De últimas horas - José Kozer - E-Book

De últimas horas E-Book

José Kozer

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Beschreibung

De últimas horas fue editado por un equipo basado en Canadá y México durante la pandemia que pusiera un alto al desenfreno del mundo en 2020 y 2022.
El libro pertenece a la colección del Institute for Creative Exchange.
El diseño de la colección es de arre.
La edición estuvo a cargo de Salvador Alanis.
Lo que es común en un lenguaje puede desatar una revolución en cualquier otro.

Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:

EPUB

Veröffentlichungsjahr: 2023

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ICE POESÍA

EX LIBRIS

De últimas horas

De últimas horas

JOSÉ KOZER

Con obra de Baruj Salinas

Este es un libro de ICE Press

Publicado por el Institute for Creative Exchange, Americas.

1a. edición ICE Press: 2023

© José Kozer, Baruj Salinas 2023

© De esta edición:

ICE Press

400 Walmer Road, Suite 1804

Toronto, ON, M5P 2X7

Canada

ISBN: 978-1-7781241-5-0

Diseño de la colección: arre

Obra visual: Baruj Salinas

Índice

DE ÚLTIMAS HORAS (“Está roto el hervor”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“En/toda/diadema”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“En puntillas vivía”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Mi materia participa”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“En/la/fachada/de/la/casa”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Antífonas, las oía”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Y luego me sentaré”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“La cercanía del manantial”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Estuvo meses escuchando”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“No logró asirlo,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“De aguas neutras”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Se acercó a la oscuridad”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Las grandes cápsulas”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“El vuelco, por fin”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Se detiene, verifica”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Iba a explicar que,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“¿Quién como él”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“En aquellos meses”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Bach, primeros acordes,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“De la hora,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Olvida el nombre”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“No compro otro libro”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Jugamos a las trampillas,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Lo considero camino verdadero,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Últimos años, meses,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Unos pistilos salen”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“No es un revés la muerte,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Mi fuero primero”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“La lámpara de pie,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Reposé la cabeza”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Terminaron los ciclos,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Cuanto escucha lo rehúye,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Campestre, época renacentista,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“No llegó, no tenía”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Mientras ando abrogo”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Estos primeros momentos”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Subvertir la nación,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Viendo si era posible”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Rato que perdió la forma,”)

DE ÚLTIMAS HORAS (“Tierra hospitalaria,”)

DE ÚLTIMAS HORAS

Está roto el hervor en la cazuela, el agua se

sosiega, agua primera

antes de irrumpir, el

huevo en la cazuela

a la espera titubea,

ser tibio o duro, todo

menos ser agua,

nace por culo, su

fundamento: dar

de comer de paso

de la mano gallinácea

que tranca por hoy la

puerta de la cocina,

se arreglan ambas

frente al tocador

contiguo al cuarto

de baño, se han

alejado de la fuente

original del calor: ahí

adentro no hay nadie

ni nadie a la mesa

alzada, recogido

todo, guardado

donde siempre a

cuatro manos, las

mandamases de la

madre (dos) las

manos sometidas

de Zoila la criada.

No hierve desde entonces el agua, los huevos

de ponedoras los ponen

las auras tiñosas que

limpian de carroña las

ciudades, la madre

volvió a la tierra, se

sabe ahora cuán

indiferente le era la

tierra colorada, verse

colocada en urna de

amianto o porcelana,

bajar los cuatro

escalones que llevan

al Hades, la negra

tierra de países

eslavos o la Tierra

Prometida prometiendo

qué si nada prometía

más allá de la Muerte,

el clavo ardiendo donde

mi madre se aferrara no

quema no se desprende.

Lo casqué, lo parto en dos, el cuchillo imponía

su precisa simetría,

descarté la yema

endurecida, disciplina

como control del

colesterol, sal, toque

de pimienta blanca,

la clara a la boca:

iba tragando el

bolo de Belli, origen

excrementicio de

cábalas, no es oro

el huevo, sea nacido

del culo de una gallina

o de mi cojón izquierdo.

Todo al final de una vida

vale, no hace falta

recatarse, mucho

menos ser escritor

basta ya de sucesivos

poemas en el fondo

intermitentes, lo mejor

sería juntar palabras

forjando ah me hubiera

gustado ser Quevedo,

zurullo, ámbar plasta,

cagajón: y a la mañana

soltar hervor, huevo

duro, madre trancando

la puerta despintada

de la cocina donde

hirviera un huevo

quede una ampolla,

y donde madre y

criada cuchicheaban

(par de díscolas) van

ahora en andas de

espaldas, y con los

pies por delante

torcidos por la

artritis adónde.

DE ÚLTIMAS HORAS

En

toda

diadema

hay

una

joya

engastada

que

está

suelta.

Indeterminada, yo no la distingo, no sabría

normbrarla: piropo,

esmeralda, jacinto,

cobijo donde me

enfundo indistinto,

de materia revocable,

derrotero desconocido

podría alcanzar la

condición del alcotán

o la garza, flor de lis

o cala, todo salvo la

Idea, convertir

estiércol en oro,

hoy sé que podría

hacer más con el

estiércol que con

el oro.

En

una

nube

negra

se

esconde

Dios.

En

una piedra blanca, recién lavada de verdín

estoy disfrazado de

senilidad, parezco

un Patriarca, vuelvo

de la vendimia, las

manos embarradas

de mosto y hez,

capas y capas de

zupia: en la cuba

de hojalata piso

la uva, a la tarde

bebo un vaso de

vino nuevo, ¿será

sacramental? No

entiendo. No fui

convocado. No

pertenezco a los

abolengos de la

tribu, ¿cuál? No

se

me

escarnece,

paso

desapercibido,

materia

no

palpable

ni

visible.

Quién iba a reconocer en mí a José, no dejo

rastro, hórreos y

graneros a mi

cuidado hace

siete años están

vacíos. Mejor me

voy. Piso grama

descalzo, desbarato

hormigueros, pisoteo

plantas suculentas

de cuya existencia

todo lo desconozco:

hora intermedia,

momentos antes

de desconocer. No

ayunto,

ayuno,

en

casa

el

reloj

y

el

espejo

están

en

blanco: adónde fueron a parar los números, qué

ave se llevó a su confín,

qué Espírutu Santo,

cara de palomo se

largó al otro extremo

detrás del horizonte,

detrás de mi nacimiento

con rostro, un asterisco

en la frente, una marca

roja donde hubo tetillas,

y el aliento en la boca

entreabierta, hálito y

exhalación, Ah, cómo

nos

parecemos

de

ojo

en

ojo,

mano

en

alto,

mano

asustada

de

su

verdadera

(ulterior)

condición.

DE ÚLTIMAS HORAS

En puntillas vivía descalzo, apenas rozaba el

suelo de roble con el

talón pareciera de

inmediato rebotar a

las alturas del

subsuelo al

cielorraso, recordar

de arriba a abajo

(Nijinsky en el

pensamiento) ninfas,

retazos de agua potable,

incongruencias y élitros,

candelillas, el cascarón

descartado de las

cigarras, el sicomoro

frente a casa, el

cornejo en la acera

de enfrente, el enebro

en un recodo de la

acera y de ahí a pie,

haga frío o calor, al

trabajo.

Cuánto bicho cuánta Muerte habita el mundo, cómo

separarse.