En el rap, 10; en el colegio, 0 - Alfonso Vargas Franco - E-Book

En el rap, 10; en el colegio, 0 E-Book

Alfonso Vargas Franco

0,0

Beschreibung

Existen en Colombia y en Hispanoamérica creencias dominantes sobre los niños y jóvenes que experimentan dificultades con el discurso escolar y problemas de fracaso educativo. En general, estas apuntan a que el bajo rendimiento en el estudio y la reprobación sistemática de años lectivos son consecuencia de la desmotivación del estudiante, de su falta de compromiso con sus deberes escolares, de los conflictos familiares, de la pobreza, etc. Sin embargo, este discurso oculta la responsabilidad de la escuela y la libera de todo compromiso con los conflictos que padecen los estudiantes que provienen de las clases trabajadoras y de los grupos minoritarios de la sociedad. Llama la atención que los estudiantes que se encuentran en forma permanente en una situación de riesgo frente a la deserción escolar y el fracaso educativo desarrollan al margen de la institución escolar prácticas letradas vernáculas que les permiten resistir y, en el mejor de los casos, "negociar" con la lengua académica del colegio, y también construir su identidad en un escenario de lucha por la imagen que tienen de sí mismos, la cual se ve muy afectada por sus dificultades en la vida escolar. Este libro presenta los resultados de un estudio longitudinal, concebido como análisis de caso, sobre las luchas que libra un adolescente con el discurso educativo, la repetición de años escolares, el cambio de colegios, etc., y cómo encuentra en el rap, como práctica vernácula de literacidad, un significado a su vida personal, que le ha ayudado también a construir una relación menos traumática con la institución educativa y con el deseo de estudiar.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 189

Veröffentlichungsjahr: 2024

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Vargas Franco, Alfonso

En el rap, 10; en el colegio, 0. Prácticas letradas vernáculas Adolescentes, capital lingüístico y fracaso escolar / Alfonso Vargas Franco

Cali : Universidad del Valle - Programa Editorial, 2023. 120 páginas ; 17 x 24 cm. -- (Colección: Educación y Pedagogía – Investigación)

1. Prácticas letradas -- 2. Prácticas vernáculas -- 3. Literacidad -- 4. Adolescentes -- 5. Pedagogía crítica

401.41 CDD. 22 ed.

V297

Universidad del Valle - Biblioteca Mario Carvajal

Universidad del Valle

Programa Editorial

Título: En el rap, 10; en el colegio, 0. Prácticas letradas vernáculas adolescentes, capital lingüístico y fracaso escolar

Autor: Alfonso Vargas Franco

ISBN: 978-628-7683-59-4

ISBN PDF: 978-628-7683-60-0

ISBN EPUB: 978-628-7683-62-4

DOI: 10.25100/peu.7683594

Colección: Educación y Pedagogía-Investigación

Primera edición

© Universidad del Valle

© Alfonso Vargas Franco

Diseño de carátula: Ingrid Vanessa Donneys Embis

Diagramación: Alaidy Salguero Sabogal

Corrección de estilo: Pacífico Abella Millán

_______

Esta publicación fue sometida al proceso de evaluación de pares externos para garantizar altos estándares académicos.El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad del Valle, ni genera responsabilidad frente a terceros.Los autores son los responsables del respeto a los derechos de autor y del material contenido en la publicación, razón por la cual la Universidad no puede asumir ninguna responsabilidad en caso de omisiones o errores.

Este libro, o parte de él, no puede ser reproducido por ningún medio sin autorización escrita de la Universidad del Valle.

Diseño epub:Hipertexto – Netizen Digital Solutions

A ExulansisA Daniel Cassany

CONTENIDO

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO 1PREGUNTA/PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

CAPÍTULO 2MARCO TEÓRICO Y ESTADO DEL ARTE

La escuela y la reproducción cultural

Pedagogía crítica y teoría crítica de la educación

Los nuevos estudios de cultura escrita(New Literacy Studies)

Investigación sobre alfabetización de adolescentes

Contrapúblicos letrados y alfabetizaciones contrapúblicas

Fracaso escolar

CAPÍTULO 3OBJETIVOS

General

Específicos

CAPÍTULO 4METODOLOGÍA PROPUESTA

Corpus y metodología

La etnografía y los estudios sobre lo letrado

El estudio de caso

La triangulación de los datos

Instrumentos de recolección de datos

Acceso y consentimiento informado

Instrumentos

Etapas en el proceso de análisis de los datos

Criterios de transcripción

CAPÍTULO 5RESULTADOS

El informante: Exulansis

El comienzo de una historia de desencuentros

Problemas de integración en el nuevo colegio

Rescatando a Exulansis

Un encuentro que le salvó la vida: el rap

Ingresa a las comunidades de fans del rap y de los raperos

“No encajaba”: el síntoma de un malestar

Adentrándose en la comunidad de fans del rap

Motivos, temas de interés para rapear

La faceta de lector de Exulansis

El padre. Pedro, el obrero esforzado

Los problemas escolares de Exulansis desde la perspectiva de Pedro

CAPÍTULO 6PRINCIPALES CONCLUSIONES Y RETOS

Retos

REFERENCIAS

ANEXO 1. GUIONES DE LAS ENTREVISTAS

Guion de la entrevista de diciembre 9 de 2017. Entrevista n.º 1

Guion de la entrevista de diciembre 23 de 2017. Entrevista n.º 2

Guion de la entrevista de noviembre-diciembre de 2020. Entrevista n.º 3

Guion de la entrevista de mayo 25 de 2021. Entrevista n.º 5

Guion de la entrevista de diciembre de 2020. Entrevista n.º 4

Guion de la entrevista al padre del rapero, 20 de enero de 2020.

ANEXO 2. EXPEDIENTE ACADÉMICO DE EXULANSIS

https://acortar.link/lCr8OC

NOTA AL PIE

INTRODUCCIÓN

Quise ensayar este enfoque. Dejar de tratar la violencia como una patología para verla desde adentro, desde el ojo y desde el corazón de sus protagonistas y de sus víctimas, que por lo demás siempre son los mismos.

Alfredo Molano, sociólogo

El estudio realizado permite establecer, de alguna manera, una analogía como la que construye Molano en estas palabras en relación con la finalidad de su trabajo con campesinos y colonos víctimas de la violencia en Colombia. En este caso, el propósito de la investigación fue dejar de tratar el fracaso escolar como una patología para verla desde el corazón de uno sus protagonistas, de una de sus víctimas: uno de tantos estudiantes que atraviesa por las vicisitudes de la pérdida de años lectivos, la repetición, los malos resultados académicos y, en muchos casos, el abandono definitivo de los estudios.

El fracaso escolar es un fenómeno que expresa la desigualdad social y contribuye a perpetuarla. De ahí la importancia de estudiarlo desde adentro, desde la perspectiva de los sujetos que la experimentan a diario y cuyas historias —teñidas muchas de ellas de un drama humano— permanecen en la gran mayoría de los casos ocultas o silenciadas.

El tema del fracaso escolar ha sido una constante preocupación de profesores, investigadores, de la comunidad educativa en general, así como de los gobiernos y los organismos no gubernamentales. Existe un consenso en torno a que el fracaso y la deserción escolar constituyen una amenaza muy seria para el desarrollo económico de los países, pero que también tiene profundas implicaciones para alcanzar una educación de calidad como requisito fundamental para lograr la equidad y la justicia sociales. Además, tienen repercusiones importantes en la construcción de una sociedad verdaderamente democrática a través de la educación.

Consideramos que habría que avanzar en la construcción de una concepción de la pedagogía más incluyente que contribuya, en primer lugar, al reconocimiento de las prácticas letradas vernáculas de los adolescentes, las cuales son muy importantes en la construcción de su identidad, y, en segundo lugar, a brindar estrategias a los estudiantes de grupos minoritarios para ayudarlos en su articulación con las prácticas letradas académicas a través de lo que algunos investigadores denominan un modelo de la negociación (Zavala, 2011; Canagarajh, 2002).

De acuerdo con Canagarajah (2002, p. 134), lo que los profesores críticos recomiendan es negociar con las construcciones y las convenciones de conocimiento reconocidas socialmente para insertar la propia perspectiva de forma relevante. Sin embargo, para ampliar la metáfora de la conversación, es probable que el discurso educativo tenga que encontrar un punto de entrada estratégico y relevante en el debate pedagógico actual. Este tipo de estrategia no es infrecuente en la academia, ya que es a través de estos procesos de discusión y reconfiguración conceptual que siempre se forman nuevos conocimientos. Si desempeñan su función crítica de forma pertinente, los estudiantes que proceden de diversos entornos sociales y culturales pueden desarrollar las tareas académicas de producción de conocimiento en forma eficaz, ya que tienen experiencias divergentes que pueden poner en cuestión prácticas escolares establecidas. Los estudiantes de los grupos minoritarios son portadores de saberes que hacen parte de paradigmas alternativos, los cuales pueden proporcionar un distanciamiento crítico frente a los discursos dominantes.

Zavala (2011) afirma que se trata de una perspectiva del empoderamiento que, en diálogo con el concepto de fondos de conocimiento (González, Moll y Amanti, 2005), asume que el discurso académico será mucho más relevante para los estudiantes si logra incorporar creativamente los saberes, las experiencias y los lenguajes de los adolescentes adquiridos fuera de la escuela.

Desde la pedagogía crítica se ha argumentado también que un programa de alfabetización que silencie “la pluralidad de voces y discursos es autoritario y antidemocrático” (Freire y Macedo, 1989, p. 72).

Se han publicado diversos trabajos de carácter sociológico sobre el fracaso educativo, un fenómeno bastante estudiado a partir de las relaciones entre clase social y adscripción a la institución escolar, sobre las tensiones entre educación rural y urbana, la infraestructura física de los colegios, el currículo, la formación del profesor, entre otros factores.

En su paradigmático estudio En la vida diez, en la escuela cero, Carraher, Carraher y Schliemann (2004) revisan una serie de investigaciones que se inscriben dentro de la llamada “privación cultural” o dentro del enfoque de los “individuos marginados” (p. 25). Estos autores distinguen grandes ejes en estas investigaciones, como, por ejemplo, los que tienen por objeto el fracaso de los individuos, los relacionados con el fracaso de una clase social, hasta aquellos que se refieren al fracaso de un sistema social, económico y político y se inclinan por la hipótesis que sostiene que el fracaso escolar no es consecuencia del fracaso de la persona, de la clase o el sistema social, económico y político, sino de la propia escuela. Con el tiempo, esta hipótesis ha adquirido fuerza, como lo podemos comprobar a través de los trabajos de Escudero sobre las causas e implicaciones emocionales y académicas del fracaso escolar (2013, 2016).

Sin embargo, se han estudiado menos los problemas relacionados con la tensión o desarticulación entre las prácticas letradas académicas en la institución escolar, en tanto que prácticas letradas dominantes, y las prácticas letradas vernáculas de los estudiantes y su impacto sobre la repetición y el fracaso escolar.

Es claro que los desencuentros que experimentan muchos niños y adolescentes frente a la institución escolar también se encuentran determinados por situaciones de abandono y maltrato familiar. Existe una serie de aspectos a tener en cuenta para comprender mejor el fracaso escolar.

Los chicos que tienen problemas de fracaso escolar y abandono definitivo de los estudios presentan factores de riesgo psicosociales muy altos: consumo de drogas, delincuencia juvenil, suicidio, etc. En el caso de Colombia, estos riesgos se exacerban por la situación de violencia que vive el país desde hace varias décadas, la cual ha conducido, entre otras prácticas, al reclutamiento de los menores de edad para hacer parte de los grupos armados y delitos asociados a sus actividades, tales como el microtráfico y el sicariato.

Alonso (2009) plantea que la familia juega un papel determinante en el inicio del consumo de drogas por su influencia positiva o negativa, su estilo educativo, así como por el entorno afectivo que haya en ella. Por esta razón, la fragilidad del tejido familiar, la falta de normas o las carencias afectivas de los progenitores pueden convertirse en factores de riesgo.

Por otro lado, el ambiente escolar (a través de los estilos y los contenidos educativos o la integración del sujeto, entre otros aspectos) o el grupo de amigos se convierten en aspectos de enorme importancia en el consumo de drogas. En efecto, la combinación de la falta de integración en el grupo, el fracaso escolar o el consumo de drogas constituyen aspectos interrelacionados que impactan mucho sobre las manifestaciones emocionales de los sujetos con dificultades en el estudio.

Existe un significativo interés para futuros docentes e investigadores de áreas como la formación docente, la psicología, la sociología o la misma literatura en torno a las relaciones entre lenguaje y educación y su incidencia en las dificultades académicas en el nivel de la básica secundaria. No obstante, se ha explorado poco sobre la articulación entre las prácticas letradas académicas dominantes y las prácticas letradas que desarrollan los alumnos al margen de la escuela y su impacto en el nivel de agencia, entendida como la capacidad de actuar y de transformar (Giroux, 2017), así como en la identidad del estudiante desde nuevos enfoques teóricos y metodológicos como los nuevos estudios de cultura escrita (New literacy studies) o la alfabetización de adolescentes (Adolescent literacy).

De acuerdo con Zavala (2011), la agencia de los estudiantes los sitúa como personas con experiencias educativas, subjetividades y diversidad de experiencias culturales. El sujeto también es alguien capaz de realizar acciones en el contexto de las estructuras sociales en las cuales ha moldeado su subjetividad y también es capaz de producir cambios sociales.

Desde la teoría de la práctica social de Bourdieu, las teorías de la subjetividad abordan la naturaleza de la individualidad como experiencia de agencia. En lugar de dar por establecida una noción de agencia asociada al sujeto individual como entidad autónoma, estas tratan de explicar cómo la experiencia de la subjetividad surge del compromiso con el mundo social (Wenger, 1998).

También para Wenger (1998, p. 13), las teorías de la identidad se ocupan de la formación social de la persona, de la interpretación cultural del cuerpo y de la creación y el uso de marcadores de pertenencia, como los ritos de paso y las categorías sociales. Abordan cuestiones de género, clase, etnia, edad y otras formas de categorización, asociación y diferenciación en un intento de comprender la construcción de la persona a través de complejas relaciones de interdependencia de personas y grupos.

En resumen, el concepto de identidad hace referencia a la forma en que una persona se entiende y se ve a sí misma, y es vista por los demás; una percepción de sí misma que presenta un significativo grado de continuidad (Lave y Wenger, 1991, p, 81).

Una teoría de la práctica social enfatiza en la interdependencia relacional del agente y el mundo, la actividad, el significado, la cognición, el aprendizaje y el conocimiento. Destaca el carácter inherentemente negociado desde el punto de vista social del significado y el carácter estratégico del pensamiento y la acción de la persona en la actividad. Este punto de vista también afirma que el aprendizaje, el pensamiento y el conocimiento son relaciones entre las personas en, con, y que surgen del mundo social y culturalmente estructurado. El mundo está constituido socialmente; las formas objetivas y los sistemas de actividad, por un lado, y las comprensiones subjetivas e intersubjetivas de los agentes, por otro, constituyen mutuamente tanto el mundo como sus formas experimentadas (Lave y Wenger, 1991, p. 50).

Existe, así mismo, una estrecha relación entre la alfabetización y la identidad, la cual resulta intensa y compleja. En la perspectiva de los nuevos estudios de literacidad, cuando los estudiantes leen y escriben ellos invisten con su identidad estas prácticas. Las identidades son complejas y se construyen en la combinación de experiencias híbridas y múltiples (Pahl y Rowsell, 2012). Estas dan forma a nuestras prácticas letradas. Algunas de estas se incorporan dentro del discurso educativo; sin embargo, otras son rechazadas, como es el caso del rap.

Los nuevos estudios de literacidad desarrollan teorías del lenguaje en el que este es concebido como un constructo socialmente situado (Gee, 1999).Así, cuando se trata de comprender el lenguaje en uso de una persona, o discurso, no solo son relevantes aspectos como el acento, la entonación o el estilo de habla a los que solemos conceder atención, sino que también debemos atender asuntos tales como la manera como se viste la persona, sus gestos, el movimiento de su cuerpo. En términos de Gee, el lenguaje en uso debe denominarse Discurso e incluye muchos aspectos sociales y culturales.

Por ejemplo, los estudiantes llevan diferentes discursos a la institución escolar y expresan su identidad discursiva a través de la música, la ropa, las formas de hablar, sus artefactos, tales como celulares, etc.

En la perspectiva de los nuevos estudios de literacidad, el rap es una práctica letrada vernácula, es decir, se encuentra situada al margen de los discursos académicos de la escuela, de la misma lengua estándar y suele ser objeto de resistencia dentro de esta. Salvo algunas experiencias aisladas de maestros, que le confieren algún grado de relevancia cultural, no se la considera digna de ser uno de los géneros del discurso literario que merecen ser estudiados dentro del aula.

A pesar del significado que tiene el rap para miles de adolescentes en proceso de escolarización, se trata de un fenómeno cuya relevancia en las prácticas letradas de los adolescentes en la educación colombiana, y más concretamente en nuestra universidad, no se ha estudiado a fondo, así como en otras lenguas y culturas (Cassany, 2017).

Es importante precisar que en esta investigación no nos ocuparemos del análisis de las canciones elaboradas por nuestro informante, porque se trata de un rapero aficionado, sino del significado que el sujeto atribuye o confiere a esta práctica contracultural en una estrategia de supervivencia existencial y de consuelo también frente a las vicisitudes y contratiempos de su vida escolar.

Foster Wallace y Costello (2017) sitúan los orígenes del rap entre mediados y finales de los setenta en las fiestas en hogares del Bronx Sur, que luego se convirtieron en fiestas en las calles hacia finales de la década, acompañadas frecuentemente del baile breakdance. Originalmente fue una música de la población afrodescendiente sobre sus propias historias, y para su propia etnia. Estos autores no dudan en inscribir este género de música popular dentro de la poesía: el rap “es lo más importante que está pasando hoy en la poesía americana” en el marco de la cultura del hip hop.Es importante aclarar, entonces, que el hip hop es un concepto que engloba la cultura en la cual irrumpieron fenómenos como el grafiti, el rap, el breakdance, la música y una determinada manera de vestir.

Así, en sus orígenes, el rapero encarna una determinada estética y una identidad étnica y cultural muy definidas:

El rapero (el tipo de pelo degradado o gorra Kangol, chándal caro, Adidas sin cordones, cadena de oro extragruesa o medallón extragrande) ofrece unas letras que son recitadas o vociferadas en verso rimado de métrica simple y marcada, y a menudo la sintaxis o el metro del verso se fuerzan para obtener un beneficio rítmico o bien para perderse en el limbo en busca de rimas de esa forma que solemos asociar con los ripios malos. Las letras casi siempre autorreferenciales, suelen ser variaciones en torno a media docena de temas básicos, temas que en una primera escucha pueden parecer no tanto ajenos o escándalos como simplemente tediosos. Por ejemplo: lo peligrosos/molones/auténticos/totales que son el rapero y sus letras; o lo contrario de todo esto que son sus músicos rivales; lo problemáticas, banales y codiciosas que son las mujeres; lo maravilloso que es que te “paguen al contado” por rapear en vez de tener que robar o vender droga; el hecho de que las bandas callejeras en realidad son familias o de que la coca siempre trae problemas (Foster Wallace y Costello, 2017, p. 49).

Así mismo, el rap puede definirse como poesía por sus ritmos, su métrica, su improvisación, sus juegos de palabras, etc.

Este tipo de poesía urbana también surgió como una forma de resistencia cultural frente a la hegemonía racial blanca conservadora norteamericana, encarnada en la implementación de las políticas neoliberales de los gobiernos de Ronald Reagan (1981-1989), y devino en un medio para la autoafirmación o agencia de la identidad étnica afro.

El rap es un ritmo musical cuyas letras —muchas de ellas nacen como producto de la improvisación del rapero— tienen un estilo de protesta contra la segregación racial, la injusticia social, el fracaso escolar, la delincuencia juvenil, la drogadicción, entre otros problemas sociales. En este sentido, puede ser comprendida eficazmente desde disciplinas como la pedagogía crítica, los nuevos estudios de literacidad, la teoría de los códigos de Bernstein, la sociolingüística, la teoría de la reproducción cultural de Bourdieu e incluso desde la investigación en la alfabetización de los adolescentes.

Este género popular urbano, inicialmente confinado en los suburbios de los afroamericanos en las ciudades industrializadas de Estados Unidos, ha devenido en las dos últimas décadas en un fenómeno de masas con raperos conectados a los circuitos de distribución comercial de las casas disqueras y con millones de fans a través de YouTube. El hito lo marcó Fight the Power de Public Enemy con más de un millón de vistas, pero este mismo grupo y otros más recientes pueden tener visualizaciones de sus videos en esta plataforma que superan los cien millones.

Un ejemplo de uno de los raperos de los cuales es fan nuestro informante, Canserbero, con su canción Maquiavélico ha alcanzado desde el 1/3/13 un número de 172.196.512 visualizaciones en YouTube, lo cual evidencia la popularidad de este género musical urbano.

Pero nada explica mejor el rap que el propio rap, como afirma Nando Cruz en el prólogo de Ilustres raperos. El rap explicado a los blancos de Foster Wallace y Costello (2017, p. 9):

Te da miedo que quiera crear lazos con su puebloTe da miedo porque no necesita tu culturaTe da miedo porque intente presentarse a eleccionesTe da miedo porque no quieres entender qué diceTe da miedo porque hace lo que tú jamás harásTe da miedo que no ame las figuras que tú adorasTe da miedo qué come, qué bebe, qué reza,Te da miedo y el miedo no te deja conocerlo.

Se trata, en definitiva, de una práctica vernácula de literacidad, de acuerdo con la perspectiva de los nuevos estudios de literacidad (Street, 1984; Pahl y Rowsell, 2005; Pahl y Rowsell, 2012; Gee, 1996). Es decir, un tipo de uso del lenguaje que tiene lugar al margen del discurso escolar, de la cultura dominante.

Por estas razones, la investigación realizada puede constituir un aporte en la comprensión de los problemas que experimentan muchos niños y jóvenes con los discursos escolares, pero sobre todo pretende contribuir al estudio de la articulación entre las prácticas letradas escolares y las prácticas letradas vernáculas de los estudiantes. Consideramos que esta articulación es relevante para que los estudiantes construyan una relación menos conflictiva con la escuela como institución; para integrar mejor la escuela y su vida cotidiana, así como para paliar las dificultades académicas que experimentan los niños y los jóvenes de las clases sociales bajas, especialmente las de quienes se encuentran en riesgo, y evitar la deserción escolar, la cual puede convertirse en un drama personal y social devastador.

CAPÍTULO 1

PREGUNTA/PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

La relación entre el capital lingüístico y cultural y el éxito o fracaso escolar ha sido una hipótesis de trabajo con la cual se ha evidenciado la predisposición de los estudiantes de clases medias y altas al éxito escolar; al contrario, el capital lingüístico y cultural dentro del proceso de la socialización en la familia de los niños de sectores populares, especialmente de la clase trabajadora, difiere del que legitima el orden escolar como condición para lograr un desempeño alto en la educación formal. Por otra parte, existe una marcada desarticulación entre las prácticas letradas que legitima la escuela o prácticas dominantes y las prácticas letradas que desarrollan los estudiantes al margen o fuera del contexto escolar. Estos son los presupuestos centrales que guiaron nuestro estudio.

Las principales preguntas que guiaron el estudio son:

• ¿De qué manera las prácticas vernáculas de escritura del rap permiten a un estudiante que ha experimentado el fracaso escolar desplegar un nivel de agencia o empoderamiento para no sucumbir a las consecuencias sociales y personales (entre estas el daño a su identidad) derivadas de las dificultades de apropiación del discurso educativo?

• ¿Por qué si el estudiante es buen rapero urbano y las canciones que compone evidencian una buena creatividad lingüística reprueba el área de Lenguaje?