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En este poemario, Clemente Espinosa nos entrega una obra inspirada fundamentalmente por Mateo, su hijo nacido el año 2013, en especial Poema 22 y Poema 29. Se ha inspirado, asimismo, en las ventoleras del litoral central de Chile, lugar donde escribió parte importante de este libro. Creada a partir de su propia historia, nos dice: "Provengo de una familia normal de la llamada clase media, la cual vivía —en semi secreto, como todos— los mismos dramas de toda su generación". Militante anarquista en plena época de revueltas estudiantiles, particularmente las de 2006 y 2011, en que participó activamente, sus experiencias políticas lo llevaron a cuestionar el rol de los individuos en el cambio social, asentándose en la idea de que dichas transformaciones provenían preferentemente desde el cambio personal e íntimo, que luego se proyectó hacia el colectivo, haciéndose cargo de su camino espiritual, momento en que empezó a escribir poesía. Nos encontraremos con una obra prosaica, levemente metafórica, donde muestra veladas sus experiencias y reflexiones, en busca de entregarnos algunas modestas semillas.
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Seitenzahl: 20
Veröffentlichungsjahr: 2022
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A Mateo:
En la luz al final del túnel
de la Vida de Este Mundo
me dio por escribir
Objeto en debate-polémica:Es darle forma a lo que hice
de modo tal de llegar
metódicamente
a las personas que le den vida
a estas modestas semillas.
Me quedo en el barrio
en las calles donde la noche es oscura
y el día demora en empezar.
Me quedo porque reímos de lo absurdo
y una caminata vale más que todo.
Porque ir mirando las casitas
nos resulta un extraño estimulante.
Me quedo porque así tengo tiempo
para estar.
Porque allí puedo cumplir mandatos simples
pues no deseo más de lo que tengo.
Me quedo aquí
donde lo aparente no puede ser sostenido
y la gente se saluda porque sí.
La noche de Orientales con Ictinos
servicio directo al especismo.
¿Qué voy a saber?
Solo necesito esas diez lucas…
¿Las necesito?
Claro, con ellas me pago la escuela…
¿Las necesito?
Hace frío y si camino la sufro
si pedaleo me fumo un pucho
de esos que El Pluma me daba.
¿Le habré cogoteado
entre pitos y flautas
unos treinta cigarros?
El Pluma murió haciendo drama
en el mismo restorán tendió su cuerpo
asesinado por el exceso de bebida y carnes rojas.
Supe por un mensaje de texto de La Karlita
"Anaxímenes, wn, ocurrió una tragedia con El Pluma"…
Y no sé por qué te fuiste
pero te deseo lo mejor
en tu próxima vida.
