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El primer poemario de Violeta Gil consiste en tres capítulos: "Antes del viaje", "América" y "Ayer volví" con el prólogo de Rodrigo García. Nuevo. Violeta Gil, conocida por su faceta de creadora y performer, y por ser una de los tres fundadores de la compañía de teatro La tristura, nos lleva en este poemario a su paso por Iowa, y el regreso a Madrid después de los años más duros de la crisis, con sus emociones de ritmos cambiantes.
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Seitenzahl: 47
Veröffentlichungsjahr: 2023
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International (CC BY-NC 4.0)
1ª edición, marzo de 2019
2ª edición, febrero de 2020
isbn: 978-84-19753-17-5
depósito legal: M-9721-2019
Violeta Gil, 2019
arrebato libros, 2019
c/La Palma, 21. 28004, Madrid
www.arrebatolibros.com | [email protected]
Diseño y foto de la cubierta: Leticia Bernaus
Maquetación y producción gráfica: Alonso & Moutas Inc.Producción del ePub: booqlab
Hecho en Malasaña - Madrid
Proyecto financiado por la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, Ministerio de Cultura y Deporte
Financiado por la Unión Europea - NextGenerationEU
a david. a la tristura. y a angélica.
rodrigo garcía
antes de que tiréis sus cosas
Toda poesía confesional es un trueque que el poeta pacta con el demonio del espejo.
El poeta cambia experiencias por versos. Así, a medida que las vivencias se transforman en cadencia, se despiden de la vida (de la memoria): fueron una vez sudor, mal aliento, una cicatriz, frío bajo cero y una mancha; ahora son poesía intangible y, sin embargo, más fría que el frío, más guarra que la mancha, más profunda que la herida.
El poeta no se pregunta si gana o pierde en el negocio de pasar a versos sus emociones, lo hace para evitar morir con una carga. Visitado el muelle de descargas, el poeta sigue aliviado su camino hacia la Luz; escribir es su manera de quitarse el carbón de los dientes.
El paso de la experiencia al verso se produce por alquimia, y cada hechicero guarda su crisol secreto. Este poemario es un buen ejemplo de ese misterio.
Tengo para mí que la poesía transcurre en una zona acotada por la niebla donde la verdad resuena. Y que toda poesía confesional negocia con el ocultamiento.
La máscara que lleva Dickinson la cubre hasta los pies, apenas nos enseña unos delicados pies huesudos blancos y nuestra curiosidad empieza a quemar. Sexton prefiere un antifaz diminuto, desgarrador por lo poco que esconde.
Nombres, nombres y apellidos; hay muchos en estos poemas. Lugares precisos; muchos también. Datos concretos que nos resultan extrañamente familiares porque su escritura tiene la virtud de hacernos mirar hacia nosotros mismos y buscar en nosotros a nuestra propia Angélica y ese Iowa que, según para quién, podría quedar en cualquier parte.
Como lector, la mañana de un sábado de este febrero atípico, angustiante por primaveral y sin noticias de la honorable nieve, agradecí a la autora su mirada carente de nostalgia. Al nombrar personas y lugares, los enaltece y sostiene vivos, no los lloriquea, los baila. Está bien. No hay que dar por perdida ni una sola lágrima y menos los sagrados instantes de placer.
Stevenson, Kipling, Verne, Melville. También estos poemas reunidos tienen algo de libro de aventuras, páginas entretenidas con trampa, con doble filo. Cómo escuece y tarda en cerrar el corte que se hace uno con la hoja de un libro.
Tantas veces el poeta elige una escritura feroz que le delata como un pusilánime.
El caso de Violeta es otro: latente bajo un estilo en apariencia afable, da la sensación de que habita un ser enigmático, ya sabéis, con cartas marcadas y entre binomios del tipo maldad/generosidad.
Ella tiene razones para celebrarlo.
Los nuevos poetas están en la playa celebrando
I
ANTES DEL VIAJE
«¿Por qué en cuanto un ser humano da muestras de tener alguna o mucha necesidad de otro, este se aleja?»
Simone Weil – La Gravedad y la Gracia
autoelegía
(lo que tú dirás cuando yo muera)
antes de que su cuerpo desaparezca completamente de la tierra
antes de que se pierda el rastro de su paso
antes de que tiremos su ropa
antes de que vendamos sus libros
antes de que sepamos qué hacer con susfotos
antes incluso de que pueda entender laausencia
tengo que decir:
entiendo
entiendo su marcha
quizá no entiendo
perdón si miento
quizá respeto sea más adecuado
respeto su marcha
en silencio
antes de que se me olvide la conversaciónsobre su padre
ella solía decir:
–él amaba demasiado la vida
cómo se iba a ir así–
–pero claro
precisamente por eso–
añadía después
lo mismo pasó con ella
antes de que se pierda la evidencia de supelo blanco
antes de que olvide la conversación sobreaquella cantante
con la que compartía nombre
–el destino– decía
–me lo eligieron ellos–
antes de que olvide la conversación sobre eltrabajo
–hago demasiadas cosas–, decía
–ninguna bien, quizá–
tengo que decir
tenía razón
y al mismo tiempo
necesitábamos su constante movimiento
antes de que pueda pensar en
las mentiras
las traiciones
las lealtades
el amor
tengo que pedir
dejadme su cuerpo
sólo un rato
esta noche
dejadme que lo lleve conmigo de viaje
dejadme que lo abrace
yo me encargaré de todo
haré la hoguera
limpiaré los restos
dejadme que me lo lleve
os prometo que lo cuidaré
os prometo que haré todo despacio
venid conmigo si queréis
no me importa
venid conmigo
lo haremos juntos
antes de que hagamos que su cuerpodesaparezca completamente
my girl
hace tiempo que dejé de besar chicos
durante años creí que debía hacerlo
chicos rubios
como el protagonista de mi chica
niños adolescentes chicos hombres
besé a todos los chicos que pude
sin pasión pero con fuerza
con determinación y con mucha saliva
el otro día besé a nina
anoche nos volvimos a acostar
y me acordé de mi primer beso
mi primer beso fue con una chica
una chica de mi propia familia
y me acordé de lo que pensaba
cada noche al acostarme
rezaba y me repetía
–yo también soy una chica–
–yo también soy una chica–
–yo también soy una chica–
debajo de las sábanas
todo se veía distinto
