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«Cuando aparta la cabeza de la suya, intercambian miradas. Ambos parecen sorprendidos y asombrados. Johanna contiene la respiración antes de exhalar. El humo no es tan grueso esta vez, ya que la mayor parte está dentro de ellos. No puede dejar de mirarlo a los ojos, que son de un color azul glacial con aros de un azul más oscuro alrededor de las pupilas. También se percata de algo más. Tiene una mirada insinuante». Johanna decide ir a las antiguas ruinas repletas de grafitis que solía frecuentar cuando apenas era una adolescente. Es un sitio tranquilo donde puede fumar mientras escucha música, dejando pasar el tiempo. Pero ahí conocerá a Max. Entre humo, arte callejero y los sonidos de la ciudad, ambos estallarán en un encuentro sexual apasionante.
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Seitenzahl: 34
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Amanda Backman
LUST
El lugar de los grafitis
Original title:
Graffitistället
Translated by Marta Cisa Muñoz
Copyright © 2019 Amanda Backman, 2020 LUST, Copenhagen.
All rights reserved ISBN 9788726313994
1st ebook edition, 2020. Format: Epub 2.0
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El sonido del molinillo retumba por la cocina con alacenas cuyas puertas van del suelo al techo alto y mohoso. Todo es de color blanco, con un ligero matiz amarillento causado por los arrendatarios anteriores al fumar dentro del piso continuamente. La habitación es más bien una despensa que una cocina. Si utilizaras más de dos fogones de la cocina a la vez, o si te secaras el pelo al tiempo que utilizases la cocina, se fundiría un fusible. Los armarios de la cocina desprenden un hedor algo desagradable. Ella se sienta en el taburete que tuvo que comprar para poder llegar a todos los estantes de las alacenas.
Suele guardar la droga en un tarro de café en el estante más alto, pero ahora lo tiene todo delante de ella. La bolsa de hierba está junto a un papel por el que ha esparcido algo de tabaco. Añade la hierba pulverizada junto al tabaco y agita el molinillo con cuidado para asegurarse de que lo saca todo: sería una estupidez desperdiciar algo tan caro y que es tan arriesgado de conseguir.
La cacatúa del vecino grazna al otro lado de la pared y entreoye como él le suelta un «cállate». Mezcla la hierba con el tabaco y lo vierte todo en un cigarrillo preparado. Tras liar el porro, lo coloca junto a los otros dos del paquete de cigarrillos y se dirige al baño. «Hoy tengo el pelo genial», piensa al mirarse el cabello corto y castaño y, seguidamente, se pone el rímel y se lava los dientes. Lleva una falda tejana clara bastante corta y una camiseta blanca y, para darle un último toque a su atuendo, se pone su cinturón favorito. Cuando termina, lleva la camiseta por dentro de la falda y unas gafas de sol en la punta de la nariz. Está satisfecha con el resultado. Tiene las piernas bronceadas y depiladas. Antes de salir del apartamento, se mete en un bolso pequeño todo lo que puede que necesite, incluidas un par de piruletas y una botella de agua.
En la calle disfruta del sol. No hace mucho calor y gracias a la fría brisa el tiempo es muy agradable, a diferencia de la semana pasada, cuando hizo un calor abrasador en la ciudad. Había hecho tanto calor que no daban ganas ni de salir a fumar ni de levantar un dedo siquiera. Hoy es distinto y Johanna quiere disfrutar del buen tiempo y de un rato para sí misma. La ciudad en la que vive está bastante vacía en esta época del año, ya que la mayoría de los estudiantes se han «ido a casa» y la concurrida ciudad universitaria se convierte en una ciudad normalita. Aunque a Johanna nunca le ha interesado mucho estudiar, esta ciudad le gusta. Desde que llegó por la primera vez para un trabajo de verano, se ha sentido en casa. Decide ir a su antiguo lugar favorito en el que pasó la juventud con sus amigos. Siempre iban ahí de noche y hacían de las suyas.
Ojalá las ruinas sigan allí; no están muy lejos. Dicen que se puede llegar andando a cualquier parte de esta ciudad en diez minutos. Cuando llega allí, ve que el viejo lugar de los grafitis está igual que cuando era pequeña o, bueno, adolescente. No ha cambiado ni un ápice excepto por un nuevo grafiti. Seguramente aparece arte nuevo cada fin de semana, incluso tal vez cada noche.
