo decretó así debido a la desobediencia del hombre.
Pero gracias debemos darle al Señor porque, aunque nuestro cuerpo vuelva al polvo y aunque nosotros en cuerpo muramos, viviremos eternamente en el cielo, porque lo que muere es nuestra carne, MAS NUESTRO ESPÍRITU, QUE VIVE DENTRO NUESTRO, ES LO QUE VIVE PARA SIEMPRE Y JAMÁS MORIRÁ.
¿Por qué debemos trabajar?
¡”El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”, dice la oración modelo de Jesús!
Pero también hay un dicho popular que dice: “el pan hay que ganarlo todos los días”, y es a través del trabajo.
¡Qué bueno sería obtener las bendiciones sin trabajar; qué agradable sería que a nadie le faltara nada sin ni siquiera un esfuerzo! Pero, lamentablemente, se debe trabajar para obtener el sustento de cada día. La pregunta es: ¿por qué debemos trabajar?, ¿por qué no todo es gratis? Esta es una gran pregunta, y la respuesta es la siguiente: DEBIDO AL PECADO DEL HOMBRE.
Adán y Eva, los primeros hombres que habitaban el jardín del Edén, no debían trabajar para ganar su sustento económico; todo estaba ahí en el huerto del Edén; solo debían extender la mano y tomar cualquier fruto que ellos quisieran y todo era gratis para ellos. Tú me puedes decir: “un momento…, la Biblia dice que Dios envió a Adán a trabajar y arar la tierra”. Sí, claro, pero no era para ganarse el pan, sino simplemente para mantener un orden y la administración del huerto; no había necesidad de trabajar para poder comer. Dios nunca les dijo a Adán y Eva: “trabajen y yo les daré de comer”; solo les dijo: “pueden comer de cualquier árbol, de cualquier fruto”.
Y mandó Jehová al hombre diciendo de todo árbol del huerto podrás comer. (Genesis 2:16)
