Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
"A veces la vida se pone cuesta arriba pero también nos manda la fuerza necesaria para poder superarlo". El amor es parte de nuestra vida, es el motor que nos hace seguir día tras día: el amor a la vida, a la gente que nos rodea, a la familia, a los animales, el amor y esas cosas que no valoramos hasta que las perdemos. No dudes en sumergirte en sus páginas, en este libro encontrarás poemas de amor, desamor, amistad, esperanza y muchas ganas de seguir creyendo en el amor. Pero no solo eso, cuando lo leas sentirás que cuenta parte de tu vida, porque todos hemos llorado y reído por amor.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 56
Veröffentlichungsjahr: 2020
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
AMOR
Y ESAS COSAS
Inma Maestre
Colección ites
AMOR Y ESAS COSAS
© Inma Maestre García
© Ilustración de portada: Isabel Mª Cabezas García
© de esta edición: Olé Libros, 2020
ISBN: 978-84-18208-49-2
Impreso en España
No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea este electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Arts. 270 y siguientes del Código Penal). Las solicitudes para la obtención de dicha autorización total o parcial deben dirigirse a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos).
KALOSINI, S. L.
Grupo editorial Olé Libros
www.olelibros.com
A mi hijo Flavio, por ser mi luz.
Y a mis padres Juan Pedro y Conchi,
por ser mis mayores consejeros.
AGRADECIMIENTOS
Me gustaría dar gracias al amor por cuidarme cada día, por enseñarme a ser fuerte y por formar parte de mi vida.
Quiero dar gracias al universo por regalarme a mis padres que me hicieron ser la mujer fuerte que hoy soy.
Gracias a mi hijo por creer en mí y hacerme inmensamente feliz solo con su sonrisa.
Gracias a esos amigos que nunca se rinden conmigo, a pesar de ser quien soy, para lo bueno y para lo malo.
Gracias a cada una de las personas que nunca creyeron en mí, en mi talento, en mis ganas de crear vida a través de mis palabras, gracias a ellos he luchado incansable para poder escribir más libros.
Gracias a Isabel Mª Cabezas por su bonita ilustración para la portada de este libro.
Gracias a esta playa que me ayuda a creer en lo bello que es vivir sin nada pero con amor.
Gracias a ti por comprar mi libro, gracias por recomendarlo, gracias por sentir que el amor también se lee.
Gracias y mil veces gracias a esos que ya no están pero me cuidan cada día, gracias abuela, aún te recuerdo, te recordaré siempre.
PRÓLOGO
En este poemario podréis encontrar treinta relatos en forma de poema sacados a fuego de mi alma.
Son sufrimientos internos, pensamientos pasajeros que van dando forma a pequeñas historias de amor y desamor.
He querido reflejar el sentimiento en estado puro, intentar que cada relato te haga sentir. Tristeza, dolor, amor, da igual qué, pero solo pretendo que sientas lo mismo que yo al escribirlos.
El amor a veces duele pero otras veces te hace volar, te hace más fuerte, te ayuda a levantarte cada día. El amor mueve el mundo.
Te invito a leer el “Amor y esas cosas” y a soñar con enamorarte cada día de todo y de todos los que te rodean.
Se feliz siempre, hasta sin ganas.
AMOR Y ESAS COSAS
CONFUSIÓN
Si alguna vez te confundió mi amor por ti,
lo siento, te pido perdón por ello.
No es lo que piensas, no, no es.
No te quiero como tú crees,
no te quiero tan adentro.
Solo puedo decirte que te adoro, pero no te amo.
Te quiero mucho, pero no así.
Hubo un tiempo que quizás tuve dudas,
pero no, no estoy enamorada de ti.
Estoy enamorada de quien eres,
estoy enamorada del hombre que creí que eras cuando te conocí.
Estoy enamorada de cómo me tratabas,
de aquellos, nuestros momentos juntos, tan felices.
Enamorada de nuestra amistad sincera.
Estoy enamorada del amor de verdad, que no duele.
¡Pero deja de pensar tanto, cariño!
Deja de huir de mí por pensar tonterías,
solo te haces daño a ti mismo, yo sé vivir sin ti.
Aunque me encante estar contigo, a pesar de ello, sigo mi vida.
Pero en cambio tú, reconoce que desde que no estoy,
tu vida es más triste, menos divertida.
Reconoce que te hago falta, sin posesión,
solo con ese amor que une nuestras almas,
que sin querer son, que estando juntos vibran,
que brillan tanto que asusta.
Déjate de escuchar palabras vacías,
haz lo que te dé la gana; vive, sonríe,
pero nunca olvides que yo te quiero bien.
No como amante; sin fuego, sin besos,
sin películas románticas pero con abrazos sinceros.
Empieza a ver lo que no quieres ver,
empieza a vivir sin tantas vueltas a la cabeza,
deja de pensar si sí, si no, no se sabe.
Empieza a quererme sin despedidas.
Solo recuerda que yo seguiré aquí,
pero no disponible para cuando te aburras.
No seré tu paño de lágrimas, ahora ya no.
No voy a estar esperando nada de ti,
voy a seguir con mi vida, como si nada,
voy a seguir viviendo en el mismo lugar,
en la misma casa, en la misma calle,
sin ti, contigo, como sea, estaré aquí.
Tú decides si vienes, si vas, si ya pasó,
tú decides, pero yo también.
No te diré que si vuelves no estaré,
porque sería mentira,
pero nada volverá a su sitio,
nada entre tú y yo será lo mismo.
A pesar de todo, siempre seré tu amiga.
SUFRIR QUERIENDO
Siempre pensé que el amor era igual a sufrimiento,
siempre pensé que cuanto más dolor sentía más amor tenía.
Siempre sufrí mucho en mis aventuras de amor,
porque era la mejor forma de castigarme,
porque cuanto más sufría, más creía que me querían.
Cruda realidad mía, triste la verdad,
que sin querer queriendo, llegó a mi vida.
Pobre de mi corazón, que el día que pude sentir amor,
ese de verdad, el que no duele,
ese que no conocía y que dejé marchar,
porque no me hacía tanto daño como los demás.
Ahora aquí sentada rodeada de aire fresco,
recuerdo aquellos días contigo,
juntos contra el mundo, tan fuertes, tan valientes.
Recuerdo tu mirada, hambrienta de mí,
esa forma tuya de hacerme ver las estrellas,
esa forma tuya y única de hacerme feliz solo con un beso.
Recuerdo nuestras risas, sentados en una hamaca,
mirando las olas del mar,
peleando por el último trocito de sombra en la sombrilla,
como niños, como solo tú y yo sabíamos hacer magia.
Recuerdo y recuerdo, empeñándome en buscar algo,
algo que me diga que también sufrí contigo.
Necesito poder odiarte, olvidar lo feliz que me hacías,
porque cuanto más lo pienso, más claro tengo que fue mi culpa.
Solo fue culpa mía, yo lo rompí todo.
Yo hice que tu amor por mí se convirtiera en odio y dolor.
No podía entender que alguien como tú,
tan perfecto, tan guapo, tan cariñoso, ¡¡tan, tan, tan!!,
pudiese fijarse en mí, tan poca cosa, tan pequeña a tu lado.
Podría decir millones de cosas buenas de ti y sin embargo,
ese día no dije nada, te deje ir.
Mi boca quedó muda, mi lengua congelada,
mi cuerpo paralizado, porque en el fondo
