Contrastes educativos - Erika Iliana Sánchez Rojano - E-Book

Contrastes educativos E-Book

Erika Iliana Sánchez Rojano

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Beschreibung

La autora revela la diversidad cultural en el municipio mexiquense de Tlalmanalco y destaca cómo las industrias, papelera y textil junto con el metodismo, contribuyeron a crear oportunidades a los lugareños en tiempos del periodo porfirista. De igual manera hace evidentes las carencias educativas y económicas que vivieron los pobladores que no fueron cobijados por las empresas. Señala que mientras que en la ranchería de San Rafael, predominaba la religión católica y una papelera, con directivos de origen español, beneficiando a los vecinos con fuentes de trabajo, escuela, baños, lugares de esparcimiento y viviendas, en San Mateo Tezoquipan Miraflores, se encontraba una factoría textilera, dirigida por un empresario inglés, de nombre Jacobo Robertson, practicante de la religión metodista, quien fomentó sus creencias en el nuevo territorio y creó una escuela junto al templo religioso logrando lo que las autoridades y especialistas de la educación local no pudieron: tener una escuela primaria de primera clase con instalaciones adecuadas para que los niños tlalmanalquenses recibieran clases como lo hacían en las grandes ciudades. En contraste, dice la autora, habían escuelas de tercera clase, tanto en la cabecera municipal como en los otros pueblos, con múltiples carencias: sin instalaciones propias, alumnos con ausencias constantes, docentes sin recibir pago y carentes de los conocimientos necesarios para estar al frente de un grupo, sumado a ello el poco interés de los gobernantes municipales porque la educación no era una de sus prioridades. Como consecuencia, los niños abandonaban otros colegios para caminar varios kilómetros y recibir cátedra en la escuela metodista. Lo novedoso de este libro es que contiene información inédita e innovadora a partir de la transformación del paisaje campesino al fabril. Mientras que en la cabecera y los pueblos aledaños se respiraba pobreza, en las comarcas ya mencionadas, la economía iba poco a poco y como consecuencia hubo escuelas de mayor prestigio, por su calidad en todos los aspectos. Finalmente la autora destaca que las reformas educativas durante los gobiernos de Don Porfirio Díaz, en lo nacional, y del general Vicente Villada, en lo estatal, tuvieron deficiencias que permeaban en las escuelas establecidas por el gobierno en el municipio de Tlalmanalco, aun cuando las autoridades municipales implementaron medidas para reducir las carencias en las aulas tlalmanalquenses.

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Seitenzahl: 297

Veröffentlichungsjahr: 2024

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El Colegio Mexiquense, A.C.

Dr. César Camacho Quiroz

Presidente

Dr. José Antonio Álvarez Lobato

Secretario General

Dr. Raymundo César Martínez García

Coordinador de Investigación

370.19725 S211c

Sánchez Rojano, Erika Iliana Contrastes educativos. Pueblos, industria y religión: Tlalmanalco, 1889-1904 / Erika Iliana Sánchez Rojano. – Zinacantepec, Estado de México: El Colegio Mexiquense, A.C., 2019.

203 páginas: fotografías y cuadros. Incluye referencias bibliográficas

ISBN: 978-607-8509-48-5 (edición impresa) ISBN 978-607-8509-83-6 (edición electrónica)

1. Tlalmanalco (Estado de México) – Historia – 1889-1904. 2. Educación básica – Tlalmanalco (Estado de México) – Historia – 1889-1904. 3. Escuelas particulares – Tlalmanalco (Estado de México) – Historia – 1889-1904. 4. Educación básica – México (Estado) – Historia – Siglo XIX. I.t.

Edición y corrección: Rebeca Ocaranza BastidaFormación y tipografía: María Eugenia Valdes HernándezDiseño y cuidado de la edición: Luis Alberto Martínez LópezFotografía de portada: Fotografía grupal del “Instituto Hijos de Hidalgo” a inicios del siglo xx. Archivo particular de Elpidia Cadena Vázquez

Primera edición 2019 D.R. © El Colegio Mexiquense, A. C. Ex hacienda Santa Cruz de los Patos, s/n Col. Cerro del Murciélago, Zinacantepec 51350, México MÉXICO E-mail: [email protected]ágina-e: <http://www.cmq.edu.mx>

Esta obra fue sometida a un proceso de dictaminación académica bajo el principio de doble ciego, taly como se señala en los puntos 31 y 32 del apartado V, de los Lineamientos Normativos del ComitéEditorial de El Colegio Mexiquenses, A. C.

Queda prohibida la reproducción parcial o total del contenido de la presente obra, sin contar previamente con la autorización expresa y por escrito del titular del derecho patrimonial, en términos de laLey Federal de Derechos de Autor, y en su caso de los tratados internacionales aplicables. La personaque infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones legales correspondientes.

Hecho en México /Made in Mexico

ISBN 978-607-8509-48-5 (edición impresa) ISBN 978-607-8509-83-6 (edición electrónica)

Índice

Agradecimientos
Introducción
I. Panorama histórico y geográfico de Tlalmanalco
Tlalmanalco y su gente, restos del ayer
Los caminos, el ferrocarril y las trajineras: el progreso y la modernidad llegan a Tlalmanalco
Problemas de montes en Tlalmanalco
La comercialización de la nieve y el agua
La salud pública de un pueblo en manos de dos personas
¿Escuela o panteón municipal?
El alcoholismo: uno de los grandes “vicios” del pueblo
II. La educación en el Estado de México y las escuelas públicas de Tlalmanalco
Un ejemplo local: la Escuela regional de agricultura de Chalco
Los principios legales de la educación a finales del siglo XIX
Gratuidad
Obligatoriedad
Laicismo
La uniformidad y los tres tipos de escuelas
Las categorías de las escuelas primarias
Las escuelas en los pueblos de Tlalmanalco
Escuela de segunda clase en la cabecera municipal de Tlalmanalco
Las escuelas de los pueblos
Los beneficiados de una fábrica
La conformación de la escuela en San Juan
San Lorenzo, “el que hace llover”
III. La educación privada en Tlalmanalco
Miraflores: metodismo, fábrica y educación2
Antecedentes
La flama roja y la cruz: el metodismo como corriente religiosa
El pensamiento religioso de Wesley llega a Miraflores
A través de la palabra escrita: El Abogado Cristiano Ilustrado
La formación de hombres útiles y honrados con la palabra de Dios
La escuela dominical
Las escuelas de la fábrica de San Rafael: cambiando el rumbo de los papeleros
Las escuelas privadas de San Rafael
Conclusiones
Anexos
Fuentes consultadas

En memoria de Hilaria, Fermina, Sotero y Cirilo. A Norma y Luis, arquitectos de mi vida. A Mayra, Francisco y Alonso. A Alberto con todo mi amor y cariño: una personamuy especial.

Agradecimientos

este libro es un logrodebido al esfuerzo y las valiosas aportaciones de todas las personas que participaron directa e indirectamente y creyeron en el proyecto.

Mi primer agradecimiento está dirigido especialmente a la doctora Mílada bazant quien me proporcionó las herramientas y los conocimientos necesarios para concluir el trabajo de investigación. A ella mi más sincera gratitud por el interés, el apoyo y la dedicación brindados. Quiero dar las gracias también a El Colegio Mexiquense, A.C., por abrirme las puertas y permitirme formar parte de los profesionistas de esta institución. Asimismo agradezco las aportaciones y recomendaciones tan puntuales y enriquecedoras de los doctores Carlos Escalante Fernández y María de Lourdes Alvarado Martínez Escobar, siempre valiosas para corregir y mejorar la investigación.

Al inicio del proyecto tuve la fortuna de conocer a Adolfo López Reséndiz y agradezco que nos diera la oportunidad de tener acceso a su archivo fotográfico, además de proporcionarnos las imágenes del pueblo de San Rafael. Igualmente, agradezco de manera especial a Elpidia Cadena Vázquez cuya ayuda y conocimientos dieron luz en torno al tema de la religión metodista, además de permitirnos hacer uso de su archivo personal con fotografías del pueblo de San Mateo Tezoquipan, Miraflores. Agradezco enormemente la amistad de José Luis Tapia Torres quien no sólo nos permitió acceder a su archivo fotográfico particular sino que nos contagió su cariño y amor por Tlalmanalco. Es difícil encontrar personas que le tengan tanto afecto a su patria chica, a todos ellos muchas gracias, ya que sus importantes aportaciones enriquecieron el contenido de este volumen.

También quiero agradecer a Lauro Saldaña por su orientación en lo referente a la historia del pueblo de san Antonio; a Jorge Villa González por su apoyo incondicional para conocer más acerca del pueblo de San Lorenzo; igualmente a Miguel Sandoval Vargas, Francisco Gaona Vega e Issac Gaona Vega por las conversaciones que sostuvimos y que aportaron datos importantes acerca del pueblo de san Juan Atzacualoya. Un agradecimiento a Daniel Bautista quien amablemente nos permitió consultar su archivo personal, además de ofrecernos algunas canciones de su autoría referentes a Tlalmanalco y sus alrededores.

A Gustavo Castillo y Eusebia Hernández Galicia, responsables del Archivo Histórico Municipal de Tlalmanalco, quienes nos auxiliaron en la búsqueda de los documentos necesarios para el desarrollo del tema, siempre con entusiasmo, amabilidad y atención. Da mucho gusto haber trabajado con ellos, pues es difícil encontrar servidores públicos con una verdadera vocación de ayudar a quien lo necesita.

Finalmente doy las gracias a la Iglesia Metodista, en especial a Susana Zapata y Lilia Palos por las facilidades brindadas para el desarrollo de esta investigación.

Erika Iliana Sánchez Rojano

Introducción

el estado de méxico se divide en varias regiones, entre ellas se encuentra la zona oriente que a su vez se fracciona en zonas. Una de éstas, por su cercanía con los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, es llamada “región de los volcanes” y una de las poblaciones que la conforman es Tlalmanalco.

Este sitio ha llamado la atención de algunos especialistas que se han dedicado estudiar aspectos como la agricultura en las haciendas y en los pueblos, la escasez y la potabilidad del agua y los procesos políticos e industriales. Sin embargo, y pese a su importancia, la educación no ha sido un tema relevante de estudio. Durante el Porfiriato, época en la que se centra esta investigación, la educación adquirió una base moderna, laica, progresista y uniforme, radicalmente diferente de la anterior: dogmática y religiosa.

La mayoría de los trabajos de carácter histórico sobre la educación en el Estado de México —durante el Porfiriato— giran alrededor de su capital, Toluca. La obra que aquí se presenta tiene la particularidad de ser el primer trabajo de investigación que se centra en la educación en Tlalmanalco. Existen otros trabajos referentes a Tlalmanalco, pero su principal temática son la Fábrica de Papel San Rafael y Anexas, la Fábrica textil Miraflores y los recursos naturales de la zona. Si bien algunos científicos sociales han tomado en cuenta las escuelas tlalmanalquenses, lo han hecho para aclarar que fueron consecuencia de la industrialización en Tlalmanalco. ¿Por qué el interés en estudiar la educación durante la época de José Vicente Villada? ¿Cuáles fueron las aportaciones que hizo la municipalidad de Tlalmanalco a la historia de la educación mexicana? ¿En qué consistieron las particularidades regionales? Tlalmanalco contribuyó a la historia de la educación mexicana por ser un enclave importante no sólo en lo educativo sino también en lo religioso. Es importante aclarar que este no fue el único lugar donde ocurrió que otra religión que no fuera la católica incidiera en el desarrollo educativo del lugar, pero su impulso no llegó a tener las dimensiones que tuvo en Tlalmanalco.

Por otra parte el gobernador de la entidad, José Vicente Villada (1889-1904) mostró especial interés por impulsar la instrucción pública, sobre todo el nivel básico escolar. la administración de Villada es interesante debido a la cantidad de escuelas fundadas durante su mandato. Este trabajo, elaborado principalmente con fuentes primarias como la ley orgánica de instrucción pública en el Estado de México , de 1890; los Decretos del Congreso del Estado de México 1824-1910, las Actas de Cabildo de Tlalmanalco -nunca antes exploradas- y los documentos del Archivo Histórico Metodista, por mencionar algunos, es original y propositivo, vincula la educación con la industria y con el sistema religioso protestante, explica cuáles fueron los factores que determinaron que los procesos educativos en una u otra región obtuvieran resultados positivos, o bien, que no llegaran a desarrollarse y porqué.

Por otro lado, la obra presente muestra el alcance educativo que tuvieron dos comunidades mexiquenses, San Rafael y San Mateo Tezoquipan Miraflores, gracias a la creación de dos industrias mexicanas con directivos extranjeros. La particularidad en una de estas comunidades fue la introducción de la religión protestante. Las diferentes misiones religiosas que llegaban a una comarca cultivaban sus creencias y su manera de alabar y adorar a Dios; al instalarse en una comunidad una misión religiosa debía buscar los medios y los recursos para seguir profesando y propagando su credo.

Tanto para los católicos como para los protestantes era necesario y hasta imprescindible sostener una escuela para educar a la gente dentro de la fe cristiana. La diferencia radicaba en la manera de implementar las materias, particularmente religión y moral (esta materia sustituyó en las escuelas oficiales la de religión). Las escuelas metodistas trataron de apegarse, lo más posible, al plan de estudios oficial: “Como complemento a la formación intelectual, en las escuelas metodistas de fines del siglo xix también promovían la educación física y moral, especialmente esta última, ya que se consideraba la más importante pues era la que debía regir el corazón de las niñas” (Jaime, 2013: 80). La diferencia entre una escuela oficial laica y una metodista se plasma principalmente en la enseñanza de la religión y la moral; sin embargo, existen otros parámetros importantes que se mencionan más adelante.

Para lograr la propagación tanto de la palabra de Dios como de los textos protestantes los misioneros encontraron el inconveniente de una población que carecía del conocimiento de las letras. Resultaba ineludible que la palabra de Dios se debía adquirir a través de la palabra escrita; así, los diferentes líderes protestantes tuvieron que adaptarse a aquellos a quienes querían evangelizar. Por tanto, la creación de escuelas fue una opción viable: “… el hecho de que la mayoría de la población no supiera leer en el tiempo que las primeras iglesias protestantes surgían, se convirtió en un obstáculo para la difusión de la biblia que los protestantes realizaban en la sociedad…” (Mondragón, 2017: 177).

Gracias a la creación de escuelas de calidad, equipadas con salones creados ex profeso, los seguidores de Wesley fueron ganando terreno sobre los católicos apostólicos y romanos. Como muestra tenemos el Instituto Hijos de Hidalgo, ubicado en el pueblo San Mateo Tezoquipan, perteneciente a la municipalidad de Chalco. En el presente trabajo se detallan la importancia y el impacto que tuvo esta escuela, antes y después, en los habitantes y los alumnos de Tlalmanalco.

Con base en lo anterior resulta fundamental mencionar que las aportaciones que realizó la Iglesia Metodista a la educación en México fueron significativas cualitativamente. A fines del siglo xix nuestro país era, como en la actualidad, tradicionalmente católico; esto fue un obstáculo para que la influencia de los protestantes llegara a cada rincón de la nación. A pesar de sus limitantes, la instrucción metodista llegó para cambiar culturalmente algunas zonas y dejar una huella relevante en la población mexicana, que tuvo la oportunidad de recibir ese aprendizaje en las aulas. A pesar de que en sus instalaciones se enseñaba la religión, se contaba con una tira de materias bastante extensa (en comparación con las escuelas oficiales de segunda y tercera clase); no obstante, no podía competir con los planteles oficiales de primera clase.

Por otro lado, es importante destacar el horizonte que se vislumbra con otras oportunidades disciplinarias. La literatura y la historia son dos especialidades que van de la mano y se ayudan mutuamente. Para elaborar la presente obra se acudió a Cumbres de México de Francisco M. Zubillaga (1968), novela que retrata las costumbres, las tradiciones y el paisaje de Tlalmanalco de principios del siglo xx, lo cual permitió complementar la información obtenida en las Actas de Cabildo. Es importante mencionar que el autor de Cumbres de México era originario de la localidad. Al mismo tiempo, la literatura aportó la esencia y el panorama campirano e industrial que se respiraba en Tlalmanalco en aquella época. Ahora bien, la literatura no es una fuente fidedigna para el historiador, pero sí es una herramienta bastante útil.

Los trabajos que se han escrito sobre la historia del protestantismo en México, especialmente del metodismo, fueron de gran ayuda y la religión es una pieza clave en la obra Zubillaga. Para los metodistas la educación es primordial a la hora de evangelizar una comunidad, en consecuencia fundaron una escuela en Tlalmanalco la cual llegó a ser la más importante de la zona. Por tanto, para realizar el capítulo donde se aborda el tema del Instituto Hijos de Hidalgo fue necesario consultar el Archivo Histórico Metodista, leer a especialistas en historia de la educación protestante como Jean Pierre bastian, Juan Carlos González Balderas, Oswaldo Ramírez González, Rubén Ruíz Guerra, Laura Espejel y Kathleen M. McIntyre (por mencionar a algunos). Al mismo tiempo fue necesario adentrase en la cultura de Juan Wesley, para lo cual se consideró asistir a los cultos que se ofrecían cada domingo; asimismo, al no ser practicante de la religión protestante, se abriría un panorama más objetivo para llevar a cabo el presente trabajo.

Por lo que se refiere al capítulo tercero de esta investigación hay una comparación detallada entre ambas escuelas, la laica y la protestante. Para examinar los colegios mencionados fue necesario consultar la ley orgánica de instrucción primaria de 1890 en el Estado de México y las actas de la Iglesia Metodista Episcopal en México de 1889 en adelante. En estos documentos se encuentran las materias que se les impartía a los alumnos; es en estas listas donde se encuentran algunas de las semejanzas y diferencias entre ambas instituciones.

Hacia fines del siglo xix y principios del xx los planteles que más abundaban eran los de tercera clase. Pocos niños tuvieron la fortuna de estudiar en un plantel de primera clase (estos planteles se ubicaban en las ciudades). Contrario a lo anterior, en las zonas rurales las escuelas carecían de recursos y estaban mal equipadas, de tal modo que la oferta de una escuela metodista era una mejor opción, pues contaba con equipo e instalaciones modernas.

Las escuelas metodistas aportaron el conocimiento de las sagradas Escrituras y nociones básicas de higiene, contribuyeron a la erradicación de costumbres como el famoso “San Lunes”, hicieron campañas profundas contra el alcoholismo y buscaron eliminar poco a poco los juegos de azar en las escuelas dominicales para adultos; asimismo, fomentaron las tradiciones mexicanas en la comunidad e incluyeron a los indígenas en la cultura anglosajona.

Por lo que se refiere a la educación protestante es importante tomar en cuenta que México es un país tradicional y mayoritariamente católico apostólico y romano. ¿Por qué estudiar una religión relativamente “nueva” a la cual poco se le conoce? ¿Qué importancia tuvo la participación de los metodistas en la educación? Históricamente los metodistas han intervenido de manera activa en la educación. En el caso de México fueron un apoyo para cimentar diversas instituciones educativas, ya fuera en las grandes ciudades o en los pueblos alejados. Con las aportaciones que realizaron ayudaron a combatir el rezago educativo. Durante el Porfiriato, por falta de recursos municipales y debido a la pobreza generalizada de la población abundaron escuelas de mala calidad. En ese contexto los colegios metodistas eran la mejor opción —después de las oficiales de primera clase, ubicadas generalmente en las ciudades—. Asistir a una institución metodista podía brindar la oportunidad de cursar desde el kindergarten hasta la normal y después ser contratado para impartir clases en sus aulas. Por otra parte, en los colegios establecidos por el gobierno fue realmente difícil encontrar docentes titulados y egresados de la normal superior, casi siempre eran “empíricos”. Paradójicamente, en las instituciones metodistas laboraban docentes titulados en algunas ocasiones provenientes de Estados unidos. Cuando una persona egresaba de una normal metodista se le incorporaba en una institución perteneciente a la misma religión. Es importante mencionar que hubo casos en los que las maestras mexicanas se capacitaban en Estados unidos.

Cabe mencionar que en las instituciones metodistas que únicamente contaban con primaria los egresados tenían la opción de inscribirse en otro colegio metodista para continuar sus estudios. La gran mayoría de estos colegios se situaban en las grandes ciudades y en las capitales estatales. sin duda, este era un enorme atractivo para seguir estudiando.

Otra localidad importante para la presente investigación fue la ranchería de San Rafael. A fines del siglo xix, en la municipalidad de Tlalmanalco, la mayoría de sus habitantes se dedicaba a la crianza de animales y a la agricultura; en general, la gente no salía de sus lugares de origen. Por falta de recursos económicos la población de Tlalmanalco y de otros pueblos tuvieron que emigrar en busca de una mejor calidad de vida; el destino fue la ranchería de San Rafael en donde se edificó una fábrica papelera que llegó para cambiar el destino económico de los habitantes.

La factoría que modificó el rumbo de sus nuevos pobladores, nacionales y extranjeros, tuvo por nombre Fábrica de Papel San Rafael y Anexas S. A . Dicha empresa inició con capital español y se dedicó a la producción de diferentes tipos de papel utilizando los recursos boscosos de la zona. Es primordial mencionar que Tlalmanalco contaba con grandes riquezas naturales como los majestuosos manantiales de agua cristalina, la rica vegetación y los grandes árboles, que constituyeron la materia prima para el desarrollo de la mencionada fábrica de papel. La empresa llegó a ser la más importante en América latina durante el Porfiriato, atrayendo a profesionistas de la rama a trabajar en sus instalaciones y, al mismo tiempo, fue un punto clave para varios inversionistas. Es importante aclarar que la atracción de la mano de obra llamó a campesinos de varias partes de la república quienes dejaron los cultivos y los azadones para laborar en la papelera.

Los españoles Andrés Ahedo y José Sánchez, propietarios del consorcio papelero, tuvieron que adaptarse a las necesidades de sus trabajadores; es interesante que la papelera ocupara mano de obra infantil. En la ley orgánica de instrucción primaria de 1890 en el Estado de México se mencionaba que, si una organización o persona empleaba niños, quien estuviera al frente de ellos debía proporcionarles educación. El plantel escolar instalado en la fábrica a pesar de tener algunas carencias estaba en mejores condiciones que otras aulas de tercera clase pertenecientes a la misma municipalidad; por ejemplo, contaba con luz eléctrica y carteles de la enseñanza moderna. Aunque la escuela no tuvo un impacto tan grande como el colegio protestante se puede afirmar que, al inaugurarla, se establecieron las bases educativas para que en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado fuera el colegio más cotizado y de mayor demanda en la zona.

En este proyecto se presentan las características tradicionales de las escuelas de tercera clase, las condiciones socioeconómicas de la población y cómo la introducción de la educación cambió el panorama de la zona. Así también, se señalan las condiciones en las que vivían algunos profesores que laboraban en las instalaciones de Tlalmanalco y el bajo salario que recibían, además de las precariedades en el mobiliario y en las instalaciones de las escuelas de tercera clase.

Los objetivos que guiaron la presente investigación fueron: analizar la educación porfiriana de 1889 a 1904 desde la perspectiva municipal y se intentó realizar un análisis comparativo entre escuelas de escasos recursos y las fomentadas por extranjeros. Durante la elaboración del presente trabajo se manifestó la divergencia cultural, educativa y religiosa entre las diferentes localidades de Tlalmanalco y la cabecera municipal, asimismo la discordancia con las rancherías de san Rafael y san Mateo Tezoquipan Miraflores. De igual forma, otro objetivo que se mantuvo presente fue puntualizar cuál fue la participación de la Iglesia metodista dentro de la educación, principalmente en Tlalmanalco. Gracias a las actas encontradas en el Archivo Histórico Metodista se pudo recrear cómo se realizó la transformación de un pueblo católico en uno protestante.

Entre las aportaciones más novedosas ubicadas en el presente libro se encuentra la relacionada al análisis microscópico educativo en esta región. la historia regional aplicada a esta investigación radica en que se analizan acontecimientos desde la médula central de la educación municipal. A continuación se mencionan algunos autores cuyas obras resultaron útiles para la elaboración del presente trabajo.

El investigador Javier Ocampo López señala que “la historia se preocupa por el estudio de la dinámica de las sociedades humanas en el tiempo y en el espacio. Su función es explicar el suceder en el movimiento de la sociedad en todas sus estructuras; analizar a través de la heurística, las fuentes primarias documentales, orales y visuales” (Ocampo, 2009: 204). El análisis de los cambios, profundos y no tan profundos de los hechos trascendentales y cotidianos son piezas clave para los estudiosos de la historia; el enfoque regional nos obligó a tener una mirada puntual hacia la vida política, económica y social de los pueblos, de su vida rutinaria, de los anhelos y de las frustraciones de la gente.

Por otra parte, Ocampo López menciona que una región “tiene características muy propias, alrededor de lo geográfico, económico, político-administrativo, etcétera. En la historiografía regional se relaciona lo geográfico con los procesos históricos. la región es un proceso que se remonta en el tiempo; ella es producto de la cultura humana” (Ocampo, 2009: 211-212). Este autor demuestra que existen componentes elementales para los que realizamos historia regional. las unidades propuestas por Ocampo (geográfica, económica y político-administrativa) se ocuparon, en la presente investigación, como referencia para recrear la vida cotidiana de Tlalmanalco a finales del siglo xix y principios del siglo xx; en este sentido fue útil, por ejemplo, analizar la situación geográfica para situar y analizar los componentes naturales que favorecieron la instalación de una fábrica papelera, pues la población de Tlalmanalco vivía en la pobreza, con pocos animales, cosechas para sobrevivir y escuelas de mala calidad; entonces, las empresas extranjeras ayudaron a mejorar esa calidad de vida. la búsqueda en las Actas de Cabildo del Archivo Municipal resultó indispensable para el análisis de la administración en la municipalidad. Así, en este trabajo intentamos analizar los procesos históricos con los geográficos, educativos y culturales arrojando luz a aquellos alumnos, padres de familia, industriales, comerciantes y autoridades municipales que experimentaban influencias tradicionales y modernas, católicas y metodistas y que transformaban aquel presente.

En la obra Historia regional, racionalidad y cultura: sobre la incorporaciónde la variable cultural en la definición de las regiones Adriana Kindgard hace un aporte esencial para el análisis de la historia regional de Tlalmanalco: “La región marcaría, así, el límite superior del contexto histórico-cultural al que remitir las prácticas en una primera instancia capaz de proporcionar claves integradoras en términos de la dualidad acción/estructura” (Kindgard, 2004: 165).

En este caso, Kindgard muestra cómo la región ha intervenido en la creación de pilares cruciales para la historia regional. La duplicidad acción-estructura conlleva a la formación principal en donde se establecen las bases, tal vez teóricas, para la reconstrucción de trabajos no precisamente históricos.

Para el historiador estadounidense Eric Van Young las regiones “parecen corresponder en cierta forma a horizontes naturales, a categorías empíricas naturales, para ubicarnos en un espacio que probablemente no ha cambiado mucho desde los tiempos preindustriales” (Van Young, 1987: 259). El análisis regional puede aportar un sinnúmero de opciones para explicar de manera minuciosa un estudio histórico. Las aportaciones que realiza el historiador Van Young son transcendentales para este trabajo porque “el análisis regional ayuda a resolver la tensión entre la generalización y la particularización” (Van Young, 1987: 260). El presente trabajo, Contrasteseducativos. Pueblos, industria y religión: Tlalmanalco 1889-1904, encapsula una parte minúscula de cómo se ha transformado nuestra historia educativa a través de la religión y de las compañías particulares, interesadas en fomentar y transmitir conocimientos a la sociedad.

Van Young propone el modelo de historia regional “olla de presión” el cual se refiere a que el modelo social se encuentra “—caracterizado por un espacio interno relativamente complejo y polarizado jerárquicamente— veríamos una proliferación y complicación de las estructuras internas a través del tiempo” (Van Young, 1987: p. 264).

Es necesario enfatizar que existió una dualidad entre campesino-inversionista, religioso-converso, docente-estudiante, autoridad municipal-pueblo. Tal y como lo propone Van Young en el modelo olla de presión, una figura influyó a la otra y ambas se retroalimentaron. Por ejemplo, en el caso de la ranchería de San Rafael el capitalista extranjero respaldó a los locatarios para trabajar y estudiar en sus edificios; otro ejemplo es el caso del pueblo san Mateo Tezoquipan Miraflores cuyos creyentes metodistas contribuyeron a la educación en un pueblo católico.

Por otra parte, también se tomaron en cuenta las aportaciones de Manuel Miño Grijalva quien explica de qué forma se puede deliberar acerca de la historia regional: “[…] podemos pensar en una historia regional en términos de localización de un objeto o sujeto de estudio, pero de ninguna manera como disciplina dotada de un cuerpo metodológico o analítico específico” (Miño, 2002: 893).

Para Miño la historia regional no es una disciplina, ya que expone la falta de un cuerpo metodológico que la sustente. Siguiendo el mismo razonamiento se considera importante la contribución de Sergio Ortega Noriega quien propone que “uno de los principales objetivos de la historia regional es conservar adecuadamente la correspondencia que debe existir entre el proceso histórico estudiado, la sociedad que lo vivió y el espacio y el tiempo en que ocurrió” (ortega, 1998: 53). Los propósitos de la historia regional consisten en la tríada sociedad, espacio y tiempo, elementos indispensables para almacenar información y datos que contribuyen a la producción de investigaciones.

También fueron útiles algunos textos de microhistoria, que a veces se confunde con la historia regional. Para aclarar las particularidades entre ambas el historiador Manuel Grijalva menciona cuáles son las diferencias en cada disciplina. La primera tiene que ver más con las ciencias sociales y la otra con los actores sociales o con una explicación más de análisis subjetivo que analítico (Miño, 2002: 887).

En la opinión de Miño Grijalva las divergencias son claras y entendibles: mientras que la historia regional tiene una relación vinculada con las ciencias sociales, la microhistoria se adentra al cosmos de la investigación histórica; de esta manera, es importante tomar en cuenta la concepción más a fondo tanto de historia regional como de microhistoria.

Se puede decir que los conceptos de microhistoria e historia regional han creado diferentes posturas y debates en el entorno de las ciencias sociales y las humanidades. Existen autores que han abordado esa temática en sus estudios: una referencia sobre la microhistoria la proporciona Luis González y González quien afirma que “la microhistoria es la menos ciencia y la más humana de las ciencias del hombre” (González, 1997: 887).

Es preciso señalar que para González y González la microhistoria se encuentra más arraigada a las prioridades y particularidades que se localizan en la historia del ser humano. En este punto retomo a Ocampo López quien menciona que la microhistoria “Es el estudio profundo de un pueblo determinado, nos lleva a conocer en forma inductiva los rasgos históricos más característicos de una gran región y de una nación” (Ocampo, 2009: 205). El historiador hace énfasis en la necesidad de indagar las cualidades de una comarca.

Sin lugar a duda las diferencias entre historia regional y microhistoria son importantes; ambas aportaron lo necesario para realizar una investigación histórica de manera minuciosa. En la construcción del presente trabajo ambos conceptos guiaron la investigación la cual se encuentra basada principalmente en fuentes primarias del Archivo Histórico del Estado de México, el Archivo Histórico Metodista y el Archivo Histórico Municipal de Tlalmanalco, el último inexplorado en la rama educativa. Además de estos textos se consultaron varios archivos particulares pertenecientes a los locatarios de Tlalmanalco los cuales fueron muy útiles, pues sirvieron para recolectar fotos de la época y así realizar una investigación apoyada, paralelamente, en imágenes.

Es importante mencionar que el Archivo Histórico Municipal de Tlalmanalco es el más rico de la zona oriente del Estado de México, ahí se encuentran documentos que datan del siglo xvi. Cabe señalar que, a pesar de la vasta información histórica, la documentación relacionada a la educación no había sido consultada. Por tanto, el arduo trabajo tanto de campo como documental convierten a esta obra en una investigación con aspectos innovadores en donde se bifurcan la industria, la educación y la religión.

Por otra parte, las fotografías son documentos icónicos que plasman un significado diferente al documento escrito. las imágenes relatan evidencias cuando no hay testigos vivos, y si la fotografía es antigua amplía la visión del proceso histórico por analizar. En los últimos años los historiadores se han valido también de las imágenes para sus investigaciones pues éstas pueden ilustrar momentos más “vivos” de épocas pasadas; nos sirven para reconstruir el universo mental en que los hombres de una determinada época vivieron, nos enseñan el poder que tenían las representaciones visuales en la vida política y religiosa de las culturas pretéritas.

Por otra parte, gracias a la cantidad de imágenes de la época que pude recopilar puedo decir que la cámara fotográfica era un artículo de lujo, pues la mayoría de los retratos reunidos pertenecen a la ranchería de san Rafael, a la Fábrica de Papel de San Rafael y Anexas S.A. y a la congregación metodista del templo “El Mesías”; esto indica que sólo estas dos instituciones contaban con recursos para poseer dicho artefacto moderno. Además de utilizar fotografías se realizaron entrevistas orales, también se consultaron mapas que fueron útiles para reconstruir el espacio geohistórico de la investigación, que representa otro de los aspectos novedosos del trabajo: la localización de los caminos reales y de herradura, veredas, la línea de ferrocarril que atravesaba la municipalidad; la ubicación del pueblo cabecera, de los pueblos dependientes, de las dos industrias, las haciendas, los ranchos y las rancherías, y la ubicación de las escuelas de primera, segunda y tercera clase.

Este libro intenta demostrar los enormes esfuerzos que realizó el gobierno de José Vicente Villada para impulsar la educación, mismos que de alguna manera se vieron frustrados por la mala preparación de los funcionarios municipales y la escasez de recursos, mientras que en las fábricas de San Rafael y Miraflores, donde hubo mayores fondos económicos, surgieron escuelas de primera clase comparables con las de la capital, Toluca. En esta obra se realiza un análisis entre la educación, las industrias y la religión a partir de la revisión “microscópica” de una municipalidad: Tlalmanalco.

I

Panorama histórico y geográfico de Tlalmanalco

Engalanado por los volcanes y hermosos vallesmi Tlalmanalco nacióel Tenayo un hermoso cieloy los luceros te dieron su bendición.

Huapango a Tlalmanalco, Rubén Enríquez

en este apartado se hace un análisis de cómo funcionó, en términos administrativos, el municipio en el Estado de México durante el Porfiriato. Asimismo, se presenta cómo se desempeñaron la municipalidad de Tlalmanalco y sus localidades aledañas, los problemas que enfrentaban y cómo se resolvían.

La conformación del municipio durante el siglo xix ayudó al poder estatal a tener una mejor administración, de tal manera que los asuntos de variada índole y los problemas que surgieran dentro de las comunidades se pudieran resolver ante las autoridades locales de los ayuntamientos: “La estructura municipal favoreció la paz pública, el fomento de la educación, la construcción de obras públicas y la injerencia en el proceso electoral de ayuntamientos, diputados y gobernador” (Salinas, 2011: 153). Para poder desempeñar un cargo público en el gobierno las personas debían saber leer y escribir; sin embargo, pocas tenían esos conocimientos y los puestos políticos siempre eran desempeñados por la misma gente.

El jefe político era una persona importante para el municipio, ya que era un funcionario que estaba al frente de un distrito y de él dependían otros municipios. Dentro de la jerarquía político-administrativa el jefe político se hallaba un rango por debajo del gobernador y un rango por encima del presidente municipal: “a finales del siglo xix y principios del xx, el jefe político estaba en las principales esferas municipales: tenía la capacidad de gobernar, gestionar y resolver los asuntos propios de la comunidad relacionados con el fomento a la economía, la seguridad, la salubridad y la educación” (salinas, 2011: 170). Este funcionario tenía la obligación de visitar todas las ciudades, villas, municipios, pueblos, ranchos y rancherías que correspondían a su distrito, ya que de esta forma se podía informar de las carencias, problemáticas y conflictos que surgían en cada lugar. Entre sus responsabilidades se encontraba la educación del pueblo, pues tenía la tarea de establecer escuelas en el distrito a su cargo: “Muchas de las actividades administrativas que cumplían ayuntamientos y Jefatura Política tenían por meta cuidar de la educación, de la asistencia social, y algunas veces de la salud” (salinas, 2011: 170).

El jefe político era un eslabón importante —entre el gobernador y el presidente municipal— para que funcionaran la política y la administración en el Estado de México; cuando se presentaba algún problema no era necesario buscar la solución hasta la capital, Toluca, sino en la cabecera distrital. Sin embargo, también había injusticias ocasionadas por el abuso de poder de los jefes políticos. “si algo de estos eslabones de poder dejó huella en la memoria de los habitantes humildes del Estado de México y el país fueron sus atracos y sus dominios personales de corte tradicional y clientelistas” (Falcón, 2011: 151).

En el ámbito educativo el jefe político tuvo varias responsabilidades para salvaguardar algunos aspectos relacionados con la escuela. El artículo 122 de la Ley orgánica de instrucción pública primaria en el Estado de 1897 establecía como una de sus funciones “Ejercer la más estricta vigilancia en las escuelas primarias oficiales de sus respectivas demarcaciones, velando por el cumplimiento de todas las leyes, reglamentos y demás disposiciones superiores relativas a la instrucción primaria”;1 es decir, que tenía el compromiso de vigilar la asistencia de los alumnos a la escuela y realizar un censo escolar, cuidar que los preceptores abrieran diariamente el plantel y custodiar que su pago fuera puntual. Sin duda, su participación ayudó a tener un control sobre la administración escolar, pero no benefició a la calidad educativa. Hemos de constatar, como lo hace Mílada Bazant (2002), que estos funcionarios no estuvieron tan involucrados en la instrucción pública.

Tlalmanalco y su gente, restos del ayer

De los municipios con mayor fertilidad de la zona oriente del Estado de México Tlalmanalco es uno de los más hermosos por sus impresionantes montañas, sus bosques, sus fructíferos recursos naturales, sus productivas tierras y, sobre todo, por su asombroso pasado.