Los siete contra Tebas - Esquilo de Eleusis - E-Book

Los siete contra Tebas E-Book

Esquilo de Eleusis

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Beschreibung

Esquilo (h. 525-456 a. C.) es el autor más antiguo del que conservamos tragedias completas. Además de dramaturgo, fue también soldado en una época difícil para Atenas y participó en algunos de los combates determinantes de las Guerras Médicas. Esa experiencia personal emerge con fuerza en una pieza de trasfondo bélico como Los siete contra Tebas. Situada en el tiempo mítico justo antes de la Antígona de Sófocles, Los siete contra Tebas narra el asedio de la ciudad defendida por Eteocles ante el ataque de su hermano Polinices y sus aliados de Argos. Esquilo despliega en esta obra sorprendentemente realista un conflicto entre hermanos que se ve enriquecido con una adversidad superior: la de una ciudad que teme la derrota y sus terribles consecuencias. Quizá fue eso lo que convirtió a Los siete contra Tebas en una de las tragedias favoritas de sus contemporáneos.

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Seitenzahl: 91

Veröffentlichungsjahr: 2025

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Índice

PRÓLOGO

BIBLIOGRAFÍA

LOS SIETE CONTRA TEBAS

NOTAS

Volumen original: Biblioteca Clásica Gredos, 97.

Asesor de la colección: Luis Unceta Gómez.

© del prólogo: Araceli Striano Corrochano, 2025.

© de la traducción y las notas: Bernardo Perea Morales.

© de esta edición: RBA Libros y Publicaciones, S. L. U., 2025

Avda. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.

www.rbalibros.com

Primera edición en libro electrónico: noviembre de 2025

REF.: GEBO731

ISBN: 979-13-8789-620-1

Composición digital: www.acatia.es

Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito del editor cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra, que será sometida a las sanciones establecidas por la ley. Pueden dirigirse a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesitan fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47). Todos los derechos reservados.

PRÓLOGO

por

ARACELI STRIANO CORROCHANO

1. ESQUILO, EL PRIMER TRAGEDIÓGRAFO

Poco se sabe de las vidas de Esquilo, Sófocles y Eurípides, los tres grandes trágicos de la antigua Grecia. Los datos más fiables proceden de lo que se dice de ellos en la obra de otros autores griegos cercanos en el tiempo. Por ejemplo, Esquilo y Eurípides se convierten en personajes de ficción en la comedia Las ranas de Aristófanes, lo que nos da la gran oportunidad de conocer al menos cuál era la visión —un tanto distorsionada, naturalmente— de sus compatriotas sobre ambos poetas. Las demás noticias sobre Esquilo nos han llegado a través de Vida de Esquilo, un texto anónimo que encabeza la edición de sus tragedias en uno de los códices que nos las transmiten, y de alguna entrada de la enciclopedia bizantina Suda.

Los relatos de las vidas de poetas tan emblemáticos y conocidos suelen estar salpicados de anécdotas inverosímiles, frecuentes en estos casos. Por ejemplo, en Vida de Esquilo se recoge una que tuvo mucho éxito y que se repite en distintos autores de época romana —Eliano (siglos II-III d. C.), Valerio Máximo (siglo I d. C.) y hasta el propio Plinio el Viejo en su Historia Natural— y en la Suda, según la cual Esquilo murió al caerle en la cabeza una tortuga que un águila soltó de sus garras en pleno vuelo.

Otro de los datos biográficos sospechosos es una casualidad, probablemente inventada, que relaciona las vidas de los tres poetas trágicos con la famosa batalla naval de Salamina en la que los griegos vencieron a los persas. Según la tradición, Esquilo participó como soldado en la batalla, Sófocles formó parte del coro que celebró la victoria y Eurípides nació el día en el que tuvo lugar. Seguramente es una invención, pero con visos de verosimilitud al menos en el caso de Esquilo, cuyo vívido relato de la batalla naval en su tragedia Los persas podría corroborar la noticia.

Por lo demás, se sabe que Esquilo nació en Eleusis, localidad cercana a Atenas, en el año 525 a. C. y que murió en la ciudad siciliana de Gela en el año 456 a. C., adonde había acudido invitado por el tirano Hierón I. Del poeta ha trascendido a través de Pausanias (I 15, 5) y de Ateneo (627c) que, al parecer, quiso que en su epitafio se mencionara únicamente su presencia en la batalla de Maratón y que no hubiera ninguna referencia a su condición de tragediógrafo. El supuesto epitafio viene recogido en Vida de Esquilo y, en traducción de Manuel Fernández Galiano, dice así:

Este sepulcro de Gela la rica en cereales

contiene a Esquilo, el hijo de Euforión, ateniense.

De su eximio valor hablarán Maratón y su bosque

y el cabelludo medo, que le conocen bien.

2. CONTEXTO HISTÓRICO DE LA TRAGEDIA

La tragedia es un género nacido en Atenas e íntimamente ligado a la democracia. Tras el enfrentamiento con los persas, la región ateniense vive un momento de esplendor económico, cultural y político; son los cincuenta años posteriores a las guerras médicas, la llamada pentecontecia, un período de paz que dura hasta la guerra del Peloponeso en la que Esparta y sus aliados vencen a Atenas después de unos años terribles que empobrecieron a todos los contendientes.

Las obras de teatro que conservamos completas fueron representadas cada año desde el 472 a. C., ocho años después de la victoria sobre los persas en Salamina, hasta el 401 a. C., tres años después de la derrota de los atenienses en la guerra del Peloponeso. Los siete contra Tebas se escenifica en los inicios del período de esplendor ateniense, en el año 467 a. C. Las bases de la democracia habían sido introducidas por Clístenes unos años antes, en el 507 a. C. En el año 478 a. C., se creó la liga de Delos, la alianza marítima de los griegos, para estar siempre preparados ante cualquier ataque del Imperio persa. Al frente de la liga, Atenas consolidó su poder marítimo. En política interior, el poder de los aristócratas atenienses estaba cada vez más limitado. Unos años después, en el 461 a. C., Pericles se convierte en el político más influyente de la ciudad.

El retrato que Esquilo hace en Los siete contra Tebas del rey de Tebas, Eteocles, protagonista de la obra, como un hombre prudente, que sabe manejar de la ciudad, se inscribe en este contexto político. La salvación final de la ciudad, aun después de la muerte de su rey, responde a la misma ideología: una ciudad no depende de una única persona y puede sobrevivir sin ella. Lo importante es el conjunto de los ciudadanos que la conforman.

3. LOS SIETE CONTRA TEBAS

La pieza fue presentada en el festival de las fiestas Dionisias urbanas de Atenas que tenían lugar en la ciudad a lo largo de cinco días entre los meses de marzo y abril, es decir, en primavera, en un momento en el que acudirían a la ciudad visitantes de todas partes, atraídos por el buen tiempo y por el festival teatral. Se trataba de un concurso al que se presentaban tres tragediógrafos con tres tragedias y un drama satírico (en el que el coro estaba formado por sátiros) cada uno, y cinco comediógrafos con una comedia por competidor.

Esquilo presentó Los siete contra Tebas en el año 467 a. C., dentro de una trilogía precedida de otras dos obras de las que únicamente conservamos los títulos: Layo y Edipo. El drama satírico que las acompañaba se titulaba La esfinge. De ello se deduce claramente que las piezas formaban parte de un conjunto temático homogéneo que giraba en torno al mito de Edipo y de la saga de la casa real tebana a lo largo de tres generaciones. El éxito obtenido por el poeta hizo que se llevara el primer premio en esa ocasión.

4. LA SAGA DE EDIPO EN LAS TRAGEDIAS DE ESQUILO, SÓFOCLES Y EURÍPIDES

Esquilo debió de desarrollar la historia completa de la saga de Edipo en las tres tragedias que presentó a concurso en 467 a. C., pero no sabemos en qué términos lo hizo exactamente. Por ello, al ser la última de la trilogía, no se dice en Los siete contra Tebas cuál fue el origen del enfrentamiento entre Eteocles y Polinices, pues la tragedia comienza cuando ya se ha producido. Tampoco quedan claros los motivos por los que Edipo ha lanzado previamente maldiciones contra sus dos hijos varones.

Sófocles y Eurípides a su vez compusieron distintas obras basadas en la misma saga tebana, de tal manera que los hechos que anteceden a los narrados en Los siete contra Tebas los encontramos en las tragedias de Sófocles Edipo Rey y Edipo en Colono, y su continuación en Antígona. Eurípides, por su parte, retoma el argumento de Los siete contra Tebas y nos da su propia versión en Las fenicias. Sabemos que las historias que cuentan los mitos no son inmutables, sino más bien maleables, como resultado de una tradición basada en distintas fuentes transmitidas de forma oral y escrita, y a Eurípides le gustaba innovar el relato del mito. Lo hace muy claramente en Medea y Electra, por mencionar dos casos muy conocidos. De la comparación entre Los siete contra Tebas y Las fenicias se constata, por una parte, que un poeta trágico puede modificar y abordar de distintas formas un mismo mito y, por otra, que cada tragedia es hija de su tiempo, refleja la evolución del género teatral y el contexto político y cultural en el que se desarrolla.

La última parte de la historia de la saga, después de la muerte de los hermanos, se retoma en Las suplicantes de Eurípides. En esta tragedia, las madres de los héroes muertos en Tebas reclaman sus cadáveres a Creonte, rey de la ciudad, pero este se niega a entregarlos. Ellas acuden a Atenas y pretenden que el rey Teseo interceda por ellas para conseguir su objetivo.

El mito de la familia real tebana es bien conocido: empieza con Edipo, hijo de los reyes de Tebas, Layo y Yocasta. Un oráculo había avisado a Layo de que su hijo lo mataría, por lo que, cuando lo tuvo, contraviniendo imprudentemente la advertencia recibida, lo abandonó en lugar de matarlo. El niño fue recogido por un pastor y adoptado por Pólibo, rey de Corinto. Con el tiempo, Edipo, queriendo conocer sus orígenes, se dirigió a Tebas y, en una encrucijada, mató a su padre sin saber que lo era. Más tarde, se casó con la reina de Tebas, su propia madre, sin ser consciente de ello, tras haber solucionado el enigma de una esfinge que mantenía aterrorizada a su población. Con Yocasta tuvo cuatro hijos, dos varones, Eteocles y Polinices, y dos mujeres, Ismene y Antígona. La terrible tragedia final de la saga se desencadena en los dramas mencionados cuando se desvela todo.

5. EL ARGUMENTO DE LOS SIETE CONTRA TEBAS

Al margen del relato mítico en sí mismo, el argumento subyacente de la tragedia es doble. Por una parte, se pone de manifiesto el difícil equilibrio entre la responsabilidad de los hombres con respecto a sus actos, y su capacidad de elegir y adoptar decisiones frente al destino establecido por los dioses. Eteocles tiene muy asumida su manera de actuar para proteger la ciudad, de modo que, en el momento en el que el mensajero le informa de que su propio hermano, Polinices, atacará una de las siete puertas de la ciudad, no lo duda y decide ser él quien acuda a esa entrada y luche contra él. Cumple de este modo con el destino marcado según el cual los dos hermanos habrán de morir luchando entre ellos. La tensión entre ambos parámetros se resuelve magistralmente. Los espectadores entienden que esta decisión implica su muerte, pero, a la vez, que el rey no puede renunciar a enfrentarse a su propio hermano. Ambos son los protagonistas de la historia y los responsables de que la ciudad se encuentre en esta situación.