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¿Conoces las palabras "Abbá", "bienaventuranza", "cizaña", "diezmo", "efod", "genealogía", "maranata", "rabí", "Sion", "yugo"… y muchas otras más? Durante este año vas a descubrir el significado de muchas palabras que te ayudarán a conocer más la Biblia y a Jesús. ¡Y lo vas a hacer jugando! Cada día presenta una pregunta, y tú tendrás que elegir una de las tres respuestas. Podrás comprobar si has acertado a través de la lectura y el versículo de ese día. ¡Para descifrarlo tendrás que girar el libro 180º! Y no te olvides escribir, dibujar o realizar la actividad que se te propone cada día en un cuaderno especia, al que podrás por título "Diario de oración". ¿Estás preparado? Entonces, Vamos a jugar.
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Seitenzahl: 609
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Un concurso bíblico para aprender divirtiéndote los 365 días del año
Raquel Rodríguez Mercado
Gral. José de San Martín 4555, B1604CDG Florida Oeste, Buenos Aires, Rep. Argentina.
Vamos a jugar
Un concurso bíblico para aprender divirtiéndose los 365 días del año
Raquel Rodríguez Mercado
Edición: Jael Jerez
Diseño del interior: Marcelo Benítez
Diseño de tapa: Mauro Perasso
Ilustración de tapa: Mauro Perasso
Libro de edición argentina
IMPRESO EN LA ARGENTINA - Printed in Argentina
Primera edición, e - Book
MMXX
Es propiedad. © 2020 Inter - American Division Publishing Association. © 2020 Asociación Casa Editora Sudamericana.
Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.
ISBN 978-987-798-288-6
Rodríguez Mercado, Raquel
Vamos a jugar : Un concurso bíblico para aprender divirtiéndose los 365 días del año / Raquel Rodríguez Mercado / Editado por Jael Jerez / Ilustrado por Mauro Perasso.- 1ª ed.- Florida : Asociación Casa Editora Sudamericana, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo digital: Online
ISBN 978-987-798-288-6
1. Devocionario para niños. I. Jerez, Jael, ed. II. Perasso, Mauro, ilus. III. Título.
CDD 242.62
Publicado el 30 de octubre de 2020 por la Asociación Casa Editora Sudamericana (Gral. José de San Martín 4555, B1604CDG Florida Oeste, Buenos Aires).
Tel. (54-11) 5544-4848 (Opción 1) / Fax (54) 0800-122-ACES (2237)
E-mail: [email protected]
Web site: editorialaces.com
Prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación (texto, imágenes y diseño), su manipulación informática y transmisión ya sea electrónica, mecánica, por fotocopia u otros medios, sin permiso previo del editor.
A Ester, a Gerson y a ti, para que sigan haciéndose preguntas que les ayuden a crecer en todas las formas y maneras posibles.
¿Te gusta dar las gracias?
Una vez... alguien me dijo que siempre es importante ser agradecido.
Y a la hora de escribir un libro siempre hay personas que te inspiran, te motivan y te ayudan.
De modo que, a través de estas letras, quiero dar las gracias:
A Dios, porque sin su inspiración este devocional no estaría hoy en tus manos.
A mi esposo Elías Peiró, y a mis hijos Ester y Gerson, porque sin su comprensión y su ayuda no habría tenido tiempo para escribir.
A mis padres, José Rodríguez y Josefa Mercado, porque gracias a su educación y ejemplo hoy puedo transmitir los valores y los principios cristianos a través de la página impresa.
A mis hermanas, Marisol y Noemí, porque me animan a ser mejor y a superarme.
A mis amigos, porque confían en mí más que yo misma.
A Kathy Hernández, porque con su creatividad hace que mis palabras sean más atractivas.
A IADPA, por darme la oportunidad de publicar este devocional.
“Den gracias a Dios por todo, porque esto es lo que él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18).
¿Conoces las palabras Abbá, bienaventuranza, cizaña, diezmo, efod, genealogía, maranata, rabí, Sion, yugo... y muchas otras más?
Seguramente las has escuchado muchas veces en casa, en la iglesia, en la escuela... pero ¿sabes lo que significan?
Durante los devocionales de este año vas a descubrir el significado de muchas palabras que te ayudarán a conocer más la Biblia y a Jesús.
¡Y lo vas a hacer jugando!
¿Te gustan los concursos? Pues... ¡vamos a jugar y aprender cada día!
Tendrás que elegir una de las tres respuestas a cada pregunta, y comprobar si has acertado buscando la solución en cada lectura y en el versículo de ese día. ¡Para descifrar el versículo tendrás que girar tu libro a 180°!
Además, si quieres descubrir el significado de las palabras que aparecen resaltadas a color en cada lectura, podrás buscarlas y leer su significado, pues como verás, en este devocional aparecen ordenadas alfabéticamente.
Y no te olvides de escribir, dibujar o realizar la actividad que se te propone cada día en un cuaderno especial, al que pondrás por título Diario de Oración.
Espero que disfrutes este devocional y que durante los próximos trescientos sesenta y cinco días descubras el significado de muchas palabras bíblicas, así como muchos datos interesantes.
¿Estás preparado? Pues... ¡Vamos a jugar!
1° de enero
¿Sabes cuál fue la primera palabra que pronunciaste cuando eras un bebé?
Pregúntales a tus padres. Estoy segura de que te habrán respondido con una gran sonrisa: “mamá” o “papá”.
Sí, estas son las primeras palabras que pronuncian todos los bebés. En inglés se dice mom; en francés, maman; en español, mamá; en italiano, mamma...
¿Y sabes por qué? Porque tanto la letra “m” como la letra “p” se pronuncian fácilmente juntando los labios, por eso se llaman consonantes “bilabiales”. ¡Haz la prueba!, y luego añade la primera vocal o sonido que los bebés pronuncian que es la “a”.
Todos los bebés del mundo, no importa el país en el que hayan nacido, repiten ese balbuceo... que a los padres les gusta pensar que significa “papá” o “mamá”.
¿Y por qué no va a ser cierto? Jesús también llamó a su Padre celestial “Abbá”, que en arameo significa “Papá” de forma cariñosa.
Jesús tenía tanta confianza y cariño con su Padre como tú cuando le llamas a tu padre “papá” o a tu madre “mamá”.
Jesús quiere que tengamos la misma relación con su Padre celestial que él tiene y que nos mostró cuando vivió aquí en la Tierra.
¿Por qué no oras hoy y le llamas “Abbá” o “Papá” a Dios? Él es tu Papá celestial, y al igual que a tus padres les gusta que les llames cariñosamente “mami” o “papi”, a él también le gustará. Haz una oración con esta palabra en tu Diario de Oración.
“Abbá, Padre, para ti todo es posible: líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú” (Marcos 14:36).
2 de enero
¿Nunca te has preguntado de qué se compone tu cuerpo?
Los científicos han descubierto que en nuestro cuerpo se encuentran los mismos elementos de los que se compone nuestro planeta, la Tierra. Entre otros, en un puñado de tierra puedes encontrar: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, calcio, fósforo, potasio, azufre, sodio, cloro, hierro y magnesio.
Sorprendentemente, todos estos elementos cumplen una función imprescindible para el buen funcionamiento de nuestros huesos, de nuestros músculos y de nuestros órganos. Si no tuviéramos alguno de ellos, no podríamos vivir.
La Biblia confirma lo que dicen esos científicos, puedes leerlo en Génesis 2:7. La Biblia dice que nuestro Creador formó al primer hombre, que como bien sabes se llamaba “Adán”, del polvo de la tierra.
Dios tomó barro, es decir, mezcló tierra y agua, y con él creó al hombre. Con mucho amor y cuidado formó la cara y el cuerpo. El Creador lo hizo tal y como lo había diseñado.
Imagínatelo, allí, sobre la tierra, de la cual había sido formado, descansaba el cuerpo de Adán. Pero aún no tenía vida. Ahí estaba, mudo y quieto como una estatua. Entonces el Creador de la vida le sopló su aliento por la nariz, dándole con ello parte de su vida. En ese momento, Adán abrió los ojos y se levantó por primera vez.
Ahora ya sabes de qué estás hecho y quién te dio la vida.
¿No te parece maravilloso tu Creador? Describe en tu Diario de Oración cómo creó Dios a Adán.
“Entonces Dios el Señor formó al hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente” (Génesis 2:7).
3 de enero
¿Te gustan las adivinanzas y los acertijos?
Pues en la Biblia también puedes encontrar adivinanzas y acertijos.
¿Conoces la historia de Sansón? Seguro que sí. Sansón era un joven muy atrevido y muy fuerte. Un día, de camino a casa de su novia, le sorprendió un león, y Sansón lo venció con la fuerza que le había concedido Dios. Días después, pasó por el mismo camino y se quedó sorprendido al ver que unas abejas habían construido un panal de miel dentro del león. Entonces tomó algo de miel para comérsela por el camino. En ese instante, se le ocurrió proponer la siguiente adivinanza a los invitados a su boda: “Del que comía salió comida; del que era fuerte salió dulzura”.
Los invitados, que eran filisteos, tardaron siete días en encontrar la respuesta.
¿Cómo la adivinaron? Pidiéndole a la novia de Sansón, que también era filistea, que se lo preguntara a Sansón. Esa mujer insistió tanto que finalmente Sansón le dijo la solución, es decir, que se refería al león que había matado en el camino y a la miel que había salido de él.
¿Le has contado alguna vez algo a alguien que creías que te iba a guardar el secreto, pero no lo hizo? Eso le ocurría a menudo a Sansón y siempre se metía en problemas.
Aprende a distinguir a los verdaderos amigos de aquellos que buscan su propio bienestar y luego te meten en problemas. Lee la historia de Sansón para no caer en sus mismos errores, así sabrás distinguir a los buenos amigos de los malos. Y recuerda que Jesús es el mejor Amigo, él nunca te fallará.
Crea hoy una adivinanza en tu Diario de Oración y cuéntasela a tus amigos ¿a ver quién la adivina?
“Sansón recitó su adivinanza: ‘Del que comía salió comida; del que era fuerte salió dulzura’ “ (Jueces 14:14).
4 de enero
¿Alguna vez te han tratado mal por ser fiel a Dios?
Quizás no quisiste mentir al profesor o a tus padres, pero te castigaron igualmente. Puede que impidieras que un amigo robara algo y te echaron la culpa a ti. O a lo mejor no hablaste en la clase, pero también te castigaron a ti.
Eso le pasó a un personaje de la Biblia que se llamaba José. Aunque José siempre fue un hijo muy obediente, sus hermanos lo vendieron como esclavo y fue llevado a Egipto. Allí un alto funcionario de la corte del faraón, que se llamaba Potifar, lo compró y se lo llevó como esclavo a su casa.
Potifar admiraba a José, pues siempre cumplía con su trabajo y todo lo hacía bien. Potifar llegó a confiar tanto en José que le hizo administrador de todos sus bienes.
Un día, la esposa de Potifar lo llamó y le dijo a José que le gustaba mucho y quería que se echara junto a ella. ¿Qué crees que hizo José? Él sabía que ella era la esposa de su jefe y que no estaba bien lo que ella le estaba pidiendo. De modo que rechazó su propuesta. Entonces ella se enfadó mucho.
La esposa de Potifar no era una buena y fiel esposa. Además era mentirosa. Como estaba muy enfadada con José, fue a hablar mal de él a su marido. Potifar le creyó a ella; y José, que había sido fiel a Dios y a Potifar, fue metido en la cárcel. ¿No te parece injusto?
¿Crees que la mujer de Potifar cometió adulterio? ¡Claro que sí!
Jesús dijo que cuando una persona casada se fija en otra persona que no es su esposo o esposa ya ha adulterado con su mente, es decir, ya está siendo infiel.
¿Sabes que no adulterar se encuentra entre los Diez Mandamientos? Búscalo en Éxodo 20 y cópialo en tu Diario de Oración. Escribe qué número ocupa entre los Diez Mandamientos.
“En esta casa nadie es más que yo; mi amo no me ha negado nada, sino solo a usted, pues es su esposa; así que, ¿cómo podría yo hacer algo tan malo, y pecar contra Dios?” (Génesis 39:9).
5 de enero
¿Te han preguntado alguna vez cuál es el nombre de tu iglesia?
Algunas iglesias son muy conocidas y no hace falta repetir el nombre. Sin embargo, si dices: “Soy adventista del séptimo día”, siempre hay alguien que pone una cara rara y repite: “adventista del séptimo qué...?”
Pero tengo que decirte que esa es una gran oportunidad para que expliques a los demás qué es ser adventista del séptimo día y qué es lo que crees.
¿Sabes qué es ser adventista del séptimo día?
Ser adventista del séptimo día significa saber de dónde venimos y también a dónde vamos. El séptimo día, nos recuerda precisamente que Dios es nuestro Creador. Dios creó todo en seis días de veinticuatro horas; y luego declaró el séptimo día, el sábado, como día sagrado para descansar. Así como el “séptimo día” nos recuerda nuestro origen, la palabra “adventista” nos indica cuál es nuestro destino: el advenimiento de Cristo, es decir, la segunda venida de Jesús.
¿Sabes cuándo surgió la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
La IglesiaAdventista del Séptimo Día surgió de aquellos milleritas que después del Gran Chasco, aunque estaban decepcionados, siguieron estudiando la Biblia y esperando la segunda venida de Jesús.
Recuerda que decir que eres adventista del séptimo día siempre te ayudará a dialogar, a compartir con los demás tus creencias en la Biblia y tu esperanza en que Jesús va a volver a buscar a todos aquellos que crean en él.
¿Cómo puedes compartir a Jesús donde quiera que te encuentres? Haz una lista en tu Diario de Oración sobre cosas que puedes hacer para anunciar que Jesús viene pronto.
“En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar” (Juan 14:1-3).
6 de enero
Sal al aire libre o abre una ventana. Mira hacia el cielo durante unos segundos. Respira. ¿Puedes ver el aire? ¿Sabes de qué está compuesto?
Aunque no lo veas, el aire es muy importante. Todos los seres vivos necesitamos aire para respirar.
El segundo día de la Creación, antes de crear a todos los seres vivos, Dios dijo: “Que se separen las aguas y que entre ellas haya un espacio”. Una parte de las aguas quedó debajo del espacio y otra encima. Y al espacio lo llamó “cielo”. Por lo que el agua en forma de nubes ascendió hasta formar en el cielo una capa o bóveda. Dios se alegró de haber creado el cielo, las nubes y el aire.
Esa capa de aire que nos protege y nos da vida se llama “atmósfera”.
Dios creó una capa de aire formada por oxígeno y nitrógeno en su justa medida, para que rodeara la Tierra y pudiéramos respirar.
La capa de la atmósfera pesa muchísimo, miles de kilogramos, sin embargo no sentimos ese peso ¿verdad? En realidad, ese aire podría aplastarnos contra el suelo. Pero el Creador hizo todo con un plan inteligente desde el principio. Por eso el aire no nos puede aplastar. Dios hizo que la presión que ejerce ese peso se reparta de forma uniforme sobre nuestro cuerpo y que el aire que existe dentro de nosotros contrarreste esa presión hacia fuera.
¿No te parece increíble? Nada existe por casualidad. El Creador lo hizo todo por amor a nosotros.
Dibuja una nube en tu Diario de Oración y dale las gracias a Jesús por el aire.
“Dios hizo una bóveda que separó las aguas: una parte de ellas quedó debajo de la bóveda, y otra parte quedó arriba. A la bóveda la llamó ‘cielo’ De este modo se completó el segundo día” (Génesis 1:7, 8).
7 de enero
¿Cuán larga es tu lengua? ¿Puedes tocarte la nariz con ella?
Seguramente, puedes tocarte los labios, los dientes, el paladar, las encías...
La lengua está formada por muchos músculos, por eso puedes moverla hacia todos lados. Además, es el único músculo que puede estar dentro y fuera de tu cuerpo.
Dios diseñó la lengua para ayudarte a mezclar la comida y colocarla entre los dientes para masticarla. La lengua también empuja la comida para poder tragarla, nos ayuda a hablar y a distinguir los diferentes sabores de los alimentos: salado, dulce, amargo y ácido.
¿Sabes que tu lengua nunca descansa? La lengua también trabaja mientras duermes para poder tragar la saliva.
Hay gente que piensa que cuando alguien se desmaya o se queda inconsciente puede llegar a tragarse la lengua, pero tengo que decirte que eso es ¡imposible!, porque Dios puso debajo de la lengua una membrana que se llama “frenillo” para sujetar la lengua. ¿Puedes tocar tu frenillo? Obsérvalo en un espejo y dale gracias a Dios por diseñarte de forma tan perfecta.
Ahora te hago dos preguntas para que pienses: ¿Usas la lengua para decir buenas o malas palabras? ¿Usas la lengua para alabar a Dios o simplemente no lo muestras con palabras ni cantos? La Biblia habla del uso de la lengua, y una de las cosas que dice es que es el órgano con el que alabamos a Dios y con el que hablamos de Jesús a nuestros amigos.
Escribe una oración de alabanza a Jesús, en tu Diario de Oración, por cuidarte y protegerte cada día hasta en los más pequeños detalles.
“Con mi lengua hablaré de tu justicia; ¡todo el día te alabaré!” (Salmo 35:28).
8 de enero
¿Cuántas veces has exclamado: “¡Aleluya!”?
Esta palabra se encuentra muchas veces en la Biblia pero, sobre todo, en los Salmos.
¿Sabes qué significa aleluya? Proviene del verbo hebreo halal, que significa “alabar”; y del nombre de Dios en hebreo: Yaweh.
De modo que significa “alabar al Señor”.
Cuando los hebreos estaban contentos y querían alabar al Señor exclamaban: ¡Hallelu yah! que significa “¡Alabado sea Yaweh!”
Por eso en español decimos: ¡aleluya!
¿Sabes cómo lo dicen en inglés?: hallelujah!
¿Y en francés?: alléluia!
¿Se escriben muy parecido, verdad? Todos podemos alabar a Dios con un ¡aleluya!, no importa el idioma que hablemos.
¿Conoces el famoso Aleluya que compuso el músico George Friedrich Händel? Si no lo conoces, pídele a un adulto que lo busque en Internet. Escúchalo y alaba con Händel al Señor.
Cada vez que escuches un “¡aleluya!” en la iglesia, en la escuela o en casa... recuerda su significado y alaba al Creador del cielo y de la tierra igual que hacían los hebreos antiguamente.
¿Sabes cómo se dice “aleluya” en otros idiomas? Averígualo y escríbelo en tu Diario de Oración con diferentes colores.
“¡Aleluya! Alabaré al Señor con toda mi alma. Alabaré al Señor mientras yo viva; cantaré himnos a mi Dios mientras yo exista” (Salmo 146:1, 2).
9 de enero
¿Qué cosas están hechas con vidrio? Los espejos, los vasos, las botellas, las ventanas, las lupas, las lentes, las lunas de automóviles...
¿Y qué cosas están hechas con cristal? Las bombillas (o bombillos), los fluorescentes...
Entonces, ¿no son lo mismo? Pues no, el cristal lo encontramos en la naturaleza; por ejemplo: la sal, el azúcar, las piedras preciosas, los minerales... Mientras que el vidrio es fabricado por el ser humano.
¿Cómo se forma el vidrio? A partir de las siguientes sustancias químicas: arena de sílice (granos de arena de un mineral que se llama “cuarzo”), carbonato de sodio (o sosa) y caliza (cal). El mayor componente del vidrio es la arena de cuarzo, que al fundirla en un horno a unos mil quinientos grados centígrados se convierte en vidrio.
¡Qué interesante! La arena, algo insignificante, puede transformarse en algo bello y útil como un vaso, una botella, unos lentes, un florero...
¿Te gustaría poder ser transformado como los pequeños granitos de arena en un bello y útil material de vidrio?
Dios es capaz de transformarte si te pones en sus manos, igual que un alfarero transforma el barro en una vasija hermosa y útil que ayude a los demás.
¿Quieres seguir siendo arena o deseas que Jesús te convierta en un hermoso vaso de vidrio? Jesús está esperando poder transformarte.
Escribe hoy tu decisión en tu Diario de Oración.
“¿Acaso no puedo hacer yo con ustedes, israelitas, lo mismo que este alfarero hace con el barro? Ustedes son en mis manos como el barro en las manos del alfarero” (Jeremías 18:6).
10 de enero
¿Te gustan los automóviles?
¿Qué necesita un automóvil para ponerse en marcha y funcionar? ¡Gasolina! Cuando un automóvil no tiene gasolina no funciona. ¿Si le echáramos agua, jugo o aceite, funcionaría? ¡Claro que no! Porque las personas que inventaron los motores de los automóviles decidieron que funcionaran con un combustible como la gasolina. Por lo tanto, a nadie se le ocurre echarle otro combustible a su automóvil.
Pues de igual forma ocurre con nuestro cuerpo. Nuestro Creador pensó que el mejor alimento para nuestro cuerpo eran “las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto”. Así está escrito en Génesis 1:29. Puedes leerlo en el versículo de hoy.
De modo que si quieres ser un buen deportista, tener buenas calificaciones en la escuela y que tu cuerpo funcione adecuadamente debes alimentarte con aquello que tu Creador pensó que sería el mejor combustible.
En el supermercado encontrarás muchos alimentos, cada vez hay más y más productos que contienen exceso de azúcar, sal, grasa, colorantes, aditivos y conservantes para que duren más tiempo, y tengas ganas de comer más y de forma menos saludable.
Además debes acostumbrarte a comer como Dios dijo en un principio porque cuando estés en la Tierra Nueva, ese será tu alimento, ya que allí no podremos comer carne porque no existirá la muerte (puedes leerlo en Apocalipsis 21:1-4).
Por eso, recuerda que lo mejor para tu cuerpo es lo más natural, lo que Dios creó para que funciones bien. ¿Qué alimentos vas a elegir a partir de hoy? Haz una lista en tu Diario de Oración y un dibujo.
“Miren, a ustedes les doy todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo eso les servirá de alimento” (Génesis 1:29).
11 de enero
¿Solo usas la palabra “amén” cuando oras?
Si solo usas la palabra “amén” para acabar tus oraciones tienes que leer esto...
“Amén” es una palabra hebrea que significa “así sea”.
En la Biblia se usa mucho para asegurar que algo es cierto. Por ejemplo, como Dios siempre dice la verdad, siempre cumple sus promesas, y por ello puedes decir “amén”.
Dios prometió enviar a su Hijo a salvarnos ¿y lo cumplió, verdad? Por eso puedes decir “amén”.
Cuando alabes a Dios cantando como hacía el rey David en los salmos, también puedes decir “amén”. Cada vez que alabes a Dios de alguna manera en la iglesia, en la escuela o en tu casa, puedes decir “amén”.
Además, decir “amén” o “así sea” no solo es una forma de alabar a Dios, sino que también es una forma de darle gracias a Dios por lo que hace por ti. De modo que cuando estés agradecido por algo di “amén”.
También es un modo de decirle a Jesús que estás conforme o que aceptas todo lo que él dice en la Biblia. Y que aceptas el plan que él tiene para tu vida. De modo que si estás de acuerdo, puedes decir “amén”.
Si aceptas a Jesús como tu Salvador personal, dile hoy “amén”.
Y, por supuesto, si estás seguro de que Jesús va a volver por segunda vez para llevarte a vivir con él por la eternidad, di “amén”.
Ahora ya sabes lo que significa “amén”. No digas “amén” solo cuando termines tu oración, sino durante todas las actividades del día.
Dile hoy “amén” a Jesús en tu Diario de Oración.
“Dios ha dado en Cristo para siempre su sí, pues en él se cumplen todas las promesas de Dios. Por esto, cuando alabamos a Dios, decimos ‘Amén’ por medio de Cristo Jesús” (2 Corintios 1:19, 20).
12 de enero
¿Cuántos amigos tienes?
Quizás tengas más de tres, pero seguro que siempre hay uno o dos con los que hablas más, juegas más y te llevas mejor que con los demás.
Si lo piensas, seguramente pasas más tiempo con esos dos que con los demás. Por eso son tus mejores amigos.
En eso consiste la amistad: en compartir tiempo y cariño de forma desinteresada, es decir, sin esperar nada a cambio. Un amigo de verdad siempre estará a tu lado cuando lo necesites y no esperará nada a cambio. Los verdaderos amigos confían el uno en el otro, y siempre quieren lo mejor para el otro.
La Biblia cuenta la vida de un personaje llamado Abraham. Su vida fue muy difícil. Dios le pidió que dejara su casa y su tierra para ir hacia otro país. Y él obedeció. Preparó todas sus cosas, sus animales y sus siervos, y se puso a caminar hacia un lugar que él no conocía. ¿Sabes por qué? Porque confiaba en Dios. Pasaba mucho tiempo hablando con él y sabía que Dios era su amigo y quería lo mejor para él.
Dios también le prometió que tendría un hijo, y llegó, pero tuvo que esperar muchos años. También le dijo que tendría una gran descendencia y así fue.
Abraham creyó todas las promesas que Dios le había hecho y obedeció siempre porque confiaba en él, y la Biblia dice que fue llamado “amigo de Dios”.
Haz una oración que te ayude a pasar más tiempo con Jesús, de modo que llegue a ser tu mejor Amigo. Escríbela en tu Diario de Oración.
“Así se cumplió la Escritura que dice: ‘Abraham creyó a Dios’, y por eso Dios lo aceptó como justo’. Y Abraham fue llamado amigo de Dios” (Santiago 2:23).
13 de enero
¿Cuánto amas a tus amigos?
¿Qué estás dispuesto a hacer por ellos?
El sabio Salomón dijo que: “En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia” (puedes leerlo en Proverbios 17:17).
¿Tienes algún amigo o amiga que sea como tu hermano? Si quieres tener un buen amigo, tú tienes que ser un buen amigo.
Un buen amigo es alguien en quien se puede confiar, porque siempre está contigo en los momentos difíciles, te respeta, y te ama tal y como eres.
La Biblia cuenta la historia de dos buenos amigos. Se llevaban muy bien y les gustaba pasar mucho tiempo juntos, aunque tenían la oposición del rey.
¿Sabes de quiénes estoy hablando? David y Jonatán, el hijo del rey Saúl, tenían una verdadera amistad. A pesar de la oposición del rey Saúl, Jonatán siempre fue fiel a David y nunca le tuvo envidia, a pesar de que sabía que David heredaría el trono de su padre en vez de él.
David y Jonatán eran como hermanos y estaban dispuestos a dar su vida el uno por el otro, pues se querían mucho. Puedes leer su historia en 1 Samuel 18-20.
Si todavía no has encontrado un amigo de verdad, recuerda que Jesús es tu mejor Amigo. Jesús te ama tanto que ha dado su vida para que tú puedas vivir eternamente. Jesús siempre está a tu lado, te ama tal y como eres, y siempre puedes confiar en él.
Cuéntale a Jesús en tu Diario de Oración cuánto deseas que sea tu Amigo para siempre.
“Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos” (Juan 15:12, 13).
14 de enero
¿Tienes un mapa del mundo o un globo terráqueo?
Búscalo y observa que en la parte de arriba de la Tierra y en la parte de abajo hay dos zonas pintadas de blanco. Son el Polo Norte, en la parte de arriba de la Tierra; y el Polo Sur, en la parte de abajo de la Tierra.
¿Y dónde crees que hace más frío, en el Polo Norte o en el Polo Sur? Aunque en el Polo Norte en verano se pueden alcanzar los veinticinco grados centígrados bajo cero (-25 °C), el Polo Sur es mucho más frío, por eso es un lugar donde no puede vivir nadie, y hay pocos animales y plantas.
Los científicos descubrieron que en la Antártida, en el Polo Sur, se han llegado a registrar ¡noventa y tres grados centígrados bajo cero (-93 °C)! En ese lugar se congela todo en un instante. Nadie puede vivir allí porque los rayos del Sol apenas inciden. Sin embargo, en los lugares de la Tierra donde hace siempre calor, los rayos de Sol inciden perpendicularmente por eso llegan más directos y calientan más. Cuanto más cerca estamos de los rayos del Sol más calentitos estamos.
En tu vida siempre habrá momentos en los que sentirás el frío de una ciudad nueva, de una escuela donde no conoces a nadie, de unos compañeros que no cuentan contigo... Jesús dijo cuando estuvo aquí en la Tierra que cada vez iba a haber más maldad y que el amor de la mayoría se enfriaría, es decir, que la mayoría de la gente iba a dejar de sentir amor hacia los demás. Cada vez nos volvemos más fríos y egoístas, solo pensamos en nosotros mismos, y estamos muy lejos de Jesús. Sin embargo, cuando nos acercamos a Jesús, nos volvemos más sensibles a su calor y a su amor, porque la Biblia dice que él es el Sol de Justicia.
Pídele a Jesús, en tu Diario de Oración, que te ayude a estar cada día más cerca de él y a amar más a los demás.
“[Respondiendo Jesús, les dijo]: Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:12, RV95).
15 de enero
¿Quién es un anciano?
Si tienes abuelos, sabrás que son lo más parecido a la definición de la palabra “anciano”. Un anciano es una persona de mucha edad, pero también es una persona con mucha experiencia y por eso las personas mayores son los mejores consejeros.
En la Biblia, en el Antiguo Testamento, las personas mayores y con más experiencia eran los dirigentes del pueblo, siempre se les pedía consejo. Y cuando alguien no respetaba la opinión de los ancianos tenía muchos problemas, como le pasó a Roboam, el hijo de Salomón. En vez de hacer caso de los ancianos, pidió consejo a sus “amigos” que eran más jóvenes y se equivocó en su decisión. Como resultado de esa mala decisión, Israel se dividió en dos reinos: el Reino del Norte y el Reino de Judá. Nunca más hubo unidad entre los dos reinos (puedes leerlo en 1 Reyes 12). ¡Qué lástima, con lo que le costó a su abuelo David y a su padre Salomón construir el reino de Israel!
En el Nuevo Testamento, la palabra “anciano” también tiene el significado de líder o dirigente de la iglesia, es decir, aquellos que tenían la responsabilidad de dirigir la iglesia. Los apóstoles nombraban a los ancianos para que les ayudaran a dirigir las iglesias mientras ellos viajaban para llevar el mensaje de Jesús a otras ciudades y formaban nuevas iglesias. De modo que los ancianos, tanto si significan una cosa u otra, son muy importantes y necesarios. Recuerda hacer caso de los ancianos cuando tengas que tomar una decisión y no te fíes de algunos que parecen “amigos”, pero que no tienen experiencia.
Escribe una oración de gratitud a Jesús, en tu Diario de Oración, por los ancianos.
“También nombraron ancianos en cada iglesia, y después de orar y ayunar los encomendaron al Señor, en quien habían creído” (Hechos 14:23).
16 de enero
¿Te gusta la oscuridad? ¡Seguro que no! ¿Has caminado por el bosque en una noche oscura sin luna y sin linterna? Es muy difícil ver el camino ¿verdad? Necesitas una linterna que te alumbre el camino porque sin luz te puedes tropezar con una piedra o ¡elegir el camino equivocado! No se puede caminar, jugar, cocinar, leer o hacer cualquier cosa si no hay luz.
Antiguamente, cuando no había luz eléctrica, las personas utilizaban velas o se acostaban en cuanto se ocultaba el sol, pues la casa y las calles estaban en plena oscuridad.
La Biblia dice que Dios es la luz, por lo tanto la oscuridad simboliza a Satanás, es decir, al mal. Porque la oscuridad es lo contrario de la luz.
El Hijo de Dios, Jesús, también es la luz. Puedes leer lo que él mismo dijo en Juan 8:12: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad”. Entonces... ¿qué significa andar en la luz? A medida que te relacionas con Jesús cada día, orando y leyendo la Biblia, consigues tener más luz, porque cada día conoces algo más sobre él. Si caminas con él cada día, andarás en la luz. Y su luz te ayudará a distinguir lo que está bien de lo que está mal, la verdad de la mentira...
Además, si andas en la luz, podrás iluminar a aquellos que te rodean, es decir, les mostrarás quién es Jesús para que también lo conozcan, salgan de la oscuridad y anden en la luz. No hay nada más maravilloso que ver la luz en medio de la oscuridad. ¡Y no hay nada más maravilloso que conocer a Jesús en medio de este mundo triste!
Enoc anduvo en la luz, la Biblia dice que caminó con Dios. Era tan amigo de él que Dios se lo llevó. ¿Sabes qué otros personajes se llevó Dios al cielo y por qué? Investiga y escribe sus historias en tu Diario de Oración.
“Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque lo llevó Dios” (Génesis 5:24, RV95).
17 de enero
¿Sabes que tienes un ángel que te cuida y te protege?
Los ángeles son seres creados como tú y como yo, es decir, no han existido eternamente. Puedes leerlo en Colosenses 1:16: “Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, tanto lo visible como lo invisible, así como los seres espirituales que tienen dominio, autoridad y poder”. De modo que son seres celestiales o espirituales, mientras que nosotros somos terrenales. Pero tanto ellos como nosotros somos seres creados por Dios. Aunque son invisibles, pues no podemos verlos, los ángeles fueron creados con una función muy importante. La palabra “ángel” significa “mensajero” y en la Biblia son mencionados más de doscientas veces. Pero tienen múltiples tareas: alabar y adorar a Dios, llevar mensajes de parte de Dios a los seres humanos, guiar, proveer alimento y ayuda, proteger, ayudar, dar fuerzas y ánimo, contestar oraciones...
Los ángeles pueden adquirir forma humana pues la Biblia dice que “sin saberlo, algunos hospedaron ángeles”.
El apóstol Pablo dice que “todos los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación” (puedes leerlo en Hebreos 1:14).
Hay distintos tipos de ángeles: arcángeles, querubines y serafines. Gabriel y Lucifer son quizás los ángeles más mencionados en la Biblia.
Aunque Dios los creó perfectos y buenos, sin embargo, no todos los ángeles son buenos, también hay ángeles malos que se opusieron a Dios, influidos por Satanás.
Pero Dios ha elegido a uno de los buenos para que cuide de ti cada día de tu vida y dondequiera que vayas te acompañará siempre. Dale las gracias a Jesús hoy en tu Diario de Oración por tener un ángel que te cuida cada día.
“Pues él mandará que sus ángeles te cuiden por dondequiera que vayas” (Salmo 91:11).
18 de enero
¿Sabes por qué los judíos y los adventistas no comemos ciertos animales?
Porque tanto los judíos como los adventistas creemos en que el Antiguo Testamento es la Palabra de Dios.
Y Dios dejó por escrito, en el libro de Levítico, qué animales eran puros o más saludables, y qué animales eran impuros o menos saludables.
Dios aconsejó a los primeros pobladores de la Tierra que comieran de forma saludable, por ello en el Edén creó toda clase de árboles frutales y también vegetales.
Sin embargo, después de que Adán y Eva desobedecieron, Dios permitió que los seres humanos comieran carne de animales, pero no de todos.
Hay una serie de características que tienen los animales que Dios considera que se pueden comer. En Levítico 11 dice que tienen que ser rumiantes y además tener la pezuña hendida, como la vaca, por ejemplo. De los animales que viven en el agua solo se pueden comer los que tienen aletas y escamas. Y de las aves y los insectos hay una lista que puedes leerla tú mismo en Levítico 11.
¿Por qué crees que Dios considera esos animales impuros? Porque pueden ser peligrosos para nuestra salud, pues muchos de ellos tienen demasiada grasa o se alimentan de animales muertos o de basura...
Nuestro Creador siempre nos da los mejores consejos porque quiere que tengamos salud, pues así seremos más felices.
Haz una lista de los animales puros y otra de los impuros en tu Diario de Oración.
“Estas son las instrucciones [...] para que se pueda distinguir entre lo puro y lo impuro, y entre los animales que se pueden comer y los que no se pueden comer” (Levítico 11:46, 47).
19 de enero
¿Qué significa Apocalipsis?
Puedes leerlo al principio de este libro de la Biblia, significa “revelación”.
Si tienes una Biblia en inglés, busca este libro que se encuentra al final de la Biblia, pues es el último. Comprobarás que en inglés se llama Revelation, que traducido al español es “revelación”. Entonces, ¿por qué se llama Apocalipsis en español? Porque nuestra traducción de la Biblia al español ha mantenido el idioma original en el que se escribió este libro, el griego. Apocalypsis es una palabra griega que significa “revelación”.
¿Quién lo escribió? El apóstol Juan, pero todo lo que escribió se lo reveló su amigo Jesús. El que fue su Maestro le mostraba todo lo que tenía que escribir a través de una visión y le hablaba directamente, como cuando estaba aquí, en la Tierra.
¿Qué es lo que revela Apocalipsis? Revela a través de muchos símbolos que Jesús es nuestro Salvador y que ha ganado la batalla contra Satanás. Así es como termina la Biblia: con una victoria del bien sobre el mal.
Apocalipsis muestra lo que ocurrirá en el futuro, es por tanto un libro profético. Lo más importante que enseña Apocalipsis es que Dios es el que controla el futuro de este planeta. Así que estamos en manos de alguien que nos ama y quiere lo mejor para nosotros.
¿No te parece maravilloso estar en manos de Aquel que tiene todo el universo bajo control?
Hay un canto que dice: “Dios tiene todo el mundo en sus manos”, cántalo y escríbelo en tu Diario de Oración, y sonríe porque tu Creador lo tiene todo controlado. ¡El futuro también!
“Esta es la revelación que Dios hizo a Jesucristo, para que él mostrara a sus siervos lo que pronto ha de suceder. Jesucristo lo ha dado a conocer enviando su ángel a su siervo Juan” (Apocalipsis 1:1).
20 de enero
¿Sabes qué significa la palabra “discípulo”?
Un discípulo es un alumno que está aprendiendo de un maestro.
Jesús tenía muchos discípulos, porque él era un Maestro al que seguía mucha gente. Sin embargo, de todos esos discípulos, Jesús eligió a doce para que estuvieran siempre a su lado.
¿Por qué eligió a doce y no a más o a menos? Si recuerdas, el pueblo de Israel también procedía de los doce hijos de Jacob que formaron las doce tribus. Sin embargo, los descendientes de estas tribus ya se habían olvidado de Dios. Por eso, Jesús eligió a doce colaboradores para comenzar la iglesia cristiana.
Estos doce discípulos acompañaron a Jesús cada día de su vida, pues tenían que aprender muchas cosas para cumplir una misión muy especial: predicar que Jesús es nuestro Salvador.
Jesús les encomendó la misión de predicar el evangelio de salvación a todo el mundo. Eran los “enviados”, que en griego se dice “apóstol”.
Por eso, a los doce discípulos se les llama también apóstoles, porque fueron los encargados de hablar de Jesús a todo el mundo.
Recuerda que un cristiano no solo es un alumno (discípulo), que aprende de Jesús cada día, sino también un enviado (apóstol) para anunciar el mensaje de salvación a todo el mundo.
¿Qué eres tú un discípulo de Jesús o un apóstol? ¿Por qué? Escribe la respuesta en tu Diario de Oración.
“Después Jesús eligió de entre ellos a doce, para que lo acompañaran y para mandarlos a anunciar el mensaje. A estos les dio el nombre de apóstoles” (Marcos 3:13, 14).
21 de enero
¿Te gustaría saber dónde se encuentra el arca de Noé?
¿Conoces el lugar donde se posó el arca de Noé después del diluvio?
Cuando dejó de llover, el agua fue bajando día tras día hasta que el arca se posó encima de unas montañas que la Biblia llama Ararat.
¿Sabes qué significa Ararat? En hebreo significa “tierra santa”.
Las montañas de Ararat se encuentran en Armenia, en una región situada dentro del país de Turquía. Miden más de cinco mil metros de altura. Dentro de esa cadena montañosa hay una montaña más alta sobre la que se dice que se posó el arca después del diluvio. De hecho, los turcos llaman a esta montaña “Monte del Arca” y los persas la llaman “Montaña de Noé”.
Es probable que Noé y su familia permanecieran en el arca un tiempo hasta que pudieron descender aquella montaña. Seguramente, buscaron un lugar donde cultivar y criar al ganado.
Poco a poco, la familia de Noé fue creciendo y se fueron repartiendo por la región de Ararat.
Probablemente te estarás preguntando qué pasó con el arca. Mucha gente ha tratado de encontrarla, pero no lo han conseguido. Posiblemente, como estaba hecha de madera y han pasado muchos años, se fue deshaciendo poco a poco, por la nieve, el viento, la lluvia, los terremotos y hasta un volcán cuya erupción pudo haberla quemado.
Busca las montañas de Ararat en Internet con ayuda de un adulto y dibújalas en tu Diario de Oración. Luego dibuja el arca de Noé sobre ellas.
“Y el día diecisiete del mes séptimo la barca se detuvo sobre las montañas de Ararat” (Génesis 8:4).
22 de enero
¿Recuerdas dónde se encontraba el arca del pacto que Dios le mandó realizar a los israelitas?
El arca del pacto se encontraba en el lugar santísimo del santuario.
¿Sabes qué significaba ese arca? El pacto o la alianza que Dios había hecho con Israel. El Señor había hecho un trato o un pacto con Israel. Les había prometido que siempre estaría con ellos y el pueblo de Israel confiaría siempre en él y obedecería su ley, es decir, los Diez Mandamientos. Por eso, dentro del arca del pacto se encontraban los Diez Mandamientos esculpidos en dos tablas de piedra. El arca del pacto estaba hecha de madera de acacia, un árbol que abundaba en el desierto del Sinaí. Estaba recubierta de oro por dentro y por fuera. Sobre la tapa del arca del pacto había dos ángeles hechos de oro fundido uno frente al otro, que extendían sus alas por encima, cubriéndola. Medía cien centímetros de largo por setenta de ancho y de alto, y tenía unas varas a los lados para poder transportarla.
El arca del pacto era la pieza más importante del tabernáculo, pues simbolizaba la presencia de Dios. Solamente una vez al año, el sumo sacerdote podía entrar en el lugar santísimo, donde se encontraba el arca del pacto. Ese día, era el Día de la Expiación o del perdón. El arca del pacto era muy importante para los israelitas, porque les hacía recordar su pacto con Dios y su respeto a su ley, los Diez Mandamientos, que muestran el carácter de Dios. Como dijo Jesús, nos ayudan a amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
¿Por qué no haces un pacto o una alianza con Dios para obedecer siempre su ley? Lee los Diez Mandamientos en Éxodo 20 y haz tu pacto con Jesús. Escríbelo en tu Diario de Oración.
“Haz un arca de madera de acacia, recúbrela de oro y coloca en el arca la ley que te voy a dar” (Éxodo 25:10-16).
23 de enero
¿Te gustan los escudos de los superhéroes?
Seguro que conoces el escudo del Capitán América, ¿pero has visto alguna vez la armadura de un soldado romano?
En la época de Jesús todos los niños conocían bien lo que llevaba puesto un soldado romano. Los soldados romanos usaban un escudo de madera o de bronce y una coraza de hierro o acero, para protegerse el cuerpo por delante y por la espalda. Además se ponían un cinturón para ajustar la ropa al cuerpo y poder correr con más facilidad. También tenían un casco de metal para protegerse la cabeza y una espada.
El apóstol Pablo, en la carta que escribió a los efesios, nos dice que nos protejamos de los engaños del mal con la armadura de Dios. Por supuesto, para protegernos de Satanás no podemos hacerlo ni con el escudo del Capitán América, ni con la armadura de un soldado romano, sino con la armadura de Dios. ¿Sabes cuál es la armadura de Dios? La armadura de Dios no es para luchar, sino para protegerte, porque la Biblia dice que es Dios el que va a pelear por ti contra el mal. Tú solo tienes que confiar en él.
La fe y la confianza en él es el escudo que Dios te da para protegerte del mal. La salvación que Jesús te da es el casco. La coraza es la verdad y la justicia con las que Jesús te defiende cuando Satanás te acusa de algo. Y la Biblia es la única arma que necesitas para protegerte cuando alguien dice una mentira para engañarte. Si usas la armadura de Dios podrás distinguir entre lo que está bien y lo que está mal y Satanás nunca podrá engañarte.
Haz un dibujo en tu Diario de Oración de la armadura de un soldado romano y luego señala con una flecha la armadura de Dios. Escribe una oración a Jesús para que te dé toda su armadura para protegerte del mal.
“Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo” (Efesios 6:11).
24 de enero
¿Has viajado alguna vez en avión?
Si tienes la oportunidad de hacerlo, asómate a la ventanilla y observarás las nubes al alcance de tu mano.
El Flyer, creado por Wilbur y Orville Wright en el año 1903, fue el primer avión en surcar el cielo. Actualmente, hay muchas compañías aéreas con las que se puede volar de una parte a otra del mundo en poco tiempo. La tecnología aeronáutica ha avanzado mucho, pero ¿cómo no se chocan si hay miles de aviones viajando a la vez por el cielo?
Porque hay unas personas vigilando los aviones desde tierra que se llaman “controladores aéreos”. Cuando dos aviones están muy cerca, los controladores les avisan para cambiar de ruta, de altura, de velocidad, de dirección...
Imagínate que vas en un avión y que para que no te choques, un controlador aéreo te dice que cambies de dirección ¿le harías caso? ¡Claro que sí! No quieres chocarte, ¿verdad? Pues tengo que decirte que hay un controlador aéreo que te indica cuándo debes cambiar de rumbo y reconocer tu error para no chocarte en la vida, ¿sabes quién es?
Es el Espíritu Santo y lo hace a través del arrepentimiento. Esta palabra significa “reconocer un error y cambiar de dirección”.
Cuando cometes algún error, el Espíritu Santo te ayuda a reconocer que te has equivocado a través de la conciencia. Hace que te sientas triste por lo que has hecho mal y que cambies de dirección hacia Jesús, aceptando su salvación. Jesús siempre te perdona, si te arrepientes y acudes a él. Jesús siempre está cuidándote desde el cielo, te vigila cada día y se preocupa por ti, porque tú eres muy importante para él.
Dibuja un avión en tu Diario de Oración y escribe una oración en él.
“Reconozco que he sido rebelde; mi pecado no se borra de mi mente. Contra ti he pecado, y solo contra ti, haciendo lo malo, lo que tú condenas” (Salmo 51:3, 4).
25 de enero
¿Sabes que por mucho que busques la palabra ascensión en la Biblia, no la vas a encontrar?
La crearon los estudiosos de la Biblia para describir el momento en el que Jesús subió o regresó al cielo.
Después de resucitar, Jesús estuvo con los discípulos durante cuarenta días. Durante ese tiempo los entrenó y preparó para que contaran a todo el mundo lo que habían visto y vivido junto a él. Quería que todos supieran que Dios los ama y los perdona. Los instruyó para que bautizaran a todo el que creyera en él, y dieran a todo el mundo la buena noticia de que Jesús había muerto por ellos y había resucitado. Los discípulos no sabían que aquella iba a ser su última caminata con Jesús a su lugar favorito: el monte de los Olivos, cerca de Betania.
Jesús ya había cumplido su misión en este mundo y tenía que regresar a su casa, junto a su Padre celestial. Pero les prometió que iba a estar con ellos “todos los días, hasta el fin del mundo”. Entonces, su rostro comenzó a resplandecer. Todos lo miraban asombrados. Luego extendió las manos y los bendijo. De pronto, comenzó a elevarse lentamente hacia el cielo. ¿Te imaginas la cara de los discípulos? No querían perderlo de vista, pero una nube
