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"Al leer el primer escrito de los que conforman este libro, comprendo que la motivación que me llevo a escribir estas experiencias fue la cantidad de preguntas que tenía respecto al sentido de mi vida, preguntas que luego se fueron ampliando al Sentido de la Vida.
La insistente curiosidad por estos temas, terminó convirtiéndose en una verdadera obsesión. Obsesión que me ha impulsado hasta el día de hoy en un afán por descubrir qué hay en la profundidad de aquello que llamamos Vida y su Experiencia.
Más adelante, caí en cuenta que no sólo la Vida y su Experiencia se habían convertido en una inquietud obsesiva, sino también la Muerte y la Trascendencia.
Los escritos que aquí comparto mantienen siempre la misma dinámica, muchas preguntas y pocas respuestas. Desde esas interrogantes comencé este sinuoso viaje. En un desesperado intento por dejarme encontrar por aquello que verdaderamente soy… "
“Un viaje. Un camino”, es su primer libro. Recoge sus primeros escritos y muestra su evolución en el arte de la palabra.
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Veröffentlichungsjahr: 2015
UN VIAJE. UN CAMINO
QUIÉN SOY. HACIA DÓNDE VOY
MARISOL LÓPEZ
EXPERIENCIAS POÉTICAS
© Marisol López A.
Registro de propiedad intelectual Nº 250260
ePub I.S.B.N.: 978-956-7483-50-1
Diseño Portada: Francisco Ruiz-Tagle C.
Producción gráfica: Virtual ediciones
Santiago de Chile
"Al leer el primer escrito de los que conforman este libro, comprendo que la motivación que me llevo a escribir estas experiencias fue la cantidad de preguntas que tenía respecto al sentido de mi vida, preguntas que luego se fueron ampliando al Sentido de la Vida.
La insistente curiosidad por estos temas, terminó convirtiéndose en una verdadera obsesión. Obsesión que me ha impulsado hasta el día de hoy en un afán por descubrir qué hay en la profundidad de aquello que llamamos Vida y su Experiencia.
Más adelante, caí en cuenta que no sólo la Vida y su Experiencia se habían convertido en una inquietud obsesiva, sino también la Muerte y la Trascendencia.
Los escritos que aquí comparto mantienen siempre la misma dinámica, muchas preguntas y pocas respuestas. Desde esas interrogantes comencé este sinuoso viaje. En un desesperado intento por dejarme encontrar por aquello que verdaderamente soy… "
“Un viaje. Un camino”, es su primer libro. Recoge sus primeros escritos y muestra su evolución en el arte de la palabra.
Marisol nos muestra en estas páginas su viaje, su recorrido, su proceso motivado por las preguntas existenciales fundamentales: ¿quién soy? ¿hacia dónde voy?... para poder profundizar en lo que intuye que puede dar sentido a su vida.
Porque la rutina cotidiana la asfixia, le resulta insoportable, la agobia, nuestra autora se resuelve a buscar algo más. Y lo hace sumergiéndose sin censura en sus propias realidades, amparada por el gusto por escribir, por consignar sus verdades poéticas, por dejar trazas de los estados en los que se encuentra o que apenas roza, recintos por los que transita y pequeños hitos que va disponiendo al borde del camino, para que le permitan ubicar el desplazamiento interno que ha hecho mientras suavemente se acerca a su ciudad.
Basándose en la propuesta de El Mensaje de Silo, Marisol avanza desde el sin-sentido hacia las regiones más luminosas, practicando el pedido y el agradecimiento, relacionándose internamente con la figura de su Guía, al tiempo que distingue entre la unidad y la contradicción. Advierte que todo está bien y que puede sentir, pensar y actuar coherentemente, descubriendo incluso fuera de ella, en el mundo, en los demás, las evidencias de Sentido que tanto necesita. Esas señales de lo Sagrado la maravillan, la transportan hacia nuevas regiones de la mente en las que todo adquiere significado, luz y esplendor.
Y sin embargo están allí, presentes como siempre, los estados en los que la mirada se hace externa, en los que el cansancio pesa y todo vuelve a complicarse. Distintas direcciones mentales se abren en ese paisaje interno de quien va procesando. Y la opción por los estados inspirados enfrenta la inercia de tendencias biográficas así como la influencia de un mundo en el que prima la violencia. El ascenso no es fácil... y pese a ello, está a la mano.
Comparte con nosotros sus escritos como un modo de comunicar sus certezas, sus esperanzas, sus arribos a la explanada desde donde una nueva vida es posible. Y al hacerlo, nos deja escuchar esa posibilidad también en nuestro interior.
Pía Figueroa E. Diciembre 2014
Al leer el primer escrito de los que conforman este libro, comprendo que la motivación que me llevo a escribir estas experiencias fue la cantidad de preguntas que tenía respecto al sentido de mi vida, preguntas que luego se fueron ampliando al Sentido de la Vida.
La insistente curiosidad por estos temas, terminó convirtiéndose en una verdadera obsesión. Obsesión que me ha impulsado hasta el día de hoy en un afán por descubrir qué hay en la profundidad de aquello que llamamos Vida y su Experiencia.
Más adelante, caí en cuenta que no sólo la Vida y su Experiencia se habían convertido en una inquietud obsesiva, sino también la Muerte y la Trascendencia.
Los escritos que aquí comparto mantienen siempre la misma dinámica, muchas preguntas y pocas respuestas. Desde esas interrogantes comencé este sinuoso viaje. En un desesperado intento por dejarme encontrar por aquello que verdaderamente soy…
Estas experiencias internas son una cronología de un proceso de búsqueda. Son avances y son también innumerables retrocesos, retrocesos que paradójicamente me impulsan con mayor fuerza a continuar una y otra vez este apasionante viaje.
Es probable que muchos de los sueños, los temores, las angustias, los anhelos y las aspiraciones más profundas que fui descubriendo en este camino, sean reconocidos por quienes lean estas experiencias. Y es que al parecer los seres humanos no somos tan diferentes unos de otros como creemos, aunque insistamos en aquella diferencia que nos hace sentir ilusoriamente distintos y separados.
En este recorrido experimento eso, la des-ilusión de ser diferente al resto y la re-conexión profunda con esos otros que ya no se me aparecen tan lejanos y distintos.
Una complicidad con todos y con todo me ha subyugado…
La necesidad de avanzar juntos superando aquello que nos cierra el futuro, me seduce...
Avanzar hacia esa otra realidad que intuyo, me incita...
Aquella realidad que tienen que ver con la evolución de nuestra conciencia.
Aquella realidad que nos permitirá experimentar el amor y la compasión.
Aquella que superara el sufrimiento y el dolor de la especie humana.
Marisol López A.
Aquí el primer escrito (año 2006).
Desde él arranco en un Camino sin retorno,
donde el aprendizaje no tiene límite…
Avanza mi energía vital con dificultad y mi corazón late lento como si mil años tuviera.
Los registros de este estado son desde el pecho hacia arriba.
Las extremidades solo están ahí y no molestan.
El cuerpo me indica que algo lo está alterando. Pongo atención a ello y voy en busca de tal desacomodo.
Si observamos desde una atenta y profunda mirada podríamos suavemente, aproximarnos a la fuente del conflicto.
El acercamiento, la aproximación a la fuente del conflicto, nos podría arrojar como resultado la dificultad de llevar adelante la vida cotidiana y encontrarle sentido a la existencia.
Nos levantamos por la mañana pensando lo que hay que pensar, sintiendo lo que hay que sentir y haciendo lo que hay que hacer. Realizando amablemente las rutinas diarias en un intento por construir una vida coherente y unitiva…
Pero algo parece boicotear ese intento. Algo que está más allá o más acá de nuestra propia intencionalidad irrumpe sin ser invitado, invirtiendo toda acción…
¿Y qué hacemos? Nos mantenemos en el intento, porque acá nos ha dejado la vida y ella avanza a pesar nuestro…
¿Pero, por qué? Por qué ese intento, esa búsqueda urgente que nos impulsa a develar el sentido de la existencia, aun sintiendo, muchas, muchísimas veces, que jamás lo lograremos.
Quizá porque se nos hace irresistible pensar que cada día será igual al anterior, quizá porque no toleramos imaginar nuestra vida girando y girando en esta rueda eterna de sufrimiento y sin sentido.
Quizá porque a medida que nuestra vida avanza, esta nos deja en situación de elegir. De elegir aquella vida que nos cautive, que nos transporte, aquella que nos libere…
Es cierto que hay días mejores, es cierto que hay días mucho mejores, pero también es cierto que entre sumas y restas nuestras vidas han sido confusas, sufrientes, contradictorias. El absurdo de tantos años nos ha cansado el alma y el cuerpo.
Y ahí vamos, dándonos mil vueltas para ver cómo resolvemos el estado de sin sentido que nos amarga y nos duele.
Por otro lado, sabemos por experiencia, que estas sensaciones cambian rápidamente y que luego estamos sintiendo y pensando exactamente lo contrario. Nos movemos de la alegría a la tristeza, del placer al sufrimiento, situación nada agradable y francamente insoportable…
Continuamente se dice: haz algo por los demás y dejarás de pensar en tus sufrimientos. Y claro, como uno desea trasformar su vida, lo hace, y efectivamente, las angustias, las tristezas, se suavizan. Sin embargo, ese registro es borrado, superado, corrido, por la chatura de la cotidianeidad que insiste en llamar tu atención.
¿Qué hacer entonces?...
Quizá no perder más tiempo en esta lucha y comprender que la vida tiene de dulce y de agraz. Comprender en profundidad que la existencia y su sentido se revelan a través de pequeños instantes que tenemos que aprender a reconocer y agradecer…
A veces, en ese reconocimiento, en ese agradecimiento, niego que sea fruto de mi imaginación aquella voz que me dice, que me señala, que me sopla: “somos seres luminosos, trascendentes y nuestro sentido en la tierra es la superación del dolor y el sufrimiento y ayudar a otros”.
Entonces, en esa insinuación, un recogimiento, una nostalgia lejana me alcanza…y me pregunto: Qué sucedería si unidos, los seres humanos, diéramos la lucha por saltar sobre el abismo del sin sentido que nos cierra el futuro.
¿Será acaso la forma de lograrlo?
¿Será que aisladamente la lucha contra el sin sentido no funciona y que la fuerza la hace el conjunto?
Una ardiente intuición me embarga.
Un profundo Sentido presiento.
Una realidad distinta a la habitual sospecho…
Insistiré en el intento, ganaré en experiencias, y a pesar de mí, conectaré con aquello profundo y sagrado que junto a mi da la lucha para manifestarse lleno de luz, amor y compasión, dotando de sentido a la existencia….
Continuamos...
Soy aquella que tomada por los sentidos es llevada por el laberinto de la ilusión.
Aquella que cree que los sentidos son la realidad última.
La que se olvida de sí misma y de su existencia.
Soy aquella que implora una dirección, un destino, un sentido...
Aquella que anhela un mundo distinto.
La que pide amor y compasión.
Soy aquella que pide lo que pide sin saber cómo hacerlo.
Un ser humano sufriente perdido en su propia historia.
Aquella que percibe el Camino alegre y luminosa.
La que transportada logra rozar el Sentido.
Que brinca radiante sobre una estrella danzarina.
La que jubilosa lanza guirnaldas para que otros trepen y se contagien junto a ella.
Soy aquella que busca amorosamente el Sentido de su vida.
Todo eso soy y no soy.
Y ahí vas.
Te veo avanzar.
Ser humano inmortal, poderoso, amable, luminoso.
Ahí vas.
Armado con la mayor de las linternas, alumbrando tu mundo interno.
Allí vas.
Blindado con la mayor, la más resistente, la más fiel, la más trazadora de las protecciones; tú verdad interna.
Con ella podrás alumbrar las oscuridades más oscura y desde allí arribar fortalecido a la luz.
Que la duda nunca te inunde, que la contradicción no falsee tu camino, que nada nuble tus más profundos sentimientos.
Si acaso eso te ocurriera, busca aquellas certezas que atesoras en el silencio de tu corazón.
Tu vida no está encadenada al sufrimiento y al dolor.
Tu vida no está encadenada a la incoherencia y al sin sentido.
