El que se cría solo - Mikel Mikeo - E-Book

El que se cría solo E-Book

Mikel Mikeo

0,0

Beschreibung

Villava, 1975 (allá por el cenozoico). Actor, monologuista, director y autor teatral, en ocasiones técnico de luz y sonido, escritor desde hace poco, en su día enfermera... El que no vale para nada tiene que hacer de todo. Ha publicado un libro de relatos titulado Paradojas, escenas absurdas y deliciosa ironía.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern
Kindle™-E-Readern
(für ausgewählte Pakete)

Seitenzahl: 421

Veröffentlichungsjahr: 2021

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



© Derechos de edición reservados.

Letrame Editorial.

www.Letrame.com

[email protected]

© Mikel Mikeo

Diseño de edición: Letrame Editorial.

Maquetación: Juan Muñoz

Diseño de portada: Rubén García

Supervisión de corrección: Ana Castañeda

ISBN: 978-84-1114-413-1

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.

Letrame Editorial no tiene por qué estar de acuerdo con las opiniones del autor o con el texto de la publicación, recordando siempre que la obra que tiene en sus manos puede ser una novela de ficción o un ensayo en el que el autor haga valoraciones personales y subjetivas.

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».

.

A mis héroes.

Osaba, Arantxa y Paki.

Y a mis ángeles.

Ama, aita y Mari Paz.

.

Los hechos recogidos en este libro son a veces reales, en ocasiones adaptados y/o inspirados en la realidad, otras veces cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y alguno que otro son simple fruto de mi mente inquieta.

Lo digo por si a Servicios Sociales le da por investigarme como padre.

Me ha recomendado escribir esto mi abogado. O sea, que no es mi abogado, que es uno de mis cuñados, pero le gustan las pelis de abogados, y me lo ha recomendado. Dicho queda.

Antes de casarme tenía seis teorías sobre cómo criar a los hijos. Ahora tengo seis hijos y ninguna teoría

John Wilmot, segundo Conde de Rochester

Antes de ser padre… No me acuerdo cómo era

Mikel Mikeo

AGOSTO

SÁBADO, 1 DE AGOSTOEL DIARIO

Ayer cumplí cuarenta y cinco años. En breve seré padre por tercera vez. Poco más adelante publicaré mi primer libro, una colección de relatos: Paradojas, escenas absurdas y deliciosa ironía. Y la reflexión que me voy a animar a compartir con vosotros ahora mismo me ha surgido plantando un pino. Este año un hijo, un libro, aunque lo del árbol en realidad no. Quizás más adelante.

Cuando digo que en breve seré padre por tercera vez hablo de días. El tres sale de cuentas mi mujer y si este es como sus hermanos, cuatro días más tarde nacerá. Es decir, este es mi último fin de semana de padre no numeroso.

Y una de las cosas que más me ha tocado oír estos nueve meses, un poco menos ya que hasta la semana ocho no se lo dijimos a nadie, ha sido la mítica frase de: el tercero se cría solo.

De pronto me ha surgido la idea de escribir un diario. Documentar si es cierto eso de que se cría solo. Porque los dos primeros… La verdad es que no me acuerdo ni de la mitad de las cosas. Están las fotos, pero ya me han prevenido de que al tercero casi ni le haremos. Así que…

Hoy comienzo un diario. Espero seguir mañana. Y al otro, y al otro…

DOMINGO, 2 DE AGOSTOCALMA

Último día si quiere ser un poco original y adelantarse a la fecha prevista de parto. Sus hermanos se retrasaron los dos unos tres o cuatro días y viendo como está de momento mi mujer… Creo que este va por el mismo camino.

A ver qué tal nos va el parto. Con el mayor fueron treinta y cuatro horas desde que empezaron las contracciones, dos epidurales, fórceps… Con la chiquita poco más de cinco horas, no dio tiempo de poner epidural, y casi ni me da tiempo a aparcar. Este como siga la progresión nace en casa, a lo sumo en el coche.

No estaría mal, hablando exclusivamente desde el punto de vista narrativo, para darle más vidilla al relato. Desde el punto de vista vital… Sin prisa, pero sin pausa; despacito y buena letra; somos once contra once y no hay rival pequeño. Sí, ya empiezo a estar un poco nervioso y a veces no sé ni lo que me digo.

Mira si estoy nervioso que, aunque estoy un poco cansado porque hemos ido a pasar el día al río y ha sido intenso, hasta la medianoche no he querido irme a dormir. A las doce y un minuto ya me he ido a la cama. Efectivamente, el que se cría solo tampoco se va adelantar.

LUNES, 3 DE AGOSTO QUE VIENE…

Al filo de la medianoche. ¿Será del 3 o del 4? No sé, muy rápido tendría que ir todo para que sea del 3. Aunque la verdad me da lo mismo.

¡¡¡Aaahhh!!!

¡Joder la tía! No quiere epidural ni nada. Claro, con el mayor le pusieron dos y se quedó fatal. Con la chiquita no dio tiempo de ponerla y después se recuperó mejor.

Muy bien, mamá. Vas fenomenal.

¿Fenomenal? ¿Qué chorras dice este tipo? El matrón, digo. Nace el 4 fijo, si no se ve nada ni nada.

Y, de pronto, la enfermera que sujeta su pierna tiene que irse a por algo y se me ocurre sujetar esa pierna. Total, estoy allá algo tendré que hacer. Venga, sujeta bien sujeto que tú sabes sujetar.

¡¡¡Aaaaaahhhhhh!!!

Muy bien, mamá. Ya está casi.

¡Qué va a estar! Bueno, ahora hay que dar buenas vibraciones. Pero… ¡Uf! La espalda me empieza a molestar un poco. Estoy forzando demasiado la postura. ¡Joder! Si me estoy haciendo polvo la espalda. Aunque, claro, mi mujer pariendo sin epidural no voy a decir: «Oye, ¿me cambia alguien? Que estoy un poco incómodo». ¡Buf! Podía pedir la epidural yo. Si ella no quiere. Tenemos gananciales, lo que es mío es suyo y al revés.

¡¡¡Aaaaaaaaahhhhhhhhh!!!

Mejor no digo nada.

MARTES, 4 DE AGOSTOQUE LLEGÓ

¡Me cagüen los cutos coloraos! ¡Qué razón tenía el matrón! Oye, cuatro empujones y… ¡Bienvenido al mundo, peque! A las doce y media. Salías de cuentas el 3, muchacho. Te has retrasado media hora. Como es la primera te la perdonamos. Pero no te acostumbres.

¡Y qué manera de llorar! Los primeros diez minutos sin parar. Los otros no lloraron tanto. ¿O igual sí? La verdad es que no me acuerdo. Por fin se calmó. ¡Qué majo cuando está tranquilo! ¡Joder! Los hacemos guapos de cojones.

Y la espalda muy bien la tengo. Lo conseguí. Y mi mujer también bien.

En la habitación los tres por fin. Y solos. La cama de al lado está todavía sin ocupar. De momento parece tranquilote. ¡Hala, vamos a mandar wasaps! A los abuelos, mi familia, la de mi mujer, mi cuadrilla, la de mi mujer, a las de la escuela de teatro… ¡Dios qué sueño! A las del grupo de teatro… Al Pelocuto… A Mónica de la uni… Luego llamo a los abuelos a ver qué tal noche han pasado los chiquis. Este después del berrinche se ha quedado dormido.

¿A quién se parece? Esto se me da fatal. La verdad, creo que a cualquier niño con unas horas de vida.

MIÉRCOLES, 5 DE AGOSTODORMIDITOS

Este crío no hace más que dormir. Los otros no dormían tanto. O al menos no me suena. Ya han pasado cuatro años de la chiquita, pero... Diez horas y este ni siente ni padece. Un rato empezó a berrear, pedí un bibe y ni probar. Y resulta que estaba cagado. Los otros no han llorado por estar cagados en la vida. Ni meados. Esos anuncios de pañales… «Que un culito mojado no te estropeé la noche». Una vez el mayor tenía mierda hasta en la espalda y durmiendo como un bebé. Claro, era un bebé.

¿Le despierto para que tome un chupito de leche? Dormidos dan tanta paz... Nada, lo dejo y esta tarde, cuando vaya a ver cómo están los otros con los abuelos, que lo despierte mi mujer.

Mírala, dormida también. ¡Qué tía! Sin epidural ni nada. ¡Como una titana!

Pero la vez que tuvieron que sacarle sangre porque le salía el azúcar alto... ¡La que montó!

A ver, enfermera. Pínchame con mucho cariño, ¿vale? Que sea con amor, que yo sé que lo vas a hacer muy bien, pero sobre todo ponle amor. Cariño, dame la mano. No, mejor dame las dos. No quiero mirar. ¿Me has pinchado ya? ¿No? Espera que respire. ¿Ya? ¡Ah! ¿Qué estás esperando a que respire? Ya puedes, ya, maja.

JUEVES, 6 DE AGOSTOPRIMERIZOS

Ayer a última hora nos trajeron compañeros de habitación. Unos primerizos. A parte de que nos lo han dicho: «nuestro primer hijo, pensamos tener cinco. ¿El tercero? ¡Qué animados! ¿Es verdad que se cría solo? Porque nosotros pensamos tener cinco»… Varios detalles les delataban como primerizos:

Fotos. Han sacado unas ciento cincuenta la primera media hora. Luego he dejado de contar pero yo, por lo menos, les habré sacado veinticuatro porque el recién estrenado papá tenía el brazo cansado de sacar selfies.

Flores. A estos les ha traído flores hasta la prima que se pilló un pedo descomunal en su boda que dejó de hablarle media familia y se hizo misionera arrepentida. Oye, desde Burkina Faso han llegado las flores.

Guapo. Sí, tu hijo es muy guapo. Sí, el más guapo del mundo. Sí, a la enfermera también le parece muy guapo. Sí, hasta bostezando es guapo. Sí, es tan guapo que tengo serias dudas de que sea tuyo. Lo he pensado, no se lo he dicho.

Ojo. No le quitan ojo de encima. Está un poco rojo, ¿no os parece? ¿Tendrá calor? Igual le quitamos la colcha. Aunque tampoco queremos que se nos enfríe. ¡Mira! ¡Ha hecho así con la boca! ¿Es normal que haga así con la boca? ¿Llamamos a la enfermera?

VIERNES, 7 DE AGOSTOALTA

Ayer nos dieron el alta. Teníamos ganas de estar en casa por fin los cinco. Podría relatar el encuentro con los hermanos, la mirada de los abuelos al ver a su nuevo nieto…. Pero prefiero exponer, tal cual, cómo nos dio el alta el ginecólogo. Trabajo de escritura cero. Transcribo literal.

Soy el doctor Tal (obvio el apellido más que nada porque no lo recuerdo). Bien, os podéis ir de alta. Está todo bien… Te he puesto clexane. ¿Por qué te he puesto clexane? Ah, ya. Como eres mayor.

Como lo leéis. El doctor, como quien te dice que tienes fiebre, le ha dicho mayor. Mi mujer decir no ha dicho nada. Bastaba su mirada. El doctor, cuando ha levantado los ojos del informe de alta, ha comprendido el calado de sus palabras.

Me refiero que al tener más de treinta y cinco y ser el tercero se prescribe por protocolo clexane. Aquí tenéis el informe.

Mi mujer callada hasta que ha cerrado la puerta. Y entonces se ha desahogado.

¿Este me ha llamado vieja? ¡A la cara! Ya me ha caído mal desde el principio. Venir casi a la una a darnos el alta. ¡Y me llama vieja! ¿Y él qué? Si este debió atender el parto de los primeros dinosaurios. ¡No me ha dicho vieja ese carcamal!

SÁBADO, 8 DE AGOSTOPRIMERA NOCHE EN CASA

Reeditamos el pacto de los bibes por tercera vez. Yo hago las noches pero la siesta me la pido y es sagrada. Venga, vamos, son dos meses. Soy capaz. Ya lo he hecho antes, puedo volver a hacerlo. Dos meses, ahí está el horizonte. Dos meses.

¡Cagüen los cutos coloraos qué largos se van a hacer! Mi amigo de juerga nocturna se me queda dormido tomando el bibe, pero es dejarlo en la cama y como si la leche en polvo llevara speed. ¿Llevará? Igual pruebo meterme una raya que estoy que me caigo. Y este nada. Pruebo la canción que le cantaba al mayor. Inútil. Pruebo la canción que le cantaba a la chiquita. Peor. Pruebo la canción de Bob Esponja, la que más he oído los últimos seis años. Tampoco.

Cambiamos de estrategia.

Lo pongo en el cochecito y paseo por el pasillo. ¡Dios, qué ruido mete! Voy a despertar hasta los del primero. Mañana tengo que echar aceite a las ruedas. En brazos, venga. Oye, esta va a ser la buena. Ahora a la cuna. Parezco un artificiero dejando un artefacto nuclear… ¡Se vuelve a despertar!

No pasa nada.

Música relajante con el móvil. Para dormir en cinco minutos. Parece que funciona… ¡Conmigo, joder! Este sigue ojiplático. Dos meses, qué largo va a ser.

DOMINGO, 9 DE AGOSTOEL CLEXANE

¿Se lo recuerdo o no se lo recuerdo?

Ahora mismo soy un Hamlet del siglo XXI en Villava. Mi mujer no se acuerda o tiene un talento actoral que hasta hoy desconocía. Toca el clexane.

Tengo las mismas ganas de ponérselo que ella de recibirlo pero no me puedo hacer el loco. Me debo al juramento hipocrático que no hice ya que fui enfermera y no médico. Esa es otra. ¿Las enfermeras por qué no tenemos que hacer un juramento de que nos vamos a dedicar a sanar y no a hacer el mal a nuestros pacientes? ¿Acaso somos más de fiar que los galenos? Estoy divagando, venga, hazte el ánimo.

Me la encuentro en la habitación tan entretenida viendo no sé qué vídeo de gatitos y nada más verme llegar lo intuye.

No estoy preparada. Venga, cuanto antes mejor. Pero con mucho amor. Como me hagas daño te caneo. Espera, que respire. ¿La has puesto ya?

Cojo aire, pellizco, voy a pinchar, se me escapa el pellizco, pincho, ¡qué blanda la piel!, la aguja no llega a entrar, empujo más, ahora ha entrado y poco a poco muy poco a poco voy poniendo el clexane.

Silencio.

¿Ya? Oye, pero que muy bien.

¿Muy bien? Bueno, para llevar doce años sin poner ninguna. Mañana me va a aplaudir y todo.

LUNES, 10 DE AGOSTOMÁS CLEXANE

El pinchazo perfecto. No se puede definir de otra manera.

Un crimen de lesa humanidad perpetrado con nocturnidad, alevosía y una total ausencia de caridad cristiana. Como si un dardo incandescente la hubiera atravesado de parte a parte perforando sus entrañas. Una estocada mal tirada en una plaza de tercera por un diestro siniestro. Un sacrilegio en toda regla, el mancillamiento de un templo sagrado, la profanación del alma hecha carne de una diosa de los paraísos perdidos.

La baja edad media, con sus oscuros pasajes y sus tenebrosos misterios, comprimida en unos escasos mililitros de enoxaparina inyectable. El remake de una película de terror de los años sesenta producida, dirigida e interpretada por Quentin Tarantino. Como si Haloween, los Santos Inocentes, y cualquier tradición de cualquier cultura milenaria donde hubiera que hacer el hijoputa a sacomanta se hubieran celebrado en los escasos cinco segundos que duró la tropelía.

Hirosima y Nagasaki en el abdomen, pero más a lo bestia. Una presa de dolor desbordada arrasando a su paso con incontables poblaciones y dejando un reguero de desolación a su paso. Un dolor de muelas multiplicado por mil en medio del océano a más de mil millas náuticas del ibuprofeno más cercano.

Eso según mi mujer. O sea, que si se podía definir de otra manera.

MARTES, 11 DE AGOSTOAMATXOREN URTEAK

Zorionak, ama!

Hoy noventa te hubieran caído. ¡Unos cuántos! Y ya han pasado cinco desde que te fuiste. ¡Unos cuántos también! Y es curioso. Con cuarenta y cinco me tuviste, en realidad unos días antes. Tu hijo pequeño. Y con cuarenta y cinco en realidad unos días después, he tenido yo al mío. Si creyera en estas cosas de numerología seguro que le encontraba un significado místico o algo así. Menos mal que solo creo en la tortilla de patata con cebolla.

En la estantería del salón te tengo siempre presente. Una foto en la que sonriente sostienes al mayor que está en pleno berrinche. La primera te presentaste en el hospital. Por la mañana, cuando las visitas estaban prohibidas. Cómo te camelaste a la enfermera.

¿No se puede por la mañana? No sabía, ya lo siento. ¿Podría pasar solo un momento? Estoy mayor, tengo que venir en autobús…

Y para dentro. Bien sabías que las visitas eran por la tarde, pero no podías esperar para conocer al primer hijo de tu pequeño.

No llegaste a tener en brazos a la chiquita y ahora también te pierdes al pequeño. Seguro que donde estás me los vigilas cuando yo no los tengo a la vista. Sigo intentando hacerlo tan bien como tú. Con las lentejas me voy acercando, con los chiquis… Ahí vamos.

Eskerrik asko, ama!

MIÉRCOLES, 12 DE AGOSTOA LA PISCINA

Hoy ha calentado a gusto, así que a la piscina con los mayores. El pequeño se queda en casa y la mamá también, que aún no puede bañarse. ¡Hala, a relajarnos dándonos un bañito! Sí, por los coj...

Entre el mayor que no nada lo bien que cree que nada y la otra que no nada nada, pero que tampoco quiere flotador, ni manguitos, ni churro, ni nada que le ayude a flotar porque para eso tiene a su padre, al cual puede agarrarse cual koala a su eucalipto, salvo que el eucalipto respira por las hojas y yo sigo haciéndolo por un cuello que se ha dedicado a estrujar… Y en un momento dado…

¿¿¿El mayor??? ¡¡¡Hostia puta, que ahora mismo lo veía ahí y ahora no lo veo!!!

Oye, me dice una madre del cole tras cinco eternos segundos, tu chiquito está en la piscina pequeña que se ha ido a jugar con uno de clase.

No, le digo intentando aparentar que durante cinco segundos no se me ha parado el corazón. El chiquito está en casa con su madre. Ahora somos familia numerosa.

¡Es verdad! No me acordaba. Y mira que se te nota el tercero en las ojeras. Ja, ja, ja…

Y reíamos los dos, a pesar de que yo en medio del agua sigo sudando.

JUEVES, 13 DE AGOSTOMÁS PISCI

Si ayer hacía calor hoy más, así que a la pisci con el koala y el tritón verbenero. Pero hoy no me iba a poner nervioso. Hoy iba a mantener el control y la calma en todo momento. Hoy… Sin quitarme la camiseta ya tenía a uno camino de la piscina grande y a la otra metiéndose en la pequeña. La decisión parecía fácil, el peligro estaba en la grande. Pero dejar a la chiquita sin supervisión siempre es un problema.

No sin esfuerzo he conseguido convencer a la chiquita de que mejor la grande y de nuevo tenía al koala alrededor del cuello mientras no perdía de vista al mayor que al menos se acercaba a la zona donde menos cubre. Por el camino iba saludando a distintos padres y sobre todo madres del cole que iba encontrando:

Sí, muy bien; Las noches algo alborotadas. ¡Hola, qué tal! Mi mujer cada día mejor. ¿Celos? De momento no. ¡Cuánto tiempo! Sí, el tercero. Se cría solo, sí.

Creo que a dos o tres he saludado sin conocerlos. Tampoco pasa nada, soy así de sociable. O al menos eso piensan ahora esos dos o tres.

Total, al llegar resulta que el mayor ha decidido que el agua estaba muy fría y prefería la pequeña. Vuelta para atrás.

VIERNES, 14 DE AGOSTOLA SIESTA

No es lo que era.

Con el mayor la siesta era echársela a la vez que él y todo era calma, arcos iris y unicornios en los sueños con manantiales de golosinas brotando por doquier. Con la chiquita lo mismo. Cuando ella caía, caía yo y normalmente el mayor, que entonces contaba dos añitos y también se quedaba en brazos de morfeo.

Nada que ver con la actualidad.

Después de comer y renunciando al postre, quién me ha visto y quién me ve, los pies me han llevado hasta la cama y simplemente me he dejado desplomar sobre el colchón. Antes de diez segundos ha aparecido el mayor.

¿Jugamos?

Campeón, descanso un momento y luego jugamos.

Se ha mostrado comprensivo y me ha dejado cerrar los ojos. Un grito me los ha abierto al instante. A la chiquita le ha emocionado sobre manera no sé qué de la tele. De inmediato he escuchado a mi mujer diciéndole que papá está dormido y que no hay que hacer ruido. Pero lo ha hecho a un volumen sonoro cercano al de la chiquita y cuando parecía que ya todos se habían calmado me ha venido a visitar este enano cabrón que le suele gustar abrirme los ojos cuando estoy en la cama agotado, el señor Desvele.

No es lo que era.

SÁBADO, 15 DE AGOSTOMÁS SIESTA

Después de comer los macarrones, me he dirigido a la cama para echar la siesta. Aunque bien podía dormirme encima del plato sin demasiada dificultad. Me imaginaba incluso masticando algún que otro macarrón sin llegar a despertarme a lo largo de una larga y ancha siesta. Pero no, mejor a la cama. Cuando deambulaba por el pasillo he escuchado a mi espalda la dulce voz de mi mujer:

¡¡¡No quiero luchas cerca del bebé!!!

Sin mirar atrás he continuado hasta la habitación desparramándome en la cama. Antes incluso de cerrar los ojos ya estaba dormido y antes de dormirme del todo la chiquita me ha despertado emocionada por no sé qué cosa que ha visto en la tele. El mayor a pleno pulmón también decía que no gritara que el aita estaba durmiendo. Yo sin abrir los ojos, peleándome conmigo mismo, sabedor que como perdiera ese primer momento en que el sueño me abraza dulcemente no habría forma humana de dormirme.

Intentaba trasladarme a otros lugares. Playas paradisíacas, con palmares frondosos y ríos que desembocan en hermosas cascadas que se precipitan directamente al mar. No ha hecho sino darme ganas de mear y he tenido que levantarme para ir al baño.

Sé rápido, sé efectivo y vuelve a dormir. Aún puedes.

No he podido.

DOMINGO, 16 DE AGOSTOLA ECO

Os pongo en antecedentes. En la semana 20 de embarazo en una ecografía, antes de que este diario comenzara, al pequeño le detectaron una dilatación en el uréter. Ahora que ya ha nacido tienen que seguir controlando esa dilatación y le van a hacer dos ecografías: una tocaba hoy, la otra dentro de un mes. Y lo que dicen siempre: no será nada, es por protocolo, es muy poco pero por si acaso… Pero ahí estás tú, más tenso que el pobre San José el día del padre viendo una paloma posarse en la ventana.

Y como encima nos ha tocado un ecografista silencioso pero amante de los ruiditos, me han sudado hasta los empastes.

Ajá, uhmmm, eyyy… Más chasquidos de legua, silbiditos y al final hasta estaba levemente tarareando una canción que a mí me sonaba como una de Frozen, pero igual es que empiezo a estar obsesionado con la jodida reina de los hielos y ya la oigo en todas partes.

Por fin ha terminado y ha mandado a la enfermera limpiar al pequeño el gel ese pringoso que echan para ver mejor y total que no se ve nada. Si no sabes qué tienes que mirar claro.

Todo bien, os darán cita para dentro de un mes.

¿Todo bien? ¡Y tanto puto ruidito para todo bien!

LUNES, 17 DE AGOSTOABUS

Los abus son invento. Después de los huevos fritos con patatas lo mejor que hay. Y los nuestros, por parte de madre, normalmente los tenemos a 700 kilómetros. Por parte de padre más lejos incluso.

Los abuelos se han venido a estar unas semanas. Por parte de madre, llegan a aparecer los otros y menudo susto. Hoy, mientras el abuelo peleaba con el mayor revolcados en el sofá y a su vez la chiquita les regañaba porque valía de pelarse y como siguieran así no entrarían en la chabola que había hecho con una sábana de la abuela, he encontrado a la propia abuela observando ensimismada al pequeño.

El enano tumbado con los brazos estirados durmiendo a gustooo… Y ella a su lado simplemente observando y como absorbiendo sensorialmente la paz que transmitía. No la he visto tan absorta con nada desde que Belén Esteban anunció en Sálvame que tenía nariz nueva y que en Sálvame Deluxe la presentaría en sociedad.

Entre peleas, chabolas y siestas se nos ha ido la tarde como si nada. Y luego para cenar tortilla de la abuela. Que es la mejor tortilla del mundo. Que ya me veo dentro de diez años a esta caterva que tengo por hijos diciéndome «La tortilla no te sale como la de la abuela».

MARTES, 18 DE AGOSTOPRIMOS

Los primos son otro invento del copón. Después de las croquetas de hongo lo mejor que se ha inventado. Tendría que haber un banco de primos para quienes no tienen o los tienen lejos. Los primos deberían estar subvencionados.

Han venido hoy los de la Rotxa. Y durante un par de horas no hemos tenido que hacer nada. Simplemente mirar cómo el mayor escalaba por encima de uno de ellos mientras alargaba los brazos para que otro lo cogiera sin tocar el suelo. A su vez un tercero se dejaba peinar por la chiquita y mi sobrina mayor hacía monerías mil al pequeño. El cual tampoco es que le hiciera demasiado caso, pero ahí estaba su prima dándolo todo.

Y ahora es cuando digo que no hace falta ser Einstein ni tener 160 de cociente intelectual porque que el tiempo es relativo ya lo sé yo y no me hace falta mil fórmulas matemáticas para demostrarlo.

Bueno, ya nos tenemos que ir.

¿Ya? Pero si acabáis de llegar.

Son las siete y media pasadas.

¿Cuatro horas lleváis ya?

Cuatro horas han sido. Hemos cruzado un gusano temporal de esos sin notar lo más mínimo. Tocaba despedirse. No, que no se vayan los primos, por qué no se quedan a dormir o a cenar… Lo dicho, deberían estar subvencionados.

MIÉRCOLES, 19 DE AGOSTOLA GRACIETA

Hoy me he ido a donar sangre. Entre subir, donar y bajar una hora y media larga, casi dos, para mí solo. De acuerdo, parte de ese tiempo lo paso con una aguja clavada en una vena y sentado en un sillón sin poder moverme demasiado. Con suerte podré ver la tele, eso sí, sin sonido y leyendo subtítulos. Pero, sobre todo, no tendré que estar pendiente de nada pequeño que la pueda liar parda.

No había mucha gente. Hoy tampoco me importaba tener que esperar más que de costumbre. No han tardado en llamarme.

Buenos días, siéntate. ¿Has desayunado? Sí. Muy bien. ¿Te encuentras bien de salud? Sí. ¿Has tomado medicación hace poco? ¿Ibuprofeno…? Nada. Muy bien. Déjame el dedo que te mire la hemoglobina.

Siempre soy bastante parco en palabras cuando dono sangre. Me pasa lo mismo en el peluquero. Hoy decido soltarme un poco, vamos a hacer una gracieta.

Por cierto, acabo de ser padre y ahora somos familia numerosa. En el autobús me cobran veinte céntimos menos. ¿Vosotras me vais a sacar menos sangre?

La enfermera ni ha levantado la mirada del aparato. 13’4, muy bien. Sacamos la misma cantidad a todos. Puedes pasar.

He pasado. Y no he vuelto a abrir la boca. Solo para decir bocata vegetal y zumo de naranja. Gracias.

JUEVES, 20 DE AGOSTOJUGUETES ROTOS

¡Cuidado que vas a cargarte el dinosaurio!

¿Eso se lo he dicho yo? Yo que destrocé todos y cada uno de los juguetes heredados de mis hermanos y que no dejé sano ninguno de los que compraron a mí. En mi defensa debo decir que los heredados eran ya juguetes viejos y estaban en las últimas. En cuanto a los nuevos… Yo era el último, nadie venía detrás de mí que los pudiera aprovechar.

Recuerdo Skeletor, un muñeco cojonudo que no aguantó diecisiete vueltas consecutivas a su cabeza. ¡Joder, Skeletor! Para ser un malo tan malo eres un poco mierdón. Te ha derrotado un chiquito de siete años. Los coches de juguete no estaban fabricados para salir indemnes de según qué saltos de según qué precipicios. Si me hubieran regalado un taller mecánico los hubiera arreglado yo mismo. Siempre y cuando no me hubiera cargado a su vez el taller mecánico.

Y también alguna muñeca de mi hermana que antes de llegarme por herencia sufrió algún percance. A ver, nadie me dijo que los rotuladores no servían para maquillar. Y mejor que lo probara en las muñecas y no en la propia cara de mi hermana.

Estoy moralmente incapacitado para reprenderles destrozar los juguetes. Sería completamente hipócrita. Menos mal que mi mujer cuidaba los suyos. He tenido que llamarla.

VIERNES, 21 DE AGOSTODORMIR

Cansancio máximo elevado a la máxima potencia multiplicado por tres. Cuatro de la madrugada sueño placentero y el pequeño decide que tiene más hambre que sueño.

Encima no te creas que se contenta con avisar y ya a esperar tranquilamente el menú. Ni siquiera cuando le pongo el chupete para que se entretenga mientras preparo el biberón. Lo escupe como diciéndome: «¿Qué quieres que haga con esta mierda?». Y sigue berreando como si no hubiera mañana.

Le enchufo el biberón y de repente el primo chungo del demonio de Tasmania se convierte en una especie de oso amoroso pero más tranquilo. Al menos ya no berrea. Y me empieza a dar a mí la modorra. ¡Dios, qué sueño! Se me cierran los ojos y este suele tardar una media hora en tomárselo entero. Es que me estoy quedando dormido. ¿Y si me quedo dormido qué? Este lo hace. Conforme el hambre le baja se… le cierran los… ojos… Yo podría… hacer lo mismo… ¿no? Venga, a la mierda que es el tercero.

Total, que cierro los ojos. ¡Ay, qué gustooo! Y en ese momento se me cruza un pensamiento oscuro. ¿Y si se me cae? Total, que sigo con los ojos cerrados pero no hay manera de dormir.

Supongo que ese nivel llegará con el cuarto.

SÁBADO, 22 DE AGOSTOFONTANERÍA

Como tres churumbeles de cinco y tres años y de dieciocho días no son suficiente lío, va hoy y me meto fontanero. ¡Ole mis huevos camperos!

Llevaba meses con el fregadero que se atascaba. Un par de veces eché movida de esa que elimina cualquier tipo de atasco, sin problemas y en un cuarto de hora. El que la fabrica debe ser familia del que me llama para ofrecerme contratos de luz.

Así, hoy me he decidido a desmontar las tuberías y desatascar en persona. Soltar los tubos no ha sido complicado. Hacerlo de manera limpia y eficaz ya sabía yo que no iba a ser. Mi mujer ha puesto un poco el grito en el cielo, pero afortunadamente el pequeño ha reclamado biberón y me ha aliviado la presión de la jefa indignada.

Mierda había para parar un tren. Lo limpio y, de pronto, me he encontrado con cuatro tubos y tres empalmes que no había manera que encajaran para que fuera todo del fregadero al desagüe. ¡Una hora para ponerlo todo en su sitio! ¡Pero si son cuatro tubos!

Total, que cagándome en todo lo cagable he conseguido que encaje. Abro el grifo y ya no hay atasco. ¡Me sentía como un dios viviente de la fontanería! Otro día arreglaré la fuga de agua que ha quedado.

DOMINGO, 23 DE AGOSTOCOMIDA EN BERUETE

En agosto toca comida en Beruete. Se trata del pueblo de mi padre, donde teníamos un caserío en el que ahora vive mi hermano. Ahora son las fiestas y nos invitan a comer todos los años. Este año con la novedad del pequeño.

Cuando hemos llegado ya estaban allá mis hermanos, cuñados, sobris… Hemos sido los últimos en aparecer, aún tenemos que coger más práctica en esto de preparar a tres criaturas. Tres criaturas me refiero a mis hijos. No es que tengamos un orco, un trol y un dragón en casa. Aunque en ocasiones lo parece.

Por cierto, no os he hablado de mi familia: un hermano, el mayor; dos hermanas, ambas mayores que yo aunque les duela reconocerlo; respectivos cuñada y dos cuñados; y luego una caterva de nueve sobrinos, así seguidos: 31 años la mayor, luego más chicas de 30, 25, 21, vienen los chicos 18, 16, 15, 14, y para acabar la más pequeña 13. Luego estarían los míos: 6 y 3 años y 19 días. Todos se deshacen en elogios y carantoñas arrumacos. ¡Qué bonito! Pero…

Todo esto está muy bien, familia. Pero otros años para estas alturas yo ya me había comido un pincho de queso y olía cómo se hacía algo de chistorra, tocino… No nos despistemos de a qué hemos venido.

LUNES, 24 DE AGOSTOLA FOTO

Nos hemos hecho la primera foto de familia los cinco. No ha sido ni a la primera, ni a segunda ni mucho menos a la octava. Porque para cuando convencíamos al mayor de ponerse en el sofá, la chiquita se iba a coger una muñeca. Y si no salía mi mujer con los ojos cerrados lo hacía yo con cara de idiota. No ha sido fácil pero lo hemos logrado y ya tenemos otra foto que añadir a la colección. Desde el 2011, año que nos conocimos mi mujer y yo, cada verano nos hemos sacado una foto. Al principio solos, luego con los chiquis conforme han ido llegando.

Y al ir a meterla en la carpetas de las demás me ha dado por comparar la foto del 2011 y la de hoy. Mi mujer está bastante igual. Tampoco la veo yo muy distinta. Pero yo… Es de asustar.

Si no fuera porque soy yo el de la foto pensaría que con ese pobre han hecho experimentos bacteriológicos. Que le cayó encima un artefacto nuclear y después una apisonadora seguida de un cortacésped. Que le operó la cara Eduardo Manostijeras ciego de Jaggermaster. He apagado el ordenador para que las lágrimas no dañaran el disco duro.

En la del año que viene me pondré de espaldas.

MARTES, 25 DE AGOSTOESPEJO

Son las ojeras.

Y que he cogido unos cuantos kilos que en lugar de darme un aspecto lozano me hacen una cara de pepón nada atractiva. Y las canas de la barba. Porque las del pelo me dan un toque a lo George Clooney… Bueno, al primo feo de George Clooney, pero que no me quedan tan mal.

Pero sobre todo son las ojeras.

He llegado a tal conclusión tras un cuarto de hora observándome en el espejo. También debo reconocer que ha sido con la luz del amanecer, lo cual daba a mi rostro un punto de oscuridad que animaba a no verme tan mal. En cuanto ha amanecido del todo ya he empezado a ver más claras las arrugas y he dejado de mirarme. No me hacía falta más porque iba a llegar a la misma conclusión.

Sin duda alguna son las putas ojeras.

Lo que me pasa es que me llegan las ojeras hasta el piercing del ombligo. Que no tengo, pero si tuviera hasta ahí me llegaría. ¿Me hago uno? Nunca me lo había planteado. O un tatuaje. O una liposucción de ojeras. Tampoco me lo había planteado nunca. Aunque igual es porque nunca había tenido semejantes ojeras.

Necesito dormir más. Y no por las ojeras. Creo que se me empieza a ir la perola.

MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTOTARDE DE CINE

Una peli de hombres lobo en la que un personaje desequilibrado los persigue para destruirlos ya que lleva años traumatizado. Desde que se cruzó una noche con uno de esos hombres lobo y casi muere. El argumento… ¡Telita! Pero es la que mejor nos ha parecido entre todas las de dibujos animados.

Hemos dejado al pequeño con los abuelos, otra tarde que la abuela se pierde el Sálvame porque el pequeño dormido la atrapa. Y despierto ya no la suelta así que… Ya tiene la tarde resuelta.

Y nosotros con los mayores al cine. A ver qué tal. Compramos las entradas, primer hostión a la tarjeta y después las palomitas y refrescos que ya dejan temblando para tres días. ¡Su puta madre! ¡Si es agua con azúcar y simple maíz!

Empiezan los anuncios y los chiquillos ya nos empiezan a decir todas las pelis que quieren ver. ¡Ay, angelicos! Cuando se vayan los abuelos… La cosa se va a complicar. Disfrutemos de esta tarde y después…

Os haría una crítica de la peli, pero la verdad me he dormido. Me habré perdido como la mitad. Y mi mujer también ha caído. Entre lo que hemos visto los dos no llegamos a completar todo el argumento. Los chiquis bien, les ha debido gustar. Si el cine es un invento…

JUEVES, 27 DE AGOSTOLA SONRISA

El pequeño ya empieza a perder la cara de recién nacido que traen los chiquis de serie y parece que asoma ya la cara de personita suya personalizada. Y esta mañana me ha parecido verle sonreír. Mi mujer que no puede ser, que la sonrisa aparece más tarde, que lo había mirado en internet, que lo mirara yo mismo… ¡Vamos! No busqué en internet con los otros, voy a hacerlo con este que es el tercero.

He ido con el móvil para llevarle pruebas. Pero ya no sonreía. Se había quedado sobado y estaba con cara seria. No seria de que tuviera algún disgusto. A su edad, a parte del hambre, el único disgusto es estar cagado y este al final es como sus hermanos: la mierda en el culo ni le molesta ni le preocupa.

Necesito pruebas.

Y he empezado a… No diré hacer ruido a propósito. Pero casualmente me ha dado un ataque de tos.... Al coger el paquete de toallitas se me ha caído al suelo… Diecisiete veces… Un cuarto de hora para cuando lo he despertado y luego media hora ha estado sin sonreír. Ya le he dicho: chavalote, eres el tercero. No te vamos a hacer ni la mitad de las fotos que les han caído a tus hermanos. No deberías desaprovechar las oportunidades.

VIERNES, 28 DE AGOSTOLA POSESIÓN

Octava noche consecutiva. Tras el biberón de las tres decide no volver a dormir. Utilizo todos los sistemas habidos y por haber. Mientras lo sostengo en un brazo con la otra mano consulto en internet. Las técnicas ucranianas dan miedo, pero valoro ponerlas en práctica.

Dos horas y nada. Doy la noche por perdida y decido dejarlo en el carro y moverlo hasta que uno de los dos, él o yo, se duerma. Me da igual cuál caiga primero.

En ese momento ha aparecido mi mujer con cara de sueño. Según parece mis paseos por el pasillo la han despertado. Si esa cara tiene habiendo dormido algo cómo estará la mía.

Ya lo intento dormir yo. Vete a la cama.

Da igual. Ya, estoy desvelado.

Y nervioso. Sigo yo.

No, tú vete a dormir. Uno de los dos mañana tiene que estar descansado.

Tú estás ya desquiciado. Es mejor que duermas.

Si nos agotamos los dos es cuando la cagamos.

No seas cabezón.

¿¿¿Encima cabezón??? En ese momento me posee mi lado oscuro y suelto el carro. Sin decir ni buenas noches, ni gracias, ni nada, pero sucintamente dejando claro mi cabreo. Menos mal que el cansancio me vence pronto y no me quedo en la cama dándole vueltas a lo borde que he sido.

Luego será otro día.

SÁBADO, 29 DE AGOSTOGLOBOS DE AGUA

Entraba a un chino buscando, la verdad es que no recuerdo qué. Me suele pasar a veces. Paso delante de un chino, me acuerdo de que necesito algo, entro con la esperanza de verlo y entonces recordar qué necesitaba, pero luego casi nunca lo veo. ¡Pero la vez que eso sucede es tan mágico! Bueno, la única vez que sucedió, fue tan mágico.

A lo que iba. Paseando por los pasillos del chino me he encontrado con una bolsa de globos de agua. 0’60€, 100 globos. Venga, y hoy tarde de globos de agua. Y otro día vengo a ver si me acuerdo de lo que quería comprar.

Debo reconocerlo. ¡¡¡Los putos 0’60€ mejor invertidos de mi vida!!!

Nos hemos echado unas risas, nos hemos refrescado que también nos ha venido bien, y sobre todo han sido dos horas que se han pasado volando. Vamos, que otro día compro dos bolsas. ¡1’20€! ¡¡La casa por la ventana!! Si echas cuentas menos que una caña, te dura más y encima no tienes a los chiquis presionando para que te la termines y vayas a jugar con ellos.

Los globos de agua son el Nirvana.

He alcanzado tal nivel de paz que hasta he conseguido recordar que necesitaba del chino: corrector antiojeras.

DOMINGO, 30 DE AGOSTOTAN DISTINTOS

El mayor es un enamorado de los animales. A los dos años le encantaban los tigres. De hecho él mismo era en muchas ocasiones un tigre. A los tres años se pasó a los gorilas. A los cuatro empezó con los dinosaurios, se convirtió en tiranosaurus rex de un día para otro y a los cinco empezó a cambiar de animal preferido cada semana. Fue a partir de un libro con todos los animales del mundo que heredó de sus primos.

Últimamente esta afición la ha llevado a otro nivel pudiendo cambiar de animal preferido en menos de cinco minutos. Hoy, por ejemplo, viendo unos dibujos animados, nos ha contado que su animal preferido es el perro. Estábamos viendo unos dibujos animados de una granja y el tema venía al caso.

¿Y cuál es tu animal preferido? Le ha preguntado a su hermana.

Esta es menos aficionada a los animales. Como no decía nada su madre le ha echado una mano. Tienes gatos, cerdos, gallinas… Y no tiene por qué ser de la granja. Puede ser un tigre, un oso, una ballena…

No, no. De la granja, ha puntualizado su hermano.

Se ha tomado su tiempo, porque las decisiones trascendentales necesitan su tiempo, y tras unas segundos anunciado con toda calma.

La barbie con todos sus vestidos.

LUNES, 31 DE AGOSTODESMITIFICANDO

Los tópicos son tan… Tópicos. Y se desmontan tan fácilmente. Un ejemplo os quiero relatar de hoy mismo: los hombres no son capaces de hacer dos cosas al mismo tiempo. Mito completamente desarmado.

Estaba adelantando la comida, hoy tocaban lentejas, cuando aparece el mayor y me sugiere como solo él sabe sugerir: ¿jugamos?

Habrá que jugar. Esto ya solo tiene que hervir una hora y está. Mientras puedo jugar con el chavalote. ¿A qué? A los dinosaurios. Claro, su juego preferido desde hace tres meses. Total que a las peleas entre tiranosaurus y triceratops, que siempre pierden los dinosaurios que manejo yo, se ha sumado la chiquita que, sin preguntar si jugamos ni nada, me ha plantado una princesa en la mano y con su bruja ha empezado a lanzarme sortilegios de lo más variopinto.

Te convertiré en rana. ¿A mí? ¡No! ¡A la princesa! ¡Ah, vale! Aita, ¿te olvidas que el tiranosaurus es muy peligroso? Y allá estaba yo.

Con el hemisferio izquierdo en el cretácico y el derecho en un cuento de princesas. Y ni una sola vez, repito, ni una sola se han mezclado brujas y dinosaurios. De un virtuoso que asusta, la verdad.

Sí, de acuerdo. Las lentejas se me han quemado. Pero el tópico no habla de hacer tres cosas a la vez.

SEPTIEMBRE

MARTES, 1 DE SEPTIEMBREEL MANDO

Cansancio máximo elevado a la máxima potencia multiplicado por siete. Acababa de dar el biberón al pequeño, que sorprendentemente se lo ha tomado, se ha dormido y al dejarlo en su cuna ha seguido entregado al sueño. Los mayores… Esto de describir como mayores a un chavalote de cinco años y una chiquita de tres no deja de tener su gracia. Sobre todo cuando yo a mis 45 sigo siendo el pequeño. Como decía, los mayores se encontraban cenando y pronto se iban a dormir. Confiaba que más pronto que tarde.

Me he desparramado en el sofá viendo Bob Esponja. ¡La madre de que lo parió ese episodio lo había visto ya más de diez veces! He quedado atrapado. El sofá y yo éramos uno.

Al poco de cenar los mayores han soltado que estaban cansados y querían irse a dormir. ¡Cómo! ¿Se habían confabulado astros y estrellas? ¿Dios, Yavhé, Tutatis o quien quiera que esté por ahí había decidido que soy un buen hombre y me daba una tregua? ¿La vida puede ser maravillosa incluso antes de las diez de la noche? Solo faltaba un pequeño detalle.

Campeón, acércame el mando de la tele.

Es queee… Estoy cansadooo…

Te he limpiado cientos de veces el culo. Me lo debes.

Bueeenooo, estááá bieeen.

¡¡¡Y me lo ha traído!!!

MIÉRCOLES, 2 DE SEPTIEMBREPSICOLOGÍA INVERSA

Ayer me quedé pillado con lo del mando. Vamos, que estuve diez minutos con el mando en la mano y sin cambiar de canal. Y luego media hora o más viendo “Bones” pero dándole vueltas a la cabeza a lo que acababa de suceder. Había conseguido que mi hijo el mayor hiciera algo con solo pedírselo. De acuerdo, con un poco de chantaje emocional. Pero no era la primera vez que intentaba esa táctica y nunca me había surtido efecto.

Suponía de la noche a la mañana poseer un gran poder. Lo cual conlleva una gran responsabilidad. No podía recurrir al comodín de “los pañales” por cualquier motivo. Pero usado con sabiduría podía facilitarme la vida los próximos… ¿Años? Tampoco me lo quiero flipar, pero unos cuantos meses…

Al día siguiente borraja para comer. No es su plato preferido ni por asomo. Tampoco lo fue el mío, debía tenerlo en cuenta. A la tercera cucharada la chiquita no quería más. A esta también le limpié el culo unas cuantas veces. ¿Uso el comodín? No dejaba de ser puta borraja, aunque ahora me gusta. ¿Lo uso? ¡Mejor paso! Ya merendara más.

Si no quieres déjalo.

Y sin mediar más palabra ha caído la cuarta cucharada. Y la quinta y la… ¡Joder, todo el plato! ¿Qué sucede en el universo?

JUEVES, 3 DE SEPTIEMBREPSICOLOGÍA INSERVIBLE

Cansancio elevado sin más. Pero no eran ni las nueve de la mañana. Y con mi mujer en… Me lo dijo, pero no lo recordaba. Ayer los mayores alargaron el día y el pequeño ha acortado la noche. Y cuando, por fin, el pequeño decide recuperar las horas de sueño perdidas los otros dos se han despertado. Pero no te creas que lo han hecho en plan tranquilo, desayunando relajados, valorando sobriamente qué hacer a lo largo de la mañana… El mayor no ha dejado de dar botes en el sofá ni para tomarse el yogur y la chiquita ha decidido elevar seiscientos decibelios su ya habitual realzado tono de voz.

A la media hora valoraba seriamente que si en ese momento aparecía un Terminator porque mis hijos iban a ser en el futuro los líderes que guiaran a los humanos en la guerra contra las máquinas le dejaría actuar sin más. Ya que el Terminator no terminaba de aparecer la calle era mi única esperanza.

Venga, chiquis. Vamos un rato al parque.

No quiero, el uno. No me apetece, la otra.

Cuando les interesa qué rápido se ponen de acuerdo. Toca poner en práctica mis nuevos recursos. Yo me voy, quedaros si queréis.

Vale, la una. Muy bien, el otro.

La psicología inversa definitivamente es una puta mierda.

VIERNES, 4 DE SEPTIEMBREPRIMER MES

Un mes ha pasado. Casi sin darnos cuenta, como quiere no quiere la cosa. Entre noches divertidas, mañanas intensas, siestas interruptus, tardes de piscina, cena y a dormir que el día ha sido largo y la noche no lo va a ser menos se nos ha ido agosto. ¡Un mes ya con este! El que se iba a criar solo.

Decía John Wilmot, Conde de Rochester, que antes de ser padre tenía seis teorías sobre cómo criar a los hijos. Después tenía seis hijos y ninguna teoría. Creo que voy por su mismo camino.

(Paréntesis: no veo la hora que mi mujer lea esto. Tranquila, cariño. No lo digo por los hijos, sino por las teorías).

Con el primero vivía con la impresión de no tener ni puta idea de qué hacía y pensar casi continuamente: mira, con el segundo ya sabré que esto se hace así.

Con la segunda tenía la misma sensación de vivir en la ignorancia pero con la tranquilidad de saber que a pesar de ello salen para adelante.

Con este tercero sigo sin tener ni puta idea. Pero además, haga lo que haga, si alguien me intenta dar un consejo simplemente digo: es el tercero.

Solo por ver la cara tonto que se les queda merece la pena haber ido a por este.

SÁBADO, 5 DE SEPTIEMBREDE SPA

¡Qué pollas habré hecho esta semana que he calculado mal y no tenemos pañales! Sábado, siete de la tarde y a comprar putos pañales. Y ya que vas trae esto y lo otro. Mejor vete al centro comercial.

El centro comercial hasta arriba. Padres, madres, abuelos, niños... Coge los pañales, esto, lo otro y huye sin mirar atrás. Me he puesto en la enooorme cola y un carro me pega de lleno en el tobillo.

¡Disculpe! La niña que…

Y la niña se pone a llorar. ¡Si el tobillo destrozado es el mío! En ese momento ha caído todo un estante de latas de anchoa, un niño se desgañitaba arrastrado por su padre, una madre y una abuela discutían porque…

Y entonces me he dado cuenta de que todo ese caos no iba conmigo. Las latas de anchoa… No tenía que recogerlas. Mi chiquita estaba en casa, no ha podido ser ella. Un bebé berreando. No tengo que salir corriendo a hacer el biberón. Delante de mí dos hermanas se peleaban por la misma muñeca. ¡Puedo simplemente mirar!

A ver qué hace la madre. Trata de calmarlas, luego negocia y después… ¡Arreglaros vosotras!

Lo que hubiera hecho yo. ¡Pero no he tenido que hacerlo! Eso era más relajante que un spa. Vamos, que una hora más he estado de relax.

DOMINGO, 6 DE SEPTIEMBRECUMPLE DE LA ABUELA

Puede sonar algo superficial. Lo sé. Puedo dar la impresión de ser un poco egocéntrico. Lo acepto. Hoy cumple años mi suegra y estoy encantado. Nos ha invitado a comer e ir a mesa puesta… El menú elegido por los nietos, cómo no. Arroz con pollo. Que por mí podían haber sido brócoli con caracoles, mientras sea a mesa puesta. Hasta hace unos años las palabras más bonitas del castellano me parecía que eran: «La última y a casa». En los últimos tiempos es sin duda: «A mesa puesta». Estoy por tatuármelo en la nalga izquierda.

Porque además cuando los mayores estaban a punto de liarla parda ha tocado hacer el regalo a la abuela. Papel, colores y un bonito dibujo de cada uno. Puedo volver a parecer superficial y egocéntrico pero un momento de paz a cuenta del aniversario de mi suegra. ¡Qué cinco minutos más placenteros!

Venga, campeón. Haz otro tiranosaurus rex al lado del triceratops que a tu abuela le va a encantar. Vamos, campeona. Haz una flor más que a la abuela le entusiasman. ¡Ah! ¡Que son paraguas! Entonces haz otros tres que también le gustan.

La abuela encantada con sus regalos, el pollo delicioso, y la siesta que ha caído... ¡¡¡Ese sí que ha sido un regalo espectacular!!! Podía cumplir años todas las semanas.

LUNES, 7 DE SEPTIEMBREVUELTA AL COLE

Comienza el curso escolar. ¡¡¡Yupiii!!! Yo quiero recordar que de pequeño el primer día de cole me gustaba. Como casi todas las vacaciones las pasábamos en el pueblo, volver al cole era ver a los amigos. Sí, el primer día de cole me gustaba. Ya al día siguiente empezaban los deberes y me dejaba de gustar.

Cuarenta y pico años más tarde el primer día de cole me sigue gustando. Vuelta a la rutina: despertar a las 8’00; sacarlos de la cama a las 8’05; 8’10 desayunos; 8’20 primer aviso de visita al baño; 8’25 segundo aviso… Tercer aviso a las 8’30 seguido de amenaza a las 8’31; 8’35 comenzamos a vestir; 8’40 solo se han puesto medio calcetín…

Comienzan las prisas.

Tenemos cinco minutos para terminar de vestir, preparar almuerzos (¿hoy que toca?), peinar a la chiquita (San Miguel de Aralar a ti me encomiendo), despeinar al mayor (le queda mejor), voy llamando al ascensor… 8’45 salimos de casa. Como es el primer día vamos los cinco.

Nos unimos a una peregrinación llena de niñas y niños algo somnolientos, padres y madres sonrientes, algún que otro abuelo…

9’05 ya son cosa de los profes. Y encima este año no hay que hacer adaptación. Volvemos a casa. Por fin, tras muchos días, los progenitores somos mayoría.

MARTES, 8 DE SEPTIEMBRECUMPLE DEL MAYOR

Ilusión, felicidad, risa, emoción, inquietud, nervios, alegría, sorpresas, ganas, impaciencia, llegan los primeros, ¡qué bien que ya estáis aquí! Fantasía, desparrame, locura, vienen más, ¡hola, qué tal! Gritos, parece que todo va bien, más risas, ahora estoy con vosotros, alguien llora, parece que alguien se ha caído, parece que no ha sido nada, continúan las risas, los nervios, las sorpresas…

Amigos un montón, juegos también unos cuántos, complicidad, diversión, ganchitos, carcajadas, algún refresco, pelea también alguna, esas patatas eran mías, todo es de todos, pero eran mías, más carcajadas, gominolas, carreras, juguetes, sugus, no pongas marcas comerciales, regalos, gusanitos, lacasitos, y dale con las marcas comerciales…