El germen de lo fatal - Rey Andújar - E-Book

El germen de lo fatal E-Book

Rey Andújar

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Beschreibung

Inscrita en un caribe post atómico, El germen de lo fatal esconde una investigación literaria oculta dentro de una misión política (o al revés). Armado como una matrioska tropical, este libro hace un juego a tres bandas entre México, Estados Unidos y República Dominicana, se desgaja a sí mismo y, al mismo tiempo, se esconde: por ser también un rompecabezas, las piezas de esta trama ocultan su forma total. Aquí, Andújar inventa una novela que es un microscopio para observar a otro microscopio, y ahí, entre obsesiones personales, el cyberpunk y entresijos históricos, camina en medio de un enjambre de posibilidades

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Seitenzahl: 190

Veröffentlichungsjahr: 2025

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EL GERMEN DE LO FATAL

UNA NOVELA CARIBEPUNK

COLECCIÓN AMÉRICA

EL GERMEN DE LO FATALUNA NOVELA CARIBEPUNK

Primera edición,2025

© Rey Andújar,2024

Director de la colección: Emiliano Becerril Silva

Corrección: Karla Esparza

Lectura de finas: Francia Castañeda y Fernanda Herce

Portada: Manuela Corji, “Party People”,2023

Formación:Lucero Elizabeth Vázquez Téllez

D.R.©2025, Elefanta del Sur,S.A.deC.V.

www.elefantaeditorial.com

@ElefantaEditor

elefanta_editorial

ISBN LIBRO IMPRESO:978-607-8978-30-4

ISBN EBOOK:978-607-8978-34-2

Todos los Derechos Reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, la fotocopia o la grabación, sin la previa autorización por escrito de los editores.

EL GERMEN DE LO FATAL

UNA NOVELA CARIBEPUNK

REY ANDÚJAR

Todo parece arder, como una fortaleza tomada a sangre y fuego.Huele el corazón del paisaje, el aire huele a pensamientos muertos, los poetas tienen el seco olor de las estatuas y todo arde lentamente como en un ancho cementerio.

Efraín Huerta

ÍNDICE

CUADERNO WAWAWA

DE NOCHE, EN EL EXTRARRADIO

MAÑANA, EN EL GALRAX M. DE G.

POR LA TARDE, EN EL GALRAX M. DE G.

MEDIODÍA, EN EL GALRAX M. DE G.

YA DE NOCHE. EXTRARRADIO.

TEMPRANO EN LA MAÑANA. CLUB DE OFICIALES M. DE G.

TARDENOCHE. CLUB DE OFICIALES M. DE G.

EXTRARRADIO. DE NOCHE

COFFEE BREAK. GALRAX M. DE G.

MÁS TARDE, A LA SALIDA DEL GALRAX M. DE G.

NOCHE. CLUB DE YATES OZAMA.

MADRUGADA, YA EN EL EXTRARRADIO

EL GERMEN DE LO FATAL

UN SUEÑO DE FINALES DE AGOSTO

OCTUBRE

MARATÓN

FORMAS DEL BESO QUE VENDRÁ

I

II

III

IV

V

VI

EL MATERIAL FRESA

CUADERNO WAWAWA

POCO TIEMPO ANTES DE QUE SE CONOCIERA LA EXIStencia de los hechos que voy a relatar, un cambio de voltaje destruyó el Databanco perteneciente a la Marina de Guerra en Sans Souci, zona nuclear del Gran Santo Domingo. En este centro atómico militar se encuentra uno de los reactores Galrax. Los Galrax más conocidos están en Arecibo, Puerto Rico; en Guantánamo, Cuba; y dos, en el Gran Santo Domingo. Increíblemente la República Dominicana es la única que cuenta con dos Galrax. El primero está ubicado en el sótano de lo que se conoce como el Faro a Colón; el segundo, a pocos metros de allí, en el semiapagado reactor de la Marina de Guerra. En este centro nuclear es donde he tenido que trabajar.

El ataque a las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001 puso en evidencia ciertas deficiencias en cuanto a materia de seguridad enUSA. Al ponerse de manifiesto la cuestión de cómo respondería el Departamento de Estado ante un ataque ruso, se filtró la información de que, durante el período de la Guerra Fría, el gobierno presidido por Richard Nixon dio luz verde a un plan llamado Galrax, que consistía en la colocación de centros atómicos que, al presentir una actividad nuclear hacia los Estados Unidos, activarían un hectoplasma protector desde Florida, atravesando Texas hasta California. ¿Cuál es el origen de este proyecto? El suceso conocido comoLa crisis de los misilesentre Kennedy, Fidel y la Unión Soviética.

El plan Galrax no fue concretado en su totalidad durante el turno de Nixon debido al escándalo del Watergate. La instalación de los reactores fue retomada años después por la administración de Ronald Reagan, que, ante la debacle soviética y la necesidad de un enemigo potente, promovió una propuesta galáctica que no fue más que un chiste didáctico, una suerte de pantalla para distraer al público general de la instalación de estos Galrax en el Caribe. Así es como hasta hace poco la existencia de los reactores, su naturaleza y operación, era un secreto para la mayoría del pópuli.

Estos Galrax son realmente centrales de contrainteligencia. Los Databancos localizados en cada reactor contienen cédulas de información conocidas como “Cerebros de Procesamiento Central”. EstosCPCguardan la memoria histórica de eventos más relevantes. CadaCPCes una suerte de aleph o hemeroteca de un momento preciso y pasado y en cada cédula se encuentran fechas, fotos, fichas personales, policiales, judiciales, generales, etc. El contenido de cadaCPCes lo que en los círculos académicos se conoce comomaterial fresa. El acceso al material fresa está reservado al más alto nivel de seguridad. Los datos de losCPCson importantes porque con este material pueden crearse las narrativas alternas del presente y del futuro. La información, al ser inoculada en las redes sociales y los medios en general, condiciona directamente la opinión del pópuli.

LA NOTICIA DE LA PARCIAL DESTRUCCIÓN DEL DATAbanco de la Marina de Guerra debido a una fluctuación de voltaje me sorprendió en Washington D.C. Allí estaba yo becado desde hace un año por la Universidad de Chicago, investigando el secuestro en la República Dominicana de Donald J. Crowley, un coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. En 1970 un comando del Movimiento Popular Dominicano, elMPD, secuestró a Crowley para exigir al gobierno del entonces presidente Balaguer que liberara a los presos políticos, muchos de los cuales eran precisamente dirigentes delMPD. Era un contexto de clamor popular. El secuestro fue eficaz. Y las negociaciones tensas. Entre la presión popular y política, y la del gobierno de Nixon, se creó una comisión mediadora para resolver el asunto. Eventualmente se intentó canjear al funcionario de la embajada por los presos políticos para que los liberaran en el Parque Duarte. Pero finalmente el acuerdo fue otro: la liberación de los presos políticos implicaba su exilio a México.

Mi investigación conllevaba una misión: restaurar un nuevoCPCcon todos estos datos a petición del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Chicago, que ha instituido esta beca de investigación con fondos patrocinados por la Fundación Pinochet, beca cuyo nombre lo dice todo, pero se le conoce generalmente como la “Beca Chicago Boys”.

Y cuando digo restaurar, me refiero a “restaurar”. Lo que quería la fundación era que yo metiera información en elCPCpara que ellos, a su vez, pudieran accionar una narrativa que desprestigiara alMPD. Eso es lo que podía hacerse en los Databancos de los Galrax.

Gracias a mi mentor, el Dr. Andrae Marak, me enteré de que se requerían voluntarios para restaurar los archivos en el Galrax de la Marina. Me ofrecí. Esta sería una oportunidad para acercarme al Databanco sin que nadie supiera mis verdaderas intenciones: confirmar ciertos datos sobre la agenda secreta que llevo ya desde hace un tiempo: la verdadera historia de la desaparición del escritor mexicano Eric Albán en tierras caribeñas.

Mis credenciales y la recomendación del Dr. Marak me convirtieron en el candidato ideal. A su vez, el triángulo República Dominicana-México-Estados Unidos del suceso del coronel Crowley me servía muy bien para disimular mi investigación sobre el mexicano. Además, como hice vida adulta en Dominicana, mis niveles de Tricloxerine son bastante balanceados y tolero con relativa facilidad el clima toxianímico del Gran Santo Domingo.

Llegué a esta gran ciudad una calurosa tarde de finales de julio y de inmediato me dirigí hacia el Galrax para ponerme manos a la obra. Cuando me entrevisté por primera vez con el Jefe del Proyecto de Restructuración del Databanco, el capitán de Corbeta Buenaventura Sanyang, declaré que mi intención era trabajar en casos relacionados con intelectuales y artistas que hubiesen sido objeto de procesos políticos, judiciales y/o policiales. Pero en vista del vulnerable y caótico estado en que se encontraba el Databanco y las sospechas alrededor dela parcial destrucción del mismo, el capitán se mostró reacio a esta petición. “Sugirió” que olvidara la idea por imposible. Aquí no estamos para escoger, trabaje con lo primero que tenga a mano, me ordenó.

Sin embargo, días después, no sé si por la influencia política de mi padre, el capitán Sanyang me mostró todas las instalaciones del Galrax y me asignó un área de investigación que según él se ajustaba a mi interés. Aquí se estudiaban y restauraban cédulas de información relacionadas con historiadores y escritores. El capitán me puso en contacto con Ariadna Vázquez, una especialista con el rango de alférez de navío. Su trabajo consistía en el control de calidad y la descarga final de losCPCrestaurados. Sanyang me dio total acceso a los documentos, pero insistió en que yo no debía restaurar ningún caso del 1990 en adelante.

—Podrías encontrar casos activos, abiertos o en proceso, y eso contaminaría la data del presente… en vez de restaurar terminaríamos dañando la cosa —dijo el capitán, sorprendentemente maternal y un tanto sobreactuado.

De inmediato capté que sinceramente me prevenía no para esconder algo, sino para protegerme. Constaté que los tentáculos de mi padre llegaban hasta aquí. No dije toda la verdad (no hablé de Eric Albán), pero tampoco mentí cuando contesté, como para que se quedara tranquilo y le diera un reporte positivo a mi padre, que podía perder cuidado porque mi área de investigación tenía dos décadas de diferencia.

El trabajo en el Galrax no era un mero entretenimiento o un capricho intelectual, como aseguraba mi padre. Lo poco que encontré sobre Eric Albán lo escribí en libretas y cuadernos. Luego lo trasladé a mi consola Ashihara.

Tenía que hacer el trabajo de los Chicago Boys, y no podía decirlo del todo. Quería averiguar sobre Eric Albán, y tampoco debía mencionarlo.

DE NOCHE, EN EL EXTRARRADIO

EL FRACASO POSNUCLEAR DE LOS OCHENTAS CREÓ ESPAcios alternativos como el Extrarradio, un luxhábitat construido por la firma Peñalba & Asociados, financiado por uno de los testaferros de mi padre y diseñado por la reconocida arquitecta Leonela Gardemont. Y aquí me estoy quedando. El Extrarradio es básicamente un islote que va desde el monumento Montesino hasta lo que era el Hotel Hispaniola, o sea, estos son los puntos de referencia que le quedan de frente. El Extrarradio flota en las afueras, rodeado de agua, y está conectado al Malecón por un puente principal y tres pontones auxiliares que se abren de cuando en vez para soliviantar el tráfico. Esta isla artificial es una de las nuevas modalidades adquiridas por las claques poderosas para no emburujarse con los niveles de pobreza tóxica del Gran Santo Domingo.

Las clases bajas, al obtener un efe real generado en muchas ocasiones por la corrupción y la narcoeconomía, se adueñaron de los lugares más chic del Gran Santo Domingo. Proyectos como el Extrarradio llevan la selectividad a otro nivel. Protegen a la clase poderosa de los wawawa y sus niveles tóxicos de Tricloxerine.

Me alojo en el Extrarradio porque mi padre toma ofensa si me quedo en un hotel. Recién hemos reconectado nuestras relaciones después de grandes dramas. Se quilló conmigo por un asunto literario (lo maté en unade mis novelas, pero eso se contará en otra vuelta). De aquella sístole hemos pasado a esta diástole y honestamente no me molestan las comodidades de esta isla aparte. Con una frustración estoica me prometo sentarme frente a la consola Ashihara a escribir y sacar al menos una noveleta de todo esto, pero soy consciente de que todo éxito práctico es una pérdida metafórica.

Todas las tardes, durante casi cinco meses, crucé el mar Caribe desde mi alojamiento en el Extrarradio para visitar las instalaciones de la Marina. Supongo que quienes estaban empleados ahí, tanto los técnicos y académicos que se dedicaban a la reconstrucción de la memoria, como los militares y guardiamarinas que los asistían y vigilaban, me verían como un ser excéntrico o un turista desorientado. Por mi parte, más allá de la información que esperaba obtener en ese laberinto nuclear, el ambiente y la situación en general había comenzado a parecerme una de las muchas trampas de la ficción. Una especie de novelería o multiverso cuya revelación podría servir de nota al calce en la perpetua performance que es nuestro CaribePunk.

MAÑANA, EN EL GALRAX M. DE G.

EN LA SOLEDAD DE ESTE ATÓMICO LABERINTO PUEDO EScribir en mis cuadernos con pocas distracciones. La constante pesadilla de quien lee o escribe es que le interrumpan. En ocasiones los archivos a restaurar toman mucho tiempo cargando y, entre que sube uno y otro, traduzco voces en mi órbita. Con esto como terapia queda eliminada la tesis de mi padre: Te dices escritor para evadir la vida y justificar tu sinvergüencería. La verdad es que hay que ser pendejo porque, ¿cómo evade alguien la vida?

Antes que nada, me propongo hacer un inventario de las cédulas de información más llamativas del año 1965, el año de la guerra civil. Con esta labor, que tiene algo de esperpento como ha sugerido la alférez Ariadna, se podría componer la biografía difusa de un hombre fundamental en esta historia: el comandante Tiradentes.

El comandante de Fragata Aníbal Tiradentes empezó muy joven como escribiente en el Destacamento de Villa Duarte, a pocas leguas de aquí, en el Barrio Calero. Astuto y diligente, se propuso que lo transfirieran a San Carlos y desde allí gestionó un traslado al Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), el cual funciona como un centro tanto de inteligencia como contrainteligencia. Vigila a los que vigilan. Tiradentes luego se ubicóen elG2 (investigación/logística) de la Marina de Guerra. Así llegó hasta la cúspide del mega espionaje. Fue por un tiempo el encargado de operaciones del Galrax del Faro a Colón, que es donde se encuentran todas las cédulas madre. Por ello, casi todo el material fresa con el que trabajamos termina enCPCs bajo su código de autorización.

Las restauraciones que ha supervisado el comandante Tiradentes relacionadas a la Guerra Civil del 1965 son impecables. Llama la atención el uso que hace del lenguaje. Aunque contiene una fuerte impronta castrense, sufre delicadezas que solo pueden venir de alguien con un sutil manejo literario.

Ahora bien, no sería prudente juzgar este bregar con la historia por parte de Tiradentes, si se toma en cuenta la descripción caótica y caprichosa de una serie de eventos fundamentales en el conflicto denominado como Guerra Civil del 1965. La historia parece estar puesta al azar, pero no es así. Lo que no mencionamos sobre la historia es tan importante como lo que se muestra. Pero la manera en que nos hacen el cuento exhibe formas de índole arbitraria y perversa. Todo ello es reflejo del Estado y las claques de poder, que han sentado las bases para el fomento de la ignorancia con una eficiencia de la que se deduce una violencia generalizada, la cual va en incremento gobierno tras gobierno. República Dominicana, la Mediaisla, sobrevive presa de un estado análogo, feudal y cibernético en donde altos tecnócratas, viniendo de una formación bastante precaria, han tratado de aumentar su patrimonio y poder lastimando al pópuli. El crimen es doble y alternativo. Es práctico y metafórico simultáneamente en un conflicto que no se resuelve.

POR LA TARDE, EN EL GALRAX M. DE G.

ALMUERZO EN EL COMEDOR DE LA BASE NAVAL. ANTESde entrar dejamos los pases del Galrax en un pulverizador de tolerancia radioactiva, pasamos a un cuarto en donde se nivelan los rayos gama y nos miden el Tricloxerine en la sangre. Nos sentamos en el área de los oficiales. La comida es una de las muchas variaciones deLa Bandera: arroz blanco, habichuelas rojas, pollo guisado, ensalada y unas torrejas de berenjena. La alférez Ariadna y yo comemos en silencio en medio de oficiales vestidos de caqui. De pronto no aguanto la náusea. Al parecer mis niveles de Tricloxerine no están balanceados como esperaba. Llego al baño, no logro vomitar. Me lavo la cara y siento alivio. La alférez espera tras la puerta. Dice que va a fumar. Invitando.

Nos colocamos bajo un almendro. Ariadna tiene algo que fascina y lo descubro mientras lee un verso de Efraín Huerta que tiene plastificado en una postalita: “Haz de trigo dulce”.

Dice que quiere tatuárselo y me encanta.

MEDIODÍA, EN EL GALRAX M. DE G.

POR ORDEN DEL CAPITÁN SANYANG NOS ORDENAN MOvernos a otro espacio del Galrax. Un nuevo grupo de guardiamarinas se ha unido a la restauración del material fresa. Quiero quejarme, pero Ariadna me amonesta. Todo obra para bien, porque a raíz del cambio conozco al supervisor del nuevo grupo de técnicos, Iván Aceituno. El tipo me lleva diez años, pero su aspecto cansado y la gran cantidad de músculo y grasa que tiene en el cuerpo lo hacen parecer muchísimo mayor. Tiene la espalda baja arqueada, dividiendo el peso entre la panza, un considerable nalgatorio, amplias caderas y piernas cachombas.

YA DE NOCHE. EXTRARRADIO.

ME COLOCO FRENTE AL CRISTAL, TAN CERCA QUE JUEGOun poco a respirar hondo y crear una nubecita de condensación. Crear, estar, respirar, todo en ese seductor infinitivo. Abro los ojos y recibo las luces pequeñas de la ciudad. Juego a olvidar los nombres de algunas calles. Cuando se anda en exilio voluntario todo es chulería y pum, cae la barriga y la memoria pesa. Tan mala es la racha que uno se cae de espaldas y se cuartea la ñema.

Veinte años sin vivir en la Mediaisla.

Entonces un día, estés en Portugal o Oaxaca, digamos, te encuentras con una calle que trae un recuerdo de infancia. Nunca estuviste allí… simplemente la asocias con tu barrio o la primera niñez. Sabes que es un truco y caes en la trampa y, derrotado, intentas recordar el nombre de la calle para llevarte al menos ese calorcito y te das cuenta que la calle no existe y que exiliarse es perder geografías.

Tecleando frente a la Ashihara doy con una matrix compleja, como una moneda de nostalgia que me golpea la frente. No. Más que nostalgia, es la desolación de haber comprobado una certeza. Hace más de veinte años que me fui de estas calles. O me fui quedando fuera. ¿Es justo decir que he olvidado? Hay cuerpos que estreché hace siglos que vienen cada mañana, puntuales o a lo loco en la confusión de algún olor en los veranos delChicago Northside. El hecho de que extravíe el nombre de una calle, que desconozca los mapas, o que no pueda ubicar ahora a tal o cual muchacha en el lado salvaje de la memoria, no quiere decir que me haya olvidado de los besos o de la geografía de algún cuerpo.

Por lo demás, día perdido en el Galrax M. de G. Hoy la alférez se comportó de una manera extraña. No quiso acompañarme a almorzar. Eso me dio break para tomar café con Iván Aceituno. Tiene un gran interés por la literatura. Dice que después de los cursillos para teniente hizo una licenciatura enUTESA. Sus escritores favoritos son Ágata Christie, Hilma Contreras y Enrique Pou. Este tipo de coincidencias en mis años de formación me hubiesen volado la cabeza.

Ya no.

Me cuido de mencionar mi escritura, pero él lo trae a colación simulando una manera casual. ¿Cómo explicarlo? Gente que sabe que escribes y te aborda desde un plano natural. Lectores que saben conversar y dejar las ideas encontrarse a medida que se avanza. Aceituno confiesa que buscó la manera para que lo trasladaran aquí porque sabía que yo andaba merodeando. Tenía deseos de conocerme. Quiere confirmar si es verdad que manejo una consola Ashihara. Se queda tieso cuando se lo confirmo y añado, como para joder, que también tengo una Ono Sendai.

Prendemos y fumamos. Dice que al que medianamente le interesan las matrices posnucleares que tengan que ver con la historia o la ficción de la Mediaisla, conoce mi trabajo…

A menos que viva bajo una piedra, le digo, aparentando que no me importa.

No te creas, hay muchos así, dice riéndose, hablando de pandillas literarias, envolviendo las palabras en el suave manto de la burla y riéndose con una sonora carcajada.

Entonces el postulado de las coincidencias de la vida estalla en mil pedazos bajo el sol. Aceituno revira la conversa; informa que ofrecerán un seminario de actualización para el manejo del material fresa y la restauración de losCPC. Asegura que es importante que yo participe. Asiento mudo y un poco sorprendido. Para romper el silencio revira la conversa hacia lo literario. Habla con propiedad del estado de la literatura local. Todo porque sabe que me tiene cogido en el tema y quiere encontrarse conmigo ahí. Aprovecha para resaltar los aciertos y las fallas de una de mis novelas más recientes, la que originó el conflicto con mi padre. Dice que lo que más le gusta es el título,Los gestos inútiles. Me pregunta si tiene algo que ver con Bolaño enAmberes. El hombre ha leído, me digo, antes de caer en la trampa. Es obvio que me está investigando, que se ha hecho un identikit del escritor que, ¿soy?

Dejo al ego hacer lo suyo. No quiero hablarle de Bolaño. Quiero hablarle de mí y de cómo esa novela casi me cuesta la relación con Daniel Beltrán, no mi padre, sino el político. Pero me voy por lo de Bolaño, que a final de cuentas a él le interesa más, y le aclaro que sí, que la idea del título viene del Bolaño deAmberes. Aceituno dice que el mejor Bolaño es el de los cuentos y las novelas cortas y yo concurro con algo de mi propia cosecha: enAmberes, al principio, en la edición de Anagrama, Bolaño se explaya sobre el trabajo que conlleva publicar un texto y escribió esta novelita en terribles condiciones económicas, físicas, morales… en fin. En algún momento hacia el final de ese breve texto de introducción, él habla de las cosas que lo sostuvieron durante ese período y menciona algo sobre los gestos inútiles. Yo, que tenía mi novela engavetada por miedo de ofender a mi padre, decidí reescribirla y ponerle ese título y enviarla a un concurso en Cuba. Lo grato, el premio en verdad, fuela llamada un día de febrero con la noticia del veredicto. Lo demás, una calle triste.

Aceituno vuelve a resaltar lo que no le gusta de mi novela: el afán paternalista, ese deseo de educar y sobreestimar al lector, la manera en que describo a las mujeres. Le doy la razón en todo, digo que escribí eso en otro tiempo y en vez de justificar el texto o explicar cómo lo compuse, relato el breve museo del fracaso que fue mi viaje a Cuba a recibir el premio y el posterior agravio de Beltrán, que se tomó todo muy mal. Le cuento esta versión a Aceituno porque a fin de cuentas es mi manera de sacarle el cuerpo al yo cínico, al yo negativo, a la máscara. Iván Aceituno, certero, cierra la conversación argumentando que esas son sus opiniones, nada más.

Escribir es una forma desentirel mundo, dice. Es una espera activa. Una larga sala de espera en donde hay alimañas y belleza y mierda y diamantes. Escribir es como la vida. Hay que saber llevar una cadencia.

O no, le respondí, mirando el silencio agrandarse entre nosotros.