El delirio - Alberto Cecereu Fuentes - E-Book

El delirio E-Book

Alberto Cecereu Fuentes

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Beschreibung

"Semejante a la performance realizada por Leopoldo María Panero en el manicomio de Mondragón, Alberto Cecereu propone una obra sujeta a tres niveles de lectura, cada uno entrelazado con el otro, figurando una línea narrativa y poética cargada de estadios psicológicos derruidos, patologías apasionadas y manchas o fisuras de un lenguaje contaminado. EL DELIRIO, por tanto, presenta al lector un plano de lectura netamene poético, otro que simula el ingreso del hablante al psiquiátrico –pacto autobiográfico abrupto o testimonio convexo que dialoga con la ficción literaria–, y una fragmentación del relato organizada por tres fases estructurales, tres momentos de una sesión terapéutica, todos ellos dominados por un discurso esquizofrénico, por la voz de los enfermos, o por la materia gris de un hablante dañado. Bajo un tono exacerbado, a ratos colérico, con diafragmas convulsos provenientes del lenguaje religioso/mesiánico y fuertes cargas sexuales embestidas por imágenes surreales que aumentan el delirio, la poesía de Cecereu sostiene el discurso de los caídos, de los sin voz, como un campo minado que dictamina una propuesta distinta a las voces actuales de la poesía chilena. Es un hablante sometido al trastorno, o como indica uno de los personajes del libro, el médico psiquiatra que lee el informe del paciente, es un hablante "tendenciosamente femenino, provocador y desobediente a las autoridades de salud mental, con una extraña fijación por el sexo y pensamientos lujuriosos que se entrelazan con pensamientos suicidas. Psicótico, narciso, desviado sexual, depresivo refractario, limítrofe". Sin lugar a dudas. "El Delirio" es una obra que de modo performático transforma el poema en una historia, un relato o un testimonio tramposo." Pablo Lacroix.

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Seitenzahl: 40

Veröffentlichungsjahr: 2021

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©Alberto Cecereu El DelirioPrimera edición de 500 ejemplares: agosto 2019Editor de colección: Rodrigo Peralta Diseño y diagramación: Ediciones FilacteriaDiseño de portada: Ediciones FilacteriaFotografía de autor: Ferrán Fuentes Mendieta Corrección de estilo: Sofía MirandaReg. Prop. Int. Nº: 297.342ISBN: 978-956-9896-32-3E-mail: [email protected]: www.edicionesfilacteria.clwww.facebook.com/Ediciones Filacteriawww.instagram.com/edicionesfilacteria/Contacto del autor: [email protected] Filacteria SpA / Santiago/Chile

Este libro fue escrito gracias al apoyo del sistema de garantías explícitas en salud MINISTERIO DE SALUD, GOBIERNO DE CHILE

A los recluidos en los centros de salud mentalA los depresivosA los potenciales suicidasA los suicidas consumadosA los sobrevivientes

El poeta cree que el mundo se está incendiando. Cree que todos viven en su retina de drogadicto y hacen clap clap clap clap en la soledad de un valsesito peruano.

No tenemos idea si lo veremos después. No tenemos idea. Ni siquiera el poeta se esfuerza en eso. Por eso utiliza la masturbación compulsiva como la fabricación de ideas.

Le declararon internación en un centro de salud mental un 3 de abril. Se dirige a la compañía del seguro médico con un bolso rojo con dos poleras, un pantalón y un par de zapatillas. Lo hacen esperar seis horas y lo pasean por pasillos burocráticos. Lo provocaron.                                   Grita clap clap clap clap clap.

1

Quizás el atardecer pueda suceder enel final de los repositorios de medicamentos y jeringas para advertirnos que somos utensilios

escondida en el urbano totalde las ciudades terriblesllenas de cuerpos desnudos

       hirviendo                      padeciendo                                    en la edad de piedra

totallos gatos permanecen como guardias centinelasde un mundo desconocidode alguna dimensión maravillositade esas que atraviesan las mentes de gobernantes y obispos sentados arriba de un olimpo de excremento de esos que todos comemos en formasde hamburguesaspollos envasadosy píldorasque alimentan la médula de nuestros ojospara ver el espectáculo de los mentirosos

2

Soñé que las palomas volaban como monedashacia las antiguas piletas de avenida 9 de julioahí me esperaban las lechosas con sus coronas de carruajesde maratones de barricadas extendiéndose hacia mi cuellola avenida 9 de julio era un desiertoen verdad toda la Capital Federal era un desierto              (tú eras un desierto y me mirabas)

todo era una gran meseta de arena ocre que destellaba rayos de colores reflejos de historias como gritosporque de los edificios abandonados de la avenida colgaban millones de asentamientos humanosque buscaban la esperanza en los astrólogos imaginarios esos que ahora gobiernan los países abandonados después de lo fines del mundo

soñé que el obelisco era una joya en el desierto moradoque del Río de la Plata solo quedaban los yacimientos petrolíferos oxidados y disecados             (tú eras el yacimiento y explotabas)y danzaban las sectas de colores todos los viernes al atardecer cantando los coros humanos recordando la gloria que alguna vez hubocomo el mejor de los campeonatos de polo en los country y en las fincasalgunos andaban en bicicleta llevando mensajes de los territorios perdidos más allá del desierto habitado mas allá donde se supone no quedaba nadiesolo el eco de las señales de radioel griterío de los bebés abandonadosel llanto de los soldados en la cordillerala agonía de los colonos que se ahogaronen la última maratón de los que escapabande las inundaciones perpetuas trasandinas             (ese país ya no existe pero tú sí)y seguían andando en bicicletarecitando los mensajes como poemascomo si con eso nacieran flores globos espejos burbujas             (tú eras las burbujas pero estaba el desierto y yo era el desierto)

A Donnie Siegel se le olvidó cuando mató a París, su amante, su esposa legal e ilegal, y la dejó tirada en el piso de la cocina inventando la lira popular con la sangre. Creyó que se adornaba la navidad de esa forma, como un último guiño a la divinidad.Al poeta le asignan la pieza 6 junto a Donnie Siegel, a sorpresa suya. En adelante el poeta le dirá “celda” a la pieza y “compañero de celda” a Donnie, que permanecía despierto toda la noche mirando el cielo de la habitación y repitiendo cada cierto tiempo, imitando a Fitzgerald: “One of these mornings / You're going to / rise up singing / Then you'll spread your wings / And you'll take to the sky”

3

ahí en lo alto de una columna de iglesia aparece un feto y una frase que dice:                                    “¡Sálvame!...yo quiero vivir”

me pregunto entonces¿para qué la vida? ¿para qué los anuncios publicitarios?