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Gustavo Adolfo Bécquer

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Beschreibung

La "Colección de Gustavo Adolfo Bécquer" abarca una serie de poemas, leyendas y relatos que se inscriben en la tradición del romanticismo español del siglo XIX. Bécquer utiliza un estilo lírico y melancólico, caracterizado por su exploración del amor, la naturaleza y lo sobrenatural, impregnado de una profunda sensibilidad emocional. Sus letras están repletas de imágenes evocadoras y simbolismos que dan voz a sus introspecciones personales y a una visión objetiva del mundo. Esta obra no solo refleja la angustia y la belleza de la vida, sino que también se contextualiza en una época de convulsiones sociales y políticas, donde el arte se convierte en un refugio y un medio de expresión de la existencia humana. Gustavo Adolfo Bécquer, nacido en 1836 en Sevilla, fue una figura central en la poesía romántica, con una vida marcada por la melancolía y la enfermedad. Su contexto familiar y sus experiencias de vida, incluyendo la pérdida de seres queridos, jugaron un papel significativo en su producción literaria. La influencia de la música, la pintura y su propio sufrimiento existencial le llevaron a cultivar un estilo único que sigue resonando en la literatura española. Recomiendo encarecidamente la "Colección de Gustavo Adolfo Bécquer" a todo lector interesado en la poesía y narrativa romántica. La atemporalidad de su obra, junto con su profundidad emocional, lo convierten en una lectura esencial para comprender no solo el alma humana, sino también la riqueza del legado literario español. En esta edición enriquecida, hemos creado cuidadosamente un valor añadido para tu experiencia de lectura: - Una Introducción amplia expone las características unificadoras, los temas o las evoluciones estilísticas de estas obras seleccionadas. - La Biografía del Autor destaca hitos personales e influencias literarias que configuran el conjunto de su producción. - La sección de Contexto Histórico sitúa las obras en su época más amplia: corrientes sociales, tendencias culturales y eventos clave que sustentan su creación. - Una breve Sinopsis (Selección) oferece uma visão acessível de los textos incluidos, ajudando al lector a seguir tramas e ideias principais sin desvelar giros cruciais. - Un Análisis unificado examina los motivos recurrentes e los rasgos estilísticos en toda la colección, entrelazando las historias a la vez que resalta la fuerza de cada obra. - Las preguntas de reflexión animan a los lectores a comparar las diferentes voces y perspectivas dentro de la colección, fomentando una comprensión más rica de la conversación general. - Una selección curada de citas memorables muestra las líneas más destacadas de cada texto, ofreciendo una muestra del poder único de cada autor.

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Veröffentlichungsjahr: 2024

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Gustavo Adolfo Bécquer

Colección de Gustavo Adolfo Bécquer

Edición enriquecida. Clásicos de la literatura
Introducción, estudios y comentarios de Teo Ibáñez
Editado y publicado por Good Press, 2023
EAN 8596547800804

Índice

Introducción
Biografía del Autor
Contexto Histórico
Sinopsis (Selección)
Colección de Gustavo Adolfo Bécquer (Clásicos de la literatura)
Análisis
Reflexión
Citas memorables

Introducción

Índice

Esta Colección de Gustavo Adolfo Bécquer (Clásicos de la literatura) propone al lector una entrada coherente y amplia en la prosa de uno de los nombres esenciales del Romanticismo español. A través de dos tomos, se reúnen leyendas, artículos, piezas misceláneas y una serie epistolar completa, con el propósito de ofrecer un panorama orgánico de sus preocupaciones estéticas y morales. No se busca la acumulación indiscriminada, sino un itinerario de lectura que permita advertir la unidad profunda de su mundo imaginario y el alcance perdurable de su estilo. El conjunto privilegia textos canónicos y otros menos frecuentados, para trazar un mapa nítido de su corpus narrativo.

El volumen incorpora paratextos significativos —«Al lector», «Prólogo de la primera edición» e «Introducción»— que enmarcan la lectura y fijan claves de recepción. Su función no es menor: ordenan la expectativa del lector, sitúan las piezas en su horizonte genérico y suavizan el tránsito entre modalidades distintas de escritura. En Bécquer, el umbral del texto importa tanto como el relato mismo: la voz que interpela, la promesa de misterio, la confesión de un origen oral o de una experiencia vivida. Estos materiales orientan sin condicionar, y revelan la conciencia artística del autor.

Los géneros representados abarcan la leyenda —núcleo de su narrativa breve—, el cuento de atmósfera, el artículo de arte y costumbres, la crónica, el ensayo breve y la carta literaria. La leyenda bécqueriana, a caballo entre tradición y modernidad, se distingue por su sobriedad narrativa y su prosa poética. Los artículos exploran el patrimonio, la ciudad y lo cotidiano con mirada crítica. Las cartas, por su parte, despliegan una sensibilidad contemplativa y reflexiva. Esta variedad, lejos de fragmentar el conjunto, deja ver una misma pulsión: interrogar lo real desde la sombra de lo desconocido, y convertir la observación en experiencia estética.

Como hilos que enlazan las piezas, emergen temas persistentes: la tensión entre razón y creencia, el poder de la imaginación, el deseo idealizado y su reverso, la supervivencia de lo legendario en la vida moderna y el impacto moral de lo inexplicable. La naturaleza funciona como escenario simbólico —ríos, bosques, ruinas— y la ciudad como teatro de supersticiones y memorias. La elocuencia de Bécquer se apoya en una economía expresiva que sugiere más de lo que explica, en imágenes de gran musicalidad y en marcos narrativos que miman la oralidad. Todo ello produce una ambigüedad fértil, rasgo definitorio de su poética.

El Tomo Primero reúne leyendas fundamentales y algunos cantos poético‑narrativos que dialogan con ellas. «Maese Pérez el Organista» se sitúa en torno a la música sagrada y la devoción popular; «Los ojos verdes» explora una atracción peligrosa nacida junto a una fuente; «La ajorca de oro» coloca a su protagonista ante una prueba temeraria dentro de un templo; «El caudillo de las manos rojas» articula una trama de culpa y signo; «El rayo de luna» contrapone ideal y realidad; «La cruz del diablo» indaga en un objeto temido; «Tres fechas» vuelve sobre la memoria afectiva; «El Cristo de la calavera», «La corza blanca» y «La rosa de pasión» completan el abanico temático.

El Tomo Segundo continúa con leyendas de gran vigor y alterna con prosa no ficcional. «Creed en Dios» reflexiona sobre fe y justicia; «La promesa» aborda el cumplimiento de un voto; «El beso» sitúa el límite entre respeto y desafío ante lo sagrado; «El Monte de las Ánimas» despliega una noche de difuntos de intensa sugestión; «La cueva de la mora» evoca amores fronterizos; «El gnomo» convoca seres del mundo subterráneo; «El miserere» persigue una música imposible; «La mujer de piedra» plantea el misterio de la petrificación o su leyenda. Estas piezas, diversas en ambientación, comparten una misma aspiración: encender el asombro sin clausurarlo.

Junto a las leyendas, el volumen acoge artículos y miscelánea que muestran la versatilidad del autor. «La arquitectura árabe en Toledo» ofrece una mirada estética y patrimonial que combina admiración y juicio, y revela su sensibilidad ante las huellas del pasado. Textos como «¡Es raro!» y «Las hojas secas» se mueven entre el apunte de costumbres, la reflexión sobre lo inusitado y el tránsito de las estaciones, tendiendo puentes entre periodismo y prosa artística. Esta faceta ensayística amplía el horizonte de lectura y subraya que, para Bécquer, lo extraordinario también late en lo cotidiano cuando se cambia el ángulo de la mirada.

Un lugar especial ocupa «Desde mi celda», serie de nueve cartas que, con tono confidencial y pausado, registran observaciones del paisaje, escenas rurales, impresiones de viaje y meditaciones literarias. En ellas, el autor depura su voz, conjuga lo autobiográfico con lo contemplativo y define una ética de la atención. Frente a la intensidad nocturna de las leyendas, estas páginas proponen claridad diurna, ritmo reposado y una percepción aguda de la naturaleza y la vida común. Leídas en secuencia, revelan cómo el mismo impulso de extrañamiento que anima lo fantástico se transforma aquí en lucidez y serenidad.

Desde el punto de vista compositivo, las narraciones suelen articularse mediante marcos: un narrador que dijo o escuchó, un manuscrito hallado, un escenario descrito con precisión. Este dispositivo otorga verosimilitud a lo inverosímil y acerca al lector al clima de confidencia. La adjetivación es precisa; la imagen, memorable; el diálogo, medido. La música —como experiencia y metáfora— recorre estas páginas, y la luz nocturna, los reflejos del agua y el sonido del viento se convierten en signos. El resultado es una prosa de alto poder sugestivo, capaz de crear atmósferas persistentes con medios discretos y una sintaxis de notable fluidez.

La relevancia de este conjunto se sostiene en su doble legado: histórico y estético. Histórico, porque fijó una forma singular de leyenda moderna en lengua española, publicada inicialmente en la prensa y reunida posteriormente en volumen. Estético, porque su manera de insinuar el misterio, evitar la explicación cerrada y convertir lo íntimo en experiencia compartida ha influido en narradores posteriores y mantiene intacta su capacidad de conmover. Su permanencia en el canon y su presencia en la enseñanza se explican por esta mezcla de limpidez y profundidad, de emoción depurada y arquitectura narrativa precisa.

El diseño de la presente colección responde a un criterio de legibilidad y alcance: ofrecer un conjunto sustancial y representativo, articulado en dos tomos que combinan coherentemente relatos, artículos y cartas. No pretende sustituir ediciones críticas, sino facilitar una lectura integral y continua, apoyada por paratextos que contextualizan sin imponerse. La organización interna favorece contrastes fecundos —lo nocturno frente a lo diurno, lo urbano frente a lo natural, lo religioso frente a lo profano— y permite reconocer motivos recurrentes. Así, el lector percibe la unidad profunda del universo bécqueriano sin perder de vista la diversidad de sus registros.

Invitamos a leer esta colección con la atención que reclama lo esencial: dejarse guiar por la voz que narra, alternar la intensidad de las leyendas con el sosiego de las cartas, detenerse en los artículos para reconsiderar el patrimonio y el presente. En ese ritmo se advierte una constelación de temas y formas que, más que cerrarse en un tiempo, dialogan con el nuestro. Bécquer propone un pacto de imaginación y lucidez: creer lo justo para comprender mejor, sentir para pensar. Estas páginas, leídas hoy, siguen mostrando que la emoción y el misterio son caminos legítimos hacia el conocimiento.

Biografía del Autor

Índice

Gustavo Adolfo Bécquer (1836‑1870) es una figura cardinal del posromanticismo español. Poeta y prosista, elevó la lírica íntima y la leyenda breve a formas decisivas de la modernidad literaria hispánica. Nacido en Sevilla y formado entre talleres y bibliotecas, desarrolló su carrera en una España convulsa, marcada por cambios políticos y culturales que atraviesan su obra. Su nombre se asocia de modo inseparable a las Leyendas, piezas de prosa poética que combinan tradición, misterio y reflexión, y a una poesía de tono confesional y sugerente. La presente colección, en dos tomos, reúne sus narraciones más influyentes y una serie epistolar decisiva, testimonio de su sensibilidad y su oficio.

En su juventud, Bécquer se nutrió del Romanticismo europeo y de lecturas españolas clásicas, además del contacto con artes visuales que acentuó su mirada plástica. En Sevilla y luego en Madrid, frecuentó círculos literarios y periodísticos donde afinó una estética contraria al énfasis declamatorio. Su prosa busca claridad musical, atmósfera y símbolos discretos; su verso, cadencias suaves y metáforas puras. La atracción por lo medieval, lo legendario y el folklore peninsular le ofreció paisajes morales para explorar deseo, imaginación, culpa y fe. La influencia de corrientes alemanas y francesas se funde en él con la tradición castellana, sin perder su timbre propio y sobrio.

Instalado en Madrid a mediados de la década de 1850, Bécquer trabajó como periodista y escritor profesional, publicando en periódicos y revistas. Fue una vida de escritura urgente, encargos y proyectos interrumpidos, que no impidió la elaboración de un estilo singular. En sus poemas, a menudo conocidos como Rimas, depuró un tono íntimo y reflexivo que anticipa sensibilidades modernas. En prosa cultivó relatos breves de tensión insinuada y finales abiertos, tan atentos a la voz como al ambiente. La precariedad material y periodos de salud frágil condicionaron sus ritmos de trabajo y motivaron estancias fuera de la capital, decisivas para su imaginación.

El Tomo Primero reúne algunas de las Leyendas más emblemáticas. En Maese Pérez el Organista, Los ojos verdes, La ajorca de oro, El rayo de luna o La cruz del diablo, Bécquer organiza escenas nocturnas y espacios sacros o naturales donde la emoción desencadena lo inexplicable. Piezas como El Cristo de la calavera, La corza blanca, La rosa de pasión, Tres fechas o El caudillo de las manos rojas despliegan motivos de fascinación, exceso y destino, articulados con una narración sobria y una imaginería precisa. La Introducción, La creación y los Cantos enmarcan su poética de lo sugerido y lo simbólico.

El Tomo Segundo amplía el ciclo con relatos de gran resonancia. El Monte de las Ánimas, El miserere, El beso, La cueva de la mora, El gnomo, La promesa, Creed en Dios, La mujer de piedra y Las hojas secas exploran la intersección entre fe, superstición y deseo, con monasterios, ruinas, bosques y ciudades como escenarios morales. Se suman piezas como ¡Es raro! y el ensayo La arquitectura árabe en Toledo, muestra de su interés por el patrimonio y la historia urbana. En conjunto, el volumen confirma su maestría para dotar de música y luz a la prosa narrativa breve.

Desde mi celda ocupa un lugar singular en esta colección. Redactadas en una estancia de retiro por motivos de salud a mediados de la década de 1860, las nueve cartas combinan descripción paisajística, anotación costumbrista y meditación personal. La mirada se posa en monasterios, valles y pueblos del entorno, y en las vidas anónimas que el escritor observa con empatía y distancia. La prosa, sin alardes, alcanza una limpidez contemplativa que contrasta con la tensión de las Leyendas, pero comparte con ellas el gusto por la atmósfera y la imagen precisa. Constituyen un autorretrato indirecto de su sensibilidad.

Los últimos años de Bécquer estuvieron marcados por la intensidad creativa y por circunstancias adversas. Falleció en Madrid en 1870, y su prestigio se consolidó tras la edición póstuma de sus escritos, preparada por amigos y admiradores. Desde entonces, sus Leyendas y su poesía han sido lectura formativa para generaciones de autores y lectores en España e Hispanoamérica. Su tono contenido, la economía expresiva y la sugestión emocional influyeron en corrientes posteriores que buscaron musicalidad e intimidad. Hoy sigue siendo referencia en estudios, antologías y ediciones escolares, y sus relatos continúan inspirando relecturas y adaptaciones que renuevan su vigencia.

Contexto Histórico

Índice

La colección reúne textos que Gustavo Adolfo Bécquer escribió y difundió sobre todo entre finales de la década de 1850 y la de 1860, en los últimos años del reinado de Isabel II y en vísperas de la Revolución de 1868. Es un período de tránsito: pervive el Romanticismo, pero avanza un nuevo público urbano, alfabetizado, atento a la prensa ilustrada. Bécquer, nacido en 1836 y fallecido en 1870, participa de ese clima posromántico que dialoga con la modernización técnica y con una política convulsa de pronunciamientos y reformas. Sus leyendas y cartas ofrecen una lectura histórica de España como paisaje de memoria, ruina y persistencia cultural.

Las piezas liminares —Al lector, el Prólogo de la primera edición e Introducción— se inscriben en el marco de publicación periódica y compilación característica del siglo XIX. La expansión de la imprenta, la litografía y los talleres tipográficos en Madrid y otras ciudades posibilitó la circulación de relatos por entregas. También lo hicieron las revistas políticas y literarias donde Bécquer colaboró. En ese contexto, el prólogo negocia expectativas entre erudición y entretenimiento, y sitúa la leyenda como género apto para rescatar tradiciones locales en un país que, tras guerras civiles y reformas, discutía su identidad histórica y cultural.

El Romanticismo español, posterior al alemán y al francés, halló en la Edad Media y el Siglo de Oro un vivero de símbolos para pensar la nación. Bécquer hereda de Zorrilla, Espronceda y la crítica histórica de su tiempo una sensibilidad que mezcla archivo, rumor y paisaje. La colección explora Toledo, Soria o Sevilla como escenarios privilegiados donde el pasado late en lo visible —catedrales, conventos, murallas— y en lo invisible —supersticiones, ritos, voces. La leyenda se propone como documento afectivo, complementario a la historia académica: no corrige fechas, reconstruye climas morales y emocionales de épocas pretéritas.

La relación entre ritual católico y comunidad urbana atraviesa piezas como Maese Pérez el Organista. En la Sevilla decimonónica, la catedral condensaba sociabilidad, música sacra y jerarquías, y las festividades de Navidad o Semana Santa articulaban tiempos y barrios. El relato hace audible la tradición organística española y la devoción popular que, tras la desamortización, veía transformarse sus espacios de culto. El interés de Bécquer por la liturgia y la acústica del templo enlaza con discusiones contemporáneas sobre música religiosa y con el esfuerzo por preservar prácticas que la modernización urbana y el nuevo ocio estaban reconfigurando.

Naturaleza y misterio ocupan un lugar central en Los ojos verdes o El rayo de luna. A mediados del siglo XIX, la cartografía, la geología y los ferrocarriles reducían distancias y vacíos en el mapa peninsular. Frente a ese impulso racionalizador, las leyendas reponen bosques, riberas y montes como ámbitos donde persiste lo inexplicable. Bécquer no niega la ciencia; contrapone a su lenguaje otro, de resonancias medievales y populares, para sugerir que la identidad de España también se cifra en creencias y miedos heredados. Esa tensión entre claridades modernas y penumbras arcaicas da a su prosa un pulso histórico singular.

La ajorca de oro ilumina la confluencia de devoción, deseo y economía en ciudades comerciales como Sevilla. El auge de las clases medias trajo nuevos consumos y vitrinas, pero también una moral de apariencia y honor heredada del Antiguo Régimen. La joya —objeto suntuario y sacro— dramatiza la fricción entre culto y codicia, en un entorno donde cofradías, plateros y templos marcaban ritmos sociales. El relato relee ese mundo preindustrial con recursos románticos, al tiempo que refleja el interés decimonónico por el patrimonio eclesiástico y por las historias ejemplares que advertían sobre excesos y transgresiones.

El caudillo de las manos rojas desplaza la mirada a un Oriente imaginado, eco de la moda orientalista que atravesó la Europa del siglo XIX. La circulación de traducciones de relatos asiáticos, los estudios filológicos y el gusto por lo exótico permitieron a autores españoles usar escenarios lejanos para alegorizar tiranía, culpa o fatalidad. En Bécquer, ese Oriente es menos crónica colonial que teatro moral. El recurso responde a un momento en que España, mientras revisaba su propio pasado árabe y medieval, también proyectaba fuera de Europa fantasmas y deseos, de acuerdo con la sensibilidad romántica europea.

La creación y los cantos insertos en el tomo primero dialogan con debates intelectuales contemporáneos sobre origen y destino del mundo. En la década de 1850-60 se difundieron en España controversias filosóficas y científicas —del positivismo a lecturas de Darwin— que interpelaban relatos tradicionales. Bécquer elige la vía poética: rehúye el tratado y elige el mito lírico, heredero de lecturas bíblicas y clásicas filtradas por el Romanticismo. No compite con la ciencia; ofrece un marco simbólico en que la imaginación reconstruye un cosmos sensible, poblado de fuerzas y presencias, con el que contrapesa el prosaísmo que muchos asociaban a la modernidad.

La cruz del diablo mezcla ley y leyenda para mirar la inseguridad rural en el siglo XIX. En la España de posguerra y caminos difíciles, el bandolerismo sobrevivió hasta que la creación de la Guardia Civil (1844) y obras públicas reforzaron el control del territorio. El relato convoca supersticiones y señas de un orden antiguo que lucha por desaparecer ante instituciones modernas. La cruz, objeto jurídico y mágico a la vez, condensa una transición: del castigo ejemplar y el miedo colectivo a la administración racional de justicia, en un campo donde rumor y autoridad estatal competían por explicar y regir la vida.

El Cristo de la calavera y Tres fechas revisitan el código del honor y la violencia ritualizada de la caballería para pensar el presente. España vivió en el XIX una sucesión de pronunciamientos y duelos políticos, con una cultura de la espada que impregnaba la vida pública. Al situar la acción en un Toledo histórico, Bécquer ofrece una distancia segura para comentar la persistencia de la venganza, el orgullo y el sacrificio, sin señalar hechos concretos. La imaginería religiosa sirve de contrapunto moral a una sociedad que debatía entre autoridad tradicional y legalidad liberal, y entre valor personal y normas impuestas.

La corza blanca se nutre del resurgir romántico del folklore europeo: desde Herder y los Grimm, las tradiciones orales se consideraron claves de identidad. En España, viajeros, eruditos y periodistas recogieron leyendas de montaña y valle. El relato bebe de supersticiones sobre metamorfosis y brujería, vivas en regiones con memoria de procesos inquisitoriales y prácticas pastoriles. Bécquer no documenta un expediente; compone, con motivos locales, un mito sobre límites entre naturaleza y cultura. Esa operación literaria se inscribe en una época que por primera vez concebía lo “popular” como patrimonio digno de estudio y preservación.

La rosa de pasión aborda la memoria de la minoría judía y la sombra de la Inquisición, instituciones y episodios que marcaron la historia peninsular hasta su abolición en el siglo XIX. En el clima liberal, la reflexión sobre tolerancia y fanatismo cobró nuevo vigor, y la historiografía rescató voces antes silenciadas. Situando el relato en un pasado reconocible, Bécquer señala cómo la devoción, mal encauzada, puede volverse violencia colectiva. No ofrece una crónica procesal, sino una parábola que dialoga con debates contemporáneos sobre libertad de conciencia, en años en que España reconsideraba su relación entre Iglesia, Estado y minorías.

Varias leyendas del tomo segundo —Creed en Dios, La promesa, La cueva de la mora, El beso, El Monte de las Ánimas— reinterpretan conflictos históricos. El Monte sitúa órdenes militares y viejas enemistades en Soria para meditar sobre la herencia templaria en la imaginación nacional. La cueva de la mora rehace la huella andalusí y fronteriza, mientras El beso evoca la ocupación napoleónica y la sacralidad profanada por la guerra. En todos los casos, Bécquer no reconstruye campañas o tratados; extrae del pasado emblemas que, en pleno siglo XIX, servían para discutir patriotismo, memoria y límites del poder.

El miserere y El gnomo relacionan espiritualidad, música y ruina con transformaciones materiales del país. Tras las desamortizaciones (desde 1836), numerosos monasterios quedaron vacíos o en decadencia, y la sensibilidad romántica los convirtió en escenarios de lo sublime y lo inquietante. El miserere explora la tradición del canto llano y la escritura musical como restos de un mundo que agoniza pero aún conmueve, en un siglo que reordenaba archivos y restauraba coros. El gnomo, con raíces en imaginarios europeos, recuerda que España leía y traducía leyendas foráneas, incorporándolas a un circuito literario internacional.

La arquitectura árabe en Toledo participa de un debate central del siglo XIX: cuál es el estilo “nacional” de España. Mientras en Europa prosperaban restauraciones historicistas, en España ganaron peso estudios que reivindicaron el mudéjar como rasgo propio; trabajos como los de José Amador de los Ríos (publicados en la década de 1850) señalaron esa vía. Bécquer, atento al detalle urbano, describe portadas, arcos y decoraciones para mostrar la convivencia histórica de herencias islámicas y cristianas. El artículo no solo mira piedras; interviene en una discusión ideológica sobre continuidad cultural, orgullo local y conservación del patrimonio.

Desde mi celda —nueve cartas redactadas hacia 1864 durante la estancia de Bécquer en el entorno del Moncayo— testimonia un retiro terapéutico y un cambio de óptica. Enfermo y cansado del agitado Madrid periodístico, el autor observa desde Aragón un mundo rural con ritmos lentos, economías agrarias y recuerdos carlistas aún recientes. La prosa epistolar mezcla crónica, etnografía incipiente y meditación, y refleja la movilidad creciente: viajeros, artistas y periodistas recorrían provincias gracias a nuevas vías de comunicación. Publicadas en prensa, las cartas acercaron a lectores urbanos una España interior que la política central apenas representaba.

El medio material de la prensa ilustrada sostiene toda la colección. La expansión del telégrafo, el ferrocarril y los talleres de xilografía o fotografía facilitó la circulación de noticias e imágenes. Bécquer colaboró con periódicos que combinaron política y literatura, y su hermano Valeriano realizó dibujos que dialogaban con esa prosa. En un panorama de censuras variables y cambios legislativos, la Revolución de 1868 abrió un periodo de mayor libertad de imprenta. Las leyendas se beneficiaron de ese ecosistema: textos breves, atmosféricos, capaces de atraer a un público amplio sin renunciar a densidad simbólica e histórica, consolidando su fortuna editorial posterior.—Wait remove dash? Need clean text. Let's correct: Remove the em dash style within JSON. We'll produce final later.

Sinopsis (Selección)

Índice

Paratextos del Tomo Primero (Al lector, Prólogo de la primera edición, Introducción)

Estos textos abren la colección situando al lector ante la poética de Bécquer: la primacía de la sugerencia, el misterio y la emoción sobre el detalle realista. Funcionan como un pacto de lectura que declara el gusto por la tradición popular reinterpretada con sensibilidad moderna.

Sección Leyendas (marco general)

Conjunto de relatos donde lo cotidiano se quiebra por la irrupción de lo sobrenatural, entre bosques, templos y ciudades cargadas de memoria. Predominan la tensión entre fe y deseo, la fatalidad amorosa y la culpa, todo filtrado por una prosa musical y atmosférica.

La creación

Meditación de aliento lírico sobre el origen y el enigma del mundo, que convierte la cosmogonía en experiencia estética. La imaginería luminosa y sombría subraya el asombro romántico ante lo inexplicable.

El caudillo de las manos rojas (Cantos I, III–VI)

Poema narrativo de tono épico-legendario que se despliega en episodios fragmentarios, dibujando una trama de ambición, violencia y destino. El ritmo de los cantos y las imágenes vehementes sostienen un clima fatalista y visionario.

Lo sagrado, la música y la penitencia (Maese Pérez el Organista; El miserere; Creed en Dios; El Cristo de la calavera; La cruz del diablo)

Leyendas centradas en templos, ritos y reliquias donde la fe y la superstición se rozan, y la transgresión desencadena consecuencias inquietantes. La música sacra y lo milagroso actúan como umbrales entre mundos, en un registro solemne y nocturno.

Amor, obsesión y lo ilusorio (Los ojos verdes; El rayo de luna; La corza blanca; La promesa; La mujer de piedra)

Relatos que exploran la atracción por lo inalcanzable y la figura amada como aparición, símbolo o espejismo. El deseo desborda la razón y empuja a los protagonistas hacia pactos o promesas cuyo precio revela la frontera porosa entre naturaleza y fantasía.

Pasión, culpa y reliquias (La ajorca de oro; El beso; La rosa de pasión; El Monte de las Ánimas)

Historias de deseo y desafío donde gestos mínimos —un objeto robado, un beso prohibido, una joya— precipitan destinos trágicos. Espacios emblemáticos y noches cargadas de presagios sostienen un clima espectral, con énfasis en la culpa y el sacrilegio.

Fronteras entre historia y fábula (La cueva de la mora; El gnomo)

Piezas que beben del folclore para confrontar memoria histórica y maravilla, entre grutas, sierras y aldeas. La presencia de seres ocultos y amores imposibles sugiere que todo relato local guarda un núcleo de mito.

Tres fechas

Narración articulada en tres momentos decisivos que condensan una biografía sentimental bajo el signo del recuerdo. El montaje temporal y el tono elegíaco indagan en cómo la memoria magnifica, deforma y salva.

Crónica y paisaje de Toledo (La arquitectura árabe en Toledo)

Ensayo-descripción que recorre huellas artísticas para leer la ciudad como un palimpsesto de culturas. La precisión visual convive con una sensibilidad romántica por la ruina y la continuidad del tiempo.

Estampas y divagaciones breves (¡Es raro!; Las hojas secas)

Prosas de observación aguda donde el asombro ante lo cotidiano se mezcla con ironía y melancolía. La miniatura ensayística convierte detalles efímeros —un gesto, una estación— en emblemas del paso del tiempo.

Desde mi celda (Cartas I–IX)

Secuencia epistolar que combina crónica, paisaje e introspección desde un retiro contemplativo. La voz confidencial alterna escenas de costumbres, meditaciones sobre la soledad y una mirada poética a lo nimio.

Colección de Gustavo Adolfo Bécquer (Clásicos de la literatura)

Tabla de Contenidos Principal
TOMO PRIMERO
Al lector
Prólogo de la primera edición
Introducción
Leyendas
La creación
Maese Pérez el Organista
Los ojos verdes
La ajorca de oro
El caudillo de las manos rojas
Canto primero
Canto tercero
Canto cuarto
Canto quinto
Canto sexto
El rayo de luna
La cruz del diablo
Tres fechas
El Cristo de la calavera
La corza blanca
La rosa de pasión
TOMO SEGUNDO
Creed en Dios
La promesa
El beso
El Monte de las Ánimas
La cueva de la mora
El gnomo
El miserere
La arquitectura árabe en Toledo
¡Es raro!
Las hojas secas
La mujer de piedra
Desde mi celda
Carta primera
Carta segunda
Carta tercera
Carta cuarta
Carta quinta
Carta sexta
Carta séptima
Carta octava
Carta novena

TOMO PRIMERO

Índice
Al lector
Prólogo de la primera edición
Introducción
Leyendas
La creación
Maese Pérez el Organista
Los ojos verdes
La ajorca de oro
El caudillo de las manos rojas
Canto primero
Canto tercero
Canto cuarto
Canto quinto
Canto sexto
El rayo de luna
La cruz del diablo
Tres fechas
El Cristo de la calavera
La corza blanca
La rosa de pasión

Al lector

Pronto, el 22 de Diciembre, hará siete años que voló a su Creador el espíritu inmortal de Gustavo Adolfo Bécquer.

La primera edición, que editó la caridad, agotose hace un año y el que murió oscuro y pobre es ya gloria de su patria y admiración de otros países, pues apenas hay lengua culta donde no se hayan traducido sus poesías o su prosa.