Plegarias en penumbra - Gabriel Barrella Rosa - E-Book

Plegarias en penumbra E-Book

Gabriel Barrella Rosa

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Beschreibung

Plegarias en penumbra está cargado de versos libres sin dejar completamente de lado los poemas clásicos. La reflexión pasa en este caso por la vida y la muerte, las dudas existenciales, la religión, los creyentes, los ateos. El ser humano no tiene la capacidad de discernir sobre la existencia de dios. La fe de los creyentes lo define. Así, los que tienen fe positiva estarán seguros de que dios existe, y los de fe negativa, los ateos, lo negarán. La religión es una prueba humana que no resuelve el problema anterior, pero sí complica la existencia terrenal.

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Seitenzahl: 62

Veröffentlichungsjahr: 2022

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PLEGARIAS EN PENUMBRA

Gabriel Barrella Rosa

© Gabriel Barrella Rosa

© Plegarias en penumbra

Cubierta: Humberto Lopardo Brega

Marzo de 2022

ISBN papel: 978-84-685-6547-7 ISBN ePub: 978-84-685-6546-0

Editado por Bubok Publishing S.L.

[email protected]

Tel: 912904490

C/Vizcaya, 6

28045 Madrid

Reservados todos los derechos. Salvo excepción prevista por la ley, no se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otros) sin autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. La infracción de dichos derechos conlleva sanciones legales y puede constituir un delito contra la propiedad intelectual.

Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47).

Quizás un día cualquiera

podré volver a rezar,

entre dudas y creencias

elevar, o descender

alguna oración profunda.

Seguro que mis plegarias

estén ausentes de fe,

pero repletas de esperanza.

Índice

I

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

XI

XII

XIII

XIV

XV

XVI

XVII

XVIII

XIX

XX

XXI

XXII

XXIII

XXIV

XXV

XXVI

XXVII

XXVIII

XIX

XXX

XXXI

XXXII

XXXIII

XXXIV

XXXV

XXXVI

XXXVII

XXXVIII

XXXIX

XL

XLI

XLII

XLIII

XLIV

XLV

XLVI

XLVII

XLVIII

XLIX

L

LI

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LIV

LV

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LXI

LXII

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LXIV

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LXVI

LXVII

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LXXX

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XC

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XCVIII

XCIX

C

CI

CII

CIII

CIV

CV

CVI

CVII

CVIII

CIX

CX

CXI

CXII

I

Sobre las nubes,

sobre la vida,

sobre la consciencia

aparecen las preguntas,

se escapan las respuestas.

Las razones se evaporan

y las incertidumbres,

que olemos más distantes,

pero casi acariciamos,

solamente ellas

son la realidad.

La única certeza

es cuestionar la evidencia,

la intangible,

la que se resiste a convicciones.

La fe,

bañada en descreimiento,

se pierde en las penumbras,

bajo la consciencia,

bajo la vida,

bajo la tierra.

II

Quisiera tener fuerzas para darte

del dudar, una clase magistral.

Aun sea con pausas, parte a parte,

legar todo mi acervo intelectual.

Si un algo de eso pudiera dejarte

poco de mi odisea cerebral,

no me cierres la chance de enseñarte

lo obtenido en proceso racional.

Me estremece perder el estandarte

de mi amiga claridad conceptual,

que mi mente envejecida descarte

su valorada virtud esencial.

Pero intuyo solamente en qué ayudarte:

la mirada a un camino sinusal,

las armas con las que puedas forjarte

tu propio crecimiento personal.

Y no esperes que yo pueda legarte

ni un fragmento de instrucción clerical,

solo ansío ayudar a cuestionarte

todo dogma que sea radical.

III

Ese dios extorsivo, que enajenó mi infancia,

confinando ideales entre difusas cotas,

parece postular con energías remotas

su forzada escolta, tan solo a pura constancia.

La energía del débil, inyectada en doctrina,

recluye los talentos en simuladas trenas,

sometiendo albedríos a tan forzadas penas,

y con sutileza embosca al que incauto camina.

Gurúes y chamanes, maestros y mentores,

definen los caminos, hacia donde marchar,

imponen tiesas sanciones para socavar

los mediocres cerebros, aunque ufanos doctores.

Los eruditos profetas que al dios como llamen,

le endilgan poderes y volición de censura,

le asignan cruel rigor a su arredrante figura

y lo invisten fiscal para su sádico examen.

Los evangelios construyen sus dioses con normas,

un credo que componga algún camino sagrado

que el hombre perpetúa yendo atrás de un cayado

que lo manifieste libre, a pesar de sus cormas.

No es Dios que extorsiona, ni quien encepa la mente,

ni es el que juzga o recluta a los fieles devotos,

tal vez sea el hombre, quien tras sus fines ignotos,

arengue toda su grey con empeño obsecuente.

IV

A mis sueños

solo yo les miento,

les dibujo alas,

les borro los baches,

les pinto colores,

les prendo la luz…

En mis sueños

me robo los días,

escondo las noches,

barriendo las estrellas

me bebo los colores,

aspirando el sol...

Por mis sueños

no vivo dormido

ni duermo la vida,

despierto a fragancias

tempranas y tibias

que abrigan mi paz…

De mis sueños

guardo sus pestañas,

despliego las formas,

altero contornos,

difumino líneas

sin trazo ni perfil…

Desde mis sueños

diseño alegrías,

sin remordimiento

apelo a fantasías

que no disimulen,

pero adornen la verdad…

Entre mis sueños

falsifico cicatrices

de heridas abiertas,

conforto mi angustia

mientras surzo recuerdos,

les remiendo su red…

Bajo mis sueños

no acoto los logros

ni freno mis ansias,

germino ilusiones

coloridas y eternas,

sin diablo, sin dios…

Contra mis sueños

los miedos me abrazan

quizá compitiendo,

los sueños, sus alas,

el miedo, sus trampas,

la opresión, la libertad…

V

Mi vida fue tan cierta.

Nadie puede cuestionarlo.

Eso se llama evidencia.

Las preguntas sin respuesta

alimentan la vida,

le dan sentido.

Dios es expectativa,

un guerrero bravío,

imbatible y perfecto.

Soluciones seguras

que por sí, no aparecen,

decisiones viciadas

por confiadas razones.

El protector que vigila,

el celador que castiga

pero siempre cumple

lo que prometió.

¡Nada!

VI

Una trémula voz florece insondable

de lo profundo de mi nublada mente,

golpeando mi conciencia locamente

como cincel persistente insoslayable.

No despierta en mi sustancia una canción.

¡Sí, dibuja en mi garganta un alarido!

Es el miedo que hoy aflora repetido,

es la traba que cuestiona mi visión.

Y el reclamo que se impone con abuso

no encuentra algún eco en mis coros internos,

la sufrida afrenta a mis egos eternos

que cruel castiga mi fe casi en desuso.

Si hubiera un algo que alcance la razón

bastaría con su éxito, mi cordura,

lucharía cual ser vivo sin postura

alcanzando plena y límpida adhesión.

VII

La furia del futuro,

la ceguera del tiempo,

la verborrágica voz del viento

me coaccionan a enfrentarte

a verte como alguien diferente.

La paz de la experiencia,

el sosiego de los años,

la mesurada voz de la conciencia

me piden que te entienda

que no te juzgue duramente.

Sé justo, pero no complaciente,

pide aclaraciones, razones,

perdona los errores

pero nunca

perdones renunciamientos,

claudicaciones.

Y ahora enfrentado a ti

te reconozco,

te compadezco y te admiro

sin lamentos,

sin tiempo para culpas,

sin escape para excusas.

Tú y yo sabemos

quien eres,

yo y tú sabemos

quien soy.

VIII

Mi bautismo es la duda de la fe de los míos

que se fue escurriendo calmo al plasmar mi vivencia

voy a buscar la disyuntiva libre en esencia

de alejar o absorber los pensamientos impíos.

Mi biblia es el manual de una mente bien abierta

que no ha de cerrar las puertas a ningún acceso

a cada uno sólo le vale exprimir su seso

con el fin de tener alternativa más cierta.

Mi comunión no es más que convivir con la gente

destinatario final de designios divinos

tantas veces relegada a recorrer caminos

nada más para servir a ese dios excluyente.

Mi plegaria trasunta el ruego a mi sacrificio,

recordar cada instante no hay lugar al afloje,

ya que el solo distenderse tal vez desaloje

el camino al deseo que uno vio más propicio.

Mi misa es la dicha de compartir con mis pares

todo eso tan perfecto, lo excelente, lo bueno

tanto lo mío, como lo de todos, lo ajeno

así como las risas, los tedios, los pesares.

Mi religión es mi conducta, ya justa o errada

regida por fundamentos rígidos, flexibles