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"Tú Nunca Estarás Solo" del autor Bud Wright, es el primer volumen de la Colección Legado, y se ha convertido en un libro de bastante alcance por tratar sobre cosas específicas referentes a la relación personal del hombre con Dios y con las personas, trayendo maravillosas verdades sobre usted nunca estar solo. En los Estados Unidos, en la década de 1970, el pastor Bud pasó por algunos momentos de decepciones que resultaron en sentimientos de soledad para él, y el Señor le recordó las palabras de Jesús: "Estaré con vosotros todos los días". Estas palabras cambiaron su vida por completo, y ésta fue una de las historias más presentes en sus predicaciones. Él siempre enseñaba acerca de considerar la presencia de Dios en nuestra vida en vez de oír los pensamientos y voces engañosas que dicen que estamos solos y que no somos amados. Estas enseñanzas se reunieron en esta edición de la Colección Legado a partir de compilaciones de predicaciones del Pr. Bud Wright.
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Seitenzahl: 39
Veröffentlichungsjahr: 2016
Presentación
Me siento privilegiado por el reto que me ha llegado por medio del Ministerio Verbo da Vida y de Rhema Brasil Publicações, el de compilar mensajes del apóstol Bud Wright y transformarlos en libros, con el fin de mantenerlos vivos para las siguientes generaciones.
Junto a un maravilloso equipo de hermanos que me ayudan, hemos tenido el honor de oír innúmeros mensajes del apóstol Bud con la responsabilidad de ser fieles en las transcripciones de cada una de ellas. Uno de nuestros objetivos es que todos aquellos que, alguna vez, ya lo vieron o escucharon predicar la Palabra de Dios puedan al menos recordar su manera de hablar y su voz al leer estas obras. Que cada libro retrate a su manera tan simple de enseñar verdades tan profundas.
Es impactante ver que durante sus treinta años de ministerio en Brasil, el pastor Bud haya guardado su fe y perseverado en enseñar las mismas cosas. Mensajes de los años 80 son muy similares a los de veinte años después sobre la misma temática. Él conservó la visión y fue fiel en transmitir la Palabra de Dios para rescatar a miles y miles de brasileños.
Nuestro deseo es que los lectores sean ricamente bendecidos con cada libro de esta serie y reciban ese legado como hijos atentos a las instrucciones de su amoroso padre.
Perilo Borba
Coordinador de Comunicación del
Ministerio Verbo da Vida
Prefacio
Suelo decir que la vida del Pastor Bud era en sí misma una gran prédica para mí y para todos aquellos que, de alguna manera, pudieron compartir su vida con él. Aun sin utilizar las palabras, podría inspirarnos a vivir por fe.
Su vida le daba respaldo a sus palabras, y por ello, cuando él las decía, eran tan fuertes. Mi deseo era que tuviéramos lanzado esos libros con transcripciones de sus mensajes mientras él aún estaba entre nosotros, pero, infelizmente, no fue posible. Me siento muy contento de que lo hayamos logrado ahora, y sé que serán muchos los frutos de ese trabajo, así como fueron incontables los frutos de su ministerio en Brasil. Mi familia y yo somos, sin dudas, algunos de ellos.
Tú nunca estarás soloes un grande y poderoso mensaje de alguien que entendía mucho del tema. El pastor Bud vivía consciente de la presencia de Dios y nos ha enseñado a declarar continuamente: «Gracias, Señor», considerando siempre la presencia de Aquél que habita en nosotros. No hay palabras para describir cuánto debemos practicar esa declaración que ha fortalecido nuestra fe y traído más temor respecto a nuestros errores, y nos ha llenado el Espíritu.
No importaba dónde estuviera el pastor Bud: aquellos que estaban a su alrededor lo escucharon en algún momento hablar con el Señor y agradecer por algo. Él tenía una vida de oración sin ceremonias. Una vez, me dijo: «Guto, en cuanto Dios sea real para ti, más será Él real para su pueblo». Deseo que al leer este libro y practicar sus instrucciones, Dios sea más real para ti también.
Ap. Guto Emery
Presidente del Ministerio Verbo da Vida
Capítulo 1
Dios me reprendió
Una vez, luego de haber pasado por algunas circunstancias y haberme desilusionado de algunas personas, cuando aún estaba en mi primera iglesia en los EE.UU., empecé a llorar y elevé una oración a Dios: «Señor, estoy aquí tan solo. Todo el mundo está en contra de mí. Todos me han abandonado».
Yo estaba llorando, orando al Señor. Hoy, muchas veces aún lloro cuando estoy orando inspirado, pero antes de tener más conocimiento de la Palabra de Dios, yo lloraba por autocompasión; sin embargo, ya no lo hago. Mi llanto ahora es de alegría y gratitud por lo que Dios hizo por mí.
Gracias a Dios por la paciencia que Él tiene con cada uno de nosotros. Justo después de pronunciar esas palabras buscando que Él me tuviera piedad, noté en mi espíritu una voz suave, que me preguntaba: «¿Cuándo vas a empezar a creer en lo que dice mi Palabra?».
Entonces, pensé: «Yo ya creo en Tu Palabra». Él dijo: «¡No! No estás creyendo en mi Palabra, porque yo dije que nunca estarías solo». ¿Quién tenía razón, el Señor o yo? Obviamente, Él. Dios siempre tiene la razón.
Inmediatamente, el Espíritu Santo me hizo recordar algunos versículos que yo ya conocía, pero en ese entonces no creía en ellos por no estar convencido de que aquellas verdades estaban en mi corazón, y, por tanto, contrariaba a la Palabra.
Veamos qué dijo Jesús:
Mateo 28:20
