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Chat grupal es la tercera novela del autor José Hidalgo Pallares. La forma de narrar los sucesos es tremendamente original, ya que, a través de varias conversaciones de WhatsApp el lector se entera de las peripecias y avatares que atraviesan 5 amigos, que se conocen desde el colegio. A propósito de la reunión de los 25 años de graduados Jaime, Juan José, Daniela, Miguel y Francisco relatan desencuentros, recuerdos, vivencias y situaciones complejas que son el espejo de la generación X. A través de los diálogos, los personajes revelan algunas reflexiones, ocurrencias y discusiones polémicas que giran en torno al divorcio, las pérdidas, la paternidad, las deudas, en fin, lo que implica la adultez y el paso del tiempo.
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Seitenzahl: 85
Veröffentlichungsjahr: 2024
USFQ PRESS
Universidad San Francisco de Quito USFQ
Campus Cumbayá USFQ, Quito 170901, Ecuador.
https://libros.usfq.edu.ec/index.php/usfq
USFQ PRESS es la casa editorial de la Universidad San Francisco de Quito USFQ. Fomentamos la misión de la universidad al divulgar el conocimiento para formar, educar, investigar y servir a la comunidad dentro de la filosofía de las Artes Liberales.
Chat grupal
José Hidalgo Pallares
Esta obra es publicada con el aval de lectores especializados y arbitrada a través de informes de lectura que forman parte de las decisiones tomadas en esta línea editorial.
Producción editorial: Andrea Naranjo
Diseño y diagramación: Krushenka Bayas
Diseño de cubierta: Belén Mena
Dirección gráfica de la colección pulso & letra: Belén Mena
Revisión de estilo: USFQ PRESS
© José Hidalgo Pallares, 2023
© De esta edición USFQ PRESS, Universidad San Francisco de Quito USFQ, 2023
Todos los derechos reservados. No se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otros) sin autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. La infracción de dichos derechos puede constituir un delito contra la propiedad intelectual.
ISBN: 978-9978-68-274-6
ISBNe: 978-9978-68-281-4
Primera edición: noviembre, 2023
Tiraje: 500 ejemplares
Catalogación en la fuente Biblioteca de la Universidad San Francisco de Quito USFQ.
Hidalgo Pallares, José
Chat grupal / José Hidalgo Pallares. – Quito : USFQ Press, ©2023.
p. : cm. ; (Colección Pulso & Letra).
ISBN: 978-9978-68-274-6
ISBNe: 978-9978-68-281-4
1. Novela Ecuatoriana. – 2. Literatura ecuatoriana. – I. Título.
CLC: PQ8220.418 .I33 C53 2023
CDD: Ec863 H53
OBI-181
Se sugiere citar esta obra de la siguiente forma:
Hidalgo Pallares, J. (2023). Chat grupal. USFQ PRESS.
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***
Hasta ahora he pasado bien, no te voy a mentir. Tú sabes que no estaba muy convencido de venir, pero los del grupo me insistieron tanto que al final me animé. Ya sé lo que has de estar pensando: que conmigo siempre es igual, que con mis panas tengo el sí flojo. Puede ser. Igual, parece que esta vez estuvo bien dejarme convencer. El ambiente está chévere y hay bastante gente que me caía bien en el colegio y que no había vuelto a ver desde que nos graduamos. Además, hubiera sido feo hacerles el desplante a los del grupo. En verdad no sabes cómo insistieron, sobre todo la Dany y el Juanjo, que incluso se ofreció a traerme y después llevarme de regreso a la casa, pero preferí venir en el auto, así me puedo ir a la hora que quiera. Él seguro se queda hasta que apaguen la música, ya sabes cómo es. Yo, en cambio, vine con la idea de quedarme solo un rato: almorzar, tomarme una o dos cervezas para devengar en algo la cuota y abrirme antes de que los demás empiecen a chupar en serio y a ponerse cargosos. Pero ya ves, son casi las seis y acá sigo. A algunos ya se les ve medio borrachos, pero en general la cosa ha estado tranquila. Si sigue así, tal vez me quede hasta tipo ocho y media o nueve, no más que eso porque quiero estar descansado para el paseo con la Rafa y el Joaco. Qué bestia, ya es casi un año desde la última vez que salimos en bici. La más difícil de convencer fue la Rafa; el Joaco tampoco tenía muchas ganas, pero más por pereza que por otra cosa. Ellos quieren ir al Parque Metropolitano; yo prefiero el Chaquiñán. Obviamente no vamos a ir por donde también pasen autos, así que por ese lado no te preocupes. En todo caso, saliendo de aquí, tengo que llegar a inflar las llantas, que seguro están bajas. Ojalá el físico me dé y no esté pidiendo perdón a los cien metros. También por eso no he tomado casi nada: una cerveza con los del grupo en el almuerzo, y otra con el Esteban Rendón, que se vino desde Colombia solo para la fiesta. El tipo sigue siendo muy gracioso; de hecho, ahora que está gordo y con un acento entre quiteño y paisa, incluso más. Me estuvo haciendo reír un buen rato. En cambio, con el Héctor Merizalde no aguanté más de cinco minutos. Sigue igual de huevón, pero ahora habla como si todo el tiempo estuviera en campaña o dando una entrevista. ¿Te conté que quedó de concejal en las últimas elecciones? Así estamos… También hablé un ratito con la Mónica Salvador, pero quédate tranquila porque ya no es lo que era. ¡Qué va! Casi no le reconocí de lo acabada que está. Es una señora completa: tiene cara de señora, cuerpo de señora, corte de pelo de señora, hasta actitud de señora. Y pensar que en sexto curso nos tenía a todos babeando. Sí, a mí también, no te voy a decir que no… Bueno, como te podrás imaginar, la Dany se ha dado gusto burlándose de ella. A sus espaldas, obvio. Porque cuando saludó le dijo que está regia. Es un caso tu amiga. También he hablado un poco con otros, pero solo la típica ¿qué has hecho?, ¿en qué trabajas?, ¿tienes hijos? A algunos les noté un poco incómodos cuando hablaban conmigo, como sin saber qué decirme, por eso he pasado la mayor parte del tiempo con los panas. A los que sí he evitado son al Paredes y a ese grupo. Y también al imbécil del Dueñas. Más allá de lo que el Pancho diga, el tipo nunca me cayó bien. Y ahora está con una actitud de ganador que ni te cuento. A la Dany le está lanzando los perros mal. Seguro ha visto las fotos y los videos que ella sube a Instagram. Ya te contaré cómo termina la cosa.
***
–Oye, Pancho, ¿le has visto al Jaime?
–Salió, dijo que iba a hacer una llamada.
–Sí le vi salir, pero ya fue hace rato. ¿Me acolitas a buscarle?
–No, anda tú si quieres.
–¿Sigues emputado?
–Sí, loco. Me cagaste la reunión diciéndole a ese hijueputa que venga. Tenías que haber preguntado, al menos.
–¿En serio te jode tanto?
–No solo me jode. Me indigna. Encima que esta huevada costó un montón de plata. ¿Ese hijueputa pagó la cuota siquiera?
–Supongo que sí. Pero puedes preguntarle al Charly Ruiz, que era el tesorero.
–No me sorprendería que ese careverga no haya pagado. Aparte, anda hecho el sabroso, el pana de todo el mundo.
–A mí me cae bien y no me parece que esté hecho el sabroso. Lo que pasa es que tú no le tragas.
–Y, como te cae bien, te vale un carajo lo que haya hecho.
–Loco, de gana te emputas conmigo. Yo no sé qué mismo hizo el man. Lo que sé es que no está preso ni nada. Además, aunque yo no le hubiera avisado, capaz igual venía. Ni que yo fuera el único de la promoción con el que se ve.
–Que no esté preso no significa nada en este país de verga. Y sí, capaz alguien más le hubiera avisado, pero le avisaste tú. Porque siempre quieres quedar bien con todo el mundo.
–Ve, loco, no sé por qué estás así de amargado ni me importa, pero yo también tengo mis problemas así que no me jodas. Además, si todos pensaran como tú, el man no tendría con quién hablar. Y ahí le ves, cagándose de risa con la Dany. Cabréate también con ella, entonces.
***
–¿En serio les dijiste eso a los policías?
–No me quedaba otra. Era eso o me quitaban la licencia.
–¡Qué bruto! Yo ni loca me hubiera atrevido. Y no entiendo cómo te creyeron así nomás.
–El truco es mostrarse tranquilo. Los tipos te ven tan seguro que no se les ocurre pensar que les estás hueveando.
–Mira tú. O sea que eres experto engañando.
–A los chapas de tránsito nomás. Otras personas me cachan de una.
–¿Quiénes, por ejemplo?
–Las mujeres. Y los profesores de colegio. Por eso me botaron de dos.
–¿De dos? ¿Te volvieron a expulsar después de que saliste del nuestro?
–Sí.
–¿Por?
–Por huevadas. Quisieron mejorar la reputación de ese colegio de verga haciéndose los estrictos conmigo y unos panas.
–No han de haber sido unos angelitos…
–No, sí éramos medio bestias, para qué también. Pero ahora somos ciudadanos ejemplares.
–¿Ah, sí?
–Totalmente. En cambio contigo fue al revés, ¿no?
–¿Por qué dices?
–Porque en las fotos de los anuarios no se te veía ni el cuello y ahora en Instagram muestras bastante más.
–Qué idiota eres. Es parte de mi trabajo. ¿O has visto a alguna entrenadora de fitness vestida como monja?
–No, solo decía. ¿Y cuándo decidiste dedicarte a eso? ¿No tenías un cargazo en un banco?
–Sí, era un buen puesto, pero no tenía vida. Y en un punto me harté y dije basta. Y ahí empecé con el fitness.
–Y de paso le botaste a tu marido.
–Estás bien enterado de mi vida, por lo que veo.
–Tengo mis fuentes.
–Pues deberías cambiar de fuentes, porque me divorcié cuando seguía en el banco.
–¿En serio? Entonces sí tengo que cambiar de fuentes, porque me hicieron perder un montón de tiempo.
–Muy avión te noto.
–Creo que me pusieron algo en el trago.
–Claro, eso debe ser.
–Pero como me está gustando el efecto, voy a buscar otro. ¿Te traigo algo?
–Ahorita no, gracias. Más tarde te acepto uno. Ahorita te dejo un ratito porque quiero conversar con las chicas de sociales, que veo que algunas ya se están despidiendo.
–Tienen maridos celosos.
–Seguramente. Luego seguimos hablando, ¿te parece?
–Te tomo la palabra.
***
–¡Al fin te encuentro, James! Pensé que otra vez te habías ido sin avisar.
