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Caladas no es solo un poemario, es un camino de luces y sombras, de aprendizaje donde el amor es la lección y el maestro más dulce y amargo a la vez. La poesía, como la entiende la autora, es humo; cambiante, intangible y efímero. Puede quemar en la garganta y marear, pero también posee una belleza hipnótica. Dejamos de verlo, pero el sabor sigue ahí. A través de una semana metafórica en la que cada día representa una faceta del amor, Deva comparte su evolución en forma de poemas sin título. Así, cuando abres este libro, abres una ventana al interior de su autora, a esos momentos de reflexión que ocurren durante una calada. Respira hondo y asómate sin miedo, que a veces la poesía duele, pero no mata. Deva comenzó a escribir poesía sin saber que lo hacía, sin más intención que la de desahogarse en los momentos en los que respirar era difícil. Así, a lo largo de los últimos años, ha escrito poemas sueltos, pero siempre con un fondo común. Algunos de ellos fueron seleccionados para la antología poética Emocionario, editada también por LES Editorial, y ahora, Caladas recoge el resto de su poesía hasta 2019.
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Seitenzahl: 45
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Nacida en Cantabria, en mayo de un año par de los noventa.
Zurda con inclinaciones ambidiestras. De pequeña quería ser sirena, pero no se le daba bien cantar. Después quiso ser juglaresa, pero le pudo el miedo escénico, así que decidió que mejor escritora.
Con diecisiete años ganó su primer concurso literario, y le enorgullece decir que no fue el único. Desde entonces ha participado en varias antologías de relatos, ha publicado en medios online, ha escrito durante años en foros y tiene un par de fanfics en desarrollo. También tuvo el enorme placer de escribir el prólogo de la primera novela de Thais Duthie, Fugace piacere.
Como hay que probar cosas nuevas, y desde el wasabi no le teme a casi nada, ahora escribe también poesía. O algo así.
Su palabra preferida en castellano es magia, y eso es lo que significa la literatura para ella.
Así que… Bibidi Babidi Bu.
Twitter: @_devablue_
Instagram: @deva.blue
Caladas no es solo un poemario, es un camino de luces y sombras, de aprendizaje donde el amor es la lección y el maestro más dulce y amargo a la vez.
La poesía, como la entiende la autora, es humo; cambiante, intangible y efímero. Puede quemar en la garganta y marear, pero también posee una belleza hipnótica. Dejamos de verlo, aunque el sabor sigue ahí.
A través de una semana metafórica en la que cada día representa una faceta del amor, Deva comparte su evolución en forma de poemas sin título.
Así, cuando abres este libro, abres una ventana al interior de su autora, a esos momentos de reflexión que ocurren durante una calada.
Respira hondo y asómate sin miedo, que a veces la poesía duele, pero no mata.
Deva comenzó a escribir poesía sin saber que lo hacía, sin más intención que la de desahogarse en los momentos en los que respirar era difícil.
Así, a lo largo de los últimos años, ha escrito poemas sueltos, pero siempre con un fondo común. Algunos de ellos fueron seleccionados para la antología poética Emocionario, editada también por LES Editorial, y ahora, Caladas recoge el resto de su poesía hasta 2019.
Caladas
Primera edición: diciembre de 2020
© Deva Blue, 2020
© A. V. Moler, prólogo, 2020
© @ragoan.designs, ilustración portada, 2020
© Letras Raras Ediciones, S. L. U., 2020
Coord. Colección Poesía: Thais Duthie
LES Editorial pertenece a Letras Raras Ediciones, S. L. U.
www.leseditorial.com
ISBN: 978-84-17829-34-6
IBIC: DCF
Producción del ePub: booqlab
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A todos los amores de mi vida,que me han hecho darlas caladas más hondas.
Cubierta
Deva Blue
Caladas (sinopsis)
Portadilla
Créditos
Dedicatoria
Prólogo
Musa y poeta (primer dibujo tras prólogo)
Domingo
Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Agradecimientos
Respira hondo.
Debes de estar deseando sumergirte entre estas páginas, saborear cada sentimiento que se retrata en ellas, encontrar consuelo y comprensión en un lugar seguro en el que vas a poder refugiarte cada vez que lo necesites. Sin embargo, antes de darte paso al núcleo vivo de este poemario, es mi deber informarte de que, lo que sostienes ahora mismo entre tus manos, no es un simple libro, no. Has adquirido algo mucho más grande y significativo, algo que podría cambiarte para siempre, un pedazo de bruma, un billete de ida —y tal vez de vuelta— a un mundo de espirales y sensaciones del que puede que jamás quieras regresar.
No puedo culparte si decides no volver, después de todo… ¿quién no querría perderse para siempre en algo tan bello y al mismo tiempo aterrador como lo es el amor? ¿Hay acaso forma más real y apasionante que zambullirse en él a través de la poesía? ¿Quién no ha amado? El amor —o el desamor, más a menudo— es la única verdad que deberíamos vivir, sin restricciones ni culpa, libres, porque amar es respirar incluso cuando duele, cuando, pese a saber que no es un crimen, nos hace sentir la condena en todo el cuerpo, con toda su fuerza, amenazando con hacernos naufragar en medio del mar, a merced de la tormenta perfecta. Porque, como escribió Emily Dickinson: «Hasta que amé, yo nunca viví bastante». Hablemos del (des)amor y la valentía, del coraje y la fortaleza, de luchar en la peor guerra conocida, la que transcurre en nuestro interior. De abrirse y exponerse, de aceptar el resultado con la certeza de que no se trata de ganar o perder. Déjame que te diga que no hay mayor prueba de valía que viajar, en cuerpo y alma, hasta el campo de batalla que todos escondemos y que rara vez nos atrevemos a enseñar, no, la verdadera prueba no es entrar en él, sino hacerlo incluso cuando tenemos miedo, con la inseguridad de quien, recordando lo que pudo ser, teme perderse en ese mundo de hogueras que no han logrado extinguirse, al menos no del todo. Y salir, con la cabeza bien alta y el humo a buen recaudo, dispuesta a recrear ese mundo y el viaje a través de él para quienes necesiten una mano que les guíe.
