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El erotismo significa no solo estar en sí mismo, vivirse plenamente, sino también estar en el otro y en lo otro y ser en el otro y en lo otro. En tanto potenciemos cada instante de nuestro estar en el mundo desde su perspectiva erótica, seremos más humanos, más solidarios y más libres. "Iluminada por la luz de su propia memoria, Arabella Salaverry nos construye la trayectoria de su particular erotikón, que no es otra cosa que la suma de sus percepciones como mujer, como poeta, como ser humano. No se trata de un listado de poesía de tónica amatoria o, simplemente, de la retórica de lo erótico, puesto como eje esencial de su propia existencia desde cuando, siendo una jovencita, el aire besó su rostro y la naturaleza se anudó a su cuerpo." Alfonso Chase
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Seitenzahl: 37
Veröffentlichungsjahr: 2012
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Erótica - Antología poética
Arabella Salaverry
Arabella Salaverry
Erótica
Antología poética
Prólogo de Alfonso Chase
Barcelona 2012
EROTOMANÍAS
www.erotomanias.com
Red-Ediciones
Título original: Erótica - Antología poética
© Arabella Salaverry
© 2012, Red ediciones S.L.
1ª edición
© Imágenes:
Todas las imágenes utilizadas pertenecen al pintor austríaco Egon Schiele (1890–1918)
Fuente: Wikipedia
Imágenes donadas por The Yorck Project
Utilizadas bajo los términos de la Licencia de
Documentación Libre GNU
[http://www.gnu.org/licenses/fdl.html]
Cubierta: Sitzender Rückenakt, 1917
Pág. 21: Totes Mädchen, 1910
Pág. 29: Nach vorn gebeugter weiblicher Akt, 1912
Pág. 39: Kniendes Mädchen, auf beide Ellenbogen gestützt, 1917
Pág. 51: Kauernder Mädchenakt mit Hand auf Wange, 1917
Pág. 69: Liegender weiblicher Akt mit gespreizten Beinen, 1914
Pág. 79: Paar in tänzerischer Pose, 1914
Pág. 95: Kauernder Frauenakt, desconocido
Pág. 109: Weiblicher Akt, 1910
Pág. 119: Schwarzhaariger Mädchenakt, 1910
e-mail: [email protected]
Editor: Henry Odell - [email protected]
Diseño de cubierta: Pensódromo
ISBN rústica: 978-84-9007-155-7
ISBN ebook: 978-84-9007-158-8
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Sumario
Créditos
Dedicatoria
Prólogo
¿Por qué el erotismo?
ERÓTICA
Frutal
En celo
Elementos
Agua
De fuego en el aire
De arena de fuego de agua
Tierra
Desde la piel
Sobre la piel desnuda
Toda entera
¿Dónde?
Una vez
Deleite de mí misma
Sed
Que me reconozca el deseo
Presentimiento
Sed I
La oscura flor
Sed II
Charco en la tormenta
Afrodita anochecida
Invocaciones
Voz de amar
¿Dónde encontrarme?
Tiempo instante
Lo último
Amado
Espejo
De pimiento maduro
Besando
Otro beso
De pimiento picante
Un ala
Más Allá
Lava que no quema
Más allá
El deseo esquivo
Otra en ella
Sin retorno
Sin memoria
Hoguera
Apetencia
Todo fuego
Brasa en el fuego
Me mido en el reflejo de tu cuerpo
Sólo un sueño
Ay de la soledad
Premonición
Allí
Ausencia
Ausencia
Sin aliento
Ausencia II
Deseo del deseo
Presencia
Crucifixión
Inmóvil
No sé
Faltantes
Extenso territorio
Insomnio
Conocimiento
La mano que me inventa
Conocimiento
Ala
Bóvedas anónimas
En la hoja dorada del almendro
De mar
Murmullos
Ceremonia
Metamorfosis
Amantes taciturnos
Vuelo rasante
Conjuro
Lo cotidiano
Preguntas
Distancia
Hoy y cada día
Murmullos
La pequeña luna
Destino
Estuve aquí
Pregunto
Sobre la autora
A todos los seres que amo,
a todas las cosas
que amo…
A Leonardo Perucci
Iluminada por la luz de su propia memoria, Arabella Salaverry nos construye la trayectoria de su particular erotikón, que no es otra cosa que la suma de sus percepciones como mujer, como poeta, como ser humano. No se trata de un listado de poesía de tónica amatoria o, simplemente, de la retórica de lo erótico, puesto como eje esencial de su propia existencia desde cuando, siendo una jovencita, el aire besó su rostro y la naturaleza se anudó a su cuerpo.
Como para ella siempre ha sido lo esencial el descubrimiento de su propia sed de vida, hubo de conocerse, es decir: amarse primero, para luego descubrir entre la multiplicidad de su existencia al otro, los otros, aquellos o aquellas que signaron su vida en una múltiple entrega entre la palabra, el canto, el caminar acompañada o solitaria porque sus arborescencias tenían mucho de ligamentos sutiles para demorar la espera y los adioses. Nada más claro en Salaverry que su posesión del cuerpo. La nobleza que exige el saber que de su propia sustancia, emocional e intelectual, mana el verdadero contento erótico de su compleja percepción, de ese algo que deja de ser fenómeno para convertirse en algo tan natural como la vida misma. Por eso todo aquello que tenga rasgo de amor, fulminación de los sentimientos, encuentros jubilosos o lágrimas aterciopeladas, lamentándose de una ausencia, es una estructura dramática que incita al diálogo. Porque sin la otra mirada ella misma no podría existir. Ni como persona ni como artista.
