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Cada día que pasa podemos ver cómo el matrimonio parece haber quedado en el olvido. Podemos preguntarnos una y mil veces por qué ya no resulta como la época de nuestros abuelos, bisabuelos o quizás nuestros padres, cuando se casaban para toda la vida. ¿Qué ha pasado? ¿Hemos hecho algo mal? El matrimonio es la primera institución que Dios creó, inclusive antes que la iglesia misma, y tiene la misma antigüedad que tiene la humanidad. La vigencia y el fortalecimiento del matrimonio consta básicamente de un detalle muy importante: incluir al Creador. No podemos pretender vivir un matrimonio saludable dejando fuera a aquel que lo diseñó. Casados no cazados aborda los problemas que resultan de la relación matrimonial, con una base muy contundente que hace el respaldo a esta obra: la palabra de Dios.
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Seitenzahl: 193
Veröffentlichungsjahr: 2023
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Solari Gerez, Miguel Ángel
Casados no cazados : el matrimonio y su importancia para Dios / Miguel Ángel Solari Gerez. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2023.
166 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-824-394-8
1. Religiones. 2. Cristianismo. 3. Matrimonio Cristiano. I. Título.
CDD 248.844
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Impreso en Argentina - Printed in Argentina
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© 2023. Solari Gerez, Miguel Ángel
© 2023. Tinta Libre Ediciones
AGRADECIMIENTOS
A Dios, por haberme iluminado para escribir este libro, a ÉL sea toda la gloria.
A mi amada Maru por estos 8 años de matrimonio, gracias por aprender junto a vos, por elegirme cada día y por compartir este camino junto al Señor. Te amo. Agradezco al Señor por tu vida.
Gracias por soportarme, por entender que no soy perfecto sino un siervo inútil que intenta cada día con aciertos y errores agradar al Señor y amarte como Dios dice en su palabra.
Apéndice aparte para agradecerte por la parte técnica de este libro, realizar correcciones, sugerencias y consejos en todo lo que respecta a este proyecto.
A nuestra hija Chloe, con ella estoy aprendiendo a ser padre, espero cuando seas una mujer adulta puedas leer estas líneas y te olvides de que tu padre escribió este libro, que también para vos sea de bendición y para tu futuro esposo, anhelo que el Señor bendiga tu vida y te use.
A Gustavo y Andrea Benítez, nuestros primeros maestros, aquellos que nos ministraron, acompañaron y aconsejaron en nuestros inicios y que todavía lo siguen haciendo, gracias a Dios por ellos y por sus hijos.
Al pastor Gerardo Cristian Pinasco y esposa Natalia, ejemplo de matrimonio y familia, incansables obreros del Señor que reflejan la misericordia de Dios en cada obrar, gracias.
A los matrimonios que hemos discipulado, a los que vendrán si el Señor lo permite.
A cada líder, maestro, ministro y pastor que trabaja para el Señor.
A usted que leerá las líneas de este libro, espero ser de bendición para su vida, familia y matrimonio.
Índice
Agradecimientos pág. 7
Prefacio pág. 11
Introducción pág. 13
Capítulo 1
En el principio pág. 15
Capítulo 2
Escribiendo tu propia historia pág. 21
Capítulo 3
¿Y ahora? Pág. 27
Capítulo 4
Tiempos complicados Pág. 33
Capítulo 5
No tiene tono Pág. 39
Capítulo 6
Roles Pág. 43
Capítulo 7
A la cama pág. 55
Capítulo 8
70 × 7 Pág. 63
Capítulo 9
Ya no somos dos pág. 69
Capítulo 10
Ese árbol frutal pág. 73
Capítulo 11
Celos Pág. 77
Capítulo 12
Tratado de matrimonios Pág. 87
Capítulo 13
Servicio Pág. 97
Capítulo 14
En la riqueza y en la pobreza Pág. 103
Capítulo 15
En la salud y en la enfermedad Pág. 113
Capítulo 16
Cuidándonos Pág. 121
Capítulo 17
Síndromes tóxicos Pág. 129
Capítulo 18
Entorno Pág. 149
Meditación final Pág. 163
PREFACIO
Hace casi nueve años tomamos la segunda decisión más importante de nuestras vidas después de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador. El dar el sí delante de nuestro Dios, el hacer un pacto para toda la vida, vos, yo y el Señor.
Muchas veces no entendí ese misterio y complemento perfecto, uno más uno es igual a tres.
Hoy entiendo que para que todo marche en correcto funcionamiento Dios tiene que ser el centro de nuestro matrimonio.
Vivir en matrimonio implica tomar la cruz todos los días, una ejercitación constante del morir a uno mismo, en estos años de casados muchas veces lo tuvimos que hacer, lo tenemos que hacer y lo tendremos que hacer cada día en un futuro. Es algo que tienen que poner en práctica todos los matrimonios a lo largo de su vida.
Deseo que esta obra lleve a toda pareja a adorar a Dios no solo con su vida diaria sino con su matrimonio.
El matrimonio es un regalo del Señor, la calidad de nuestro matrimonio un regalo para Él.
María Soledad GonzálezEsposa del autor
INTRODUCCIÓN
Hoy día se contrae matrimonio sin saber muy bien el terreno donde vamos a caminar luego de la boda, no se tiene un concepto claro de lo que significa el matrimonio, a la luz de las escrituras, casados no cazados, aborda temas relevantes que son inherentes a la relación matrimonial. Hoy día decir matrimonio parece hacer referencia a una palabra que ha quedado en el olvido, devaluada o bien directamente ignorada.
Las corrientes de este mundo parecen haber atropellado y herido de muerte al matrimonio que Dios creó, es nuestra responsabilidad como hijos de Dios tener en claro ciertos conceptos y parámetros que hacen al matrimonio y de esta manera comprender la importancia de esta institución, base de toda familia y sociedad.
No todos están dispuestos a subirse a este barco ya que implicaría ejercitar día a día lo que dijo Jesús, tomar la cruz.
El matrimonio es parte de una etapa hermosa que se debe vivir consagrada a ÉL.
Para Dios no importan las épocas, corrientes, modas, ni tiempos, para Dios el matrimonio sigue tan vigente como su palabra.
¿Por qué hablar de matrimonios?
Porque es la primera institución que Dios ha creado y aquella con la cual satanás está encendido sobre todo en los últimos años. Además, es deber de todo aquel que conoce de Jesús saber que también el Señor tiene un plan para cada matrimonio y familia, no sólo se trata de casarse y punto, Dios tiene en gran estima el matrimonio.
Deseo fervientemente que estás líneas puedan ser de bendición a todo aquel que las lea.
Deseo que tu matrimonio y tu hogar sea bendecido, para bendecir a otros.
Dios quiere bendecir tu matrimonio, tu casa y tu familia, la gran pregunta es,
¿Quieres recibir esa bendición?
CAPÍTULO 1
EN EL PRINCIPIO
Todos sabemos que venimos de un inicio, la palabra de Dios dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).
Sabemos por las escrituras que Dios creó a Adán para que señoree sobre toda la creación, cada animal tenía su pareja, cada especie estaba creada en versión macho y hembra, en cambio Adán, estaba solo, un hombre que hasta ese momento no tenía más que la compañía de los animales y la creación de Dios.
Y dijo Jehová Dios: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18).
Aquí podemos ver qué el propósito de Dios es que Adán no se encontrará más solo, pensó en hacerle una compañera que cumpla la función de ayuda idónea, no solo lo pensó, sino que lo hizo y sabemos que lo que hizo Dios según su palabra fue bueno.
Leyendo el Génesis podemos comprender que la primera institución que Dios creo fue el matrimonio, la unión matrimonial no la creo un hombre, no la creo una mujer, fue diseño del creador de todas las cosas, el artista que creó este mundo, nada más y nada menos que Dios.
Sabiendo esto debemos considerar y tener en alta estima la unión matrimonial, el matrimonio no es algo más en nuestra vida, sino es algo que Dios pensó para formar la base de toda sociedad: la familia.
ACTUALIDAD
Vivimos en tiempos donde el matrimonio ha sido y sigue siendo atacado, menospreciado, dejado de lado, adulterado con uniones no correspondientes al diseño del creador, hace rato que jugamos a ser Dios y hacer lo que indique nuestro corazón, según la palabra de Dios, engañoso es el corazón del hombre y perverso más que todas las cosas, de esta forma dejamos de lado los parámetros de Dios y como consecuencia podemos ver la degradación de la sociedad, la destrucción de la familia ,la insensibilidad de los hijos, criados en hogares separados son los que pagan las consecuencias de las malas decisiones de los padres, que en busca de sus propios intereses, buscan su propia satisfacción.
El matrimonio es la institución más atacada por satanás, es la institución más perseguida, más castigada y corrompida por el maligno, recordemos que el vino a hurtar matar y destruir y si logra hacerlo destruirá la base de cada iglesia, sociedad y nación.
¿Podemos darle una definición a lo que es el matrimonio? Podemos intentarlo, según el diccionario es la unión de dos personas mediante determinados ritos o formalidades legales y que es reconocida por la ley como familia.
Esta definición podemos adecuarla más a lo legal. Podemos decir que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer delante de Dios y con ÉL como principal base para vivir una vida conforme a su voluntad, si queremos darle algún tipo de definición que se adecue a nuestros parámetros basados en su palabra.
Esta es la primera institución que Dios creó, la unión entre un hombre y una mujer, la relación que Dios respalda, la misma que fue constituida en ese jardín del Edén
Debemos abrir los ojos hoy día dónde a lo bueno se llama malo y a lo malo se llama bueno, tener discernimiento de los tiempos difíciles y persecutorios que vivimos y llenarnos del conocimiento del padre para nos ser engañados por el maligno, para no ser cazados.
Mencionábamos la importancia del matrimonio ya que es creación del Señor, no es de extrañar entonces que el enemigo esté tan encendido en atacarlo, destruirlo, menospreciarlo y adulterarlo, hoy día se transformó junto con la familia en el blanco de todo plan satánico. Películas, publicidades, medios, las grandes corporaciones de producción audiovisual, marcas de ropa, el sistema educativo, los gobiernos que invierten grandísimas sumas de dinero en políticas de género y todo tipo de influencia externa busca la caída del matrimonio y la familia creación de Dios, lamentablemente hasta se ha filtrado dentro de la iglesia ciertos tipos de libertinaje disfrazado de tolerancia y amor que atenta contra el diseño perfecto de Dios.
Somos conscientes ahora de la importancia del matrimonio, tenemos una promesa de matrimonio también en la palabra del Señor, cuando ocurra ese suceso tan esperado por nosotros que es las bodas de cordero, donde tendremos parte en esa boda que todos esperamos celebrar.
La biblia comienza con la unión de Adán y Eva y culmina con la unión de Cristo y su iglesia, otro aspecto para tener en cuenta a la hora de hablar de matrimonio.
Nacimos no para estar solos, somos seres sociables que tenemos la necesidad de compartir, hemos sido creados no para vivir en soledad sino para vivir en sociedad, Dios nos ha creado de esta forma, aunque haya algunas personas que opten por la soledad, Dios tiene un propósito con cada uno que no dista mucho del de Adán y Eva, por supuesto que no vivimos en el huerto del Edén, vivimos en un mundo caído dónde la consecuencia de vivir en él nos toca, nos salpica y hace las cosas no tan fáciles, sabemos como está escrito que en el mundo tendremos aflicciones pero confiamos en el Señor porque Él ha vencido al mundo.
Muchos jamás imaginan como será el momento de su casamiento, ni siquiera saben con quién se van a casar, hoy día satanás se ha encargado bien de que las mujeres ya no piensen mucho en como será ese día, con su vestido blanco, radiante y la celebración con el flamante esposo y sus seres queridos, directamente los hombres tampoco piensan en tal momento mucho menos que las mujeres, hoy día se utilizan negacionismos que sirven como excusa para no casarse, como por citar ejemplos; nadie es dueño de nadie, o un anillo no me hará distinto, hoy se busca escapar del compromiso, en esta sociedad descartable donde lo duradero ha quedado en la época de nuestros padres y nuestros abuelos, dónde la pérdida de los valores es cada día mayor y cada persona quiere hacer menos cada día, asumir menos responsabilidades e inclusive esforzarse menos.
Tengo una noticia, tener un matrimonio saludable requiere hábitos saludables, cosa que escuchamos mucho en lo que refiere a la alimentación del ser humano también se traslada al matrimonio, vivir una vida saludable ¿que sería?
Vivir en un matrimonio Cristo céntrico.
Asumir el rol que te corresponde.
Obedecer a la palabra de Dios.
Escribir tu propia historia.
Algunos de ellos los analizaremos en los próximos capítulos.
Quiero tomarme unas líneas para que podamos comprender que el matrimonio no es una cosa más, no es algo más en tu vida, es aquello que Dios tiene preparado para vos, es propósito de Dios y debemos estar preparados para recibirlo, es más debemos querer recibirlo, el Señor quiere bendecir tu vida varón brindándote tu ayuda idónea, aquella persona con la que compartirás tu vida hasta que partas a la presencia de Dios o bien hasta que Cristo venga, Dios quiere bendecir tu vida mujer brindándote aquel varón que te amara como Cristo amo a la iglesia y se entregó asimismo por ella, la pregunta es:
¿Estás tu dispuesto a renunciar a ti mismo para servirle a tu esposa?
¿Estás tu dispuesto a servirle a tu esposo?
¿Cada día que abrís tus ojos al verlo o verla a tu lado le dirías vuelvo a elegirte una vez más?
¿Estás dispuesto?
Si decís sí seguimos…
CAPÍTULO 2
ESCRIBIENDO TU PROPIA HISTORIA
Esta es la historia de Juan y Ana, él un hombre joven con miles de proyectos entre ellos casarse y formar una familia, ella criada en una familia trabajadora con el sueño de contraer matrimonio con el hombre de su vida: Juan.
Los preparativos de la boda los tenían muy ocupados, el vestido, los arreglos florales, el salón, los souvenirs, la comida, la mesa dulce, la lista de invitados y la luna de miel, todo lo que demanda una fiesta tan importante, Juan y Ana estaban orando hace tiempo y llegó el momento de poner fecha, luego de esto comenzaron los preparativos antes mencionados.
Al momento de la boda esperado por la flamante pareja, familiares, amigos y hermanos de la iglesia, Dios les regaló un hermoso día, el pastor los esperaba en el altar, se leyeron los votos matrimoniales, se colocaron las alianzas, el pastor los bendijo, la iglesia oró por ellos, Juan y Ana ya estaban casados.
Ana mientras toma un té en el comedor de su casa navega entre recuerdos y se dice así misma, pensé que esto iba a ser distinto.
Ana pensó que era la persona más importante en la vida de Juan y si bien es así, Ana no lo siente.
Juan (como todos los hombres somos tan distraídos) ni cuenta se da, hay cosas que a Ana le causan mucha molestia, quizás por momentos se pasa de molestia no a un enojo sino a un nivel de tristeza, frustración.
A Juan le gusta mucho ir a la casa de su mamá, con Ana dos o tres veces por semana van a cenar, Juan elogia la cena de su madre, le dice que es la mejor cocinera, que nadie cocina como ella y demás elogios. Ana cocina con mucho amor y procura esperar a su esposo con la comida caliente en el invierno que azota este año, a veces Juan le dice que no tiene hambre y solo toma un té.
Juan le lleva la ropa a su madre para que lave ya que todavía no se han podido comprar una lavadora de ropa (cuesta mucho equipar una casa sobre todo si recién contraes matrimonio).
La mamá de Juan va a su casa y observa al punto de la supervisión la limpieza, el orden y cada detalle de la casa donde vive su hijo y su nuera, la mamá de Juan no toca el portero eléctrico para que le abran la puerta de la casa de su hijo, pues tiene una llave lo que le permite entrar por su cuenta.
La cabeza de Ana se ha transformado en un tiro al blanco para satanás y lamentablemente todos los dardos caen en el blanco
¿Viste para que te casaste? Él no era la persona para vos, hace tu vida, divórciate, eres joven.
¿Qué haces aquí atendiendo a alguien que no te valora? Vos estás para mucho más.
La cabeza de Ana es una bomba a punto de explotar, Ana ama a Juan, pero no se anima a confrontarlo, no se anima a decirle esta situación me está lastimando.
En esta historia Juan tiene un gran problema, su mamá toda la vida lo atendió, se ocupó de él, ocupó muy bien su lugar de madre, pero quizás no estaba preparada para que su hijo un día decida escribir su propia historia, pero lo más triste es que Juan intenta escribir su propia historia otorgándole a su madre un lugar que ya no debe ocupar, ella fue, es y seguirá siendo su madre, pero hoy ya no es la persona más importante después de Dios en la vida de Juan y el todavía no ha entendido este concepto.
La palabra de Dios dice, Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne (Génesis 2:24). notemos que lo dice en Génesis, en el comienzo de la biblia.
¿Nunca te has preguntado quién fue la mamá de Adán?
Al ser una creación de Dios resulta obvio decir que Adán no tenía madre.
¿Como Dios dice dejara a su padre y a su madre si Adán no tenía madre? Quizás el Señor sabía o más bien ÉL sabía en su carácter de omnisciente que el varón debe dejar su casa para unirse a su esposa.
Hay relaciones entre madres e hijos tan absorbentes que bordean lo tóxico, hay relaciones que implican manipulación, victimización o inclusive padres que hacen responsables a sus hijos de sus propias frustraciones y planes no concretados. No subamos al estrado y juzguemos estos casos, pero el futuro de estos hijos estará impactado por padres que se comportan de tal forma.
Lo que le sucede a Juan podría haberle pasado a Oscar, Pedro, Daniel o bien a Juana, Daniela u otra mujer.
Juan no le da el primer lugar a su esposa después de Dios, Juan nació y parece que el obstetra se ha olvidado de cortarle el cordón umbilical, Juan temeroso de Dios parece haberse olvidado de este versículo de dejar a su padre y a su madre.
Hay algo que en estos casos hay que aprender, primero obedecer lo que Dios dice, dejar no implica abandonar, menospreciar a sus padres o cambiarlos, por más que a veces sea lo que quieran hacerte sentir, en caso como hemos mencionado de padres manipuladores, que se victimizan fácilmente, que acusan a sus hijos de haberlos abandonado o bien los acusan con la deshonra, sabiendo que la palabra de Dios dice honra a tu padre y a tu madre que es el primer mandamiento con promesa, si bien a continuación dice padres no exasperen a sus hijos para que estos no se desalienten. También parece que los padres se olvidaron de seguir leyendo este versículo, sea cual sea el caso si te has casado has comenzado a escribir tu historia, vos tu esposa y Cristo, poner límites es sano, edificante, si las demás personas no logran entenderlo ya es un problema de ellos y no tuyo, usted ha obedecido lo que Dios le mando a hacer, se ha unido a su esposa, que los demás no puedan entenderlo es otra cosa.
Honrar a los padres significa que los amas, que oras por ellos, los visitas, compartes y te interiorizas de cómo están, no que les permitas intromisiones indeseables a tal punto que atenten contra tu matrimonio o bien que atenten contra la persona más importante después de Cristo, es decir tu esposa, Ana en esta historia.
¿Qué puede hacer Ana?
No matarás dice la palabra de Dios. “Así que echa a satanás fuera de tus pensamientos amado lector si piensas que debe deshacerse de su suegra, obviamente entienda que estamos bromeando, aunque quizás usted lo ha pensado”. Lo primero que debe de hacer Ana es tomar un arma que es nada más y nada menos que la oración, orar, interceder por él, pedirle a Dios que le enseñe a hablar con su esposo y plantear este problema que tanto la atormenta, después de todo la palabra lo dice: las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, hablar con Juan es el segundo paso ya que la comunicación es esencial en el matrimonio, no sirve de nada jugar a las adivinanzas con un hombre porque muchas veces pasamos por alto los problemas creyendo que todo está bien.
¿Qué puede hacer Juan?
La solución para Juan es obedecer lo escrito en la palabra de Dios, establecer límites para su madre, que ella siga ocupando el lugar de madre y no permitir que se entrometa queriendo ocupar el rol de esposa que le corresponde a Ana. Darle el lugar a Ana que le corresponde, valorando lo que ella hace con gran esfuerzo, si quiere elogiar a su madre puede hacerlo, pero debe recordar que también hay alguien en su casa que todos los días lo espera para cenar juntos, con una comida que quizás no sea la de su madre ya que somos todos diferentes y en la cocina también todo se aprende, pero recordando que ella lo hace con todo el amor del mundo porque realmente le ama.
Cuando hay padres o madres que no saben ocupar su rol y se meten en el matrimonio es porque alguien se lo permite, si uno establece límites y se preocupa en edificar su casa de acuerdo con lo que Dios establece será bendecido, será edificado, será prosperado y tendrá el respaldo de Dios.
¿Acaso no recordamos que Él es el creador del matrimonio?
El Señor quiere bendecirte.
La historia de Juan y Ana es ficticia por supuesto, pero refleja la realidad de muchos matrimonios donde el varón o bien la esposa no han cortado el cordón, dónde la persona más importante para él o para ella no es su esposa o su esposo sino su padre o su madre.
¿Te has casado? Que gran noticia, pero ahora empieza tu camino, tú historia, tú familia, tú casa, el único que tiene que entrometerse y gloria a Dios que lo haga en cada momento es Jesucristo, pero él va a entrar en el hogar si usted lo permite.
¿Se anima dejar entrar a Cristo a su casa?
Le aseguro que será la mejor decisión que puede tomar para su hogar y su matrimonio.
CAPÍTULO 3
¿Y AHORA?
Hermosa es la etapa donde uno está enamorado, vemos todo lindo, nada parece causar preocupación, la lluvia parece no ser de agua sino de pétalos de rosa que nos acarician cuando rozan nuestra cara y nuestro cuerpo, por decirlo de alguna manera vivimos un cuento del cual no queremos salir. Un cuento que es real, pero que tendrá algunas modificaciones luego del casamiento, después del altar obviamente que no dejamos de enamorarnos ya que estamos enamorados de nuestra pareja por el resto de nuestras vidas, solo que transitamos otra etapa, la etapa de la convivencia, la etapa donde nos conocemos, esa etapa donde descubrimos cosas que quizás, no son de nuestro agrado.
Esto sirve como excusa para varias parejas (no contemos las parejas que no conocen a Dios) que deciden no casarse por el momento.
Todavía no es tiempo.
Estamos probando convivir nos estamos conociendo.
