De cabeza - Gloria Giammello - E-Book

De cabeza E-Book

Gloria Giammello

0,0
7,49 €

-100%
Sammeln Sie Punkte in unserem Gutscheinprogramm und kaufen Sie E-Books und Hörbücher mit bis zu 100% Rabatt.

Mehr erfahren.
Beschreibung

¿Cuántas veces en la vida te encontraste dudando? ¿Con miedo? ¿Cuántas te hallaste feliz, libre? ¿Cuántas veces te perdiste, o te encontraste, o te hallaste solo reflexionando con un vaso de cerveza, o rodeado de esa gente que ya no está? A los protagonistas de estos relatos la vida los ha tratado un poco como a todos: con amores, desamores, decepciones, alegrías, defectos y virtudes. Han realizado apuestas, recorrido trayectos, y en más de una ocasión hubo que recalcular. Porque un día te comes el mundo, estas enamorado, pleno, y al otro… te encontrás enfrentando un abismo. De Cabeza tiene más de cien microrrelatos para jóvenes y no tan jóvenes, donde la autora te invita a pasar por el amor, la tristeza, el crecimiento, el dolor y la esperanza con una mirada reflexiva y poética. Donde la riqueza por la variedad se ve teñida de contradicciones y ambivalencias, porque la vida está llena de ellas, y las personas, aunque traten de disimularlo, también. Si te atreves a recorrer estas páginas llenas de vida, solo queda entrar al libro y preguntarte: Hoy, ¿Qué te tiene de cabeza?

Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:

EPUB
MOBI

Seitenzahl: 155

Veröffentlichungsjahr: 2019

Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Producción editorial: Tinta Libre Ediciones

Córdoba, Argentina

Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo

Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Giammello, Gloria

De cabeza / Gloria Giammello. - 1a ed . - Córdoba : Tinta Libre, 2019.

208 p. ; 22 x 15 cm.

ISBN 978-987-708-473-3

1. Narrativa Argentina Contemporánea. 2. Cuentos. 3. Reflexiones. I. Título.

CDD A863

Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,

total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor. Está tam-

bién totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet

o por cualquier otra red.

La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidad

de/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.

Hecho el depósito que marca la Ley 11.723

Impreso en Argentina - Printed in Argentina

© 2019. Giammelo, Gloria

© 2019. Tinta Libre Ediciones

De cabeza

Gloria Giammello

No puedo describir con claridad lo que este libro es. Tiene relatos, historias, poemas y versos. Tiene reflexiones, amor, odio, tristeza y crecimiento. Está dividido en partes, para que encuentres aquella que te acompañe en el momento adecuado. No puedo decirte qué es este libro. No es un libro de autoayuda, de finales felices, ni de psicología. No es una guía de vida. Pero puede ser parte de la mía, de la tuya y de esa gente que se te cruza en el día a día. Reúne épocas, historias, enseñanzas y decepciones, momentos buenos y malos. Historias propias, de otros, relatos de viejos conocidos, y algunas ficciones que le pueden ocurrir a cualquiera.

Por eso, este libro te deja siempre la libertad de elegir en qué cabeza quieres meterte hoy. No todas son lindas, amenas o cómodas, pero no tienen por qué serlo. Porque la vida no siempre es cómoda, ni fácil, ni perfecta. Pero aun así de imperfecta, difícil e incómoda, vale la pena vivirla. Si no, no sería vida.

Gloria G.

¿Y hoy,qué te tiene de cabeza?

De cabeza por amor

Me haces bien · Pág. 19

Vos y yo a tu lado · Pág. 21

Sonrisa · Pág. 23

Te soñé · Pág. 24

La forma del amor · Pág. 25

Primavera adolescente · Pág. 26

Otra noche a tu lado · Pág. 28

Hotel · Pág. 29

Darse · Pág. 30

Almas de invierno · Pág. 31

Como pájaro enjaulado · Pág. 32

Brindo por vos · Pág. 34

Abuelas · Pág. 35

Míranos ahora · Pág. 36

Lluvia · Pág. 38

Diálogos sobre amor propio · Pág. 39

Más fuerte que el destino · Pág. 41

Aquella esquina · Pág. 43

¡Cuánto! · Pág. 44

Dos almas · Pág. 46

(…) · Pág. 47

Burocracia emocional · Pág. 48

Reencuentro · Pág. 49

Me abrió una galaxia · Pág. 53

Mirada de amor · Pág. 54

Amore · Pág. 55

De cabeza contra elsuelo

Almas perdidas · Pág. 59

Nada de allí · Pág. 61

(Des)amores que matan · Pág. 63

Regálame tu tiempo · Pág. 65

Ganas de vivir · Pág. 66

Tememos · Pág. 67

Persígueme la mente · Pág. 69

Déjame · Pág. 70

Reclamos egoístas · Pág. 72

Partir a vivir · Pág. 74

Hacer un duelo · Pág. 75

Ahogo · Pág. 77

Es tiempo · Pág. 79

Ese tabú con pronombre de mujer · Pág. 81

Filosofía de nadie · Pág. 82

Errores ausentes · Pág. 84

Suspiros del tiempo · Pág. 85

Etiquetas · Pág. 86

Un mar de contradicciones · Pág. 87

Algunas faltas · Pág. 88

No te aferres · Pág. 90

Va a pasar · Pág. 91

Bien · Pág. 92

Quebrados · Pág. 93

No me he rendido · Pág. 94

De cabeza que crece

Instantes · Pág. 97

Libre · Pág. 99

Rompecabezas · Pág. 102

Cajas de madera · Pág. 103

Rememorando el pasado · Pág. 105

Me perdoné · Pág. 107

Asociación libre · Pág. 109

Siempre seré el río que desemboque en su mar... · Pág. 110

Eternos · Pág. 112

Éramos Niños... · Pág. 114

Ser y creer · Pág. 116

Gente valiosa · Pág. 117

Castillos encerrados en mí · Pág. 119

Humano · Pág. 121

Chicle de frutas · Pág. 122

La vida al pasar · Pág. 124

Sorprenderse · Pág. 126

Cambiará · Pág. 127

Vivir. Morir. Renacer. · Pág. 128

La vida · Pág. 130

Momentos mágicos · Pág. 132

Todos · Pág. 134

Soltar · Pág. 135

Aves de paso · Pág. 136

Pájaros en la cabeza · Pág. 138

Make a decisión · Pág. 139

Por sus heridas · Pág. 141

De cabeza en la tristeza

Lejos estamos mejor · Pág. 145

Depender · Pág. 146

Contigo o sin ti · Pág. 148

Nunca. Jamás. Siempre. · Pág. 149

Insomnio · Pág. 151

Una cosa · Pág. 153

La nena monstruo · Pág. 155

Espejos infinitos · Pág. 157

Falta · Pág. 159

Bajón · Pág. 160

Tan solo un mes · Pág. 161

Angustia · Pág. 163

La del espejo · Pág. 164

Atreverse a cambiar · Pág. 165

Autodestrucción · Pág. 167

Los padecientes (Will of fire) · Pág. 168

La nena no llora · Pág. 170

Juan · Pág. 171

De cabeza a la esperanza

Seamos · Pág. 177

Te deseo un día hermoso · Pág. 178

Volver · Pág. 182

¿Qué? · Pág. 183

Un amanecer · Pág. 184

Hola · Pág. 186

Gracias · Pág. 187

Vías de tren · Pág. 188

El cielo nos conecta · Pág. 190

Los placeres de ser desaliñado · Pág. 192

Corramos · Pág. 194

El viejo escocés · Pág. 195

Pertenecer · Pág. 196

Sentirse vivo · Pág. 197

Lámpara de mano · Pág. 198

Pies descalzos · Pág. 200

Cuerpo · Pág. 201

Ser dueños del mundo · Pág. 202

G · Pág. 203

De cabezapor amor

“Locos están los que aman,

yo solo estoy improvisando”.

Me haces bien

Hay gente que tiene el poder de hacernos bien. Que puede cambiar nuestro humor con un gesto, llenarnos de palabras y hasta movernos por dentro.

Son personas que hacen que los colores invadan el cielo. No te venden promesas, ni historias de cuentos de hadas. Infunden valor, inspiran confianza.

Ojalá tengas la suerte, algún día, de encontrarte con alguien así. Con quien puedas compartir enseñanzas, experiencias y trayectos.

Cuando alguien pueda conocer todos tus defectos, tus humores, tus llantos y siga ahí, tendiéndote la mano, sabrás que eres afortunado. Que puedes tener la esperanza y la fuerza para crecer y ser grande, porque alguien a tu lado estará dispuesto a apoyarte.

Y a veces, estos seres especiales se encuentran en lugares extraños. En la escuela, en el barrio, o hasta en la pista de baile.

Qué alegría cuando se cruza alguien así en tu camino, que se detiene a esperarte, que te quiere a la par, para poder seguir juntos y crecer un poco más.

Que agradable sensación la de compartir historias y recorridos. La de tener charlas interesantes, más allá de un cómo estás o un qué tal.

Gente que te genera paz, con esa mirada clara y esa sonrisa honesta.

La perfección imperfecta, la continua sorpresa, la facilidad de compartir aun cuando los imprevistos acechan. Manteniéndose firme en sus convicciones, siendo un cable a tierra hasta en las peores ocasiones.

Gente que te deja ser tú mismo, gente a la que le haces bien, gente que te hace bien.

Vos y yo a tu lado

Creo.

Creo en tu mirada cuando me miras.Tus ojos penetrantes me dicen siempre algo más.

Siento.

Siento tu palma sosteniendo mi espalda,acariciando con ella hasta el fondo de mi alma.

Quiero.

Quiero verte sonreír todos los días.Incluso pareciera que me alarga la vida.

Veo.

Veo tu mundo una vez más,me invitas a recorrerlo, a cambiarlo, a mejorar.

Vida.

Vida es lo que me das, a cada instante, una noche más.

Brillo.

Brillo es el que emana tu rostro cuando te siento cerca, con esa alegría tan tuya, tan nuestra.

Feliz.

Feliz me siento cuando estoy contigo,saboreando hasta con los ojos tu rostro cautivo.

Gracias.

Gracias por cada instante que me haces sentir bien,tu risa se contagia en todo mi ser.

Perdón.

Perdón por aquellas veces que no supe cómo actuar,a veces se complica, a veces puede ser egoísta amar.

Siempre.

Siempre voy a estar con vos.Esperando que el mañana sea mucho mejor.

Compartamos.

Compartamos el resto de vida que nos queda,cada momento es precioso, no pierdas la cuenta.

Sigue.

Sígueme en este camino, dame tu mano,ambos guiamos.

Busquemos.

Busquemos aquel pequeño nidito en el cielo,ese espacio que siempre fue tan nuestro.

Te amo.

Tememos tanto decirlo, pero a veces es irremediable el sentimiento, es imposible abatirlo.

Nosotros.

Nosotros, lastimados, jugando, riendo, llorando,gritando, peleando, bailando, amando…

Nosotros, vos y yo a tu lado.

Sonrisa

Cuando la comisura de sus labios se elevó y dejó entrever esa sonrisa divertida, comprendí que no se trataba solo de amor o deseo. Que el verdadero placer surgió con la risa de ambos, con el verdadero disfrute de estar juntos.

Te soñé

Esta noche soñé contigo.

Soñé que íbamos lejos de luna de miel.

Te soñé junto a mí mirando el mar,

abrazados en la arena, te soñé.

Soñé que teníamos un hogar.

Soñé que nos recostábamos en la terraza a ver el cielo estrellado.

Soñé que te conocía casi sin saberte.

Soñé que te quería y empecé quererte.

Te soñé este día como tantos otros.

Te soñé siempre a mi lado, imposible imaginarme con otro.

Te soñé en invierno y en otoño, en primavera y en verano.

Te vi en mis sueños más dorados.

Soñé que despertaba a tu lado,

soñé que nadie como yo te había amado.

Te soñé susurrándome al oído te amo.

Te soñé una y mil veces, aunque nunca te hayas enterado.

Te soñé en mil aventuras que nunca te has imaginado.

Te soñé siempre y te soñaré a mi lado, porque para siempre mi amor nunca será demasiado.

La forma del amor

A veces amorfo, a veces dismorfo, y a veces con otras formas peculiares. El amor viene en forma de te quiero o de te amo, de besos y de abrazos. A veces se esconde en un ¿cómo estás?, y otras veces en te espero para cenar. A veces el amor pregunta cómo llegaste, y otras, cuándo vas a llegar. Es que tiene formas que desconocen de raza, género o religión. Pero conoce de sabores, perfumes, colores... El amor no tiene una única forma. Más bien son las formas. Cada una, tan especial y diferente de la otra.

Ojalá encuentres el amor bajo tu forma porque, por sobre todas las cosas, somos el amor que podemos dar y las formas en las cuales lo brindamos.

Primavera adolescente

Todo comenzó aquel verano, recorriendo ciudades, yendo por senderos desconocidos.

Caminamos por aquel pastizal que conducía al río, atardecía y apenas podíamos ver. Corrimos por aquellos pastos altos, jugueteando como si alguien o algo nos quisiera atrapar.

Visitamos aquel tren abandonado. Siguiendo calles hacia abajo en la gran ciudad, encontramos unas vías que conducían a ningún lugar. Las seguimos, como si se tratara de un camino del destino. Subimos a un vagón de aquella maquinaria abandonada. Con miedo de que alguien nos encontrara. Un joven guardia pasó a revisar, se rio ante nuestra presencia. Y decidimos seguir el camino.

Corriendo por distintas provincias, cabellos al aire libre, juventud al cien por cien, visitando mil lugares, viviendo las mil y una noches del eterno adolescente.

Vagueando a las tres de la mañana por aquel dique congelado, por donde nadie pasaba y un simple abrazo nos llenaba de calor.

A la par, de la mano, continuamos nuestro viaje por los paisajes de la vida. No tardamos en recorrer caminos adormilados en la parte trasera del auto.

También nos adueñamos de cada plaza y cada parque, encontrábamos el lugar donde treparnos y hacíamos de la arboleda nuestra fortaleza, para allí quedarnos como dos enamorados.

Los kilómetros hechos ida y vuelta hasta el reencuentro, cada minuto gastado en descubrir nuevos e inexplorados espacios.

Cada recorrido era una huida a otra realidad. Eran dos perdidos en la ciudad, no importaba cuán lejos se fuera, cuán peligroso fuera el espacio, nada grave sucedía si ambos se tenían. Parejita de enamorados, ellos tenían algo especial, esa complicidad, al poder escapar, juntos, a ese maravilloso lugar...

Desde el momento en el cual pisas el acelerador, y te sientes dueño de tu vida, comienza a girar el reloj de la juventud, junto con todos sus defectos y virtudes. Empezás a definirte, a ver las cosas de una manera diferente. Es todo un mundo de emociones la primavera adolescente.

Otra noche a tu lado

Yo por dos instantes de este mundo doy mi paz. Solo necesito lo que me das.

Los problemas surgen sin razón para que nuestra vida no sea un suceso lineal donde la muerte es el punto final.

Tener la certeza de que todo acabará hace que me arriesgue cada día un poco más.

Me juego todo por ser feliz, y todas mis cartas te señalan a ti.

Y de repente ya no estoy tan sola. Ya no quiero irme. Ya puedo respirar.

¿Es acaso tu presencia la que me ayuda a andar?

No me provoques tu ausencia, este instante juntos es muy especial.

Hotel

Un segundo. Un destello y allí están.

Carcomiéndose la piel en esa habitación de hotel.

Las luces tenues embellecen sus rostros,

los dejan inmunes mirándose a los ojos.

Sus aromas, sus caricias, sus besos, sus abrazos.

Se hunden y se llenan el uno al otro.

Se persiguen, se buscan, se entretienen.

Se recorren lentamente entre vaivenes.

Se degustan, se tocan, se sienten.

Suspiran entrecortadamente.

El grito, el pedido, el sentimiento.

El calor, los cuerpos, el mismo fuego.

Ni aquella luz roja los encandila ya.

Sus dos almas se mezclan en un fuego que les hierve la sangre.

La pasión, los latidos, su mirada y sus gemidos.

Se aman. Una y otra vez. Se aman.

Darse

Darse una oportunidad más, la chance de volver a empezar, mejor que antes. Como siempre, mejorando. Aprendiendo. Avanzando. Creciendo. Y lo más importante, amando.

Almas de invierno

Mira sus miradas: jóvenes enamorados. Atardecer de un día de invierno, y, sin embargo, más soleado que cualquier verano.

Míralos: los sentimientos que desprenden, tan puros, tan únicos, tan esenciales como el mismo aire que respiran. Pareciera que por un instante sus almas se entrelazan, en un juego imaginario de espíritus que se buscan, almas gemelas encontradas en un espacio determinado, en un momento dado, y que, por un instante, se recortan de la realidad.

Todo queda plasmado en la memoria de quienes los vieron sonreír tan animadamente cuando iban de la mano, jugueteando, correteando, intentando ser libres, pero siempre juntos, con todo el esfuerzo que eso implicaba. Qué hermoso el sentimiento que transmiten dos personas que se saben amar.

Como pájaro enjaulado

¿Cuántas veces lo intentamos por amor?

Tendemos a buscar soluciones conjuntas a problemas que muchas veces se resuelven con el espacio.

¿Quién no se desvivió alguna vez por un amor?

Es que, en el amor, no se puede ser tan tibio. Y cuando las cosas no funcionan, seguimos probando hasta que se nos acaba el aliento. Y ahí uno, dice basta.

El que dice basta suele ser el más fuerte. Aquel que sabe aplicar distancia, sin perder la ternura en su voz. Aquel que se para firme y dice las cosas como son: Lejos estamos mejor.

En el fondo, todos intentamos seguir al corazón. Y alejarse de una relación que no funcionó es también un acto de amor. Siempre has de buscar algo que te gratifique, que te haga sentir libre. Libre de penas, de enojos, de llantos.

Quererse libres es amor.

¡Es que hay tantas formas de amar que no conocemos!

Te quiero, con la pasión de una novela.

Te quiero, cuando nos encontramos en un beso pícaro.

Te quiero, cuando nos alejamos para hacernos bien.

Te quiero, al darlo todo, al cien por cien.

Te quiero, por lo que sos.

Te quiero, por lo que serás.

Te quiero, por lo que soy cuando estoy contigo.

Te quiero, cuando reímos, cuando lloramos.

Te quiero, diferente.

O te quiero, acompañado.

Te quiero, casado, con hijos, con casa.

Te quiero, sin hijos, con perros, alquilando.

Te quiero, por un rato.

Te quiero, hasta viejitos.

Te quiero. De las mil y una formas que se puede querer.

Pero siempre es mejor querer y quererse libre, y no como pájaro enjaulado.

Brindo por vos

La lluvia cae. El cielo está gris. Costosamente puedo distinguir un par de nubes más negras que otras.

El viento, fresco, esperanzador, retumbante, me llena de vida, de esperanza de ser.

Y se me viene tu imagen, tu cálida imagen en aquel acogedor hogar. Quizás porque el invierno, el frio y los días grises me recuerdan a vos. A veces pienso que me gustaría compartir tu abrazo, darte un beso, no había nada más lindo que ser sostenida por tus brazos bajo la lluvia. Cuántas veces nos habremos quedado bajo la lluvia, imaginando que pertenecíamos a una novela, a una película, a una de esas fotografías amorosas tomadas en el momento preciso, en el instante indicado.

Hoy se termina el año, está oscuro, y son pocas las gotas que caen. Se vienen nuevas oportunidades dicen todos, yo lo siento. Pero de todos modos... no estás. Y duele. Saber que otro verano pasará y no te tendré ahí para salir y disfrutar del sol, para pasar un día entero mirando películas porque la tormenta avanzó y no nos deja salir de casa.

Hoy, se termina el año. Y brindo por vos. Brindo con el cielo, esperando que te llegue mi mensaje. Esperando que también pienses lo mismo. Deseándote lo mejor. De lejos, pero con todo el corazón.

Abuelas

Los fideos con tuco del domingo.

Las tardes en la plaza.

Las golosinas al salir del colegio.

La mano al cruzar la calle.

La sonrisa al ir de visita.

El abrazo cuando te vas a dormir.

Los caramelos que parecen droga.

Las tardes jugando al bingo.

Y las reuniones de fin de año.

Las abuelas son un mundo aparte.

Un mundo hecho de mimos, secretos y amor.

Un mundo de lanas, comidas y cabellos grisáceos.

Las abuelas nos prestan su mundo.

Y nosotros tenemos la suerte de quedarnos un pedacito de él.

Míranos ahora

Crecimos a la altura de nuestros sueños. Cada uno por su lado, pero compartiendo momentos de nuestras vidas como en una burbuja de cristal. Primero, juegos de niños. Primeras aventuras, algunas corridas, gritos y llantos. Las peleas no faltaban, siempre organizando algo para el fin de semana. Con tal de pasar la tarde, íbamos a donde se nos diera la gana.

Recorriendo calles, que también nos distanciaron, nos fuimos alejando de nosotros, para ser dos individuos desencontrados.

El tiempo había pasado, éramos los mismos, aunque algo había cambiado.

De la chiquilla miedosa y tímida que conocías quedaron algunas inseguridades, pero superó varios de sus problemas, creció, se hizo grande y su ingenuidad cambió por un mundo lleno de nuevas sensaciones. Sin embargo, esa sonrisa enamorada era la misma que años atrás se reflejaba cuando pensaba en él.

Por su parte, aquel pequeño cabeza dura y testarudo seguía defendiendo sus ideas con toda su fuerza. Seguía enfrentándose a todos, pero cada vez más seguro y con aquella seguridad se dirigía a negociar. Conocedor de la noche, un vicio más.

Y cuando la vida los volvió a cruzar, y se pusieron uno al lado del otro, las palabras duras sobraron, pero el cariño aún se mantenía. Él volvía a darle estabilidad. Le brindaba la misma paz que hacía años odiaba, y que ahora disfrutaba cada día un poco más.

—Míranos ahora—dijo sorprendido, teniéndola tendida en sus brazos bajo la sombra de un acebo. —Tan cambiados... tan distintos... ¿te lo esperabas?

—¿Que esto sucediera? Jamás... bah, quizás un poco—Y ella le sonrió, con esa inocencia de hacía años, y con esa crédula mirada.

No agachas la mirada, no intentas acelerar, y tampoco buscas frenar.