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Guido y Giuseppe son dos hermanos que comparten una pasión por la aventura y el descubrimiento del mundo que les llevará lejos el uno del otro. María es una chica de carácter fuerte y decidido. Giancarlo tiene un gran talento para el dibujo. Amores, aventuras, enfermedades, con el telón de fondo de una Ancona que quiere renacer después de la guerra. ¿Cómo surgirán nuestros protagonistas? ¿Conseguirán cultivar sus ambiciones? Y el viento de Ancona que sopla desde el mar, ¿los hará rodar separados o entretejerá sus historias en un destino común?
PUBLISHER: TEKTIME
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Veröffentlichungsjahr: 2025
EL VIENTO DEL MAR
Copyright © 2022 Andrea Penna
A mi padre Giancarlo y a mi tío Guido quienes ríen juntos en el cielo, a mi madre que piensa en ellos con sus recuerdos borrosos y a todos los demás tíos que fueron testigos de mi juventud.
Quiero dar gracias a mi familia, quienes me han aguantado durante tanto tiempo y siempre me han brindado su apoyo. Muchas gracias a mi amigo Massimo que editó el texto
Copyright © 2022 Andrea Penna
EL VIENTO DEL MAR
EL PARAÍSO
LA CARRERA
EL DESPERTAR
LA GUERRA
JUVENTUD
LA LEGIÓN
Un tritón con un tridente señalaba un mapa con el día y la hora de la fiesta, y en un cofre pirata, junto a las gemas de colores, se mostraba el precio de la entrada, necesaria para cubrir los gastos ...
LA FIESTA
LA SALIDA
EL REGRESO
LA DISTANCIA
EL VERANO
PARÍS
EL SUFRIMIENTO
EL VIENTO DEL MAR
ANDREA PENNA
Copyright © 2022 Andrea Penna
Todos los derechos reservados
A mi padre Giancarlo y a mi tío Guido quienes ríen juntos en el cielo, a mi madre que piensa en ellos con sus recuerdos borrosos y a todos los demás tíos que fueron testigos de mi juventud.
Quiero dar gracias a mi familia, quienes me han aguantado durante tanto tiempo y siempre me han brindado su apoyo. Muchas gracias a mi amigo Massimo que editó el texto
Traducciòn de Jorge Ledezma Millán
Copyright © 2022 Andrea Penna
EL VIENTO DEL MAR
Viento del mar. Andrea Penna. Todos los derechos reservados
EL INFIERNO
Acababa de abrir los ojos, pero no sabía dónde me encontraba. Tenía la sensación de estar suspendido, pero no estaba ni en el agua ni en el aire. Todos mis sentidos se encontraban embotados, mis dedos sentían algo húmedo y pegajoso que me provocó escalofríos.
¿Acaso estaba muerto? ¿O estaba soñando? Traté moverme, intenté levantarme, pero estaba tan rígido como si estuviera atrapado en una prensa sin forma y sin controles.
Mi cuerpo estaba enredado en una madeja enmarañada de piernas y brazos. Apenas podía creer lo que estaba viendo, estaba junto a otros seres humanos que no daban señales de vida. Poco a poco surgieron los primeros recuerdos, primero confusos y luego cada vez más claros. Estaba en un río color hiel lo suficientemente bajo como para sostener una ametralladora sobre un trípode y estaba disparando, Disparaba continuamente, matando a docenas de Viet Minhcomo si fueran bolos... cayendo lentamente al agua, coloreándola de rojo. No sentía ninguna emoción y no escuchaba nada más que los gritos de mi camarada que regaba continuamente el ahora del instrumento de la muerte para enfriarlo. En los minutos de pausa intenté librarme de las sanguijuelas negras que como vampiros se alimentaban de mi sangre. Pero sólo fue un momento, luego un resplandor y un silbido ensordecedor y fui lanzado al aire, y luego a la oscuridad. Tal vez cuando me recogieron pensaron que estaba muerto y me arrojaron sobre los otros, un poco como berenjenas a la parmesana, sí, las que mi madre y mi hermana Maria Luisa solían preparar en Sant`Angelo in Vado. Recordé aquel plato sublime, una capa de berenjenas fritas y otra de tomate y mozzarella y así sucesivamente repitiendo durante muchas capas... sí... me sentía como una berenjena en una capa... ¿por qué pensaba así? ¿Estaba loco? ¿O es que mi cabeza anhelaba un chapuzón en el pasado? Algo seguro en un lugar familiar y protegido, ¿o me embargaba el hambre? Sed no tenía, tal vez inconscientemente había bebido algo de agua de lluvia filtrada sobre mí, incluso mezclada con sangre.
De repente un fuerte estruendo provocó un pequeño derrumbe, la cima del montón de restos humanos se derramó a un lado y un rayo de luz se filtró sobre mí. Intenté sacudirme y asomarme entre un brazo y una pierna que ignoraba de quién era, pero no pude, era como cuando estás soñando e intentas moverte o gritar pero estás como paralizado... entonces un jadeo ahogado salió de mi garganta y escuché voces cada vez más cerca...
y luego la nada.
